.Novela homoerótica para mayores de edad.
 

Capitulo 31
Control that Temper

Mañana.
Viernes, 29 de mayo.

– ¿Por dónde entramos?... – preguntó Azrael, observando adentro por la puerta de lo que probablemente era el garaje.

–Hola, Kiyoshi, si buscas a tu hermano está adentro. – el chico se rió, pegándole una palmadita en la espalda y haciendo que Azrael lo siguiese con la mirada.

–Tampoco hace falta tanta familiaridad ¿no? – le preguntó al chico, sujetándolo por los hombros y observando pasar a un bombero en toalla por delante de ellos.

– Calma, son amigos de Adan, nada más. – se rió el rubio, le hacía feliz que se pusiera celoso. Abrió la puerta que daba paso a la sala de descanso y caminó un poco más, entrando en otra habitación.

– Eh ¿qué hacéis aquí? – les preguntó Aki que se veía demasiado contento, mientras sostenía una taza desechable de café. – Adan parece un verdadero modelo...

– ¿Puedo gritarle macizo?– Azrael se rió malditamente, silbándole y haciendo que Adan frunciera ligeramente el ceño sólo de pensar en lo mucho que lo iban a molestar después. Gesto que al parecer le encantó al fotógrafo. –Luego me matará por eso…– se rió el chico. –He venido a buscar los papeles para ver si puedo pasar el examen. – le explicó. –Y a molestar a Adan, claro.

– Claro... pero ¿vas a ser bombero? Eso es genial. – lo apoyó, aunque sin quitarle la mirada de encima a su novio. Hasta le daban ganas de que lo rescatase de un incendio. – Es un poco peligroso, pero supongo que no más que subirse a esos edificios.

– Y es más estable. – asintió Kiyoshi, sonriendo maldito al observar cómo miraba el chico a su hermano. – Esta noche Ashram no va a poder dormir ¿eh? – se quedó sorprendido al ver que Aki se sonrojaba un poco.

Azrael se rió malditamente. – Aki está redescubriendo a Adan…– le dijo por meterse con él. – ¿Vamos al baño y te consuelo mientras? – le preguntó abrazándolo por detrás y jugando.

Adan mientras tanto cogía su camiseta y se la ponía de nuevo antes de abrocharse los pantalones, intercambiando algunas palabras con el fotógrafo mientras trataba de huir para volver con Aki.

– No puedo, tengo una cita con el bombero ese del calendario. – se rió, pensando que cada vez se ponía más irreverente. – Y no digas esas cosas.

– ¡Adan! ¿Me firmas un autógrafo? – le preguntó su hermano antes de abrazarse a él, molestándolo un poco.

–Tienes varios en los papeles de tus profesores… sí, esos que me llegan cuando faltas a clase como hoy. – el moreno alzó una ceja serio y luego le besó la frente. – ¿Qué hacéis aquí?

–He venido a buscar los papeles para ser tu alumno… y a verte sexy.

–Gracias, que honor. – el mayor suspiró, haciéndole una seña para que se apartase de Aki. –Qué rollo…– se quejó, secándose el pelo con la camiseta que llevaba puesta.

– Qué rollo de qué. Te veías increíblemente sexy. Te ves... increíblemente sexy. Me quiero quemar. – bromeó Aki, entregándole la taza de café a pesar de que ya había bebido de ella.

– “Se sonrojó...” – susurró Kiyoshi interviniendo, riendo ante la mirada que le lanzó el pelirrojo.

– Kiyoshi...

– A ver... ¿dónde se buscan esos papeles? – el rubio se giró, mirando a Azrael como si no hubiese dicho nada.

–No lo sé, pregúntale a uno de tus amigos bomberos. – se metió con él también.

–Yo os los doy. – Adan fue hasta la recepción y se coló un poco por la ventana para cogerlos, comprobando que eran los adecuados antes de entregárselos. –Toma, Azrael.

–Gracias…– el chico empezó a leerlos. – Una prueba médica.

–Claro…– Adan lo miró a los ojos y de pronto comprendió. –Es verdad, no estoy seguro de si podrás entrar.

–Mierda…– Azrael se rascó el cuello.

–Tal vez sí…– Adan hizo un ligero movimiento de cabeza.

– ¿Por qué no? Lo de la araña ya pasó, Azrael no está enfermo. – protestó Kiyoshi, más concentrado en que le fuese bien que en otra cosa.

– Pero Azrael tiene problemas de asma, y su rodilla... – le recordó el pelirrojo, que ya conocía su situación. – Aún así, eres fuerte. Tal vez podamos hacer algo.

–Con asma… lo veo difícil. – Adan miró a su hermano. –No querrás que entre sólo para que algo le suceda. Esas pruebas no son para jorobar a la gente. Son para protegerlos… Un bombero que se asfixie o que no pueda resistir el esfuerzo sólo pondría en peligro su vida y la de los demás. – le apoyó la mano en el hombro, esperando que comprendiese.

