.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 29

Bedtime Stories for Disturbed Little Animals

El moreno se pasó la mano por el pelo entre los cuernos mirando la pantalla del ordenador, lo cierto es que ya se le había pasado qué hora era y de todo, cuando se navegaba por Internet con la mano izquierda se pasaba el tiempo volando. El caso es que lo había puesto todo perdido. Se rió pasando una camiseta por la pantalla y cerrándose la cremallera del pantalón echando la camiseta hacia el pasillo –Puto gatito…

- ¿Aprendiste a traducir maullidos? Porque no sé cómo sabes si uno de ellos es puto. – contestó Hansa de pronto, apareciendo agazapado en la ventana y saltando hacia adentro. – Por supuesto que no es posible que te refieras a mí.

-No sé… prueba a maullar a ver qué deduzco…- el moreno lo miró pensando que había acabado justo a tiempo, aunque no le hubiera importado tanto para ser sinceros, como si él no lo hiciera… El toro se levantó moviendo la cola a un lado de golpe y poniéndose una cazadora pasando de la camiseta, las odiaba, siempre las rasgaba con los cuernos.

- ¿Meowwwwwww........? – maulló el chico acercándose por detrás y abrazándose a él, bajando su mano, rozando la entrepierna del toro con toda la malicia del mundo. – No seas frío que sé que me extrañaste.

Se estremeció un poco agitando la cola de nuevo a los lados -¿Cómo sabes eso? ¿Eh? Ni me acordaba… eres un engreído… uno que está muy bueno… pero un engreído…- le sujetó la mano contra su sexo sonriendo y bajando la vista –Ese maullido era … “voy a joder a Milkyboy… nya…”

- Algo parecido... Nya....... – sonrió el chico acariciándolo sin ninguna vergüenza. - ¿Todo eso lo sacaste de mi maullido? De veras, eres muy bueno interpretando.

-Yo soy muy bueno para muchas cosas… más si son cosas de gatitos…- se rió bastante reticente a voltearse si le estaban acariciando el paquete, pero apartó su mano porque no quería que le diera un cambio de actitud repentino y le arrancara los huevos o a saber -¿Te diviertes? Si sigues frotando sale un genio y te concede los deseos…

- Hum...... tendré que pensar en un buen deseo entonces. – le sonrió llevándose la mano a los labios y pasando su lengua por ella, observándolo de manera penetrante. – Vine a que me lleves de paseo.

-¿Sí?... pondré un anuncio… saco a pasear a tu gatito…- lo miró besándole el mentón y arrastrando los labios contra los suyos sonriendo –Vamos… ya me han dicho donde vive… aún no saben que está muerta… No sé por qué siguen sin creerme… pero sí me creen que estoy preocupado y quiero ir a ver si está bien… anormales…- se rió acercándose a la ventana –Si me tiro… ¿me puedes coger antes de que me abra la cabeza?

- No sé, ¿quieres arriesgarte? – le sonrió el chico, metiéndose con él como cada dos segundos, apoyándose en el marco como a la espera. – Son estúpidas. Incluso si no te creyeran, deberían tener cuidado, ¿no? Pero no, quieren ser tus amiguitas....... – movió la cola con gesto de asco.

-Y gracias a eso, son presas fáciles…- sonrió mirando al vacío y a la oscuridad, no veía muy bien de noche, para más datos –No quiero arriesgarme. Si no puedes cogerme saldré por la puerta- se rió mirándolo a los ojos –Sé que no me vas a dejar caer, soy demasiado… divertido…¿a que sí?

- Entretenido, fantástico, genial. – le contestó el albino. – Si confías tanto en mí, ¿por qué no te arriesgas? Puedo cogerte. – se deslizó fuera, volando y mirándolo desde allí.

- No me lamas el culo… prefiero que lo hagas en la polla…- el moreno lo miró bromeando y saltó al vacío sin más y sólo porque se había sentido retado.

Hansa se aproximó, sujetándolo y descendiendo con cuidado hasta dejarlo en el suelo. - ¿Ves? Hacías bien en confiar. – le sonrió, por fin posándose a su lado, moviendo la cola en el aire.

-Sí… no dije que no confiara. Si tú no confiabas en ti mismo, menos lo haría yo…- se rió un poco –Por un momento me acojoné…- se metió las manos en los bolsillos pelando un caramelo y metiéndoselo en la boca -¿Quieres uno? Están calentitos… - se rió.

- Yo siempre confío en mí mismo. Es una de mis mejores cualidades – alzó una ceja, sonriendo y acercándose al moreno hasta rozar sus labios con los suyos. – Quiero ese....... – murmuró, deslizando su lengua fuera de su boca.

- Síi?... qué gatito más caprichoso…cógelo- lo miró a los ojos agachándose un poco para deslizar la lengua en su boca acariciando la del albino y notando su textura sonriendo excitado sin dejar de besarlo y escondiendo el caramelo bajo la lengua.

