| Capítulo 48
And the Prize Goes To...........
Hansa dio un giro y se apoyó con la espalda en la pared,
esperando a que Takeshi abriese la puerta de su piso, y halándolo
súbitamente por la camiseta, para besarlo, soltándolo,
no sin antes susurrar contra sus labios. – Te demoras......
y ya lo estoy deseando.
- Shh… no te pongas violento…- se rió un poco
abriendo la puerta del piso y cerrándola a su espalda en
cuanto pasó el tigre. Dejó escapar la respiración
con fuerza sólo de pensar en lo que iban a hacer. Claro,
que habría sido mucho mejor si él hubiera ganado…
pero no se quejaba. Se abrió la camiseta dejándola
sobre la mesa y lo sujetó por la cintura del pantalón
atrayéndolo hacia él y besándolo -¿También
puedo tocarte? Forma parte de un todo…- jugueteó con
su suerte sujetándolo por las nalgas subiéndolo sobre
su cuerpo para que notase su sexo contra él.
- Hum...... no, fui yo quien ganó – se rió
el tigre acariciando el sexo del toro ahora, por molestarlo. –
¿No sería mejor si te tocase yo? – abrió
más su sonrisa, lamiéndola la punta de la nariz. –
está bien, te dejo tocarme, pero...... nada de ir muy lejos.
-Si una mamada no te parece ir lejos... entonces creo que soy un
noob…- se rió entre dientes notando las caricias en
su sexo y lo sentó en la cama cosa que apenas duró
unos segundos porque se recostó sobre él, besándolo
con fuerza mirándolo a los ojos. Se sacó la pistola
de la cintura dejándola sobre la mesilla y le quitó
la camiseta sin preguntar lo más mínimo, lamiendo
su pecho y su costado, resoplando con fuerza contra su piel y echando
las orejas atrás encendido –Gatito…
- Torito.....- sonrió el chico, relamiéndose y pasando
sus manos por las orejas del moreno y por sus cuernos. – Ir
muy lejos sería lo que tú deseabas hacerme si ganabas,
¿no? Qué duros..... – comentó de nuevo,
refiriéndose a los cuernos, claro, con todo el doble sentido
del mundo.
-Tengo más cosas duras…- el moreno lo miró
a los ojos un momento lamiéndole los labios y besándolo
profundamente de nuevo, bajando las manos a sus piernas y metiendo
las manos por dentro de sus pantalones sujetándole las nalgas
–A mí esto ya me parece fuerte…- se apartó
un poco agachándose entre sus piernas. Era la primera vez
que lo hacía él y no a la inversa. Sonrió de
medio lado sujetando la cintura de su pantalón –Te
lo tengo que quitar…- dijo arrodillado sin ocultar la sonrisa.
- Adelante..... – el chico lo miró, respirando con
fuerza y desabrochándoselo para ayudarlo. – No te ves......
muy triste por haber perdido ahora, ¿verdad? Yo también
algo duro.
Takeshi se pasó la lengua por los colmillos bajándole
el pantalón por completo y le separó las piernas sujetando
sus rodillas nervioso. Le apretó los muslos un poco atrayéndolo
hacia él y metiéndose su sexo en la boca todo lo profundamente
que podía. Sintió que se le encendía aún
más la piel y dejó escapar la respiración contra
él dejando resbalar su sexo de la boca para lamerlo intensamente.
Estaba yendo mal… no se estaba controlando nada y lo peor
es que no le importaba ni media mierda.
Hansa gimió, pasándose una mano por el cabello encendido,
y alzando el rostro luego para mirarlo, con la boca entreabierta,
jadeando. – Sigue...... sigue.... Takeshi..... – le
pidió, sonriendo un poco y moviéndose contra las sábanas,
provocando que uno de los gatitos, que al parecer había estado
durmiendo bajo la cama, saliera corriendo hacia el baño.
