Capítulo 39
Just a Little Vision, to Wet Your Appetite
Takeshi salió de la cocina con una botella de leche en la
mano y levantó las sábanas observando al albino que
parecía aún dormido –Joder… iros a tomar
por culito un rato…- les protestó a los gatos que se
habían acomodado al lado del chico tigre en cuanto el moreno
había abandonado su lugar en la cama. Pero tenía hambre,
no estaba acostumbrado a dormir tanto. Los sacó con cuidado
a los pies de la cama y se sentó al lado de Hansa bebiendo
y mirándolo mientras le pasaba una mano por el hombro. Alzó
las sábanas para verlo en ropa interior y sonrió.
El albino se giró hasta quedar boca arriba estirándose,
y haciendo un leve sonido de pereza, entreabriendo los ojos, y dándole
la espalda como si nada, volviendo a cerrarlos.
-Gatito…- el moreno dejó la botella a un lado a pesar
de que sabía que probablemente la asaltarían en cuanto
lo hiciera, y se recostó tras él rodeándole
el pecho con un brazo y recostándose en la almohada para
besarle la espalda entre las alas –Duermes demasiado…
-Mmmmm...... te despiertas muy temprano... – protestó
el chico cubriéndose con una almohada y sonriendo bajo ella,
al mover ligeramente las alas para tocarlo de esa manera.
-No… son las dos y tengo hambre…incluso me he duchado
ya…y tú sigues dormido…- protestó el moreno
aunque no le importaba demasiado no comer a cambio de tenerlo en
su cama semidesnudo. Deslizó la lengua por las plumas rozando
un poco su espalda y se apretó más contra él
para que notase su sexo entre las nalgas. Sonrió, pensando
que se pasaba el tiempo excitado.
- Pero no somos ese tipo de restaurante, torito..... – se
rió, levantándose por fin, a pesar del abrazo del
otro, rascándose la cabeza y moviendo una oreja, bostezando.
– Las dos.... sigue siendo temprano para mí.... –
bromeó, inclinándose hacia él y luego alejándose.
– Voy a ducharme entonces, no se vale mirar.....
-¿No?- se apoyó en el respaldo de la cama sentándose
–Pero es que yo no soy muy obediente…- observó
su cola sonriendo y acariciándola para después levantarse
tras él y llevarle unas toallas secas al baño –Toma…-
dijo entregándole un pantalón y una camiseta que le
quedaba algo pequeña –Puf… así no vas
a verte sexy… dos puntos menos…
- Al contrario, yo me veo sexy en lo que sea. Sólo tienes
que pensar en que bajo toda la ropa, sigo viéndome así
– se acercó, rozándose con él, moviendo
la cola tras de sí y tomando la ropa luego. – Ya me
cambiaré cuando llegue a casa.
-Hazlo…- dijo como si fuera a hacerlo por él y lo
miró de arriba a abajo apoyándose en el marco de la
puerta del baño sujetando una de las cintas de la ropa interior
y tirando de ella con una sonrisa de medio lado y borrándola
al sentir un escalofrío –Estaré en el ordenador…
- Así sabré donde buscarte... – le sonrió
el albino, cerrando la puerta lentamente sin dejar de observarlo,
antes de dejar salir el agua y desnudarse por completo, riéndose.
Tocó el chorro con una mano, aliviado de encontrar agua caliente,
no le agradaba el agua fría.
El moreno se quedó delante de la puerta como si lo hubieran
grapado al suelo y sacudió un poco la cabeza apartándose
el cabello de la cara con una sonrisa de medio lado, demostrándose
a sí mismo que no le gustaba tanto y tirándose en
la silla del ordenador alzando un pie y apoyándolo sobre
la mesa mientras revisaba el foro inevitablemente a los cinco segundos
pensando de nuevo en Hansa –Me cago en la puta!- protestó
deseando lanzar el monitor por la ventana y cruzándose de
brazos mientras leía contrariado.
Hansa se rió en la ducha al escuchar el grito, aunque no
estaba seguro de que fuera por él, pero igual le hacía
gracia cuando se enfadaba. Dejó escapar un suspiro, restregándose
con el jabón. Unos minutos después, salía de
la ducha, y aún unos minutos más tarde, salía
del baño, ya vestido y con el cabello alborotado, observando
al moreno desde la puerta del mismo. - ¿Me extrañaste
mucho?
Takeshi estiró los brazos hacia atrás sin voltearse
moviendo la cola por fuera de la silla y echando la cabeza hacia
atrás esperando a que se acercase –No…- murmuró
con un cigarro colgando en los labios.
- ¿No? Qué decepción..... – el albino
se acercó, aún con la toalla guindando de los hombros
de tanto secarse el cabello y lo rodeó por detrás,
inclinándose en la silla. - ¿No será porque
te aliviaste mientras me duchaba, verdad? Vamos, no me digas que
no pensabas en mí, allá dentro, desnudo y mojado......
El moreno fue frunciendo el ceño a medida que iba describiendo
la situación y a medida que se la imaginaba, excitándose
de nuevo ahora que ya se había tranquilizado un poco -¿Por
qué eres tan hijo de tu maldita madre? ¿Eh?- preguntó
mirándolo a los ojos y apoyando la cabeza en el respaldo
–No, no me relajaba, me reservo para ti… a ver qué
excusa te inventas la próxima vez…- sonrió de
medio lado enrojeciendo al verlo con el pelo húmedo y al
sentir su olor –Jo…der…
- Tal vez no invente ninguna..... – le sonrió, pasando
su mano por su pecho y subiéndola por su cuello y su quijada,
hasta separarse lentamente de él. – Ya debería
irme a mi casa.
-¿Cómo no?- se giró en la silla mirándolo
a los ojos y bajando la pierna de la mesa de golpe poniéndose
de pie y sujetándolo por la cintura para besarlo, pegándolo
a él y deslizando las manos por su espalda colándolas
bajo la camiseta. Le sujetó las nalgas con una mano alzándolo
un poco contra él –Meow…- le susurró contra
el cuello besándoselo antes de soltarlo.
- Meow..... – le respondió el chico, tocándose
el cuello, visiblemente agitado. – Ya sé, ya sé....
eres un toro. – comentó, por no querer admitir que
lo había tomado por sorpresa.
-No…eso no fue por ser un toro… eso fue porque me pones
caliente…- se rió entre dientes pasándole el
envés de un dedo sobre la ropa notando su sexo -¿Te
vas a ir así? ¿Sin decirme si nos volveremos a ver?
¿El misterio?
- El misterio.... – le sonrió el chico rodeando su
cuello con los brazos de nuevo. – Por supuesto que nos veremos
de nuevo. ¿Cómo podría abandonarte? El cuando.....
te lo dejaré saber por MSN. No te preocupes, no será
mucho tiempo. – lo besó, de pronto deseando quedarse,
pero separándose finalmente.
-Está bien…- lo miró a los ojos de vuelta sacudiendo
la cabeza para apartarse el pelo de la cara –No sé
si pueda reservarme mucho tiempo…- sonrió de medio
lado abriendo la puerta sólo como excusa para verlo irse
apoyándose en ella y sujetándole la cola.
- Podrás. Claro que podrás..... – le sonrió
de medio lado, moviendo la cola contra su mano y deslizándola
fuera de la misma. – Pero tienes que dejarme ir primero. –
se despidió, alejándose lentamente a propósito,
sin dejar de sonreír para sí.
-Ja…ja…ja…- el moreno cerró la puerta
de una patada sentándose en la cama con cara de querer matar
a alguien y definitivamente levantándose con una sonrisa
para planear hacer… exactamente eso.
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