| Capítulo 12
Sleep By Yourself and Dream No More
Takeshi se levantó de la butaca del cine de reposición
con cara de dormido “Dios que coñazo…”
pensó mientras se dirigían hacia la casa de ella como
habían acordado, todas eran lo mismo, incluso las que teóricamente
sólo querían… Morirse, estaban muy tristes,
odiaban al universo y blablabla, sin embargo comía palomitas
como si temiese que mañana no pudiera hacerlo. El moreno
sonrió con un cigarro en los labios, lo que quería
la muy zorra era echarse un polvo con un chico malo, convertirlo
en un chico bueno gracias a su amor y conseguir un marido e hijos...
engordar y ponerse rulos en el pelo…
Se rió espontáneamente con sus propios rollos mentales
y observó que lo miraba de soslayo con cara de asco “así…
aún más chunga…” pensó sonriendo.
-Gracias por dejarme venir...- el moreno la miró sentado
en la escalera del piso de la chica mirando al suelo y acabándose
el cigarro –A mí también me encanta esa película…-
murmuró aunque en realidad le daba bastante asco por cuestiones…
estéticas. Los monos le parecían asquerosos…
- … es interesante- espetó la morena sentándose
a su lado -¿Qué quieres ahora?
-Charlar … me parecía interesante… esa forma
que tienes de ver las cosas… dices que odias vivir porque
lo haces para los demás y todo eso…eres muy guapa…
-Sí… la vida es una mierda… cada vez más
mierda…- dijo la morena enrojeciendo a pesar de hacer como
si no le importase el ultimo comentario.
-Deberíamos acabar con esto… ¿no crees? He
leído que odias dormir sola… pero yo puedo dormir contigo…
¿no te gustaría eso?- se sacó el cigarro de
los labios mirándola de soslayo con la cabeza baja.
-¿Estás hablando de dormir?
- … de dormir…- el moreno la miró a los ojos
“de dormir… pedazo de cardo… y aún eso
me costaría, tu cara me da pesadillas…”. Se echó
hacia atrás apoyando la parte superior de la espalda en la
pared.
-Está bien…- se levantó abriendo la puerta
y dejándolo entrar en aquel extraño piso -¿Quieres
una cerveza?
-Sí…- dijo mirando alrededor y pasando al dormitorio
directamente “qué puto asco de tía” pensó
cuando la vio llegar y mientras comenzaba a beber -¿Por qué
no te desnudas? Te gusta desnudarte…
-Eso te gustaría a ti… ja…
El moreno sonrió “sí… como una patada
en los huevos” –Es para que te sientas bien… antes
de dormir…
-Desnúdame…
Milkyboy se levantó, empujándola a sentarse en el
colchón sin mucha delicadeza, alzándole la camiseta.
Se echó sobre ella como si fuera abrazarla, a esta no la
besaría ni para distraerla o le vomitaría encima.
Sonrió de pronto, atándole las mangas alrededor del
cuello y sonriendo al tiempo que sus mejillas se encendían
respirando agitado ante el forcejeo.
-Ag… déjame!...déjamug…- la morena sintió
cómo le empujaba parte de la tela dentro de la boca.
El moreno sonrió mirándola –Esto te gusta,
cuando tu vida corre peligro … ¿no estás cachonda?
Porque yo sí… Ah sí… mentí un poco…
vas a dormir sola… pero no importa ¿verdad? Porque
tú dices muchas mas mentiras… - se rió, dejando
salir la respiración por la nariz y cerrando los labios como
controlando su respiración. Se rió ante los puñetazos
y su forma de revolverse bajo él –Sigue… así
me gusta más!!! … esto es lo que a ti te gusta ¿no?!!
La vida es una mierda!!! Te estoy ayudando…- se rió
aún cada vez mas estrepitosamente, a pesar de que acababa
de arañarle la mandíbula. Notó la sangre corriendo
por ella y sonrió.
La morena le agarró el cuello apretándoselo y el
chico sonrió aún más sintiendo la sangre derramarse
de las manos por su cuello. ¿Tan desesperada estaba que no
le importaba clavarse la correa de clavos que llevaba en el cuello?
Claro, que se la había puesto con ese propósito. Aún
así, le estaba gustando sentir la presión, entreabrió
los labios –Ah… qué cagada eres… aparte
de fea como una mierda…La diñarás virgen…
qué mierda de vida… tenías razón…-
se rió de forma bastante desquiciada, sin dejar de clavar
sus ojos rojos en ella aunque ya comenzaba a ceder en su lucha –Duérmete
niña… duérmete ya… que si no el coco…
te comerá…- le cantó suavemente –Tranquila…
tú también vas a morir feliz… como las demás…-
vio comó lo miraba a los ojos asustada.
-Esta es tu última noche de dolor…. - dijo bajando
contra su rostro y mirándola fijamente mientras ella iba
entrecerrando los ojos dejando escapar dos lágrimas –No
tengas miedo… yo estoy aquí para hacerte feliz…
estoy aquí por ti…sé que duele mucho, sé
que tienes miedo… pero no puedes escaparte de ella…-
susurró contra sus labios dejándole sentir su aliento
cálido notando cómo se iba y posando sus labios sobre
los suyos –La muerte también estaba enamorada de ti…
Se separó reído por su burla cruel pasándose
la mano por la entrepierna –Me ha gustado, gatito… -
susurró excitado mientras se masturbaba cerrando los ojos
y lamiéndose el labio inferior –Ah…- se pasó
la otra mano por el flequillo echando la cabeza hacia atrás
y se rió un poco mientras se corría sin poder evitar
pensar en su imagen mental del “gatito” –…
joder!… tiene que estar bueno…
Se limpió la mano en las sábanas buscando por la
cama y a su alrededor –Mierda…- susurró al ver
que no había ninguno –… todas tienen… -
abrió un arcón rebuscando y cogiendo un elefante de
felpa –Un elefante… te va muy bien…- se rió
sujetándolo y buscando por la casa guardándose todo
el dinero que veía y cerrando la puerta a su espalda.
Al final no había ido a atraparlo por más fácil
que se lo había puesto, yendo a casa de ella. Sonrió
pensando que eso ya era bastante bueno… ahora faltaba por
ver si era realmente un chico malo.
Sonrió metiéndose un caramelo en la boca y girando
el palo hacia abajo notando la sangre enfriándose mientras
bajaba por su cuello. Deslizó un dedo por el corte en su
mandíbula y se lo llevó a los labios lamiendo su propia
sangre entremezclándola con el sabor del caramelo.
Hoy tenía más ganas que nunca de que comenzaran a
llorar la desaparición de esas zorras y sentarse en su ordenador
como cada madrugada –MEOW!!!- gritó excitado y riéndose
de nuevo echando a correr sólo porque algo tenía que
hacer para quemar adrenalina. Soltó un puñetazo contra
una papelera metálica hundiéndola y esta cayó
al suelo estrepitosamente.
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