.Novela homoerótica para mayores de edad.
 

Capítulo 79

Meow Deluxe

Hansa llevaba algún tiempo ya, revisando la cuenta de email. Lo cierto es que estaba un poco nervioso de que tomara tanto tiempo. Y más, porque veía al moreno ponerse impaciente y eso no era nada tranquilizador. Igual se había tomado su tiempo para ducharse y ponerse “bonito” para Takeshi. Se rió, tan solo por lo que estaba pensando y le dio a refrescar una vez más. – Torito............. ya tenemos el dinero........

-¿Ya?! Dirás por fin!- el moreno se levantó de golpe de la cama y se apoyó en la silla por encima del albino para asegurarse. Dibujó una sonrisa de medio lado en los labios y se separó, dejando escapar una carcajada alzándolo en los brazos y tomándolo a horcajadas para besarlo profundamente apretando sus nalgas.

- Somos ricos, torito! – celebró el chico, riendo con él, y extendiendo un poco las alas. Se sentía como en un sueño. Lo besó de vuelta, alborotándole el cabello, sin hacer ningún esfuerzo por bajarse.

-Seh…- el moreno lo abrazó más contra él lamiéndole el cuello y respirando con fuerza contra él sonriendo ampliamente mientras lo hacía –Te amo…- sonrió aún más, dejando escapar una carcajada y palmeándole las nalgas para dejarlo bajar, cogiendo las maletas con una mano.

Se acercó a la puerta del moreno y sonrió un poco pensándose qué hacer con él -¿Lo dejo ahí?

- No....... si lo dejas ahí morirá. Hum....... a menos que quieras dejarle un mensaje a su novio de donde está. Eso también podría mantenerlo entretenido mientras nos largamos, ¿no crees? – sugirió, de pronto, meneando la cola tras de sí, y esperando que no se fuera a poner celoso de nuevo.

Takeshi se echó atrás y le pegó una patada abriéndola de ese modo sólo porque no le apetecía dejar las maletas en el suelo y observó a Kiba que estaba claramente nervioso puesto que los había escuchado hablar en el exterior de la habitación –Este no me preocupa… está echo mierda…- el toro se quedó en el marco observándolo -¿Por qué no lo sueltas tú? Ya que sois amiguitos…

- No seas tonto, ya sabes que sólo tengo ojos para ti......... – le sonrió el tigre, acariciándolo y besándolo profundamente, obligándolo a tener que apoyarse contra el marco de la puerta. Se separó de él, acercándose a Kiba con cuidado y mirándolo seriamente, no se le fuera a ocurrir decir nada extraño.- Es tu día de suerte. Sólo tienes que quedarte aquí hasta que nos hayamos ido, y todo habrá acabado. Así que no vayas a hacer nada tonto, ¿ne? – le guiñó un ojo, empezando a soltarlo, muy consciente de la mirada de Takeshi tras de él.

-Vale ya!- Takeshi lo sujetó de la mano llevándoselo con él para irse de una vez y le dio una palmadita en la cara a Kiba como para tentarlo a que hiciera algo. Sin embargo, el moreno siguió mirando al suelo sin hacer nada –Vámonos…- susurró el toro llevándose a Hansa de la casa de un tirón.

- No es necesario que me rompas el brazo. Para eso llévame cargado – se rió el albino mientras se alejaban, a pesar de que seguían molestándolo tantos celos, pero ni modo. Eso no iba a cambiar.

-Perdón…- murmuró casi escupiéndolo –y no puedo cargarte con las maletas… incluidas ¿ne?- sonrió de medio lado observándolo de soslayo –Ya te dije que es mi modo de ser… y no te molestaba.. y ya basta de eso, estoy contento.

- Ya lo sé, yo también. Mañana me compro mi tanga – murmuró, sólo porque deseaba verlo sonreír, igual insistiendo. – Sonríe torito, que sé que tienes ganas........

El moreno sonrió sin poder evitarlo y le aplastó un poco la cabeza revolviéndole el pelo y chafándole las orejas –Tienes razón… tengo ganas de eso… y de hacértelo de nuevo…- dejó escapar una carcajada y se acarició una oreja –gatito… gatito…¿meow?

- Purrrrrrrrrrr......... – le ronroneó en el oído, sonriendo ligeramente. – Hagámoslo cuando estemos allá, ¿vale? Inauguremos nuestra nueva vida. Meow...........

-Ah… no jodas que me vas a tener así hasta que lleguemos…no jodas!... aj… siempre jodes…- protestó colgándose la maleta al hombro y renegando con el ceño fruncido caminando delante de él.

- Vaaaaaaaaaaaaale, si tanto te molesta, dejo de hacerlo – accedió con voz de drama, aunque internamente se moría de la risa. – No más meow

-Sí más meow… y más sexo…- se rió saltando por las escaleras.

- Y más paciencia, que a los gatitos nos gusta jugar – le respondió Hansa, mordiéndose luego un labio y observando el cuerpo de su novio, ahora que no lo veía.

- No… pero a los toros no nos gusta esperar… ¿no lo notas gatito?- se giró para verlo aún sonriendo. Lo cierto es que no recordaba haber sido así de realmente feliz en mucho tiempo –Vamos… tenemos un montón de dinero que gastar y eso lleva tiempo…- bromeó, o no tanto, moviendo la cola contra su pierna.

- Me comprarás un collarcito con mi nombre y piedritas de diamantes, Takeshi? Para que ya no sea un gatito de la calle – bromeó, liberándolo al menos del peso de la maletita especial en la que iban sus “hermanitos”, recordando ser un poco considerado.

-No… ni loco…- lo miró a los ojos y lo rodeó con el brazo que tenía ahora libre metiéndole la mano bajo la camiseta acariciándole una cadera besándole los labios profundamente y luego el cuello –Por nada taparía la marca de mi cisne…tendrás que pedirme otro capricho…- le besó el hombro pegándolo aún más.

- Entonces será un brazalete – se rió, apoyando la cabeza en su hombro, sonriendo y alzándola de nuevo para besarle la mejilla. – Quiero ser un gatito consentido.

-Hum… pero si yo creía que ya lo eras… ahora les tendré que comprar collarcitos a todos para que no se celen…- le besó los labios de nuevo jugando con su lengua y sonriendo –Tendrás que ponerte solo el brazalete… para que destaque…

- Es justo, ellos sólo se pondrán el collarcito – sonrió, moviendo la cola, contento. – Pero........ entonces a ti te quiero ver sólo con esa argollita que llevas en el cuerno. Que me gustan los objetos largos y duros. – murmuró, con toda la mala intención del mundo.

Takeshi dejó escapar la respiración entre los labios y se rió un poco aunque enrojeciendo excitado –Pues como no pares… tendré que empezar a comprarme pantalones holgados…- sonrió moviendo la cola y entrando en el aeropuerto. Salió de nuevo doblando el cañón de la pistola con las manos y tirándolo en un contenedor como si nada. –No queremos que nos paren… y mucho menos que piensen mal del torito…

- Por supuesto que no....... Además, ya no necesitas eso – sonrió, separándose un poco más y continuando su camino hacia la recepción.

El moreno se acercó a él de nuevo pegándolo aunque sin detenerlo en su camino a la recepción –No te separes tanto… que puedes perderte…- susurró sin hacer mención a si la necesitaría más o no, y sonriendo de medio lado.


 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro yaoi

 
 

yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back