Lo miró a los ojos sin controlar sus respiración,
tocando su sexo con la mano, acariciándolo con fuerza y echándose
sobre él para besarlo mientras le acariciaba el pelo con
la mano libre –Gatito...- lo miró fijamente llamándolo
de nuevo mientras lamía su lengua mordiéndole levemente
el labio inferior y sudando de lo caliente que estaba.
Se separó de nuevo. lamiendo su pecho hacia su sexo y le
pasó las manos por las piernas sujetándole la parte
de atrás de las rodillas pegándolas a su pecho y frotándole
los testículos con la lengua. Podía ver su ano completamente
y no podía tocarlo. Sacudió un poco la cabeza soltándole
las piernas y subiéndose sobre su cuerpo una vez más
para besarlo, apretándose contra él.
El albino le lamió los labios, separándolo un poco
luego, susurrando entre jadeos. – Esto........ parece más
que una lamida. Pero está funcionando... no.. me quejo....
– sonrió, dejando escapar otro jadeo y besándolo
profundamente de nuevo, levantándose un poco para acomodar
sus alas.
-Es una mamada…con servicio completo…- el moreno sonrió
de medio lado respirando contra sus labios y le besó el pecho
volviendo a sus labios, levantándose y llevándolo
con él a ponerse de pie. Bajó por su cuerpo arrastrando
la lengua contra él y se arrodilló sujetando sus nalgas
ahora con comodidad, apretándolas entre sus dedos y separándolas,
empujándolo inmediatamente dentro de su boca. Lo miró
a los ojos entrecerrando sus ojos rojos y echando las orejas atrás
observando sus reacciones como si no hubiera nada más.
El tigre se mordió el labio inferior, gimiendo suavemente
a través de sus dientes, sacudiéndose un poco por
el placer. Lo cierto es que parecía que se lo estuviera tragando,
por la intensidad con la que lo succionaba. – Per.... fecto.....
– murmuró, ronroneando un poco, tanto por beneficio
del toro, como porque realmente tenía ganas de hacerlo.
Takeshi siguió mirándolo aún en ese momento
y subió las manos por su cuerpo acariciándole el pecho
y volviendo a sus nalgas de nuevo. Apoyó la frente contra
su abdomen lamiendo el sexo del albino y sintiendo cómo lo
empapaba mientras rozaba su piel. Se abrió el pantalón
con una mano porque no soportaba más la presión y
se levantó girándose a su espalda besándole
el cuello mientras acariciaba sus alas –Voy a ser desobediente…-
le advirtió, cogiéndole las manos y apoyándoselas
en la pared, pegándose contra él y dejando escapar
la respiración con fuerza mientras lo abrazaba tomando su
sexo de nuevo y moviendo la mano rápidamente sobre él
–Gatito…- le pasó la lengua por la cola sonriendo
de medio lado.
- Mm.... ¿torito?..... - - protestó el albino, aunque
por el sonido de su voz, poco se podría que era una protesta.
Gimió una vez más, sin poder evitarlo, estremeciéndose
y moviendo un poco las manos comprobando su fuerza por si acaso.
Bajó el rostro, sonriendo y pensando que estaba cayendo en
viejos hábitos. No tenía nada de qué defenderse
aunque sí lo escucharía luego como se propasara. Dejó
escapar otro jadeo medio en risa, murmurando -...... compórtate
o lo retrasarás más.......
-No…- sonrió de medio lado lamiéndole el cuello
y colocando mejor su sexo entre las nalgas del albino –Eh…déjame
sentirte… no haré nada…- le pidió bajándose
un poco la ropa interior con la otra mano y apoyando su sexo entre
las nalgas del albino de nuevo. Se mordió el labio inferior
apretándose más contra ellas y moviendo su mano con
más fuerza –No te vayas a correr…
- ¿No....? Tú tampoco..... – susurró
como por retaliación, sonriendo, y jadeando cada vez más,
el sudor pegando el cabello a su frente y su corazón latiendo
agitado. Le estaba costando un poco de trabajo no correrse, la verdad,
más con el sexo del moreno rozándolo así, pero
por orgullo se aguantaba. Movió la cola de manera brusca,
hacia un lado, entrecerrando los ojos.
