.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 37

Picture perfect

Hiyaku se desperezó en su oficina, soñando con lo hermoso que sería que alguien más pudiese hacer su trabajo por él mientras él se quedaba dormido por las mañanas, pero las cosas no funcionaban así, y era él quien tenía que hacerlas funcionar. Se puso de pie mirando por la ventana y deseando que Kiba llegara pronto. Se estaba cansando con tantas presiones.

El moreno, que ya había olvidado los trajes en el armario aliviado por no tener que llevarlos ni en la oficina, subió en silencio en el amplio ascensor mirándose en el espejo un momento de todas formas, asegurándose de tener buen aspecto pese a todo y salió por fin alzándose bien los cuellos de la camisa -Buenos días…- dijo de todas formas con la misma cara de seriedad que siempre -¿Podrías decirme si está ocupado?

-Señor…

-Kyouji…- dijo el moreno aguantando la sonrisa.

-Oh… sí… está, está solo… ¿lo aviso?

-No, gracias, habíamos quedado…- dijo llamando a la puerta y saludándolo con la mano antes de entrar -¿Paso?

- No, lo tienes prohibido – contestó serio, riéndose después por su broma y haciéndole un gesto con la mano. – Pasa, claro. Ya me he encargado de la mayoría de los asuntos hoy, para que no ocurran imprevistos, así que pueden prescindir de mí.

El moreno entró aunque a decir verdad se había avergonzado pensando que se había tomado muchas confianzas por un momento y carraspeó, riéndose por lo bajo porque notaba que se había acalorado –Bueno… entonces podemos irnos a dar una vuelta, que seguro que estás un poco estresado… después ya me lo muestras todo…

- Sí, salgamos de aquí. Sé que no suena muy responsable a estas horas, pero necesito aire fresco – sonrió, analizando que él también parecía estresarse por todo, y guiándolo fuera de la oficina. – Si llama alguien.....

- Apunto su nombre y número de teléfono. Y de ser posible, dirección. Sí, lo sé. – le respondió la secretaria que se agobiaba un poco de que siempre le estuviera recordando su trabajo.

-Me pregunto si los cazadores al no ser policías… ni formar parte de ninguna entidad…- se metió las manos en los bolsillos pasando al ascensor tras el rubio –podrían ver los cadáveres… si tratan con este tipo de casos imagino que sabrán más o menos si es la herida de un arma o de unas garras…o unas fauces…

- Sí, creo que deberían. Algunos tienen contactos en la policía.... Bueno, la verdad es que suelen esforzarse si hay suficiente dinero de por medio, así que no creo que puedan darse el lujo de hacer un trabajo a la ligera. Claro que, les pediremos pruebas de que atraparon al asesino. Tampoco faltan aquellos que quieran cobrar sólo sin haber hecho el trabajo realmente.

-Pruebas… y no estaría de más pagarles la suma al completo tras esperar a comprobar que no ha habido más muertes… durante un periodo de tiempo… en el que el asesino suela actuar…- lo miró a los ojos saliendo al exterior –Si no, supongo que al menos nosotros sí podríamos verlas. Estamos relacionados con ellas de algún modo… aunque no se si podría deducir mucho a parte de si es un mordisco…

- Y yo supongo que podría decirte si ha sido un zarpazo, pero...... no sé de qué nos serviría eso a nosotros. – se encogió de hombros, alzando la mirada y bajándola de nuevo. Al menos, hacía buen día.

El moreno sonrió levemente porque no quería reírse –Serviría para decírselo a los cazadores en el caso de que no los dejaran ver los cadáveres a ellos directamente…- lo miró a los ojos -y para saber si realmente todas las muertes fueron asesinatos… por la misma persona…aunque aún siendo la misma, no tendría que matarlas siempre del mismo modo…

- No, no tendría..... – lo miró un tanto avergonzado, aunque no demasiado. – Lo siento, por algo no soy investigador ni nada así. – movió la cola inquieto porque se suponía que debía ser un cazador natural, pero claro, eso no tenía que ver con investigar tampoco.

-Es igual…de todos modos yo tampoco tengo idea, sólo hacía suposiciones… trataba de pensar en una manera de agilizar las cosas…- se pasó una mano por la oreja chafándosela un momento y mirando abajo a su cola. Era una cola enorme… y no podía evitar pensarlo. Claro, que eso no era una cosa para decir y mucho menos teniendo en cuenta cómo sonaba, lo miró a los ojos de nuevo -¿Tienes hoy alguna sesión?