El chico le sujetó el rostro, separándose y sonriendo. – No hagas trampa...... – le susurró, besándolo ahora casi con violencia, jugando con su lengua tanto como podía, y “sutilmente” deslizando una de sus manos hacia abajo, introduciéndola en el bolsillo de su pantalón, acariciando. Sólo volvió a sacarla, una vez hubo logrado la complicada tarea de reclamar el caramelo. Dio dos pasos hacia atrás, respirando agitado y pasándose un dedo por la boca, mostrando la palma de su mano y lo que llevaba en ella. – Y este es para reemplazarlo. –

-No me jodas… no me jodas… - bajó la cabeza mirándolo a los ojos -Vas a conseguir que me exploten los cojones…- le dijo pese a todo muy serio –Cabronazo… pero seguro que a ti también te jode… aunque tengas esa cara de que no te pasa nada…- alzó la cara de nuevo sacudiéndose el pelo y moviendo una oreja haciendo tintinear los aritos –Ya me llorarás por las noches… cuando estés solo…- dijo riéndose entre dientes y partiéndose de risa después.

- ¿Qué te hace pensar que estaré solo? – se rió el chico también observándolo, aunque en realidad, no pensaba liarse con nadie y empezó a caminar lentamente, meneando la cola y canturreando por lo bajo – soy un gatito puto........ nunca estoy solo....

-Mientras te duches antes, a mí me da la suda…- el moreno lo miró desde atrás de nuevo echándole un corte de manga porque obviamente sí le importaba –Pero sabes qué…- dijo acercándose por la espalda –eso no te lo cree ni tu puta vieja…

- No, pero como nunca le digo nada....... da igual si me cree o no. – se rió, complicando las cosas porque sí. – No sé, ¿quieres pruebas?

- No sé… ¿vas a dármelas? ¿Si eres un puto y te gusto, por qué no estamos follando Hansa? ¿Eh?... deberías coger otro empleo porque como puto eres un fraude…

- Soy un puto de vocación, no de profesión. Y resulta que estoy cansado...... – se rió, en lo que claramente era un chiste, girándose para mirarlo malicioso. - ¿Por qué tan molesto, Milkyboy? ¿Acaso nos comprometimos anoche mientras dormía?

-No… más bien era porque jodes con otros y a mí sólo me tocas los cojones… ¿tú quien te crees que eres? – lo miró torciendo una sonrisa -¿Crees que beso el suelo que pisas o algo así? ¿Que tengo motivos para eso? Estás flipado tío… ¿fumas maría?

- No, gracias- le sonrió como si se la estuviera ofreciendo más bien. – ¿estás molesto por eso? Pero si no me crees........ Es mentira, ¿no?

-Ah! Joder!- el moreno le pegó un puñetazo al cristal de un coche agrietándolo por completo y haciendo saltar la alarma. De nuevo confundido por su forma de hablar, de actuar y de todo, algo rojo por el cabreo y respirando con fuerza aunque más tranquilo ahora, riéndose levemente –Me cabrea que te creas que puedes hablarme así…

Hansa paseó sus ojos azules del vidrio a la mano de Takeshi y luego a sus ojos. – Pero puedo, y tú lo estás disfrutando, así que no te quejes tanto..... – movió la cola, volando hacia atrás sólo por si acaso, aunque sospechaba que sus palabras eran ciertas.

Milkyboy lo miró alzarse hacia atrás y se sacó la navaja del bolsillo aunque sabía que si lo quería atacar, era un caso perdido -¿Qué coño haces?- preguntó, agitando la cola con fuerza golpeándose una pierna.

- ¿Que no es obvio? Estoy volando de espaldas, para poder observarte...... – ladeó la cabeza, sonriendo un poco aunque mirando la navaja. – Y ¿tú? ¿Qué piensas hacer con eso?

-Sacarme la mierda de las uñas…- espetó el moreno que lo miró pasándose un dedo por la nariz notando que sudaba –Baja… me pones nervioso…

- Como quieras...... – movió la cola, bajando y aún sonriendo. Lo cierto es que también lo ponía nervioso, aunque pudiese vencerlo, no tenía deseos de llevarse un navajazo. Y además, si lo agarraba desprevenido...... Tal vez estaba bajando demasiado la guardia.

Cerró la navaja aún respirando con fuerza y apretándola en la mano mirándolo a los ojos acercándose y apretando la mandíbula respirando por las fosas nasales tenso –No hagas eso… ¿OK? Ambos sabemos lo que somos ¿verdad?- dijo paseando a su alrededor sin dejar de mirarlo nervioso parándose de nuevo –Cuidado…

- Por supuesto. Soy un tigre alado y tú un toro. Y un tanto adictos a la internet..... – sonrió, mirándolo de soslayo, aunque ya empezaba a hacerle algo de gracia tanto nerviosismo. – No tienes por qué decirme “Cuidado”. No me voy a caer.