–Todavía no me las he hecho. ¿No? No deis por sentado que no las voy a pasar. No es lo mismo. Ya no soy un crío débil. ¡He trabajado horas y horas bajo un calor insoportable y no me ha pasado nada!

–Azrael…– Adan lo miró extrañado porque reaccionase de ese modo, pero el chico se giró para irse.

– ¿No puedes hacer nada? ¡Tampoco le va a hacer bien seguir así! Sé que Azrael puede. – Kiyoshi miró a su hermano a los ojos como rogándole antes de seguir al moreno.

– ¡Chicos!– Aki corrió, cortándoles el paso. – Adan no ha dicho que no puedes. Sólo que es difícil. Intenta cuidarte. No significa que no puedas intentarlo.

–No puedo hacer nada, Kiyoshi… Yo no soy médico y tampoco le pediría a un médico que certificase que está capacitado si cree que no. Eso es algo que debe pasar. No es el fin del mundo. Hay muchas otras cosas que se pueden hacer y de todos modos, aún no sabemos lo que le dirán. – Adan suspiró. Pensando que eran unos insensatos.

Azrael miró a Aki a los ojos y suspiró profundamente. –Déjalo… ¿Quieres? Sé que no las pasaré. – le apoyó los papeles contra el pecho y salió de todos modos.

Adan sujetó la muñeca de Aki y negó con la cabeza para que los dejase marchar.

– Pero es que... – el chico apretó los papeles en su mano, entristecido. – ¿Por qué nunca piensan las cosas? Azrael...

–Porque son jóvenes, por eso…– Adan sonrió levemente. –Déjalo con su ataque de cabreo. Kiyoshi hará que se le pase. Llévale esos papeles, pónselos en su cuarto, se lo pensará mejor. Tal vez pase las pruebas. Pero se frustra fácilmente…

– No tienes idea, siempre ha sido así. Pero cuando era pequeño por lo menos podía detenerlo. – sonrió un poco nostálgico. Seguía teniendo ganas de remecerlo.

–Escucha… Ayer no te lo dije, pero tuve que ir a apagar un incendio a una casa… en la ciudad. El caso es que el siquiatra de Ashram estaba allí. También el detective Drago, mejor ven. Hablemos en privado…– dijo llevándolo hacia los cambiadores porque además tenía que ponerse su ropa de calle.

– Vale, vayamos a cotillear. – se rió un poco, aunque seguía preocupado, pero no serviría de nada. – ¿Fue otro asesinato?

–Había un cadáver en el suelo. El detective me dijo que se había suicidado, no sé. El caso es que…– se rió mientras se cambiaba.
–No te lo vas a creer pero Hashimoto le pegó un puñetazo al detective y se fue…

– ¡¿Qué?! ¿Hashimoto? ¿El mismo Hashimoto que conozco? – le preguntó realmente sorprendido de que un hombre como ese reaccionara así. – ¿Sabes por qué lo hizo?

–No…– se rió mientras se ponía la camiseta. –Según él… “No tiene ni idea de qué coño le pasa.”– se encogió de hombros y le explicó. –Probablemente porque pensaba que estaba dentro de la casa en llamas y no era así. Se asustó. Aunque no es lo que hubiera esperado de él… por lo menos le descolocó la mandíbula. Y no sólo eso, lo dejó tirado y volvió con nosotros. Parecía muy cabreado…

Aki se echó a reír, sentándose en uno de los bancos. – Pero yo no sabía que el doctor Hashimoto se asustara, más bien me asusta a mí. Debió intentar analizar el fuego. Oye, yo creo que ese detective tiene mal genio además...

–A mí también me lo pareció… sobre todo cuando Ashram le dijo que era un paciente de Hashimoto… – se sentó al lado de Aki y apoyó las manos en el banco. –Por lo menos tiene educación, no como Sven que por suerte no está…– alzó una ceja con el ceño fruncido. – ¿Vamos a comer fuera?

–Yo invito. Y no seas así... el detective Sven es muy agradable una vez que lo llegas a conocer. Lo que pasa es que hay que llegarlo a conocer muy, pero que muy bien. – se rió de nuevo, sujetándose del brazo de Adan.

–Aki… podría malinterpretar eso… ¿Sabes?– le dijo con el ceño aún fruncido.

– Pero no lo harás porque no me refería a eso... – volvió a reírse, besando sus labios con suavidad. – Ni loco me metería yo en algo así, es más bien como... familia adoptada.

–Ya, ya… Vamos a dejar ese tema. – le pidió, saliendo con él de la central y llevándolo cogido por encima de los hombros. –No ha estado tan mal lo de hoy. Podría haber sido peor…

– Y luego se va a poner mejor... – le aseguro el pelirrojo sonriendo para sí casi de manera maliciosa.


Continua leyendo!

 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro yaoi

   

yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back