- Hum..... dejé a mi secretaria encargada por si acaso, pero a lo mejor y llegamos a tiempo. ¿Te gustaría ir a una? – preguntó sonriendo de nuevo, y moviendo la cola, ahora sólo porque ya hasta olvidaba que la estaba moviendo.

-Tal vez, por ver como es…- lo miró sonriendo también y preguntándose de pronto si estaría pensando que era un pervertido o algo aunque la verdad…

- Pues entonces, regresaremos a tiempo. Tienes derecho, eres socio de la compañía después de todo. – le aseguró, porque lo veía un tanto indeciso y se preguntaba cual sería el problema. Mientras no fuera a renunciar ninguna chica o a morir.... Se rió un poco sin poder evitarlo, intentando ponerse serio después. – Lo siento.

Kiba lo miró nervioso aunque no pudo evitar sonreír levemente alzando una ceja –No creas que soy un pervertido o algo así… sólo tengo curiosidad…- se disculpó finalmente, ya definitivamente pensando que se reía por eso y suspirando como agotado.

- ¿Eh? – el chico puma se detuvo observándolo sorprendido. Ni sabía de donde salía eso. - ¿Por qué iba a pensar que eres un pervertido? Sólo es una sesión de fotos... ¿Crees que soy un pervertido?

-No…- lo miró serio de pronto por reforzar lo que decía y parando más las orejas inconscientemente -…te reías…

- Ah, sí – asintió el rubio enrojeciendo de pronto y pensando qué le decía. – Era.... por otra cosa, no tenía que ver contigo......-

- Ah, ya… ha sido un malentendido…- el moreno miró adelante un poco nervioso por recuperar el ambiente en el que se había sentido tan cómodo hasta el momento –Siempre tengo que analizarlo todo…- suspiro pasándose la mano por el pelo.

- No importa, seguro es mi culpa. – Hiyaku le tocó un hombro como para tranquilizarlo, prefiriendo no aclarar el malentendido tampoco y sonriendo en vez de eso. - ¿Hay algún lugar en especial que te gustaría visitar?

-No sé… quiero ver el centro…pero por otra parte, no quiero agobiarme con la aglomeración de personas…- sonrió por lo imposible de lo que estaba pidiendo –Sólo demos un paseo por aquí cerca para ayudarme un poco mejor a no perderme de ahora en adelante…Creo que los lugares céntricos es mejor verlos por la noche…además… hace un calor terrible aquí…

- Sí, es la época. Debiste venir en invierno. – sonrió, pensando que seguro se congelaba entonces. – Caminemos por aquí entonces. Lo cierto es que es un barrio bastante agradable. No hay muchos problemas.....

-A nosotros nos trataron de robar unas cuantas veces… en la casa de mis padres quiero decir, en mi piso nunca han entrado…y de todos modos los porteros no dejarían entrar a nadie extraño…- meditó ahora pensando en si cabría la posibilidad de encontrarse solo con los sillones cuando volviese al piso que tenía alquilado –Espero que no me roben aquí…- dejó escapar ahora mirándolo –Ni siquiera pensé en que tal sería la zona…claro…

- Te preocupas mucho, ¿no? – lo miró, lo cierto es que no eran muy distintos en eso, pero claro, él se estresaba con otras cosas. – No te van a robar. Ya te dije que estás en un buen barrio. Bueno... podrían robarte, no te lo puedo asegurar, pero igual puede pasar en cualquier lado. Pero no tiene por qué suceder.

-Ya…no sé… no pensaba que me preocupase mucho…tal vez sí…Sí, la verdad…- dijo analizando su propio comportamiento y escuchando el teléfono en su bolsillo –Perdona…- se giró un poco escuchando la voz de su secretaria al otro lado y le dio la dirección de donde estaba viviendo para que le enviase los modelos de los diseñadores. Lo cual le recordaba que aún tenía que diseñar algunos. Suspiró volviendo un poco a la realidad –Sí… pero me voy a quedar por un tiempo, no sé…dile que yo los llamaré y que no cuenten conmigo ahora…- espetó ya por último algo molesto, frunciendo el ceño –Sí, gracias- colgó un tanto contrariado sin duda –Por esto es que no puedo relajarme…- dejó escapar moviendo un poco la cola molesto y mirando un escaparate mientras se guardaba el teléfono –Ayer me dijiste que te gustaba más trabajar con hombres… debiste hacer esto de hombres tal vez…- le sugirió.

