| Capítulo 43
I Won't Hide, I Won't Run Away, or at Least, That's What I Want
to Say
Los rayos de sol entraban por la ventana que descuidadamente había
olvidado cerrar la noche anterior. El albino se giró en la
cama cubriéndose el rostro con las sábanas. A pesar
de que ya estaba vestido y bañado, se había acostado
de nuevo, a causa de la pereza. No tenía deseos de hablar
con esas tías el día de hoy. Si no hubiera sido porque
había citado a Takeshi, aún estaría noqueado.
La puerta sonó dos veces y traqueteó con los dedos
varias veces en la madera esperando a que le abriese. Lo cierto
es que hasta él tenía sueño de lo pronto que
se había levantado y tras que por la noche no había
dormido mucho precisamente. Demasiado insomnio –Gatito…
- Meoooooooowwwww........ – le contestó desde la cama,
sonriendo y finalmente, deslizándose de entre las sábanas
para ir hacia la puerta. Simplemente la abrió, halando al
toro por su camiseta y besándolo profundamente sin dar más
explicaciones.
Takeshi empujó la puerta con un pie sintiendo un escalofrío
y le sujetó las nalgas con una mano, abrazándolo por
la cintura para pegarlo a él mientras continuaba el beso,
respirando con fuerza contra sus labios ¿Qué era eso?
-¿Tanto me echabas de menos?- preguntó contra sus
labios sonriendo de medio lado y besándolo de nuevo empujando
la lengua contra la suya.
El albino se dejó besar de nuevo, empujando la puerta con
una mano para cerrarla del todo y trepándose casi encima
del moreno como si fuera de lo más natural, para romper el
beso luego. – Tuve que dormir solo..... – protestó
con un gesto lastimero que no le quedaba para nada sincero.
-Yah…- casi jadeó mirándolo a los ojos –pero
yo tampoco dormía acompañado…y creo que me doy
más lástima yo mismo…- sonrió levemente
acercándolo de nuevo y rozando sus labios contra los del
albino -¿Cómo haremos esta noche? Ella estará
esperando en el metro que está abandonado… le gusta
pasar miedo… ¿crees que la haremos feliz?
- Creo que la haremos muy feliz. ¿No sabes que vengo con
satisfacción garantizada? – se rió el chico
rodeándole el cuello con los brazos. – Pues..... si
estará esperando, deberíamos decidir quien se le acerca
primero. O ¿lo haremos en orden de llegada?
-Hmm…estará en el tercer anden… escaleras abajo…
¿sabes? Y yo creo que deberíamos ir cada uno desde
un extremo… ¿me sigues?- lo cogió en brazos
sonriendo y recostándose en la cama con el albino a horcajadas
sobre él –La distancia será la misma para ambos…
bueno… un poco menos para mí…- sonrió
de medio lado –pero tú eres más rápido…-
se justificó, apoyando las manos en sus muslos apretándoselos
un poco.
- Me parece bien. Veamos quien llega primero entonces........ –
le sonrió inclinándose más hacia su rostro.
– Pero nada de matarla rápido para ganar, ¿ne?
-¿Cómo que no?- se quedó mirándolo
a los ojos -¿Cómo pretendes que gane entonces? Voy
a ganar… y se te va a acabar el misterio…- sonrió
de medio lado de pronto.
Hansa se rió apoyando su frente contra la de Takeshi, observándolo
de esa manera. – Vaya, tendré que ingeniármelas
entonces. Vienes con todo, torito.....
-Con todo…- sonrió girando la cara para besarle una
mejilla más bien arrastrando los labios por las marcas en
ella –menos armas… sólo tengo fuerza…y
resistencia…y no me duelen las cosas fácilmente…-
sonrió bajando para besarle el cuello igualmente limitándose
a rozar los labios contra él, mordiéndoselo después
ligeramente. Le sujetó la camiseta levantándosela
un poco mientras metía las manos debajo –Quiero ver…
- Eh, eh, eh, que eso fue show único. – se rió
el chico bajándose la camiseta aún por encima de sus
manos. – Tienes que esperar a ver si recibes tu premio. –
le acarició la espalda, dejándolo sentir sus uñas,
aunque claro, no pensaba hacerle daño.