-A lo mejor sí, no lo sabes…- el moreno echó a caminar moviendo la navaja entre los dedos inquieto –No, los gatitos siempre caen de pie… ¿verdad? Sin embargo, a mí se me cayó uno por la cornisa y se partió la cabeza… me jodió mucho que se cayera… - comentó como si no hablara de lo que lo hacía –No me pongas nervioso…

- No te pongo nervioso, sólo estoy caminando. Mira – le mostró, metiendo las manos en sus bolsillos como demostrándole que no tenía intenciones de atacarlo, aunque claro, eso no lo impediría en caso de que tuviese que defenderse. – Debes cuidar más de tus gatitos, no deben andar por las cornisas si no tienen alas.

-Es que los gatitos hacen cosas que no te esperas cuando menos te lo esperas… ¿verdad?- lo miró de soslayo bastante más tranquilo poco a poco, sonriendo y sintiendo que le entraba la risa por el mal rato que había pasado. Lo cierto es que ahora no se acordaba muy bien por qué había acabado así aquello –Es aquí…- dijo subiendo por las escaleras del apartamento y paseando alrededor por ver si había algún coche aparcado o alguien en el interior, pero nadie parecía haberse enterado hasta ahora.

- No creo que la encuentren en varios días. Además, como tú vienes a velar por ella...... no enviarán a nadie más. Eres tan considerado..... – le sonrió, sacando sus garras y arañando la puerta, porque sí. - ¿Puedes abrirla? Sí, seguro que sí.

-Sí…- el moreno golpeó la puerta donde imaginaba por el sonido que estaba la cerradura, y lo golpeó de nuevo hasta notar que se partía la madera del marco pasando al interior y mirando alrededor –Estaba forrada… como todas… están forradas a base de enseñar la almeja…- se rió abriendo los cajones buscando dinero, cómo no. Entró en el cuarto buscando de nuevo por los cajones y abriendo el de la ropa interior sacando de allí el dinero –Para no variar…- murmuró guardándoselo.

- Para no variar........ ¿no piensas compartir?- le sonrió, observando el lugar de todas maneras por si veía algo que le llamase la atención. – Ah, no tengo una de estas..... – sonrió, tomando la webcam del escritorio y buscando entre los cajones el software de instalación.

Milkyboy sacó el dinero del bolsillo contando la mitad y acercándose para metérselo por la cintura del pantalón –Ahora baila…- se burlo riéndose –Qué bien… ¿eso es para torturarme mejor?- dijo notando lo que robaba y volviéndose de nuevo al cuarto cogiendo una seta de peluche y riéndose.

- ¿Quién sabe? ...... – le contestó el chico moviendo la cola de manera sinuosa. – No puedo bailar que te pones nervioso y me vuelves a sacar la navaja.

- Fuck…u…- el moreno le mostró su dedo especial riéndose –A ver… te voy a contar un cuento…- se acercó parándose frente a él –Érase una vez en la selva… iba un tigre volando… pasó un toro y se el tigre bajó y lo comió… d end… no me gustan los finales dramáticos… lo comprenderás cuando seas herbívoro y tengas un asesino natural volando sobre ti…

Hansa se rió sin poder evitarlo, con el cuento. – Ya, cuando reencarne, te cuento. No creí que hubieran tantos tigres voladores, me harás sentir común. – dijo con gesto dramático y pasándose una mano por el cabello luego.

-Tampoco hay toros en la selva… - sonrió señalándole la cama -¿No quieres comérmela ahí? Huele a pijita y seguro que te pone cachondo…- sonrió de medio lado abriendo los armarios después por si encontraba algo más que se quisiera llevar.

- Las pijas no me ponen cachondo.... Si así fuera, el último asesinato hubiera sido más fácil..... – casi se quejó, aún sonriendo y siguiéndolo con la mirada.

-No… supongo que no lo hacen…- lo miró cogiendo una caja de la parte superior del armario y encontrando una pistola en el interior. Abrió la recamara viendo que estaba cargada. Sonrió de medio lado girándose y pegándole un tiro a la televisión –Bang… hacía mas ruido de lo que creía… - se rió abriendo la ventana de atrás –Vámonos… cagando hostias- se rió guardándose la pistola en la cintura del pantalón.

- Qué sutil eres......... – se rió, siguiéndolo hacia la ventana. – No te consideraba del tipo que usa pistolas. No tienes nada que compensar.

-Ya te dije que no soy sutil… cuando veas a un toro sutil… verás a una morsa bailando ballet…- saltó por la ventana esperándolo aún sonriendo -Es la primera vez que uso una… no parece muy divertida… pero… sí parece muy útil ¿verdad?- se rió rozándose los colmillos con la punta de la lengua -¿Me vas a llevar a tu casa? A contarme tu vida…- sonrió mirándolo de soslayo.

- ¿Con eso que llevas ahí? No sé......... – le sonrió, saltando a su lado, con las alas extendidas. – No te puse nervioso ¿verdad? Lo malo es que ahora quiero ver un toro sutil. Parece....... que es todo un espectáculo.