- Sí, bueno... me hubiera gustado, pero no hubiese sido muy inteligente entonces.... Lo que necesitaba era un negocio exitoso, lo más exitoso posible. No podía tomar riesgos. Claro, que esto es un riesgo, pero no realmente, si sabes a lo que me refiero. – le sonrió, metiéndose las manos en los bolsillos. – Deberías desconectarlo..... Puedes decir que estás en una reunión, y no salir de ella jamás. – le aconsejó, un truco muy utilizado por él cuando quería evitar a alguien.

-Sí… pero… - ¿no sería muy correcto? Finalizó en su mente –Sí… está bien…- sonrió apagándolo.

Se pasó la mano por el pelo de nuevo revolviéndoselo hacia atrás pensando en lo que iba a decir –No tendría por qué haber fracasado por ser modelos masculinos… hay muchos más homosexuales de lo que la gente cree y por otra parte las páginas de Internet es el modo más discreto que tienen de poder ver pornografía sin que nadie los pueda juzgar, es anónimo…También hay mujeres que disfrutan de la pornografía masculina… aunque creo que no están tan dispuestas a pagar por algo así… pero… ocuparse de un nicho también es una buena opción en un negocio. Piensa que si te haces cargo de un negocio “seguro”, como es la pornografía dirigida a hombres heterosexuales estás seguro de que tendrás un amplio mercado pero también una extensa competencia. Sin embargo, si diriges tu empresa a un nicho del mercado, la competencia será escasa o a veces prácticamente nula o incompetente…- hizo un gesto con la mano mirándolo –y podría ser que entonces todo el público objetivo, aunque sea menor, se localizase en tu empresa y aún siendo un público reducido, al final los clientes sí serían superiores y más fieles…a tu empresa…- se tiró de un puño de la camisa percatándose de lo que hacía y cruzándose de brazos mirando a un lado –…No pretendía soltarte todo ese rollo… se me fue la cabeza…- movió una oreja mirándolo de soslayo.

- No, no, al contrario... – Hiyaku lo observó, sonriendo, esta vez, gratamente sorprendido. – Si fue muy interesante. Ya se ve que no llegaste a donde estás dejándote llevar por la suerte. En realidad, cuando comencé la empresa y desde antes – admitió un tanto rojo por sentirse algo ignorante – sólo pensaba en hacer dinero y rápido. Y precisamente por eso pensé en lo del suicidio. Era algo que tendría demanda y aparentaba ser distinto aunque en realidad no lo fuera. Pero tal vez ahora...... – lo miró directamente, un tanto más serio. - ¿Tú estarías dispuesto a ser mi socio de nuevo? Si lo hago.....

-Sí, claro... comprendo que el dinero fuera lo que buscabas, para eso se abre una empresa ¿verdad?- el moreno lo miró igualmente serio –Pero no tienes por qué abandonar tu actual empresa, está muy bien ideada… existe esa demanda y tú la estás cumpliendo, ya sea porque lo meditases o no, la idea es distinta y original… a pesar de que sea un poco un fraude…- sonrió mirándolo y pensando que aquellas chicas eran de todo menos suicidas –Creo que la gente que se da de alta sin embargo, está obteniendo precisamente lo que buscaba… el aspecto… y la fantasía de ser “la luz” de esas supuestas suicidas…si realmente se suicidasen, me pregunto si no habría unos cuantos socios bastante disgustados con ello…- se paró un momento mirándolo a los ojos –Hagamos algo… tratemos de sacar esta empresa adelante… y tanto si lo conseguimos como si no, cuando hayamos solucionado esto, abramos otra empresa… ¿de acuerdo? Arriesguémonos a hacerlo para sentirnos bien con lo que hacemos, yo correré con los riesgos financieros- le tendió la mano. Debía ser la primera vez que proponía un negocio de una forma tan informal.

