| Capítulo 37
Picture perfect
Hiyaku se desperezó en su oficina, soñando con lo
hermoso que sería que alguien más pudiese hacer su
trabajo por él mientras él se quedaba dormido por
las mañanas, pero las cosas no funcionaban así, y
era él quien tenía que hacerlas funcionar. Se puso
de pie mirando por la ventana y deseando que Kiba llegara pronto.
Se estaba cansando con tantas presiones.
El moreno, que ya había olvidado los trajes en el armario
aliviado por no tener que llevarlos ni en la oficina, subió
en silencio en el amplio ascensor mirándose en el espejo
un momento de todas formas, asegurándose de tener buen aspecto
pese a todo y salió por fin alzándose bien los cuellos
de la camisa -Buenos días…- dijo de todas formas con
la misma cara de seriedad que siempre -¿Podrías decirme
si está ocupado?
-Señor…
-Kyouji…- dijo el moreno aguantando la sonrisa.
-Oh… sí… está, está solo…
¿lo aviso?
-No, gracias, habíamos quedado…- dijo llamando a la
puerta y saludándolo con la mano antes de entrar -¿Paso?
- No, lo tienes prohibido – contestó serio, riéndose
después por su broma y haciéndole un gesto con la
mano. – Pasa, claro. Ya me he encargado de la mayoría
de los asuntos hoy, para que no ocurran imprevistos, así
que pueden prescindir de mí.
El moreno entró aunque a decir verdad se había avergonzado
pensando que se había tomado muchas confianzas por un momento
y carraspeó, riéndose por lo bajo porque notaba que
se había acalorado –Bueno… entonces podemos irnos
a dar una vuelta, que seguro que estás un poco estresado…
después ya me lo muestras todo…
- Sí, salgamos de aquí. Sé que no suena muy
responsable a estas horas, pero necesito aire fresco – sonrió,
analizando que él también parecía estresarse
por todo, y guiándolo fuera de la oficina. – Si llama
alguien.....
- Apunto su nombre y número de teléfono. Y de ser
posible, dirección. Sí, lo sé. – le respondió
la secretaria que se agobiaba un poco de que siempre le estuviera
recordando su trabajo.
-Me pregunto si los cazadores al no ser policías…
ni formar parte de ninguna entidad…- se metió las manos
en los bolsillos pasando al ascensor tras el rubio –podrían
ver los cadáveres… si tratan con este tipo de casos
imagino que sabrán más o menos si es la herida de
un arma o de unas garras…o unas fauces…
- Sí, creo que deberían. Algunos tienen contactos
en la policía.... Bueno, la verdad es que suelen esforzarse
si hay suficiente dinero de por medio, así que no creo que
puedan darse el lujo de hacer un trabajo a la ligera. Claro que,
les pediremos pruebas de que atraparon al asesino. Tampoco faltan
aquellos que quieran cobrar sólo sin haber hecho el trabajo
realmente.
-Pruebas… y no estaría de más pagarles la suma
al completo tras esperar a comprobar que no ha habido más
muertes… durante un periodo de tiempo… en el que el
asesino suela actuar…- lo miró a los ojos saliendo
al exterior –Si no, supongo que al menos nosotros sí
podríamos verlas. Estamos relacionados con ellas de algún
modo… aunque no se si podría deducir mucho a parte
de si es un mordisco…
- Y yo supongo que podría decirte si ha sido un zarpazo,
pero...... no sé de qué nos serviría eso a
nosotros. – se encogió de hombros, alzando la mirada
y bajándola de nuevo. Al menos, hacía buen día.
El moreno sonrió levemente porque no quería reírse
–Serviría para decírselo a los cazadores en
el caso de que no los dejaran ver los cadáveres a ellos directamente…-
lo miró a los ojos -y para saber si realmente todas las muertes
fueron asesinatos… por la misma persona…aunque aún
siendo la misma, no tendría que matarlas siempre del mismo
modo…
- No, no tendría..... – lo miró un tanto avergonzado,
aunque no demasiado. – Lo siento, por algo no soy investigador
ni nada así. – movió la cola inquieto porque
se suponía que debía ser un cazador natural, pero
claro, eso no tenía que ver con investigar tampoco.
-Es igual…de todos modos yo tampoco tengo idea, sólo
hacía suposiciones… trataba de pensar en una manera
de agilizar las cosas…- se pasó una mano por la oreja
chafándosela un momento y mirando abajo a su cola. Era una
cola enorme… y no podía evitar pensarlo. Claro, que
eso no era una cosa para decir y mucho menos teniendo en cuenta
cómo sonaba, lo miró a los ojos de nuevo -¿Tienes
hoy alguna sesión?