-No voy a ponerme un tutú para hacerte feliz…- lo miró a los ojos riéndose y amarrándose con una mano a un barrote en el techo del metro y saltando escaleras abajo casi cayéndose al final y recuperando el equilibrio reído –No tienes por qué alarmarte porque lleve una pipa… Tú ya vas mas armado por naturaleza… ¿ne?

- No, en realidad, me parece muy apropiado. Anoche en tu casa, llevaba la ventaja a pesar de estar en tu territorio. – asintió, indicándole que aceptaba. – Así que...... ¿serás tú mi plushie esta noche?

-Si es lo que quieres… - lo miró de soslayo parándose en el metro –Entonces llévame a tu casa… porque aunque entiendo los maullidos, aún no les leo la mente a los gatitos… eso está más que claro…

- No tienes que leer mi mente, sólo seguir el movimiento de mi cola..... – se rió, caminando insinuantemente, aunque mejor era esperar el próximo metro.

...................................................

El moreno se bajó del metro siguiendo a Hansa por el subterráneo hacia el exterior de nuevo pensando en si estaría cerca. Lo cierto es que ni siquiera se había planteado que hubiera sido de otra ciudad cuando lo conoció. Qué memez –Deduzco que normalmente vienes… volando.

- Depende.. me gusta caminar de vez en cuando. Claro que a veces...... no tengo otra alternativa. – le contestó, mirándolo y continuando el camino. No estaban muy lejos ya. Caminaron unas dos calles más hasta llegar al edificio de aspecto bastante económico. – Es aquí, espero que el ascensor funcione.... – bromeó, sólo por ver si se fastidiaba.

-Pff… no jodas…- el moreno se rió apoyando la mano en la pared mientras abría el albino –Si no, me llevas en brazos…

- Vale, pero no te vayas a poner nervioso, que si me acuchillas en medio del aire, te suelto. – le sonrió el chico entrando y pasando a pulsar el botón del elevador. - ¿Ves? Te has salvado.

-Tú también… que cargar un toro no debe ser muy agradable…- el moreno entró en el ascensor empujándolo al interior antes de él –… no quería ser brusco…- dijo sonriendo de medio lado, aunque lo había hecho sin darse cuenta.

- Está bien. Eres un toro, es eso ¿no? – le sonrió de vuelta, tocando el número 5 y apoyándose contra la pared a esperar. – Me dejas abrir la puerta antes de entrar en mi piso, ¿ne? – murmuró, riéndose maldito internamente.

-No sé… ya veremos si te dejo o no…- sonrió de medio lado mirándolo a los ojos y apoyándose al otro lado golpeteando con los dedos en la pared incómodo por el encierro. Salió en cuanto se paró el ascensor y se quedó esperando al albino.

Hansa se le quedó mirando sonreído porque notaba su incomodidad, y salió luego con toda la calma del mundo, cruzando el pasillo y abriendo la puerta a su bien cuidado e higiénico apartamento, comparado con el resto del edificio, abriéndole paso para que entrara primero si tanta prisa tenía.

El moreno pasó algo incómodo por entrar en la casa de otro y más si la veía tan limpia. Se rió pensando en su apartamento –Tú te aburres mucho ¿no?

- Para nada, ¿por qué dices eso? – movió la cola confundido, sonriendo luego al darse cuenta de a qué se refería. – Oh..... ¿no sabes que los gatitos somos muy limpios? ¿Qué esperabas? – se lamió el dorso de la mano, dejándose caer en la cama como si nada. - ¿Quieres algo? Allá está la nevera – señaló, perezoso.

-Quiero, pero no está en la nevera…- el moreno se quedó mirándolo parado frente a él y se sentó en la cama a su lado reposando contra la pared –Prefiero no abrir las neveras de los carnívoros… me dan náuseas…

- Y ¿qué es lo que quieres entonces...? – sonrió juguetón girándose de lado para mirarlo. – Espero que sólo te den náuseas nuestras neveras.

-No sé… qué me ofreces…- el moreno lo miró a los ojos acariciándole una oreja con una mano y sacándose la pistola con la otra apoyándola sobre la mesilla.

- ¿Qué tal....... – el chico introdujo la mano en el bolsillo del moreno, inclinándose sobre él sin medirse mucho por supuesto, deslizándola fuera luego. - .... otro caramelo? Sabía que tenías más. – le sonrió maldito.

-Tío… no jodas…de veras… jodes mucho… quiero ahogarte…- lo miró sonriendo y entreabriendo los labios de pronto –Es broma claro…- se rió porque viniendo de él podía no resultar una broma muy inocente. Se dejó caer de lado observándolo o más bien su paquete, que ahora era lo que tenía delante -¿No me vas a contar? Quiero ver como te pones serio por más de cinco minutos…- susurró deslizando un dedo entre sus piernas para sentir su piel y pasando la mano al completo entre ellas después.