-No…- protestó rozándose contra su cuello contrariado,
notando las uñas en su espalda y sonriendo –No me rajes
gatito…- murmuró apenas aunque tensando los músculos
inevitablemente, como un instinto. Lo cierto es que sentía
deseos de pegarle a algo y si no lo hacía, era porque no
quería sobresaltarlo y menos teniendo en cuenta que podría
resultar peor para él –Joder…- se juró
igualmente.
- No te pongas así, tienes que aprender a confiar. –
sonrió, alzándole el rostro y besándolo nuevamente.
– Estás comenzando a ablandarme y no estoy seguro de
que me guste eso – añadió luego mucho más
serio, levantándose la camiseta.
-Pero a mí sí me gusta…- lo miró echándose
atrás sobre el colchón para verlo mejor. Deslizó
las manos por su pecho enrojeciendo encendido y se acercó
de nuevo lamiendo uno de sus pezones arrastrando la lengua con fuerza
y apartándose atrás aún con las manos en su
pecho como si eso fuera a evitar que se la bajase. Lo atrajo más
hacia él para sentarlo sobre su sexo y sonrió de medio
lado -¿Gomen?
- Denegada- contestó el albino, ligeramente agitado, sintiendo
su sexo inevitablemente contra su trasero y quitándose de
encima, dejándose caer a su lado. – Ya veo..... has
venido a debilitarme. Te advierto que no me distraigo fácilmente.
- Sé que no…- el moreno se volvió también
de medio lado en la cama sujetándole una cadera aproximándose
–No he venido a eso, he venido… porque quería
verte…- se rió un poco aproximándose a besarlo
y apartándose sin hacerlo -¿Y si después de
que te la coma pierdes el interés en mí, eh?... ¿y
si desaparece ese dichoso misterio tuyo con eso?- preguntó
entonces frunciendo el ceño.
Después de que me la mames.....Parece que ya aceptas tu
derrota – sonrió como contento, aunque no lo creía
tan fácil, pero quería meterse con él. Lo miró
a los ojos, ahora sonriendo más suavemente. – Aún
no comprendes nada, ¿eh? El misterio es emocionante, mantiene
el juego vivo, pero es más bien por ti. Necesito estar seguro
de ti.
Movió una de sus orejas negras sin comprender bien y por
supuesto sin mencionarlo tan siquiera –No tiene por qué
dejar de ser emocionante…pero ahora ya veo que querrás
repetir…- se rió volviéndose de frente en el
colchón soltándolo y cruzando los brazos tras la cabeza.
Desvió la mirada observándolo de soslayo –Eh…-
dijo mucho más serio –He escuchado rumores…he
leído más bien…
- ¿De qué estás hablando? No me digas que
has estado investigando tigres para ver cómo te va......
– se rió, girándose para quedar boca abajo en
la cama, apoyado sobre sus brazos, sacudiendo ligeramente las alas
.
-No…- sonrió pasándose la mano por el pecho
colándola a través de la cremallera –Me ha dicho
una amiguita que ha ido un tipo a la oficina…que estuvo en
la sesión y era el socio del boss…¿se están
poniendo las cosas feas gatito?
- Hum.... tal vez. Tal vez se están poniendo más
bonitas. - bromeó moviendo la cola, aunque no le seducía
mucho la idea de tener que enfrentarse a ese tipo de problemas.
– Tal vez nos hemos hecho muy notorios.
-Somos famosos… qué divertido…- se tapó
los ojos con una mano sonriendo en la oscuridad que él mismo
se había creado –No me gusta nada… mientras sea
policía… no me importa mucho… pero como busquen
ayuda externa… de depredadores…como tú- se giró
a mirarlo –Entonces…lo más probable es que muera
joven…- se rió, aunque lo cierto es que estaba preocupado.
- Como yo......- repitió el chico girándose de igual
manera, frente a él. – Bueno, tú me tienes a
mí. O ¿no crees que te ayudaría? De todos modos,
ya has sobrevivido a esto antes.......