- Hum..... dejé a mi secretaria encargada por si acaso,
pero a lo mejor y llegamos a tiempo. ¿Te gustaría
ir a una? – preguntó sonriendo de nuevo, y moviendo
la cola, ahora sólo porque ya hasta olvidaba que la estaba
moviendo.
-Tal vez, por ver como es…- lo miró sonriendo también
y preguntándose de pronto si estaría pensando que
era un pervertido o algo aunque la verdad…
- Pues entonces, regresaremos a tiempo. Tienes derecho, eres socio
de la compañía después de todo. – le
aseguró, porque lo veía un tanto indeciso y se preguntaba
cual sería el problema. Mientras no fuera a renunciar ninguna
chica o a morir.... Se rió un poco sin poder evitarlo, intentando
ponerse serio después. – Lo siento.
Kiba lo miró nervioso aunque no pudo evitar sonreír
levemente alzando una ceja –No creas que soy un pervertido
o algo así… sólo tengo curiosidad…- se
disculpó finalmente, ya definitivamente pensando que se reía
por eso y suspirando como agotado.
- ¿Eh? – el chico puma se detuvo observándolo
sorprendido. Ni sabía de donde salía eso. - ¿Por
qué iba a pensar que eres un pervertido? Sólo es una
sesión de fotos... ¿Crees que soy un pervertido?
-No…- lo miró serio de pronto por reforzar lo que
decía y parando más las orejas inconscientemente -…te
reías…
- Ah, sí – asintió el rubio enrojeciendo de
pronto y pensando qué le decía. – Era.... por
otra cosa, no tenía que ver contigo......-
- Ah, ya… ha sido un malentendido…- el moreno miró
adelante un poco nervioso por recuperar el ambiente en el que se
había sentido tan cómodo hasta el momento –Siempre
tengo que analizarlo todo…- suspiro pasándose la mano
por el pelo.
- No importa, seguro es mi culpa. – Hiyaku le tocó
un hombro como para tranquilizarlo, prefiriendo no aclarar el malentendido
tampoco y sonriendo en vez de eso. - ¿Hay algún lugar
en especial que te gustaría visitar?
-No sé… quiero ver el centro…pero por otra parte,
no quiero agobiarme con la aglomeración de personas…-
sonrió por lo imposible de lo que estaba pidiendo –Sólo
demos un paseo por aquí cerca para ayudarme un poco mejor
a no perderme de ahora en adelante…Creo que los lugares céntricos
es mejor verlos por la noche…además… hace un
calor terrible aquí…
- Sí, es la época. Debiste venir en invierno. –
sonrió, pensando que seguro se congelaba entonces. –
Caminemos por aquí entonces. Lo cierto es que es un barrio
bastante agradable. No hay muchos problemas.....
-A nosotros nos trataron de robar unas cuantas veces… en
la casa de mis padres quiero decir, en mi piso nunca han entrado…y
de todos modos los porteros no dejarían entrar a nadie extraño…-
meditó ahora pensando en si cabría la posibilidad
de encontrarse solo con los sillones cuando volviese al piso que
tenía alquilado –Espero que no me roben aquí…-
dejó escapar ahora mirándolo –Ni siquiera pensé
en que tal sería la zona…claro…
- Te preocupas mucho, ¿no? – lo miró, lo cierto
es que no eran muy distintos en eso, pero claro, él se estresaba
con otras cosas. – No te van a robar. Ya te dije que estás
en un buen barrio. Bueno... podrían robarte, no te lo puedo
asegurar, pero igual puede pasar en cualquier lado. Pero no tiene
por qué suceder.
-Ya…no sé… no pensaba que me preocupase mucho…tal
vez sí…Sí, la verdad…- dijo analizando
su propio comportamiento y escuchando el teléfono en su bolsillo
–Perdona…- se giró un poco escuchando la voz
de su secretaria al otro lado y le dio la dirección de donde
estaba viviendo para que le enviase los modelos de los diseñadores.