- Puedes seguirle preguntando, pero hasta el día de hoy, mi paquete no me ha dicho ni una palabra...... –se río, molestándolo y haciéndole saber que sabía hacia donde miraba, aunque sin quitarse. - ¿Qué quieres saber exactamente? Mira que he tenido una vida muy larga.... 17 años..... Puedes escribir un libro con eso.

-Sáltate lo de los pañales… los primeros pasos… y todo lo anterior a que te bajasen los cojones- el moreno sonrió echándose adelante y besándole la entrepierna volviéndose después de frente en el colchón reído. Se sentó de nuevo mirándolo -¿Por qué te querías morir?

Hansa se giró boca arriba de nuevo, sentándose luego un poco más serio aunque sin dejar de sonreír. – No sabía qué más hacer. Estaba sólo por primera vez en mi vida. Mi hermana acababa de morir, y... siempre había estado allí, siempre se había encargado de mí. Era más como tener una madre que una hermana y podía ser muy molesta.... – le sonrió un poco, dejándose caer hacia atrás de nuevo. – Pero estaba triste y molesto y totalmente perdido. Y no tenía dinero tampoco.

-Ya… yo me escapé de casa, sé lo que es…- se rió levemente moviendo una oreja –¿Pero porque querías morirte con ella?…¿Se parecía a tu hermana o algo así?

El albino se rió por la sola idea, observándolo. – No, por Dios, en nada...... No quería morir solo supongo..... Y estaba lo suficientemente enceguecido, como para pensar que ella hablaba en serio.

-Y la mataste porque… ¿se acojonó? ¿Por qué sigues vivo entonces?- lo miró a los ojos sonriendo.

- Sigo vivo..... porque ella no era nada como mi hermana. – se rió, molestándolo de nuevo para variar. – La maté porque me enfureció. No tenía idea de lo que era desear la muerte, o luchar por tu vida, nada..... Y allí estaba diciendo esas tonterías, mintiéndome. Y por supuesto, me insultó. Eso no la ayudó mucho.... –movió las orejas como molesto por recordarlo. – Y claro, una vez que estaba muerta, me di cuenta de que era un poco estúpido, el querer morirme. No tenía sentido. Sólo mira esto, si me hubiera suicidado, no me estarían divirtiendo tanto ahora......

-Ya…- el moreno se rió mirándolo y pasándole un dedo por las orejas como reacción inmediata a que las hubiera movido –Mi hermana pequeña mató mi hermana mayor…- el moreno se rió entre dientes mirándolo a los ojos -Por eso me escapé… pero nunca pensé en suicidarme… les robé antes de irme… y me dediqué a eso un tiempo… la verdad es que me lo pasaba bien… - se rió.

- ¿De veras? Venimos de familias muy hermosas..... – le sonrió, moviendo las orejas de nuevo como en un juego. – Iba a preguntarte...... Yo también lo hice por un tiempo, no hay de otra, ¿ne?

-Puedes prostituirte…- se rió mirándolo a los ojos –pero… cuando eres un toro… esa posibilidad no existe… ¿sabes? No te corres hasta que eres… bastante entrada la adolescencia…- se rió mirándolo –Ya te contaré… lo bonita que era mi familia- se recostó hacia él acariciándole las orejas de nuevo .

- Lo pensé, pero no quise hacerlo. Te dije que era puto de vocación, no de profesión. – asintió luego como admitiendo aunque a duras penas contenía la sonrisa. – Vale, sí dormí con un tío por dinero, pero...... no me desagradaba, y además me llevé mucho más de lo que él pensó que me estaba pagando. – se sentó nuevamente, cruzando las piernas y moviendo un poco las alas. – Me contarás.....¿la próxima vez?

-Si quieres… pero no escribas un libro. Quiero usar mi “triste” historia para dar pena si me atrapan algún día - se rió mirándolo mover las alas y observando su cola –Nunca follé con nadie…- dijo como pensando en alto –Tengo que salir más…- se rió después abiertamente golpeando con la cola la pared.

- No escribiré un libro, entonces. O tal vez sí escriba tus memorias si no logras salir de la cárcel. No te preocupes... compartiré mis ganancias – se rió, mirándolo. – Con razón estás como estás ¿no? No tienes que salir para follar.....

-¿Por qué no estoy follando entonces?- lo miró a los ojos sonriendo de medio lado –No voy a pagarte…- se rió moviendo la cola contra el colchón, ya sabía que estaba jugando con él, pero ya y hasta le hacía gracia –y si me meten en la cárcel, sácame… o lo más seguro es que acabe siendo una hamburguesa… y te pondrás triste… a nadie le gustan los gatitos tristes…

- Cierto, lloraré mucho..... – sonrió, moviendo la cola de nuevo. – Vocación, no profesión.... ¿qué no entiendes? Lo que digo es otra cosa...... pero, hum... tal vez no.

