| Capítulo 19
H.A.T.E. / L.O.V.E.
Hansa se estiró, apoyándose luego contra la pared,
bostezando. Tal vez debió haber dormido un poco más,
pero seguro se despertaba ahora. Un grupo de chicos pasó
enfrente, dirigiéndole una mirada breve y el chico hizo un
ligero sonido amenazador, haciendo que quitasen la mirada. No los
iba a agredir realmente, pero no tenía ganas de que se le
quedaran mirando tampoco. – Milkyboy..... el gatito está
solo..... – susurró, riendo bajito.
-No eres muy bueno haciendo amigos…- el moreno se rió
enroscando la cola en su pierna parándose frente a él
–gatito…
- Y aún así, hice un amigo muy divertido..... torito
– le sonrió, separándose de la pared y acercándose.
- ¿Me recoges o tengo que maullar un poco más?
-Maullar siempre funciona…conmigo - soltó la cola
a su espalda moviéndola con fuerza a un lado mientras dibujaba
una sonrisa, mirándolo acercarse y paseando la vista por
él -¿Es que crees que soy pequeñito?... ¿hm?
- No....... creo que eres muy grande....... – sonrió
de medio lado, moviendo su propia cola y dirigiendo sin ningún
pudor, su mirada a la entrepierna del toro, y subiéndola
de nuevo a sus ojos. – Lo digo por cariño.
-Me gustan los gatitos cariñosos…- le pasó
la mano por el pelo y deslizó el dedo por el contorno de
su mandíbula levantándole la cara un poco sólo
para distraerlo de cómo pasaba la cola entre sus piernas,
sonrió volteándose –Ven… no te haré
caminar mucho… aunque si quieres, te llevo en brazos…
- dijo mientras abría el portal de al lado – para subir
las escaleras…
- Si me canso, puedo volar un poquito – bromeó, aunque
dudaba de poder extender sus alas en las escaleras. – Ya podrías
haberme dicho que vivías aquí en vez de hacerme esperar
abajo.
-¿Tú crees?... no… tenía que asegurarme…
de que venías solito… a veces me olvido de que estás
abandonado…- lo miró de soslayo enfocando sus ojos
rojos en los suyos y empujando la puerta del piso para que entrase,
cogiendo a uno de los gatitos que salía a recibirlo o a curiosear,
aunque al menos debía haber unos seis –Pasa…
- Pues no mentías acerca de mis hermanitos..... –
sonrió, agachándose para coger a otro, alzándolo
en el aire, y observando cómo intentaba darle un zarpazo
con la patita. Alzó la cola, bajándolo y acariciándolo
contra sí, dejando que jugase con su dedo. - ¿No vas
a darme un platito de leche, Milkyboy?
- Yo nunca miento…- se rió apoyándose en el
marco de la puerta de la cocina –¿Realmente quieres
eso?- se volvió sonriendo de medio lado, no porque no fuera
a dárselo si no por lo que pasaba por su mente… cómo
no.
- No, en realidad....... me conformo con cualquier bebida, mientras
no tenga alcohol – le sonrió, bajando al gatito al
piso. No pensaba embriagarse en su casa tampoco. Eso ya sería
ser demasiado descuidado. Caminó alrededor del cuarto observando.
– Hum... ahora podré imaginarte mejor cuando hable
contigo.
-Así que me imaginas cuando hablamos…¿debería
describirte lo que hago? ¿O poner una cam? - sonrió
entrando en la cocina y abriendo la nevera para coger una botella
de leche y una soda sonriendo de medio lado. Apoyó el botellín
en la mesa pegándole con el pie a la silla junto a la suya
y señalándosela -Si te quieres sentar en mis piernas,
también puedes. Pero date prisa o te robarán el sitio…-
dijo refiriéndose a los gatitos y sonriendo mientras abría
la botella de leche apoyando el cristal en los labios. Se vació
la mitad y de nuevo la vertió en el plato para dársela
a los gatos. Tecleó la url de la página como siempre
que iba a buscar una victima y lo miró de soslayo susurrando
–Meoww…- y se volvió de nuevo hacia la pantalla
tamborileando el ratón con los dedos haciendo que las letras
“H-A-T-E” tatuadas en ellos fueran uniéndose
y separándose.
- No, creo que les cederá el asiento a mis hermanitos. Así
no se rompe tan rápido el misterio...... - Hansa recorrió
sus dedos con la mirada, a la vez que se sentaba al lado, por supuesto.
– Qué rápido se mueven..... – murmuró,
jugando con la botella en vez de bebérsela y moviendo la
cola un poco, tomando su mano de pronto para observarla mejor, apartándola
del teclado. – Hate........ ¿a quien o qué odias
tanto , eh? Como para tatuarlo....
-No lo sé…a casi todo el mundo - el moreno lo miró
a los ojos mostrándole la otra mano con las letras formando
“L.O.V.E” en sus dedos –No hay una razón
para todo…no en lo que yo hago, simplemente me gusta hacerme
tatuajes… - sonrió de medio lado cogiendo su soda y
pegándole un trago –Y no sabía que hubiese misterio
en sentarse en las piernas de alguien… al final sí
vas a resultar un gatito… - se giró hacia la pantalla
de nuevo prendiendo un cigarro y buscando entre los nombres -¿Tienes
alguna en mente?- preguntó de nuevo golpeteando el ratón
con los dedos.
- Hum.... ¿todas? – se rió el chico, recuperando
su soda y bebiendo por fin de ella. – Lo siento, no he tenido
tiempo de buscar ninguna. No, con el apuro que tenías en
verme.... Y yo sí veo un misterio muy grande en tus piernas.