Lo cual le recordaba que aún tenía que diseñar
algunos. Suspiró volviendo un poco a la realidad –Sí…
pero me voy a quedar por un tiempo, no sé…dile que
yo los llamaré y que no cuenten conmigo ahora…- espetó
ya por último algo molesto, frunciendo el ceño –Sí,
gracias- colgó un tanto contrariado sin duda –Por esto
es que no puedo relajarme…- dejó escapar moviendo un
poco la cola molesto y mirando un escaparate mientras se guardaba
el teléfono –Ayer me dijiste que te gustaba más
trabajar con hombres… debiste hacer esto de hombres tal vez…-
le sugirió.
- Sí, bueno... me hubiera gustado, pero no hubiese sido
muy inteligente entonces.... Lo que necesitaba era un negocio exitoso,
lo más exitoso posible. No podía tomar riesgos. Claro,
que esto es un riesgo, pero no realmente, si sabes a lo que me refiero.
– le sonrió, metiéndose las manos en los bolsillos.
– Deberías desconectarlo..... Puedes decir que estás
en una reunión, y no salir de ella jamás. –
le aconsejó, un truco muy utilizado por él cuando
quería evitar a alguien.
-Sí… pero… - ¿no sería muy correcto?
Finalizó en su mente –Sí… está
bien…- sonrió apagándolo.
Se pasó la mano por el pelo de nuevo revolviéndoselo
hacia atrás pensando en lo que iba a decir –No tendría
por qué haber fracasado por ser modelos masculinos…
hay muchos más homosexuales de lo que la gente cree y por
otra parte las páginas de Internet es el modo más
discreto que tienen de poder ver pornografía sin que nadie
los pueda juzgar, es anónimo…También hay mujeres
que disfrutan de la pornografía masculina… aunque creo
que no están tan dispuestas a pagar por algo así…
pero… ocuparse de un nicho también es una buena opción
en un negocio. Piensa que si te haces cargo de un negocio “seguro”,
como es la pornografía dirigida a hombres heterosexuales
estás seguro de que tendrás un amplio mercado pero
también una extensa competencia. Sin embargo, si diriges
tu empresa a un nicho del mercado, la competencia será escasa
o a veces prácticamente nula o incompetente…- hizo
un gesto con la mano mirándolo –y podría ser
que entonces todo el público objetivo, aunque sea menor,
se localizase en tu empresa y aún siendo un público
reducido, al final los clientes sí serían superiores
y más fieles…a tu empresa…- se tiró de
un puño de la camisa percatándose de lo que hacía
y cruzándose de brazos mirando a un lado –…No
pretendía soltarte todo ese rollo… se me fue la cabeza…-
movió una oreja mirándolo de soslayo.
- No, no, al contrario... – Hiyaku lo observó, sonriendo,
esta vez, gratamente sorprendido. – Si fue muy interesante.
Ya se ve que no llegaste a donde estás dejándote llevar
por la suerte. En realidad, cuando comencé la empresa y desde
antes – admitió un tanto rojo por sentirse algo ignorante
– sólo pensaba en hacer dinero y rápido. Y precisamente
por eso pensé en lo del suicidio. Era algo que tendría
demanda y aparentaba ser distinto aunque en realidad no lo fuera.
Pero tal vez ahora...... – lo miró directamente, un
tanto más serio. - ¿Tú estarías dispuesto
a ser mi socio de nuevo? Si lo hago.....
-Sí, claro... comprendo que el dinero fuera lo que buscabas,
para eso se abre una empresa ¿verdad?- el moreno lo miró
igualmente serio –Pero no tienes por qué abandonar
tu actual empresa, está muy bien ideada… existe esa
demanda y tú la estás cumpliendo, ya sea porque lo
meditases o no, la idea es distinta y original… a pesar de
que sea un poco un fraude…- sonrió mirándolo
y pensando que aquellas chicas eran de todo menos suicidas –Creo
que la gente que se da de alta sin embargo, está obteniendo
precisamente lo que buscaba… el aspecto… y la fantasía
de ser “la luz” de esas supuestas suicidas…si
realmente se suicidasen, me pregunto si no habría unos cuantos
socios bastante disgustados con ello…- se paró un momento
mirándolo a los ojos –Hagamos algo… tratemos
de sacar esta empresa adelante… y tanto si lo conseguimos
como si no, cuando hayamos solucionado esto, abramos otra empresa…
¿de acuerdo? Arriesguémonos a hacerlo para sentirnos
bien con lo que hacemos, yo correré con los riesgos financieros-
le tendió la mano. Debía ser la primera vez que proponía
un negocio de una forma tan informal.