-¿Qué cosa?- el moreno lo miró inquieto aunque sentía que le daba la risa por el cachondeo que el albino se traía a su costa –Que te jodan…- soltó de pronto recostándose más contra la pared y sonriendo de medio lado dejando caer una mano delante de su entrepierna -¿Me vas a abrazar por la noche? Soy tu plushie…- dijo aún sonriendo.

- Por supuesto. Para eso son los plushies, ¿no? Que me jodan.... – sonrió de medio lado, pegándose a él de pronto y rodeándole la cintura. – No me digas que ya tienes sueño.........

-Sí lo tenía… se me ha quitado de golpe… Si quieres, te jodo yo… estoy más a mano…- lo miró a los ojos mordiéndose el labio un momento y lamiéndoselo –Me estás poniendo nervioso…- susurró sintiendo que su sexo endurecía sólo con andar pensando según qué cosas -¿Qué andas pensando gatito?

- Hum....... nada. Sólo que no tengo sueño, y que hacía tiempo que no conversaba con vida inteligente. – sonrió para sí, sin quitársele de encima, y sin responder a su comentario anterior, aunque moviendo la cola, alzándola en el aire y dejándola caer contra el colchón.

-¿De qué vives ahora?- preguntó pensando en eso de que hacía siglos que no hablaba con vida inteligente -¿Trabajas? ¿Robas?...- le pasó las manos por las orejas de nuevo acariciándosela sin poder evitarlo y bajando un dedo para tocar las marcas negras bajo sus ojos -¿No estudias?

Hansa lo miró, dejándose acariciar tranquilamente. – No, no hay dinero para eso y a decir verdad, no hay interés tampoco. – se rió, desviando la mirada de nuevo. – Sigo robando a veces, es lo más fácil. Pero a veces trabajo también. Digo.... hay que vender lo que se roba ¿no? Y la mayoría de las tardes....... trabajo en una tienda porno. – se rió, moviendo la cola de nuevo. – Allí nadie me molesta.......

-De todos modos yo no sé quien moleste a un tigre alado…- se rió mirándolo a los ojos –Las escuelas públicas son gratis. Si no estudias, es porque no te sale del forro… yo sí lo hago, voy a clase… porque estudiar… no estudio… - se rió de nuevo pensando en que no sabía por qué iba, simplemente no había dejado de hacerlo -¿trabajas en un sex-shop? Yo sólo robo… también uso sus tarjetas de crédito… siempre tienen el numero apuntado en algún lugar estúpido.

- Serán gratis pero los libros no. Da igual, ya te dije que no tengo el interés, quitan mucho tiempo- se rió sentándose ahora. – Y tú, ¿por qué vas? Ya imaginaba que hacías algo así para vivir....... Lo cierto es que averiguar donde viven, ir hasta allá...... me da pereza. Y en mi trabajo, como ya te dije, no me molestan. Y son pocas horas. Creo que precisamente por eso me contrataron, por mi especie. Supondrán que cuido........ Igual me la paso en internet casi todo el turno.

-… yo como llevo tres años haciendo el mismo curso, no necesito libros… la verdad no sé por qué voy… simplemente no dejé de ir…A veces me hace reír… ver a esos niñatos… y a veces… me divierto haciéndoles putadas… o robándoles…- se encogió de hombros -Ellas suelen decirme donde viven, prefiero matarlas en su casa. Si no, me conformo con lo que lleven en el bolso.

- Mientras tengas suficiente leche....... – le sonrió el chico levantándose de un salto. –Voy a cambiarme de ropa, te puedes poner cómodo si quieres.......

-Vale…- dijo siguiéndolo con la mirada y sonriendo de medio lado sin poder evitarlo, quitándose las botas y la cazadora como toda comodidad, apoyándola en una silla sólo porque viendo el cuarto tan ordenado le daba mal rollo tirarla al suelo. Sonrió pensando en tirarla al suelo ahora sólo por joder, pero se contuvo levantándose y mirando el cuarto a su alrededor más bien fijándose en el ordenador y moviendo la cola a los lados.

Hansa regresó unos minutos después, con un short aún más corto, y una camiseta ligera sin mangas, por supuesto, en blanco. Se acercó al toro, rodeando sus hombros con los brazos, maliciosamente pegándose a él. - ¿Sucede algo? Puedes utilizarla si quieres..... – estiró un brazo, encendiendo la pantalla, teniendo que inclinarse aún más hacia delante, y por ende, pegándosele más.

-Hueles bien…- el moreno contestó incoherentemente con la pregunta, sintiéndose desconcertado de nuevo por no hablar de caliente y le apoyó los labios en el brazo enrojeciendo y pasando una mano hacia atrás tocándole una pierna y subiéndola hasta sus nalgas rozando la ropa interior y tratando de pensar un poco para no tragarse su orgullo después –… sólo curioseaba…

- Bueno, no vas a encontrar ningún gran secreto allí. Soy un libro abierto..... – sonrió, separándose para dejarlo en paz aunque fueran unos segundos y porque empezaba a calentarse él también. Se fue a asomar por la ventana, apoyándose en el alféizar y alzando la cola, sintiendo el aire nocturno. – Gracias.... – le susurró, en respuesta a su primer comentario. De todas maneras, no podía resistirlo.