-Sí me ayudarías…- el moreno lo miró
a los ojos –pero tú no eres invencible…¿verdad
gatito?- apoyó la cabeza contra las sábanas con una
sonrisa de medio lado -¿No tienes miedo? Yo no voy a detenerme…
- Yo tampoco lo haré. – le sonrió de vuelta,
pasando un dedo por uno de sus cuernos. - ¿Miedo? Sí
tengo, un poco, pero mi fuerza de voluntad es mayor. Además,
tampoco soy fácil de atrapar, tendríamos que tener
más cuidado, eso es todo.
-Dejaré de hacerlo cuando deje de resultar divertido…tampoco
tengo ningún interés en morir por matar a unas zorras…
y menos a esas zorras en concreto… - sacudió la cola
levemente sobre el colchón como acto inconsciente a sus caricias
y bajó la vista –De todos modos … vendrán
a por mí…no a por ti.
- Entonces, tal vez debería esconderme por un tiempo –
al albino retiró su mano, observándolo sólo
por ver cómo reaccionaba a eso.
-¿Tú crees?- lo miró a los ojos fijamente
moviendo la cola con fuerza ahora, porque se estaba molestando y
más cuando había dicho sólo hacía unos
segundos que lo tenía a él.
- Pues no sé por qué habríamos de caer los
dos, si no me buscan a mí. ¿No harías lo mismo
tú? – insistió, sonriendo un poco al notar cómo
movía la cola.
-… que te jodan…- el moreno se sentó en la cama
apartándose de él y preguntándose si no se
habría enterado él también de lo que sucedía…
y consecuentemente si no estaría planeando entregarlo. Lo
cierto es que estaba MUY cabreado y sólo Dios sabía
los esfuerzos que estaba haciendo para controlarse. Aún así
apretó las mandíbulas rascándose el cuello
y mirando adelante pensativo.
- ¿Estás enfadado? –preguntó retóricamente,
ya que era eso o estaba poniendo una actuación brillante
en escena y lo dudaba mucho. Se arrodilló en la cama, tras
él, rodeándole el pecho con los brazos. – Pero
aún no me contestas.....
Se levantó de la cama apartándose de él, sin
poder evitar pensar que al final se había dejado llevar por
su polla, debía haber sido más cuidadoso. Sería
muy bonito, pero esto no le estaba gustando nada. Lo miró
a los ojos sonriendo de medio lado -¿Me vas a entregar?-
tenía las manos temblando por lo que pensaba.
El chico se quedó un momento con los brazos en el aire,
abrazándose a sí mismo luego.– Contéstame
– insistió completamente serio.
Lo miró a los ojos retrocediendo un poco y asegurándose
de que estaba armado claro –No voy a contestarte… tú
no me contestas a mí y me estás amenazando…
¿crees que tú tienes derecho y yo no? ¿Porque
puedes matarme?
- No te estoy amenazando, sólo te pedí que contestaras
a una pregunta, que por cierto, yo hice primero que tú la
tuya. Pero si no quieres contestarme, no tienes que hacerlo. –
se acostó de nuevo, dándole la espalda, perfectamente
consciente de que se estaba arriesgando demasiado, pero necesitaba
hacerlo. De todas maneras, aunque lo atacase por la espalda, tendría
alguna oportunidad de defenderse, o eso esperaba.
Takeshi siguió mirándolo sin hacer nada, aunque lo
cierto era que se sentía subestimado de tal manera que realmente
sentía deseos de matarlo, por traicionarlo, por jugar con
él y ahora por aquella forma de despreciarlo. No pudo evitar
sacar la pistola y apuntarle –¿Para qué te he
avisado del peligro entonces, imbécil? ¿O te crees
que le voy contando mi vida a cualquiera? Pero me estás jodiendo
y mucho… así que espero que sea uno de tus juegos…
y te advierto que no me está haciendo gracia.
- Sí, ya lo veo, pero no es un juego. Realmente necesito
saberlo. – se giró de nuevo, observando cómo
lo apuntaba, no demasiado sorprendido. - ¿Vas a matarme?
Porque si realmente lo estás considerando, creo que ya tengo
mi respuesta.