- Trato hecho – le estrechó la mano con ímpetu, un poco más que contento, reteniéndose de abrazarlo simplemente porque eso era ir demasiado lejos. – Tal vez puedas estar en la campaña publicitaria. Así serías el primer modelo también, y siento que eso nos traería suerte....

El moreno sonrió agradecido –Claro… me encantaría eso… espero que mi madre no se muera de un infarto entonces… - se rió peinándose un poco en cuanto soltó su mano –No, se lo diré antes… para que se vaya haciendo a la idea…- comentó suspirando y feliz de verlo sonreír de ese modo con la propuesta, era una persona muy sincera en su forma de actuar, no como él -¿Vamos a ver esa sesión?
- Seguro que causas sensación..... – comentó, mirando intensamente sus ojos, un tanto perdido en las ideas que se le estaban ocurriendo, sacudiendo la cabeza de pronto al darse cuenta de lo que hacía. – Ah, sí, la sesión. Espero que no te resulte decepcionante – sonrió, guiándolo de regreso, moviendo su cola nuevamente.

–No creo…- sonrió guardándose las manos en los bolsillos preguntándose qué podría salir mal e intrigado por saber qué se había quedado mirando -Por cierto…esta mañana salí a correr…y me perdí…- se rió levemente mirándolo -pero bueno… - se rió de todos modos –así hice mas ejercicio buscando el camino de vuelta… aunque creo que me metí en unos barrios un poco…- se pasó la mano por la boca como recordando –Sólo diré que nunca había corrido tanto…- comentó pensando que jamás habría dicho algo así.

- ¿De veras? ¿Es por eso que temías que te fueran a robar? Debiste haberme llamado al móvil, te hubiera ido a buscar. – sonrió, pasándose la mano por el cabello. Después de todo, no conocía a nadie más por allí. - ¿Crees que este paseo te sirvió de algo?

-Sí… tengo bastante buen sentido de la orientación. Es sólo que pensé que no pasaba nada… no sé… vi mucha hierba y un jardín por allí…- se rió levemente sintiéndose un tanto ignorante -No es que pensara que iban a robarme porque no llevaba cartera… pero como empezaron a seguirme cuatro tipos… me imaginé que no era para pedirme un autógrafo… no sé si me sigues…- se rió un poco mirándolo de soslayo algo avergonzado y suspiró –No debería reírme… la verdad es que me pregunto qué hubiera sido de sucederle a otro…- dijo aún así sin poder evitar sonreír aunque trataba.

Hiyaku suspiró, observándolo. – Me alegro de que no te pasara nada. Pero debes ser más cuidadoso. Seguramente no estás muy acostumbrado a estas cosas, pero es peligroso. Robarte...... sería lo menos que te podría pasar. – apartó la mirada seguro de que lo estaba asustando y esa no era la idea. – De todos modos te dije que este es un barrio muy seguro. No quiere decir que nunca suceda nada, pero tampoco tienes que vivir asustado.

-No… si no me asusté…iba pensando que sólo a mí se me ocurre meterme por cualquier lado…- alzó una ceja sacudiendo la cabeza –Creo que la próxima vez tomaré un camino más transitado… aunque a las horas que salgo a correr de todos modos no hay mucha gente…- esperó a que abriese el portal y se sujetó la puerta como meditando -¿Has tratado de preguntar entre las chicas? Tal vez hayan hablado entre sí… antes de quedar con el asesino… ¿no crees?

- Pues... no demasiado. Más bien para advertirles acerca del peligro. Pero.... – movió la cola recordando, aunque en ese momento sólo se había irritado ante la inmadurez de sus cerebros. – Sí, creo que una me protestó diciendo que su amiga no había hecho ninguna cita con ese chico, el que dice ser el asesino. Por ende, iba a salir con él, quisiera yo o no. Adivina qué sucedió..... – negó con la cabeza, bajando las orejas contrariado y entrando en el ascensor.

-Quieres decir… ¿quieres decir que ellas salen con el asesino sabiendo por anticipado que se trata de él?- el moreno lo miró incrédulo pasando la vista a sus orejas y pensando que así se veía amenazador –De todos modos… deberían de tener suficiente materia gris como para no tener una cita a ciegas con nadie teniendo en cuenta la situación…

- Eso es lo que les digo, pero es como hablar con la pared. – lo miró, aliviado de que lo comprendiera. – Y sí, hay un chico en el foro, que dice ser el asesino, incluso se jacta, pero... no hemos podido rastrear su IP, jamás da su dirección ni su verdadero nombre.... Las citas nunca son en su casa por supuesto.

