| Capítulo 42
Running Against The Wind
Kiba repasó por tercera vez la misma línea mirando
el dibujo, aunque en realidad tenía la vista perdida y suspiró
con fuerza hundiéndose un poco más en el asiento.
Giró el lápiz entre los dedos sintiéndose un
poco inquieto. Tenía ganas de salir a la calle, se agobiaba
en casa, sin nada que hacer se le venían demasiadas cosas
a la cabeza. No, de hecho tenía muchas cosas que hacer, había
cosas para fregar en la cocina, tenía que cambiarse y sobre
todo, tenía que hacer aun unos cuatro diseños y de
los doce que había preparado sólo uno le había
dejado satisfecho. Se pasó las manos por la cabeza de atrás
adelante aplastándose las orejas varias veces y se restregó
la cara levantándose por fin para ir a su cuarto a ponerse
ropa de deporte.
Se levantó, subiéndose la cremallera del chándal
negro con el pelo revuelto y asegurándose de arreglárselo
antes de salir al portal. Seguramente se iba a ver un poco raro
que estuviese allí esperando ¿no? Tal vez era mejor
volver a casa... Sin embargo, se apoyó contra la pared aplastándose
la cola y previniendo “males” cuando el rubio llegase.
Lo cierto es que era mucho más agradable de lo que jamás
hubiera imaginado y eso… su cola también lo sabía.
Frunció el ceño pasándose la mano por la cola
para detener el ligero movimiento y sonrió un poco mirando
abajo.
Pocos minutos después, Hiyaku aparcaba al lado de la acera,
saludándolo con la mano. Se preguntaba si estaba impaciente.
A lo mejor, no le gustaba tanto el tener que esperarlo y ahora se
preguntaba también si no se le habría impuesto. Pero
ya era muy tarde para echarse para atrás. Se bajó
del coche, acercándose y dejando que su cola ondease suavemente
tras él. – Buenas noches. ¿Llego tarde? –
le sonrió un poco nervioso.
-No…- lo miró aparecer en coche sin poder evitar pensar
en para qué alguien que iba a correr, venía en coche
y sonrió moviendo una oreja pensando que además le
había dicho que vivía cerca. Se acercó un poco
más –Es que me estaba agobiando en la casa…-
confesó pensando que debía haberse esperado dentro.
- Eso es que sí llegué tarde- le respondió,
de todas maneras, imaginando que había sido por esperarlo.
- ¿Nos vamos entonces? ¿O tienes que buscar algo adentro?
-No, vamos, tú me dirás por donde podemos ir- lo
miró a los ojos moviendo una oreja –Eso es que llegaste
a la hora que tenías que llegar pero yo me agobio en casa…-
insistió aún más necio, viéndolo serio.
- La próxima vez llegaré más temprano –
insistió el chico puma, sólo porque le hacía
gracia lo serio que se ponía y acercó su rostro sonriéndole.
– Sígueme..... – se giró de pronto, echando
a correr a una velocidad suave.
-O.K.- lo siguió aunque un poco cortado por cómo
se había acercado mordiendo el metal de la cremallera -¿Por
dónde me llevas?- preguntó sólo por curiosidad
-¿Está muy lejos el barrio donde te criaste?
- Un poco... pero no vamos a ir ahí – le sonrió,
extrañado de que le preguntara eso y sin dejar de correr.
– Hay un lugar por aquí cerca, es un parque con un
recorrido especial para corredores, pero no es el mismo en el que
te metiste, claro.
-Tenía curiosidad por ver cómo era…- explicó
mirando a un lado. Al menos no había mucha gente y tampoco
coches, era un alivio no estar tragando polución -¿Crees
que mañana ya pueda llevar mis cosas a la oficina?
- No te gustaría...... – contestó, refiriéndose
a su barrio y retrocediendo un poco sólo para ponerse a su
lado. – Podías haberlas llevado hoy mismo. La oficina
está desocupada. ¿Necesitas ayuda?