-¿Realmente eres imbécil?! Me estás amenazando
y estás subestimándome como si fuera un inútil!-
miró abajo un momento tratando de tranquilizarse un poco
-¿Qué pretendes?¿Que me deje matar? Tu estás
ahí acostado en tu cama… dándome la espalda
muy tranquilo ¿Por qué? ¿Porque sabes que soy
un herbívoro y puedes matarme… pues no te quejes de
que yo también coja un arma!
- No, el imbécil serás tú – le devolvió,
no muy contento de que lo insultara, moviendo la cola, aunque sin
hacer ningún intento por levantarse. – Te di la espalda,
exponiéndome a que me atacaras con tu navaja o con eso que
llevas en la mano ahora – le señaló el arma,
observándola y luego observando los ojos del moreno. –
Podrías haberme matado de un solo tiro. No soy invencible,
¿recuerdas? ¿Aún así crees que te voy
a matar? El único que está amenazando aquí,
eres tú.
-No! Tú dijiste que me ibas a traicionar! Y segundos antes
me dijiste que te tenía a ti! ¿En que coño
quedamos? ¿EH?!- lo miró a los ojos sintiendo que
no sabía por qué lo estaba apuntando y sacudió
un poco la cabeza –Esto no estaría pasando si no jugases
conmigo!
- No dije que te fuera a traicionar, dije que “tal vez”
debía esconderme. Sólo quería saber qué
harías tú en mi lugar, quería una respuesta
sincera. – le sostuvo la mirada, serio, algo dolido. –
Dime, Takeshi, ¿estoy jugando contigo ahora?
-No lo sé…¿Cómo quieres que lo sepa?
Si no dejas de jugar conmigo ¿Cómo coño quieres
que lo sepa?¿Crees que sé lo que piensas? No leo tu
mente! Sólo sé que he confiado en ti y que puedes
matarme de un golpe…y que dices una cosa y luego la contraria…
¿Qué harías tú en mi lugar? Tendrías
miedo! No es fácil ser un herbívoro y tener a un tigre
delante…y no me pidas sinceridad cuando tú no eres
sincero!
- Porque es la única manera! Si sólo te pregunto,
me contestarías lo que quisieras contestarme. Pero cuando
te enfadas, eres sincero, como ahora..... – le sonrió,
aunque no precisamente con alegría. - ¿Me tienes miedo?
¿Aún? Puedes detenerte, si hubiera querido matarte,
ya lo habría hecho, ¿no crees?
-Claro que tengo miedo! Pero más que eso, estoy cabreado…-
bajó el arma mirándolo a los ojos y guardándola
a su espalda -¿Por qué crees que estoy aquí?
¿Y por qué crees que sigo insistiendo para que me
dejes hacerlo contigo, tío?! – golpeó la mesa
del ordenador a su espalda con una mano haciendo rebotar lo que
había sobre ella –Cuando me enfado puedo pensar muchas
cosas que no son así, por los nervios…
El albino se sobresaltó un poco, al ver cómo golpeaba
la mesa, aunque no es que le tuviera miedo pero no se había
esperado el súbito ruido. – El que quieras hacerlo
conmigo, sólo me dice que te gusta mi cuerpo. Puedes joderme
y luego entregarme, ¿ves? Yo también puedo ser desconfiado.
– afirmó, arrastrándose por la cama, hasta ponerse
de pie finalmente, sin admitir que de hecho, era desconfiado. –
No voy a entregarte, ni a matarte, ni a esconderme.
-Y si así fuera ¿no crees que no sería virgen
a estas alturas? Si fuera tirándome a cualquiera que me importase
una mierda…Si quiero follar contigo, quiere decir que me gustas
tú… pero parece que no asimilas eso o no sé
qué carajo te pasa…- lo miró a los ojos algo
más calmado aunque podía seguir engañándolo
y retrocedió un poco –Tú sabes que tengo las
de perder… y no voy a traicionarte… por si aún
te lo estás preguntando…
- No, ya no me lo pregunto, pero es difícil para mí.
Nunca confío en nadie, me valgo sólo de mí
mismo.... Pero fui yo quien te buscó a ti – dio otro
paso hacia delante, sin poder evitar sonreír. – Y estás
retrocediendo......