- Trato hecho – le estrechó la mano con ímpetu,
un poco más que contento, reteniéndose de abrazarlo
simplemente porque eso era ir demasiado lejos. – Tal vez puedas
estar en la campaña publicitaria. Así serías
el primer modelo también, y siento que eso nos traería
suerte....
El moreno sonrió agradecido –Claro… me encantaría
eso… espero que mi madre no se muera de un infarto entonces…
- se rió peinándose un poco en cuanto soltó
su mano –No, se lo diré antes… para que se vaya
haciendo a la idea…- comentó suspirando y feliz de
verlo sonreír de ese modo con la propuesta, era una persona
muy sincera en su forma de actuar, no como él -¿Vamos
a ver esa sesión?
- Seguro que causas sensación..... – comentó,
mirando intensamente sus ojos, un tanto perdido en las ideas que
se le estaban ocurriendo, sacudiendo la cabeza de pronto al darse
cuenta de lo que hacía. – Ah, sí, la sesión.
Espero que no te resulte decepcionante – sonrió, guiándolo
de regreso, moviendo su cola nuevamente.
–No creo…- sonrió guardándose las manos
en los bolsillos preguntándose qué podría salir
mal e intrigado por saber qué se había quedado mirando
-Por cierto…esta mañana salí a correr…y
me perdí…- se rió levemente mirándolo
-pero bueno… - se rió de todos modos –así
hice mas ejercicio buscando el camino de vuelta… aunque creo
que me metí en unos barrios un poco…- se pasó
la mano por la boca como recordando –Sólo diré
que nunca había corrido tanto…- comentó pensando
que jamás habría dicho algo así.
- ¿De veras? ¿Es por eso que temías que te
fueran a robar? Debiste haberme llamado al móvil, te hubiera
ido a buscar. – sonrió, pasándose la mano por
el cabello. Después de todo, no conocía a nadie más
por allí. - ¿Crees que este paseo te sirvió
de algo?
-Sí… tengo bastante buen sentido de la orientación.
Es sólo que pensé que no pasaba nada… no sé…
vi mucha hierba y un jardín por allí…- se rió
levemente sintiéndose un tanto ignorante -No es que pensara
que iban a robarme porque no llevaba cartera… pero como empezaron
a seguirme cuatro tipos… me imaginé que no era para
pedirme un autógrafo… no sé si me sigues…-
se rió un poco mirándolo de soslayo algo avergonzado
y suspiró –No debería reírme… la
verdad es que me pregunto qué hubiera sido de sucederle a
otro…- dijo aún así sin poder evitar sonreír
aunque trataba.
Hiyaku suspiró, observándolo. – Me alegro de
que no te pasara nada. Pero debes ser más cuidadoso. Seguramente
no estás muy acostumbrado a estas cosas, pero es peligroso.
Robarte...... sería lo menos que te podría pasar.
– apartó la mirada seguro de que lo estaba asustando
y esa no era la idea. – De todos modos te dije que este es
un barrio muy seguro. No quiere decir que nunca suceda nada, pero
tampoco tienes que vivir asustado.
-No… si no me asusté…iba pensando que sólo
a mí se me ocurre meterme por cualquier lado…- alzó
una ceja sacudiendo la cabeza –Creo que la próxima
vez tomaré un camino más transitado… aunque
a las horas que salgo a correr de todos modos no hay mucha gente…-
esperó a que abriese el portal y se sujetó la puerta
como meditando -¿Has tratado de preguntar entre las chicas?
Tal vez hayan hablado entre sí… antes de quedar con
el asesino… ¿no crees?
- Pues... no demasiado. Más bien para advertirles acerca
del peligro. Pero.... – movió la cola recordando, aunque
en ese momento sólo se había irritado ante la inmadurez
de sus cerebros. – Sí, creo que una me protestó
diciendo que su amiga no había hecho ninguna cita con ese
chico, el que dice ser el asesino. Por ende, iba a salir con él,
quisiera yo o no. Adivina qué sucedió..... –
negó con la cabeza, bajando las orejas contrariado y entrando
en el ascensor.
-Quieres decir… ¿quieres decir que ellas salen con
el asesino sabiendo por anticipado que se trata de él?- el
moreno lo miró incrédulo pasando la vista a sus orejas
y pensando que así se veía amenazador –De todos
modos… deberían de tener suficiente materia gris como
para no tener una cita a ciegas con nadie teniendo en cuenta la
situación…
- Eso es lo que les digo, pero es como hablar con la pared. –
lo miró, aliviado de que lo comprendiera. – Y sí,
hay un chico en el foro, que dice ser el asesino, incluso se jacta,
pero... no hemos podido rastrear su IP, jamás da su dirección
ni su verdadero nombre.... Las citas nunca son en su casa por supuesto.