-No, apenas son unas carpetas, lápices y esas cosas, puedo
bien, gracias…- lo miró a los ojos mientras corría,
adelantándolo un poco sólo por molestar y sin saber
muy bien la verdadera razón. Pero sonrió –No
lo llevé hoy porque se me ocurrió ir cuando te lo
propuse… Creo que a ti tampoco te gustaría ver donde
yo me crié…
Hiyaku se le quedó mirando, frunciendo un poco el ceño,
aunque aquello cambió cuando posó sus ojos en la cola
del moreno. Sonrió, acelerando hasta quedar enfrente de nuevo.
- ¿De veras? Creía que te habías criado en
alguna mansión o algo así.....
-Una mansión…- se rió un poco. Bueno, seguramente
le habría parecido muy grande –No, en una casa…
bastante grande, con terreno y esas cosas… pero es un ambiente
muy agobiante, no te gustaría… Ayer vi una señora
salir en zapatillas a la calle…- sonrió subiendo un
poco más el ritmo aunque ahora más que hacer footing
parecía que hacían una carrera no declarada –Nunca
había visto a nadie salir en zapatillas… no, la verdad
jamás vi las zapatillas de mi madre… si es que las
tiene…
Hiyaku se echó a reír subiendo el ritmo él
también casi inadvertidamente. – En mi barrio sí
sucedía mucho. No era que hubiese mucho estilo, no. Pero
mi madre sí tenía zapatillas.
-¿Y tus padres? ¿Viven aquí?- lo miró
a los ojos cediendo a seguir corriendo más rápido
porque obviamente el rubio era más rápido que él,
cosa que ahora le hacía sentirse molesto por puro orgullo.
El rubio negó con la cabeza, aún trotando a la misma
velocidad y viendo la entrada del parque ya a pocos pasos. –
No, en otro barrio. Este..... tiene muchos negocios, así
que pensé que preferirían vivir en un lugar más
tranquilo. Y menos cerca de mí, claro – le sonrió
de nuevo. – Ya llegamos.
-Sí… la independencia es demasiado importante para
sacrificarla…- suspiró un poco –A mí me
ofrecían una casa en la urbanización donde viven mis
padres pero yo decidí irme a vivir al centro… bien
lejos… aún así mi madre me visita siempre que
puede…- alzó una ceja pensando que alguna vez había
hecho como si no estuviera, pero eso no era algo como para contarlo
–Estar aquí es un alivio la verdad…
- Bueno, supongo que eso es porque te quiere, a pesar de lo molesta
que pueda ser. Pero a mí también me alegra que estés
aquí y que la estés pasando bien. Tal vez incluso
te quedes a vivir, ¿ne? – se rió, ahora siguiendo
el camino del parque.
El moreno siguió su cola con la mirada desconcentrándose
un poco pensando de nuevo que era muy larga y lucía esponjosa.
Realmente se preguntaba qué sucedería si se la tocase…
Claro, a él no le gustaría que fueran tocando su cola…
Aceleró el ritmo para alcanzarlo notando que debía
verse extraño ahí parado –Lo he pensado, en
ir a vivir a otro lugar para que no me agobien…de todos modos
no necesito estar allí para mi trabajo… pero no sé…
no estaba muy seguro de donde podría quedarme… Claro,
que si vamos a hacer negocios podría quedarme aquí
aunque fuese un tiempo ¿te gustaría eso?
- Por supuesto! ¿Qué crees que acabo de decir? –
se rió suavemente, girándose para observarlo y dando
la vuelta nuevamente, un poco rojo ahora. – Me agrada mucho
estar contigo, aunque no fuéramos a hacer negocios....
-Claro, a mí también me agrada estar contigo, independientemente
de eso…- lo miró correr delante de él como si
se escapara un tanto confundido y de no ser porque se había
reído, habría pensado que se había molestado
por su pregunta –Me preocupaba molestarte…- aclaró
mirando una fuente a lo lejos –Voy a ir a beber un poco- lo
miró al pasar por su lado sonriendo y corriendo delante de
él como si fueran a llevársela.