-No…- mintió dibujando una sonrisa porque su mentira
era demasiado obvia y porque le hacía sonreír su sonrisa.
Apoyó una mano sobre la madera de la mesa observándolo
–Yo también estoy solo y también desconfío…
ah sí…y el tío que me gusta es un tigre asesino
que tiene por pasatiempo joderme…Sé que tú me
buscaste a mí… pero es que yo soy muy tímido…-
se rió acuclillándose con la espalda contra la pared
y extendió una mano hacia él, aunque aun le temblaba
levemente –Gatito…ven…no te pongas así,
tienes que aprender a confiar…eso me dijiste tú a mí…¿recuerdas?
Y ahora me sometes a pruebas…
- Los gatitos nos asustamos fácilmente, y tendemos a ponernos
ariscos..... – sonrió aún más, acercándose
como si de veras le obedeciera, y le sujetó la mano, deteniendo
la tembladera. – No te voy a hacer daño y tú
tampoco me harás daño a mí. Dejemos de desconfiar......
-OK… pero tú comenzaste con eso…- lo miró
a los ojos levantándose frente a él sin soltar su
mano y sonriendo de medio lado –Me has hecho perder todo el
tiempo discutiendo…- miró la hora sacudiendo la cabeza
–y tengo que ir a comer hierbas…
- No perdiste el tiempo – susurró, alzándole
el rostro con una mano y besándolo profundamente, pegándose
a él.
El moreno se dejó besar empujándose un poco contra
él para entrar en su boca más profundamente mientras
lo abrazaba, acariciándole las alas y bajando las manos a
sus nalgas –Podría haberlo aprovechado mejor…-
susurró contra sus labios bajando la cara a su altura y besando
una de sus mejillas -¿Crees que ganarás esta noche?-
preguntó mirándolo con un gesto de orgullo.
- Por supuesto que sí, igual que tú. – sonrió
de nuevo, tocándole los labios con un dedo. – De todas
maneras, con ese premio que ideaste, pase lo que pase, ganas algo.
Pero no creas que voy a dejarme vencer sólo porque me gustas....
Se rió abiertamente mirándolo a los ojos –No
me dejes ganar o voy a cabrearme…- dijo serio de pronto sólo
para sonreír de nuevo –De todos modos, vas a perder…-
torció la sonrisa deslizando la lengua alrededor de su dedo
besándoselo después –Tú también
ganas…
- Sí..... pero no voy a perder- insistió con necedad.
– Me gustas cuando te cabreas, eres muy excitante. –
añadió, riéndose suavemente sobre sus labios.
-Pues no me hagas cabrear porque no me la pone dura precisamente…
¿a ti sí?- preguntó pasándole dos dedos
entre las piernas hasta sus nalgas –A mí me gusta cómo
juegas… y aún así, me encabrona…- sacudió
la cabeza sonriendo –Mejor me quedo un poco más…
prefiero saltarme el desayuno y …- lo cogió en brazos
mirándolo y alzando una ceja –tengo mucho sueño…
- No.... creo que mejor te vas a comer. No queremos que hagas cosas
que luego te impidan funcionar bien esta noche, ¿verdad?
– le advirtió, previniendo. – Además,
yo también debería desayunar.
-No… no me eches...- lo miró a los ojos sentándose
en su cama –Me voy a quedar a dormir aquí un rato…
no te molesto…- sonrió de medio lado sentándolo
en el colchón y acostándose de espaldas a él
–Tengo sueño…de veras…
- Hum....... me parece una estratagema....... pero está
bien – accedió, acostándose a su lado y pasando
su mano por la cintura del moreno, dispuesto a dormir también.
Dirigió sus ojos brevemente hacia la ventana, notando que
había olvidado cerrarla de nuevo y decidiendo que ya estaba
demasiado acomodado como para ir a hacerlo.
-No lo es… tengo sueño…- sonrió pasando
la mano por su antebrazo y sujetándolo, aflojando un poco
la mano al notar que lo apretaba de más –Tienes que
aprender a confiar… gatito…- se burló.
- Lo mismo te digo, torito.. – respondió, con una
sonrisa, al notar el apretón que le había dado, murmurando
luego perezoso. - .....ya estoy dormido.....
|