-No… yo no me correré…te dije que me iba a reservar-
se rió agachándose a su espalda y le pasó la
mano por la cola deslizando un dedo por el pelo negro y blanco hasta
su entrada observándola mientras se lamía los labios
respirando con fuerza y aproximándose más. Le sujetó
las caderas lamiéndola de pronto sin poder evitarlo, empujando
la lengua en su interior.
- Ah......! – el chico exclamó alzándose un
poco sobre el colchón al sentir su lengua húmeda dentro.
– Milky... boy..... – jadeó, sin poder conseguir
tono de reprimenda realmente y volviendo a morderse el labio, clavando
las uñas en el colchón.
-¿Gomen?- el moreno lo volvió hacia él sin
poder evitar sonreír levemente entre jadeos y arrastró
la cara contra una de sus piernas lamiéndole los testículos
y deslizando la lengua por su sexo con suavidad, notando el calor
allí y tomándolo por completo en su interior, sujetándole
las nalgas. Jamás se había sentido así, ni
siquiera estaba pensando bien –Córrete…- le pidió
lamiéndolo de nuevo y volviendo a empujarlo en su boca arrastrando
la lengua por su sexo en el interior de esta.
- No me des..... ah... órdenes... – le reclamó
el albino aunque a duras penas se podía aguantar, frunciendo
el ceño y clavando aún más sus uñas
en el colchón, soltando un gemido bastante más fuerte,
y corriéndose por fin, todo su cuerpo temblando, su sexo
pulsando con violencia dentro de la boca del moreno.
Milkyboy echó un poco la cara hacia atrás para verlo
y le apretó más las nalgas contra él, notando
su semen calido en la garganta apartándolo un poco para poder
saborearlo y notarlo contra su lengua. Cerró los ojos un
momento lamiéndolo hasta notar que se detenía. Echó
la cara contra el colchón, temblando un poco y jadeando bruscamente
–No…era una orden- sonrió mirando su sexo aún
delante de él y lo empujó contra él para besarlo.
- Lo..... sé....... le respondió sonriendo, el jadeante
chico, estremeciéndose al sentir sus labios en su
aún muy sensible sexo, y se pasó la mano por el cabello
aplastándose una oreja y dejándola libre de nuevo,
cerrando los ojos, para recuperarse.
El moreno se levantó sacudiendo un poco la cabeza para apartarse
el pelo de la cara y lo recostó mejor en la cama sentándose
en el colchón y desnudándose tal y como habían
acordado –Tápate…- dijo levantando las sabanas
y sonriendo de medio lado –Tampoco es una orden…- se
coló en la cama aún completamente rojo y jadeando
con fuerza.
- Está bien...... Más te vale – sonrió,
tapándose y moviendo la cola satisfecho, pegándose
a él para rodearlo por la cintura.
El toro le pasó la mano por las nalgas apretándolas
un poco de nuevo y lo miró tamborileando con los dedos en
su piel al notar su cuerpo contra el sexo del albino. Se volteó
en la cama dándole la espalda agobiado y cagándose
en todo el santoral.
Hansa dejó escapar una risita suave, pegándose de
nuevo y besándole la espalda, saboreando su sudor, de igual
manera apretándose contra él, y susurrando. –
Te quiero, Takeshi.....
Desvió la mirada hacia atrás aunque por supuesto
no lo veía, apenas una de sus orejas, y la sacudió
haciendo tintinear los aritos dorados resoplando rojo y girándose
más para besarlo. Lo miró a los ojos un momento volviéndose
de espaldas de nuevo frunciendo el ceño –Deberías
querer más a mi polla…- protestó riéndose
después, se giró completamente y lo abrazó
contra él, besándolo profundamente y golpeando con
la cola el colchón antes de darle la espalda de nuevo –Duerme…Joder…
El albino dejó escapar otra risa, acariciando el estómago
del moreno. – Pero si eres tú quien se ha girado, yo
ya me iba a dormir. Y sí quiero mucho a tu polla, pero yo
gané..... – sonrió malditamente, bajando su
mano y acariciando la entrepierna de Milkyboy.