- Vale! – exclamó, siguiendo su cola con la mirada
sin poder evitarlo y de paso viendo cómo se movía,
aunque no comprendía por qué aceleraba tanto. Dejó
escapar un suspiro, continuando hasta alcanzarlo. La idea no era
dejarlo solo, aunque le empezaba a dar cada vez más vergüenza.
Kiba se apoyó en la fuente bebiendo un poco y lo miró
contrariado –Definitivamente eres más rápido
que yo… no hay nada que hacer…- sonrió pasándose
las manos mojadas por el pelo y la nuca echándoselo atrás
y sacudiendo la cabeza después un poco hasta que se dio cuenta
de lo que hacía y echó las orejas atrás, sacándose
la cazadora y secándose un poco con ella colgándosela
después al hombro con aire orgulloso como si no acabase de
sacudirse el agua como un autentico perro.
Hiyaku se le quedó observando fascinado. De veras no entendía
cómo alguien podía no hallarlo atractivo. Redondeó
un poco los ojos ante lo que estaba pensando, sonrojándose
y quitando el rostro como si súbitamente hubiese algo interesante
entre los árboles. – No.......... no era una carrera.
Lo siento, es que me pongo competitivo cuando corro. Es mi naturaleza
supongo. Tal vez no debería correr con otras personas.
-O tal vez sí- se rió mirando abajo –La verdad
es que yo también me puse competitivo, no pude evitarlo…
pero me estaba divirtiendo…De todos modos, no puedo competir
contra un puma, eso está claro- lo miró a los ojos
de pronto serio. ¿Sería una excusa porque no quería
correr con él de nuevo?
- Bueno, no es nada, sólo trotemos, ni que fuéramos
a participar en la Olimpíadas – se rió el rubio
un poco nervioso y más aún al mirarlo de nuevo y notarlo
tan serio. A lo mejor, sí se había molestado e intentaba
ocultarlo.
-Vale… a ver cuanto tiempo nos dura- dijo como meditándolo
y echando a correr sin demasiada velocidad y mirándolo –Normalmente
tampoco suelo correr despacio, me aburro rápido…¿crees
que mañana ya tendremos noticias de los cazadores?- preguntó
adelantándolo un poco aunque ni siquiera se daba cuenta.
- No lo sé. Podría ser, podrían tardar unos
días. Estas cosas tampoco son fáciles, pero dependen
de qué tan buenos sean- contestó, aliviado de cambiar
de tema y acelerando también, pasando de lo teórico
a la práctica.
Kiba sonrió acelerando a su vez demasiado necio como para
rendirse tan fácilmente –A lo mejor sí soy más
rápido…- soltó orgulloso aunque lo dudaba, corriendo
por el camino que efectivamente había para los corredores
tal y como Hiyaku había dicho –Al menos podrían
decirnos algo de los cadáveres… ¿no crees?-
dijo mirando atrás reído por haberlo adelantado como
si fuera un gran triunfo.
- Pues sí, puede..... – el rubio sonrió adelantándolo
en poco tiempo y mirando hacia atrás ahora él, divirtiéndose.
– Así no vas a ganarme.....
El moreno sonrió frustrado tratando de alcanzarlo y bajó
la vista a su cola notando cómo se movía al correr
–No deberías correr más rápido, yo tengo
las piernas más largas…- lo alcanzó corriendo
todo lo rápido que podía y adelantándolo un
poco más, estaba sudando –Espero que no vengan diciéndonos
que son varios asesinos… o son capaces de cobrarnos el doble…
aunque supongo que tiene…lógica…
- No puedo luchar contra la naturaleza.. – se rió
el chico, adelantándolo un poco y reduciendo su velocidad,
de pronto preguntándose si no estaría siendo descortés.
–No lo sé, supongo que bien valdría la pena
si todo esto se detiene. Pero tampoco me parecieron esa clase de
personas.
-Ya, bueno… pero no los conocemos… y tampoco me parece
que debamos… confiar en ellos ¿no?... no lo sé…
los estoy mal juzgando… sólo por ser cazadores…-
se echó el pelo hacia atrás mojado entre el agua y
el sudor –No me dejes ganar…- lo miró a los ojos
serio antes de echar a correr con todas sus fuerzas.