-Podría ser un farsante o incluso un asesino… y un
cómplice que lo cubre haciéndose el falso autor de
los asesinatos… pero la verdad… no sé si se lo
merecen… por mal que suene… - se cruzó de brazos
mientras caminaban por las oficinas de la planta superior –Gracias
a Dios, yo no tengo que trabajar demasiado con la gente… y
mucho menos explicarles cosas tan básicas como por qué
no debes quedar con alguien que dice ser un asesino…
El rubio se rió, moviendo la cola. – Tienes suerte,
aunque yo tampoco debería. Esa no era la idea. Creo que.....
muchas no le creen realmente, piensan que es un juego. Y otras,
no sé, creerán que son especiales, que el asesino
se enamorará de ellas, etc, etc, algún tipo de fantasía
romántica como esa. – se encogió de hombros.
– Lo cierto es que hasta podría ser alguien que simplemente
lee el foro y mata a quienes se relacionen con ese chico. Claro,
que tuvo que haber empezado antes, y ahora lo utiliza como pantalla.
Da igual, el chico tampoco es ningún santo si se da cuenta
de esto y sigue invitándolas a salir. – abrió
la puerta, dejándolo pasar al estudio fotográfico,
que se veía bastante animado con tantas personas moviéndose
de un lado a otro con maquillaje, luces y objetos de utilería.
-No… no será un santo, pero nosotros no somos la inquisición…-
miró a su alrededor pensando en que igual si no era el asesino
no les interesaba demasiado –Tal vez es una de ellas…
por rivalidades…- miró a la chica sentada en la esquina
de una mesa haciendo globos de chicle mientras la maquillaban. No
se veía muy profesional eso... por no hablar de la cara de
suplicios que estaba poniendo el maquillador.
-A ver cuando hacéis algo con ese pirado!- espetó
de pronto según vio al rubio girando la cara mientras la
peinaban y el maquillador desistía.
-Creo que es tan simple como que para empezar, te limites a no
quedar con nadie que no conozcas… por el momento…y eso
no me parece muy difícil…- el moreno la miró
a los ojos molestándose de inmediato con semejante actitud,
frunciendo el ceño.
- Ja! Y ¿quién eres tú? Nadie te pidió
tu opinión – le respondió la chica como si nada,
dándoselas de estrella, pero sin un mínimo de clase,
claro. - ¿Qué acaso esperan que no tengamos vida social?
El rubio enroscó la cola, concentrándose en calmarse.
No quería una escena, y menos ahora. – “Ese”.....
se llama Kyouji Kiba, es mi socio en esta compañía
y el responsable de que te paguen, así que tal vez deberías
disculparte, porque creo que es más capaz de despedirte que
yo. Y no me veo por la labor de detenerlo. – dijo, aunque
claro, no iba a despedir a nadie en medio de una sesión.
No, si se comportaba un poco.
- Ah... ah.... no sabía, Kyouji-sama, creí que era
un pervertido. – se rió, ahora entrando obviamente
en modo de flirteo. O lo que ella consideraba flirteo.
-Tal vez si tuvieses un poco de educación… o si supieras
lo que es eso, no te ocurrirían esta clase de cosas…Y
si tratases así a los pervertidos… entonces tal vez
no estarías ni siquiera preocupada porque hubiese un asesino.
Estoy seguro de que puedes hacer vida social sin acostarte con cualquiera
por un tiempo, por más necesario que eso te parezca- dijo
desde luego insultándola sin detenerse en cada frase pero
tal vez de forma demasiado educada como para que comprendiese. Claro,
que era consciente de ello –No diré que ha sido un
placer precisamente…y al menos estate quieta mientras te peinan…
y tira el chicle…
La chica se sacó el chicle como indignada haciendo una bolita
y metiéndolo en un papel mostrándoselo y sin poder
evitar una pequeña mueca –Pues perdón…
- dijo suspirando y haciéndose la diva.
-Tal vez debí venir antes…- el moreno lo miró
a los ojos pensando en que no debía haberlo dejado solo tanto
tiempo tal y como parecía estar la situación y sólo
porque esperaba que fuera eso y no que aquella chica era así
habitualmente.