Dejó escapar el aliento con fuerza mirando abajo y enrojeciendo,
mientras le sujetaba la mano con fuerza, alrededor de su sexo moviéndola
varias veces y deteniéndola apretando aún más
la del albino contra su glande. La apartó de su sexo apoyándosela
en el pecho y se volvió bruscamente contra el colchón
aplastando la cara contra la cama–Deja de calentarme ya! Hostia…buenas
noches… ya ganaré yo…y después no querrás
volver a ganar…- se rió moviendo la cola bajo las sábanas.
- No lo sé, yo creo que así te ves muy atractivo.
Y que conste que has sido tú el que detuvo mi mano –
sonrió de nuevo, cerrando los ojos, con toda tranquilidad
y subiendo su cola contra sus piernas acomodándola.
-¿Qué?!- se giró mirándolo a los ojos
desesperado subiéndose sobre él y apoyando las manos
a los lados de su cabeza –No te detengo…
- Mmmmm... muy tarde, ya lo hiciste – le respondió,
entreabriendo un ojo, y tocándole los labios con la yema
de un dedo. – A dormir..... – murmuró, cerrando
ambos ojos de nuevo y moviéndose un poco como quien está
muy a gusto.
El moreno se llevó una mano a la frente apretando las mandíbulas
y golpeó la pared levantándose –No te cabrees…
ahora se me pasa…- dijo con poco aspecto de que eso fuera
a suceder poniéndose los pantalones y sentándose en
el ordenador traqueteando en el ratón.
- Ey, se supone que durmieras conmigo, es parte del trato –
protestó el chico, aunque estaba consciente de que se estaba
pasando, pero era algo que no podía controlar. – ¿Ne?
¿Vas a dejar sólo a un gatito?
-Un rato…sé cual era el trato… luego voy…
tú duerme…- contestó sin volverse y escribiendo
con rapidez sin apartar la mirada de la pantalla. No se metía
ahí de nuevo ni loco, no sabía ni cómo no se
masturbaba ya mismo. Sacudió la cabeza echándose atrás
en la silla.
- Está bien, pero lo apunto como falta a la promesa. –
lo miró de soslayo, moviendo su cola de nuevo bajo las sábanas
y dejándola tranquila al sentirla un tanto restringida. –
Tendré que cobrármela en otra ocasión. Los
intereses suben.......
-No te cobras nada…- el moreno lo miró de soslayo
pero simplemente verle la cara le hacía deslizar la lengua
por el filo de los dientes. Apartó la vista mordiéndose
el labio con fuerza –Ahora voy…déjame un rato…
no puedo más…
- No escuché nada, ya estoy durmiendo...... – sonrió
con los ojos cerrados, como haciéndole ver que eso de que
no se lo cobraba, no había colado, y abrazando la almohada,
sonriendo aún más.
Takeshi se levantó de golpe, más por necedad digna
de su raza, que por otra cosa y se quitó el pantalón,
apartándole los brazos de la almohada, rodeándose
con ellos antes de voltearse subiéndolo sobre él.
Le sujetó las piernas por debajo de las nalgas, subiéndolo
un poco más contra su cuerpo. Acababa de notar que había
sido bastante brusco pero ahora no tenía ganas de disculparse.
- De veras te amo, torito...... – sonrió el albino,
sin molestarse mucho por su brusquedad. En realidad, empezaba a
agradarle aquella forma de comportarse. Le dio un beso en el cachete,
murmurando. – Ya te lo pagaré yo....
-Más te vale… o creo que me quedaré sin sangre
en el cerebro…- se volvió hacia sus labios apartándose
al pensarlo mejor, recordando no autodestruirse, apartando también
las manos de sus piernas y rodeándole la cintura.
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