- No lo haré...... – sonrió, con una mirada
de determinación, acelerando a todo lo que daba él
también. Ahora estaba más interesado en la carrera
que en la conversación, aunque fuese importante.
Kiba se mordió el labio contrariado corriendo detrás
de él durante un rato hasta que no tuvo más remedio
que detenerse, apoyando las manos en sus rodillas sonriendo y notando
que le resbalaba sudor por el cuello. Se pasó la cazadora
por la cara de nuevo –Me rindo…- se echó atrás
reído enderezándose de nuevo –Está bien…
los pumas son más rápidos…
Hiyaku regresó atrás para ponerse a su par, deteniéndose,
cansado él también, aunque no tanto como el moreno
y sonriéndole. – Pero tampoco es que seas lento ¿eh?
Me hiciste trabajar lo mío.
-Ah… ya, pero la cosa es que perdí…- se rió
mirándolo a los ojos –pero me lo he pasado bien…el
camino de vuelta lo voy a hacer andando si no te importa…-
miró a un lado observando a unos hombres tirados en el suelo
con botellas y bastantes periódicos y cartones en el suelo.
Siguió caminando como si nada, preguntándose cómo
es que se podía vivir tan ajeno a cosas como esa.
- No te preocupes. Los pumas seremos más rápidos
pero tampoco es que no nos cansemos.... – lo siguió,
pasándose la mano por la frente e ignorando a aquellos hombres,
meneando la cola. No era algo que le sorprendiese.
El moreno lo miró planteándose el invitarlo a pasar
a la casa y movió la cola lentamente un poco inquieto. Por
un lado, pensaba que aún no iba a tener sueño y menos
después de la carrera, pero por otro, también pensaba
que seguro estaba deseando ducharse y era una molestia y no lo rechazaría
por compromiso –Bueno… nos vemos mañana por la
mañana…- sonrió un poco de camino a la casa.
- Bueno..... pero aún tengo que llegar a mi auto. –
medio protestó, sin comprender cual era el apuro. ¿De
veras no estaba molesto? – De veras..... me divertí
mucho hoy.
-No te molestes…- lo miró de soslayo ahora sintiéndose
cohibido –Estaba pensando en invitarte a tomar algo y descansar
un poco, pero después me di cuenta de que estás mojado
e incómodo y que ya nos veremos mañana…- se
explicó completamente para no dejar lugar a dudas -¿Quieres
cenar mañana en mi casa?
- Me encantaría! – exclamó, enrojeciendo de
nuevo por tanto entusiasmo. – No estaba molesto, pensé
que tú lo estabas. Bueno... entonces nos vemos mañana.
– se rascó la nuca, nervioso, sin saber ahora si debía
aceptar su otra invitación ya que se lo había dicho,
pero no le parecía casual si aceptaba ahora.
-Vale… pero sigues teniendo que llegar a tu coche antes…-
sonrió por meterse un poco con él, mirando adelante.
De hecho, estaba ahí en frente ya, con la carrera que se
habían pegado no era para menos… claro. Se paró
delante de la puerta de su coche esperando a que se fuera.
- Sí, vale...... – sonrió, abriendo la puerta
e inclinándose para despedirse, cohibiéndose al darse
cuenta de que había estado a punto de besarlo como si hubiese
sido una cita o algo así y echándose hacia atrás,
tomando su mano para estrecharla incómodamente, antes de
meterse al coche y encender el motor.
-Hasta mañana…- Kiba lo miró un poco rojo también,
por cómo se había acercado además de que ahora
se sentía confundido. Apretó la mano que había
estrechado guardándosela en el bolsillo y le sonrió
antes de voltearse para volver a la casa.
Hiyaku se pasó la mano por el cabello, murmurando para sí.
- ¿Qué fue eso.....? – como riñéndose
a sí mismo y comenzando a conducir hacia su casa, son gesto
de contrariedad.
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