Capítulo 55
Home is Where Your Heart Is
Hiyaku apagó la cafetera, tarareando contento, mientras
su cola se movía tras de sí. También apagó
la tetera, ya que ahora intentaba beber menos café que antes,
sabía que no le hacía bien. Pero lo necesitaba cuando
se estresaba, aunque lo ponía peor aún. Se asomó
a la puerta, observando al moreno dormido. Seguro que siempre madrugaba,
se le notaba en la cara. Y por otro lado, se veía tan pacífico
así, que no tenía ningunos deseos de despertarlo.
Sonrió, dejando escapar un suspiro, sin creerse lo que había
pasado la noche anterior y volviendo a la cocina, a ver qué
preparaba de desayuno.
El moreno apenas se despertó al escuchar el ruido en la
cocina y movió una oreja al notar lo extraño de escuchar
sonidos cuando estaba acostumbrado a estar solo en el piso. Abrió
un ojo observando que estaba en el cuarto de Hiyaku asimilando a
medida que se espabilaba y sonrió al recordar la noche anterior.
Se volvió hacia abajo en el colchón, ajustándose
un poco los pantalones y rozando la cara contra las sábanas,
moviendo la cola aún sin levantarse, pasándose las
manos por el pelo y las orejas sin abrir los ojos.
Se apoyó en las manos estirando los brazos para alzarse
un poco y se sentó en la cama por fin –Dios…es
muy tarde…- dijo viendo su muñeca y poniéndose
la bata. Se levantó apurado y se detuvo de nuevo. Seguramente
si se mostraba agobiado por la hora, al rubio le sentase mal…
entró en el baño para asearse y peinarse un poco…
en realidad un mucho…mientras se lavaba los dientes. Cerró
la villa del agua y entró en la cocina observándolo
desde el marco moviendo la cola sin poder evitarlo.
El rubio se dio la vuelta al sentir el sonido tras él, sonriendo
inmediatamente. – Quise dejarte dormir, espero que no te moleste.
Pero como no tienes horario ni nada...... – dejó la
sartén en la que cocinaba unos trozos de jamón, acercándose
para besarlo. – Te estoy haciendo algo de comer, pero hay
cereal también si no te gusta esto.....
- No, eso está bien, gracias, no tenías que molestarte…-
se aproximó a él abrazándolo y apoyó
los labios en uno de sus pómulos -De todos modos, seguro
que si fuera a trabajar antes sólo me quedaría mirando
los folios por más horas…
- No era ninguna molestia. Yo quise hacerlo – sonrió
enrojeciendo un poco. De veras era agradable, no despertar solo.
Se dio la vuelta con rapidez, sirviendo la comida en dos platos.
- ¿Prefieres café o té o... otra cosa?
-Café…- sonrió al notarlo nervioso y le pasó
la mano por el pelo entre las orejas esperando a que se sentase
para acompañarlo –Podríamos pasar el fin de
semana juntos, en tu casa o en la mía… como quieras
¿te parece?- lo miró, preguntándose si le parecería
que iba demasiado rápido con tomarse en serio aquella relación.
- Me parece perfecto. Fue agradable despertarme a tu lado y....
todo lo demás. – se rió aún nervioso
sirviéndole el café, que más bien había
hecho previniendo y sirviéndose una taza de té para
él.
-Creía que bebías café…- dijo cogiendo
la taza y observándolo mientras comprobaba si estaba muy
caliente –No tienes que estar nervioso… ya sé
que es fácil decirlo…
- Sí bebo café, casi todo el tiempo, pero estoy tratando
de no beber tanto...... Más que nada, lo bebo cuando estoy
estresado, pero me pone de muy mal humor, a pesar de que me hace
sentir bien...... – lo miró, preguntándose si
se explicaba. – Siento que no lo necesito tanto ahora que
estás aquí. Y respecto a lo otro, bueno es que........
lo de anoche, nunca había hecho eso con nadie y no quiero
que pienses...... No tenía eso en mente cuando te dije que
durmieras conmigo.
Kiba lo miró a los ojos un poco asombrado por la carrera
de confesiones que estaba lanzándole el rubio, sin poder
evitar pensar que en lugar de tranquilizarlo lo había puesto
mas nervioso aún –Y sin embargo a mí fue lo
primero que me vino a la mente cuando pensé en dormir a tu
lado, lo siento… si forcé algo que no deseabas…
- No! – bajó el rostro, a l notar que le había
gritado, sonriendo de nuevo. – No forzaste nada y no es que
no lo pensara. Es sólo..... que no quiero que pienses que
eso era todo lo que quería contigo. Ni tampoco que no lo
disfruté..... –sonrió aún más,
pensando en que incluso había pensado que llegarían
más lejos.
El moreno se sorprendió un poco al sentir cómo alzaba
la voz y alzó un poco más las orejas sonriendo después
–Está bien… comprendo. Estaba preocupado por
haber forzando la situación… ayer, supongo que también
porque era tu primera experiencia…- lo miró a los ojos
dejando reposar una mano sobre la del rubio y comiendo –Sólo
quería hacerte sentir bien pero al final no pude contenerme…
- No te preocupes, me hiciste sentir muy bien- se rió, aún
rojo, metiéndose un trozo de jamón a la boca con rapidez,
entre la vergüenza y la gracia que le causaba lo que acababa
de decir.