- No, está bien, soy capaz de manejarlo. La mayor parte
del tiempo no me exalto tan fácilmente. – murmuró
enrojeciendo al pensar que seguramente desaprobaba todo el ambiente
de trabajo. Y eso, claro, sería su culpa si era el director
de la compañía.
- Matsuda.- san, no lo esperaba aún.... – se le acercó
su secretaria, con una libreta en las manos e inclinando la cabeza
para saludar a su socio. – Kyouji-san, bienvenido de nuevo.....
- Decidimos regresar más temprano. Kyouji-san deseaba estar
presente en una sesión- le explicó, tratando de comportarse
de manera profesional de nuevo, para demostrarle que las cosas no
estaban fuera de sus manos tampoco. – Pero no te interrumpo,
estás haciendo un buen trabajo. ¿Llamo alguien o...?
- No, señor..... – le respondió la chica abrumada,
comprendiendo que se trataba de otro de los cambios de humor de
su jefe. – Si me disculpa.....
- Sí, claro, continúa. – la excusó,
el rubio, incluso mientras se alejaba, mirando al moreno de soslayo.
Pero el moreno ahora se limitaba a mirar cómo la chica posaba
ante las cámaras sintiendo aquello un tanto injusto. Claro,
que si él se conformase con posar desnudo o semidesnudo,
también tendría ese trabajo. Pero más bien
no, todo lo contrario. Se cruzó de brazos observando cómo
se paraban para rehacerle el peinado porque no se paraba quieta
entre toma y toma –Supongo que está un poco tensa…-
dijo mirándolo un momento de soslayo.
- Sí, tensa..... No lo estaría si siguiera consejos.
– respondió, sin poder evitarlo, relajándose
un poco al ver que no le decía nada de su desempeño.
–A veces, tengo que tratarlas muy bien, como si fueran lo
más importante del mundo sólo para que hagan su trabajo.
Tienen más ego que talento.
-Bueno…- sonrió un poco mirándolo a los ojos
–creo que todos los modelos sin duda son un tanto orgullosos…
Si no, no se dedicarían a lo que se dedican y si lo hicieran…-
la señaló mirándolo después –no
lo harían nada bien… No parece que tenga mucha confianza
en lo que hace o en su cuerpo pese a su comportamiento o su aspecto…
- No, pero la mayoría de estas chicas..... – sacudió
la cabeza reprobándolo. – Bueno, no estarían
en esta empresa si tuvieran tanta confianza en sí mismas.
Sé que suena mal, pero es lo cierto. – lo miró,
sin poder evitar sonreír un poco. – Y tú, Kiba?
¿Puedo llamarte Kiba? – preguntó de pronto,
porque hasta el momento no se lo había preguntado. - ¿Eres
orgulloso?
-Sí claro llámame Kiba- le sonrió porque la
verdad es que era casi el único que lo haría –Hm…
la verdad es que creo que sí soy bastante orgulloso…
y tengo un genio bastante malo… pero suelo controlarme…
o al menos eso creo…
- Ya lo he notado – se rió, descontrolándose
un poco. – Yo lo intento, pero me es muy difícil, sobre
todo si estoy bajo presión. Bueno, al menos eres sincero.
Además, considero algo muy distinto el ser orgulloso que
el tratar a los demás como si fueran inferiores.
-No… desde luego no se trata de eso… en mi caso claro.
Por ejemplo, no soporto que me miren por encima del hombro…
y trabajé para pagar mis estudios… porque no quería
deberle nada a mis padres… no es porque los odie ni mucho
menos, pero… quería sentirme orgulloso…Tampoco
soporto salir de casa sin arreglarme…- se rió levemente
mirándolo.
- Pues haces un buen trabajo, te ves muy atractivo – le contestó,
sonriéndole igual. – Pero no me refería a ti,
de todas maneras. No me pareces ese tipo de persona. Más
bien.... eres bastante admirable.
-Gracias…- sonrió mirándolo a los ojos y bajó
la cara un momento pasándose la mano por atrás y sujetándose
la cola como quien no quiere la cosa, dejándola pasar por
su mano después -¿Quieres ir a comer? ¿O tienes
algo? De todos modos… no sé qué más podemos
hacer salvo esperar a que nos llamen…
- Vayamos a comer. Después de todo, organicé todo
el día como si no pensase regresar por si acaso. –
accedió, notando cómo se agarraba la cola y preguntándose
para qué lo hacía, moviendo la suya.
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