Milkyboy lo siguió con la mirada sin voltearse y se acercó parándose tras él y mirando sus nalgas como si nada, moviendo la cola a su espalda y apoyando las manos en sus caderas aproximándose a él y pegándolo contra la pared, besándole el cuello respirando con fuerza.

El albino sonrió, ofreciendo el cuello y dejándose besar, su aliento entrecortado también. – Aún no..... – susurró, aunque cerrando los ojos.

-No hago nada…- el moreno bajó las manos por sus piernas subiéndolas de nuevo por todo su cuerpo sonriendo de medio lado, deslizándolas por su cintura rodeándolo y apretándolo contra él. Se separó jadeando rojo y sacudió la cabeza apartándose los mechones negros y rojos de la cara sentándose en la silla del ordenador riéndose y tecleando.

A Hansa le tomó unos dos segundos recuperarse lo suficiente para reaccionar, girándose y yendo hacia él. - ¿Qué haces? – se acercó, meneando la cola, no fuera a ser que dijera algo sobre su persona.

- …como me frustras, voy a matar a alguien…- se rió leyendo para buscar una víctima y vio la nueva sesión con la que habían actualizado ese día, leyendo el profile de la chica y echándose atrás mientras se rozaba el corte en el abdomen con dos dedos.

- Es bueno ver que canalizas tus energías de un modo creativo..... – se rió, rodeándolo con los brazos de nuevo, dejando caer sus manos en su pecho, observando. - ¿Quieres hacer esto solo.....?

-No, contigo es más divertido- le sujetó una mano observando lo que decía el perfil –Todas dicen más o menos lo mismo… sobre sus gustos… quieres venir conmigo ¿no?- preguntó sin mirarlo y aún leyendo –Esta imbécil… es nueva…- sonrió de medio lado –necesitan tías nuevas… las estamos exterminando…

- Pues tarde o temprano tenía que pasar, ¿no? – le sonrió de vuelta, moviendo los dedos bajo su mano. – Pero si voy contigo, sólo terminarás más excitado, ¿o no es así?

-No, me la menearé antes… no te jode…¿te molesta que me pongas cachondo? Yo no lo creo... normalmente me corro encima de ellas después de matarlas… porque me excita hacerlo… no porque ellas me pongan caliente… por eso me puse Milkyboy… - le contó más pendiente de las tonterías que decía la tía que de otra cosa.

- Hum...... no me molesta. ¿Te molesta a ti? – sonrió separándose y apoyándose en el escritorio, observándolo más a él que a la pantalla, claro. – Creo que me gustaría ver eso. Tu gran final.

-A mí no me molesta… - lo miró a los ojos descolgándose un poco y besándole una pierna deslizando la lengua por ella y mirándolo a los ojos. Se apartó sonriendo –Entonces tal vez lo haga… y le deje mi firma…- se rió echándose atrás y apartándose de la mesa –A esta… por tener los cojones de no ser precavida…

- Entonces, creo que está bien que haga esto...... – le apartó una mano, sentándose a horcajadas sobre él. – Te doy ánimos. ¿Puedes escribir así?

-Joder…Hansa… ¿Por qué eres tan cabrón? Y luego de que te conté mi triste pasado…- el moreno se quedó quieto riéndose y le sujetó las nalgas subiéndolo un poco contra él y pegándolo a su pecho escribiendo sólo por llevarle la contraria al albino y a su sexo.

- No me digas que no te gusta que sea así...... – sonrió apoyándose su cabeza contra él. – Si lo prefieres, volvemos a como estábamos antes. Cada uno por su lado, sin contacto innecesario..... –

-El contacto es necesario para el buen crecimiento…- el moreno le pasó una mano por la espalda entre las alas y la bajó a su cola acariciándola y jugando con ella, sonriendo de pronto por lo que había dicho tan serio –No te diré que no me gusta… te diré que me duelen los cojones cada noche…¿lo prefieres así? Pero a ti te encanta esto…

- A mí me parece que te ves muy atractivo así, con ese rostro de deseo.... – se alzó un poco, para mirarlo al rostro, apenas extendiendo las alas. – Quiero que pienses en mí cuando la mates.....

-Está bien…- lo miró a los ojos rojo de nuevo y sintiéndose excitado sólo con pensar en ello y desviando la vista un momento para ver si le contestaba –Y yo quiero que extiendas las alas y muevas la colita…- mencionó mientras leía.

- Eso es fácil – hizo lo propio, aunque le tapaba la pantalla, riéndose y levantándose luego de encima. – Voy a la cama, allí te espero cuando termines. – sonrió, plenamente convencido de que la convencería, y subiendo al colchón a gatas, estirándose, aunque sin dejar de mirarlo desde el mismo.