-Lo siento…- el moreno se rió por lo bajo también
sin dejar de mirarlo – Realmente no pasaba que fueras tan
tímido cuando te conocí, me parecías una persona
tan abierta…- levantó la mano para coger la taza –pero
realmente eres muy vergonzoso…
- Ya, pero es tu culpa. –se rió un poco más
alto, apoyándose en la mesa. – No suelo ser así
de vergonzoso, sólo cuando pienso en ti, ahora que..... te
conozco mejor – finalizó por decirlo de alguna manera.
-No me importa ser el culpable de eso…- se rió un
poco dejando los cubiertos en la mesa y girándose de lado
en la silla para apoyar la espalda en la pared mientras tomaba el
café, no por nada especial, sino porque lo tenía por
costumbre. Lo miró, pensando en como había agarrado
la colcha con las uñas la noche anterior y bajó la
vista a sus manos –Me pregunto si ya se sabrá algo
más del asesino…
- Pues sé lo mismo que tú, aún no se reportan.
Pero...... imagino que estas cosas llevan tiempo. – comentó,
más normalizado ahora que hablaban de otro tema, y bebiendo
de su té. Él también iba a llegar tarde, pero
para algo era su propio jefe ¿no? Seguro que su secretaria
se sorprendía. Movió la cola, riendo interiormente.
-Espero que decidan aparecerse tarde o temprano, ya deberían
haber adelantado algo, al menos conseguir hablar con el chico del
foro… Bueno, imaginamos que es un hombre pero tal vez sea
todo un papel creado…- se pasó una mano por la oreja
y sonrió, notando que si había surtido cambiar de
tema.
- Tal vez, pero por alguna razón, no lo creo. Claro....
que es sólo intuición, o tal vez algún prejuicio,
no sé. No soy cazador yo. – sonrió, moviendo
una oreja. – De todos modos, podría atrasarlos el estarse
reportando continuamente ante nosotros, ¿no crees? Lo que
me interesa, es que lo atrapen lo más pronto posible.
-A mí también, pero de todos modos podrían
usar el teléfono… o al menos enviar un e-mail ya que
tienen ordenador… No me gusta que simplemente esto se lleve
a cabo sin ningún control… porque no hace falta mencionar
de nuevo el hecho de lo extraños que son.
- No, pero tampoco hace falta mencionar que no debemos juzgar su
trabajo basándonos en eso. Aunque sí estoy de acuerdo
contigo, pero sólo ha pasado un día. Tal vez nos llamen
hoy. – se quedó pensativo, de pronto, preguntándose
si tendrían teléfono, y recordando que salía
en la tarjeta del mapache. – Tal vez deberíamos llamarlos
nosotros.
-Bueno no lo sé… tal vez yo estoy siendo demasiado
severo… podemos esperar un día o dos a ver si se dignan
a dar noticias…- se pasó la mano por la mandíbula
pensando en lo que decían de él. No les prestaba atención,
pero eso no quería decir que no los escuchara.
- Sí, creo que será lo mejor. Tienes que dar un margen
de confianza. – le sonrió, terminando de beberse su
té. Se le veía aún más estresado que
a él. – No creo que nos vayan a fallar, por extraño
que te parezca.
-Sí, tal vez soy yo… me preocupo demasiado, no puedo
evitarlo… y de veras, el hecho de que se comporten así,
no me tranquiliza…- admitió un poco reído –Cuando
salgamos para la oficina… déjame en mi casa ¿de
acuerdo?
- De acuerdo – asintió, sin mencionar que prefería
no separarse de él, pero claro, tenía que trabajar
a alguna hora. No eran chiquillos de escuela o algo así.
-Me quiero duchar…- le explicó mirándolo a
los ojos –y tengo que cambiarme…- sonrió un poco
levantándose y acuclillándose acto seguido delante
de él, apoyando las manos en sus piernas alzando la cara
para verlo mejor –y después ya vuelvo contigo…te
quiero…
- No, pero yo no dije nada. – replicó, sonrojado de
nuevo porque hubiese leído sus pensamientos. ¿Tan
transparente era?
-Ya… pero lo digo yo, porque no quiero separarme de ti…-
lo rodeó por la cintura apoyando la cara en sus piernas con
los ojos cerrados sintiendo que se le aceleraba el corazón,
no pensaba que le daría tan fuerte… pero…
- Estoy ...... tan feliz de que estés aquí. Te vas
a cansar de escuchar eso – le respondió, sonriendo
y acariciando su cabeza. Pero era cierto, se ponía feliz
sólo de pensar en él.
-Tendré que irme… dentro de un tiempo, para presentar
la colección de este año…- alzó la cara
mirándolo a los ojos –pero podrías venir conmigo…
será una semana fuera como mucho… y me ayudas a recoger
mis cosas… para instalarme aquí… en Japón.
Hiyaku extendió su sonrisa todo lo que podía, su
cola moviéndose una vez tras de sí. – Entonces......
¿te vas a quedar aquí? A decir verdad, no me acordaba
de que te irías. Supongo que estaba demasiado ocupado siendo
feliz. Dios, qué cursi.... – se rió, ocultando
la cara avergonzado, pero demasiado contento como para que le importase
mucho.
-Cuando lo dices tú no suena cursi, a mí me ha gustado
oírlo…- lo miró a los ojos levantándose
entre sus piernas para inclinarse a besarlo –Tengo que quedarme
contigo ¿no?- le sonrió acariciándole el cuello.
- Claro, si no , tendría que ir a buscarte y es un viaje
muy largo – bromeó, mirándolo a los ojos y colocando
su mano sobre la que acariciaba su cuello. – Te llevo a tu
piso.
- Bien… pero mejor espera a que me vista…- se rió,
besándole los labios con suavidad y marchándose ya
hacia el cuarto para cambiarse.
|