-Podría ser un farsante o incluso un asesino… y un cómplice que lo cubre haciéndose el falso autor de los asesinatos… pero la verdad… no sé si se lo merecen… por mal que suene… - se cruzó de brazos mientras caminaban por las oficinas de la planta superior –Gracias a Dios, yo no tengo que trabajar demasiado con la gente… y mucho menos explicarles cosas tan básicas como por qué no debes quedar con alguien que dice ser un asesino…

El rubio se rió, moviendo la cola. – Tienes suerte, aunque yo tampoco debería. Esa no era la idea. Creo que..... muchas no le creen realmente, piensan que es un juego. Y otras, no sé, creerán que son especiales, que el asesino se enamorará de ellas, etc, etc, algún tipo de fantasía romántica como esa. – se encogió de hombros. – Lo cierto es que hasta podría ser alguien que simplemente lee el foro y mata a quienes se relacionen con ese chico. Claro, que tuvo que haber empezado antes, y ahora lo utiliza como pantalla. Da igual, el chico tampoco es ningún santo si se da cuenta de esto y sigue invitándolas a salir. – abrió la puerta, dejándolo pasar al estudio fotográfico, que se veía bastante animado con tantas personas moviéndose de un lado a otro con maquillaje, luces y objetos de utilería.

-No… no será un santo, pero nosotros no somos la inquisición…- miró a su alrededor pensando en que igual si no era el asesino no les interesaba demasiado –Tal vez es una de ellas… por rivalidades…- miró a la chica sentada en la esquina de una mesa haciendo globos de chicle mientras la maquillaban. No se veía muy profesional eso... por no hablar de la cara de suplicios que estaba poniendo el maquillador.

-A ver cuando hacéis algo con ese pirado!- espetó de pronto según vio al rubio girando la cara mientras la peinaban y el maquillador desistía.

-Creo que es tan simple como que para empezar, te limites a no quedar con nadie que no conozcas… por el momento…y eso no me parece muy difícil…- el moreno la miró a los ojos molestándose de inmediato con semejante actitud, frunciendo el ceño.

- Ja! Y ¿quién eres tú? Nadie te pidió tu opinión – le respondió la chica como si nada, dándoselas de estrella, pero sin un mínimo de clase, claro. - ¿Qué acaso esperan que no tengamos vida social?

El rubio enroscó la cola, concentrándose en calmarse. No quería una escena, y menos ahora. – “Ese”..... se llama Kyouji Kiba, es mi socio en esta compañía y el responsable de que te paguen, así que tal vez deberías disculparte, porque creo que es más capaz de despedirte que yo. Y no me veo por la labor de detenerlo. – dijo, aunque claro, no iba a despedir a nadie en medio de una sesión. No, si se comportaba un poco.

- Ah... ah.... no sabía, Kyouji-sama, creí que era un pervertido. – se rió, ahora entrando obviamente en modo de flirteo. O lo que ella consideraba flirteo.

-Tal vez si tuvieses un poco de educación… o si supieras lo que es eso, no te ocurrirían esta clase de cosas…Y si tratases así a los pervertidos… entonces tal vez no estarías ni siquiera preocupada porque hubiese un asesino. Estoy seguro de que puedes hacer vida social sin acostarte con cualquiera por un tiempo, por más necesario que eso te parezca- dijo desde luego insultándola sin detenerse en cada frase pero tal vez de forma demasiado educada como para que comprendiese. Claro, que era consciente de ello –No diré que ha sido un placer precisamente…y al menos estate quieta mientras te peinan… y tira el chicle…

La chica se sacó el chicle como indignada haciendo una bolita y metiéndolo en un papel mostrándoselo y sin poder evitar una pequeña mueca –Pues perdón… - dijo suspirando y haciéndose la diva.

-Tal vez debí venir antes…- el moreno lo miró a los ojos pensando en que no debía haberlo dejado solo tanto tiempo tal y como parecía estar la situación y sólo porque esperaba que fuera eso y no que aquella chica era así habitualmente.