¿Meow? – sonrió, aún moviendo la cola
tras de sí.
-No… no lo ves…- el moreno sonrió de vuelta
mirándolo de soslayo. Alzó una pierna apoyando la
bota contra la mesa y empujándola un poco más hacia
la pared, bajó la otra mano recogiendo al gato que maullaba
en el suelo y lo dejó subir por su regazo hasta su pecho,
frunciendo un poco el ceño al sentir las uñas –Tú
también tenías prisa ¿verdad? Porque llegaste
antes de lo acordado… gatito… ¿tanta hambre tenías?
¿O era frío?- pasó la mano por el lomo del
gatito en su pecho, subiéndolo hacia su hombro para que dejara
de clavarle las uñas –Todas… todas… pero
hay que escoger a una…
- Tal vez las dos cosas, tal vez me sentía solito.......
– murmuró, casi ronroneando sólo por molestar,
y mirándolo de soslayo, dirigiendo su vista luego a la pantalla.
- ¿Sabes? Si lográsemos matarlas a todas, ya no tendríamos
nada que hacer – se rió, más bien pensando en
voz alta y señalando una. - ¿Qué tal esta?
- … se reproducen por esporas… siempre hay zorras nuevas…-
se rió mirando a la pantalla –Joder… siempre
buscas a las feas…- se echó atrás riéndose
mientras leía y despertando al gato que saltó a la
mesa paseándose hasta la CPU y acostándose sobre ella.
Se quedó serio conforme iba leyendo y comenzó a jugar
con la navaja haciéndola girar y excitándose con sólo
pensar en ello. En matarla, desde luego. Se paró a leer su
fantasía cerrando la navaja y cortándose un poco un
dedo sin dar muestras de haberlo notado –Le gusta sentirse
desorientada… y ciega… que simpática…-
bajó la vista a su mano mordiendo la zona de la cortadura.
- No suelo fijarme tanto en su apariencia, no me interesa joderlas....
de esa manera. – contestó el albino, haciendo un gesto
de asco y sujetando su mano, acercándola a sus labios. –Déjame
hacer eso. Los gatitos tenemos saliva curativa, ¿qué
no sabías? – le sonrió, lamiendo la herida,
sin dejar de mirarlo a los ojos.
El moreno lo miró a los ojos enrojeciendo un poco, entreabriendo
los labios y sintiendo un escalofrío al notar cómo
su sexo crecía bajo la ropa –Gatito… vigila con
qué juegas…- le pasó el dedo por la lengua y
rozó sus labios sin apartarlo de su mano.
- Siempre lo vigilo..... – respondió el chico, jugando
ahora con sus palabras, y sintiendo que un verdadero gatito le atacaba
la cola, moviéndola para apartarla.
Milkyboy bajó la vista al gatito apartando la mano de él
y volviendo al ordenador –Le voy a mandar un mensaje privado…-
murmuró respirando agitado y echándose adelante.
“¿Quieres morir?
Esta noche conocerás a tu príncipe azul… a
las doce… en el rompeolas… haré tus sueños
realidad…
Milkyboy… loves u”
-¿O quieres hacerlo tú? Con esto será suficiente…
a ella le gusta esto ¿no? Sentirse desorientada…
- Sí...... vamos a marearla. Allí estaremos los dos
¿no? Cuando menos se lo espere. Le tapamos los ojos y luego.
No tendrá idea de lo que está pasando. – se
rió, imaginándoselo. Lo cierto es que sería
divertido compartir aquello con alguien.
-Allí estaremos los dos… pero… después
que pase lo que pase… yo no planeo nada… pierde el interés…-
movió la cola por fuera de la silla golpeando a un lado sin
poder contenerla y se levantó como siempre, tirándose
en la cama y esperando la respuesta –Puedes quedarte o nos
vemos a las doce, como prefieras…
- Pues... me hiciste venir hasta acá, sólo para eso
y luego se supone que me vaya. Y yo que quería saber cómo
sería un día en la vida de Milkyboy..... – lo
miró desde la silla, meneando la cola, con gesto falso lastimero.
- ¿Qué crees que voy a hacer?
-No lo sé… si lo supiera… ¿no jodería
el misterio?- se burló de vuelta pasándose la mano
por el pelo hacia atrás y arrancando el papel de un caramelo
con los dientes mirando al techo y metiéndoselo en la boca
girándolo con la lengua. Se incorporó un poco apoyando
la espalda en la cabecera de la cama y mirándolo a los ojos
aún alterado por planear aquello.
Hansa se subió a la cama, inclinándose sobre él
como si lo fuera a besar, susurrando. – No es bueno comer
caramelos y no convidar a tus invitados.... – le pasó
la punta de la lengua por el labio superior, sonriendo, porque en
realidad, le importaba muy poco el caramelo y alejándose,
despidiéndose de manera sumamente casual como si nada hubiera
sucedido. – Nos vemos a las 12......
El moreno lo siguió con la mirada sin moverse de la cama
sintiendo de nuevo una fuerte erección y se dejó caer
en el colchón escurriéndose por el respaldo –Rang…rang…
- Meow........... – susurró Hansa, asomándose
por la puerta una vez más, antes de salir del todo, ondeando
la cola tras de sí.
-Así te la pilles con la puerta…- el moreno se rió
susurrando y pasándose la mano por la entrepierna notando
un escalofrío y lamiéndose el labio por donde lo había
lamido.
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