El moreno lo miró con los labios entreabiertos siguiendo sus movimientos y se apretó la pierna como llamándose a la tierra. Sonrió, volviéndose hacia la pantalla de nuevo –Ya falta poco… no cede en que vaya a su casa… ¿Qué mas le da que le robe? Si soy un asesino, ya no le harán falta sus cosas…- se rió moviendo la cola inquieto por fuera de la silla.

- No lo sé, ¿es absolutamente necesario que vayas a su casa? Aunque...... podrías intentar averiguar su dirección y aparecerte de improviso. – se estiró a través del colchón sólo por molestarlo y alargar su mano tomando su cola acariciándola.

-Eso parece divertido… pero es nueva, aún no habrá hecho amiguitas que le froten la campanilla… así que no creo que la sepan… De todos modos… ya está entrando por el aro… le digo que me da morbo follármela en su cuarto… que quiero lamer sus sábanas…lo que me mide la polla - se rió a carcajadas escribiendo lo que decía –Uh… qué asco… vale… mañana tenemos cita con “Gollum” – sonrió con el nuevo nick con el cual la había rebautizado.

Hansa se rió, echándose hacia atrás de nuevo. – Me pondré bonito entonces. Ahora dile buenas noches a tu amor, que me está faltando un plushie. Y mira que me pondré triste si no cumples..... – finalizó, embolillándose un poco, incluso enroscando su cola frente a él, con un gesto entre lastimero y juguetón.

Milkyboy: buenas noches, mi amor…

El moreno apagó el monitor sonriendo y levantándose, haciendo lo que le había pedido mordiéndose el labio y mirándolo sin poder controlar el movimiento de su cola mientras lo observaba –Gatito…- susurró casi para sí mismo desabrochándose el pantalón y acostándose en la cama a su lado apoyándose en un codo y acariciándole las piernas con la mano.

- ¿Es todo lo que te vas a quitar? – medio protestó, en broma, abrazándolo y pegándose a él, sonriendo. – Buenas noches, mi amor....

-Si me quito el pantalón, cuando se me ponga dura se me saldrá por fuera de los gallumbos y no quiero que se constipe… mi amor… Espero que mañana no vayas a matarme…- bromeó por lo que le había dicho a “Gollum” y sonrió de medio lado -Tú también puedes quitarte lo que quieras…

- Yo estoy bien así, y si fuera a matarte, no esperaría a mañana. Ya lo hubiera hecho. Pero.... creo que tienes bastante claro, que no está en mis planes, ¿o sí? – se rió, pegándose aún más. – Me pregunto cómo se cuida a una polla constipada.

-Hubieras tratado de hacerlo… pero no me habrías matado ni aunque quisieras…- el moreno lo miró a los ojos respirando con fuerza por culpa de la proximidad y de sus caricias contra la pierna del albino que cada vez subían más hacia sus nalgas –Creo que hay que tomarle la temperatura, acariciarla y darle mimos…- se rió sujetándole la pierna finalmente y subiéndola sobre las suyas dejándose caer en el colchón.

- Pues no se ve tan mal que se constipe, ¿no crees? – lo miró, acomodando luego la cabeza sobre su pecho y moviendo las orejas. – Dime..... ¿por qué crees que no te habría podido matar? Yo no estaría tan seguro de eso.

-Sí, porque no tengo quien me cuide… soy un torito abandonado…- se rió acariciándole una oreja -¿Por qué estas tú tan seguro de que podrías haberme matado? ¿Crees que me iba a quedar esperando a que lo hicieras? Mejor no lo intentes…

- ¿Sabes una cosa? Dicen que los criminales, son las personas más paranoicas...... – sonrió, consciente de lo que decía. – No lo sé, no creo que te hubieses quedado esperando, pero..... ¿no que el tigre alado se comía al toro salvaje en la selva? Tu propio cuento.

-Porque obviamente el toro era un death whore y un acojonado… no estaba bueno… y el tigre no sabía lo que se perdía al perder la oportunidad de follar con un toro… definitivamente… ¿sabes una cosa? Tú también eres un criminal…- sonrió mirándolo a los ojos.

- Nunca dije que no lo fuera – le sonrió, devolviéndole la mirada. – Y creo que me está gustando más la secuela que la historia original.

-A veces ocurre… no ocurrió con Jurassic Park pero a veces ocurre… - se acercó a sus labios rozando la nariz contra la suya y respirando contra ellos -¿Un beso de buenas noches? Para tu plushie… para que duerma calentito…

- Un beso, pero sólo un beso...... Y vas a dormir ardiendo – sonrió de medio lado, rozando sus labios ahora e introduciendo su lengua entre ellos, esperando que le diera paso.

-No importa, no duermo mucho…- dijo hablando mientras se rozaba los labios con su lengua dejando salir la suya para lamérsela y se aproximó, besándolo profundamente mirándolo a los ojos y acariciándole las nalgas aprovechando para apretarlas un poco en su mano. Se separó de sus labios bajando la mano de nuevo –Buenas noches, amor…


 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro yaoi

 
 

yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back