- No, está bien, soy capaz de manejarlo. La mayor parte del tiempo no me exalto tan fácilmente. – murmuró enrojeciendo al pensar que seguramente desaprobaba todo el ambiente de trabajo. Y eso, claro, sería su culpa si era el director de la compañía.

- Matsuda.- san, no lo esperaba aún.... – se le acercó su secretaria, con una libreta en las manos e inclinando la cabeza para saludar a su socio. – Kyouji-san, bienvenido de nuevo.....

- Decidimos regresar más temprano. Kyouji-san deseaba estar presente en una sesión- le explicó, tratando de comportarse de manera profesional de nuevo, para demostrarle que las cosas no estaban fuera de sus manos tampoco. – Pero no te interrumpo, estás haciendo un buen trabajo. ¿Llamo alguien o...?

- No, señor..... – le respondió la chica abrumada, comprendiendo que se trataba de otro de los cambios de humor de su jefe. – Si me disculpa.....

- Sí, claro, continúa. – la excusó, el rubio, incluso mientras se alejaba, mirando al moreno de soslayo.

Pero el moreno ahora se limitaba a mirar cómo la chica posaba ante las cámaras sintiendo aquello un tanto injusto. Claro, que si él se conformase con posar desnudo o semidesnudo, también tendría ese trabajo. Pero más bien no, todo lo contrario. Se cruzó de brazos observando cómo se paraban para rehacerle el peinado porque no se paraba quieta entre toma y toma –Supongo que está un poco tensa…- dijo mirándolo un momento de soslayo.

- Sí, tensa..... No lo estaría si siguiera consejos. – respondió, sin poder evitarlo, relajándose un poco al ver que no le decía nada de su desempeño. –A veces, tengo que tratarlas muy bien, como si fueran lo más importante del mundo sólo para que hagan su trabajo. Tienen más ego que talento.

-Bueno…- sonrió un poco mirándolo a los ojos –creo que todos los modelos sin duda son un tanto orgullosos… Si no, no se dedicarían a lo que se dedican y si lo hicieran…- la señaló mirándolo después –no lo harían nada bien… No parece que tenga mucha confianza en lo que hace o en su cuerpo pese a su comportamiento o su aspecto…

- No, pero la mayoría de estas chicas..... – sacudió la cabeza reprobándolo. – Bueno, no estarían en esta empresa si tuvieran tanta confianza en sí mismas. Sé que suena mal, pero es lo cierto. – lo miró, sin poder evitar sonreír un poco. – Y tú, Kiba? ¿Puedo llamarte Kiba? – preguntó de pronto, porque hasta el momento no se lo había preguntado. - ¿Eres orgulloso?

-Sí claro llámame Kiba- le sonrió porque la verdad es que era casi el único que lo haría –Hm… la verdad es que creo que sí soy bastante orgulloso… y tengo un genio bastante malo… pero suelo controlarme… o al menos eso creo…

- Ya lo he notado – se rió, descontrolándose un poco. – Yo lo intento, pero me es muy difícil, sobre todo si estoy bajo presión. Bueno, al menos eres sincero. Además, considero algo muy distinto el ser orgulloso que el tratar a los demás como si fueran inferiores.

-No… desde luego no se trata de eso… en mi caso claro. Por ejemplo, no soporto que me miren por encima del hombro… y trabajé para pagar mis estudios… porque no quería deberle nada a mis padres… no es porque los odie ni mucho menos, pero… quería sentirme orgulloso…Tampoco soporto salir de casa sin arreglarme…- se rió levemente mirándolo.

- Pues haces un buen trabajo, te ves muy atractivo – le contestó, sonriéndole igual. – Pero no me refería a ti, de todas maneras. No me pareces ese tipo de persona. Más bien.... eres bastante admirable.

-Gracias…- sonrió mirándolo a los ojos y bajó la cara un momento pasándose la mano por atrás y sujetándose la cola como quien no quiere la cosa, dejándola pasar por su mano después -¿Quieres ir a comer? ¿O tienes algo? De todos modos… no sé qué más podemos hacer salvo esperar a que nos llamen…

- Vayamos a comer. Después de todo, organicé todo el día como si no pensase regresar por si acaso. – accedió, notando cómo se agarraba la cola y preguntándose para qué lo hacía, moviendo la suya.

 
 

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