Capítulo
6
Aftershocks
–Así que usted se fue al poco rato de llegar al bosque…
–preguntó el inspector al cargo en el pueblo.
–Sí, él insistía en meterme mano, y
me llamaron mis amigas para decirme que ellas regresaban a casa…
Como estaba incómoda me fui con ellas. – la chica que
no podía creerse lo sucedido se secaba las lágrimas
de las mejillas.
– ¿Y él se quedó allí?
– Sí, supongo que no quería que sus amigos
supiesen que no se había enrollado conmigo y… bueno,
se quedaría a hacer tiempo…
.....
–Yo no sé nada… – Kenichi se encogió
de hombros. –Me estaba enrollando con una tía en esa
fiesta, pero creo que Takeda estaba contando algo acerca de un niño
desaparecido y yo que sé qué más. No le prestaba
atención, tío… –le comentó bastante
afectado. Completamente serio.
.....
– Sí, Kim y yo los seguimos un poco. Pero nos metimos
entre los árboles y les perdimos de vista. Estaba muy oscuro,
así que regresamos.
– ¿Por qué les seguían? – preguntó
el policía, apuntando algo en su bloc de notas.
– Queríamos gastarle una broma... porque siempre se
inventa cosas. – sonrió un poco nervioso. – ¿Lo
van a encontrar, verdad?
.....
Kim se levantó al ver salir al chico con el que no le habían
dejado hablar hasta que declarase. –Vaya mierda. ¿Dónde
estará?
–A saber…– Kenichi los miró, sentado
en el banco con las manos en los bolsillos. –Es imposible
que se haya perdido, no debimos dejarlo irse así de borracho.
– ¿Y nosotros qué sabíamos? –se
defendió Akira. –La culpa es mía, yo soy su
mejor amigo, si no hubiera estado con esa tía. –empezó
a llorar y Kenichi lo abrazó contra sí.
–Ya, tío, no es culpa de nadie. Seguro que aparece…
– Sí, ya verás. Nos dirá que estuvo
por medio mundo y que se escapó quien sabe para qué.
¿Cómo va a haber desaparecido? – aseguró
Kogane, que tampoco acababa de asimilar lo sucedido.
.....
Al cabo de más de tres horas, el pelirrojo caminaba al
lado de Kenichi por el bosque. Se habían suspendido las clases
por un día, a causa del chico desaparecido. Todos estaban
ayudando a buscarlo por todas partes. Niños, mayores…
todos voluntarios, ya que la policía no mandaría equipos
de búsqueda con tan poco tiempo desde la desaparición.
– ¿Tú crees... que realmente estará
bien? Debimos haberlo seguido. –Kogane lo miró de soslayo,
preocupado. Esas cosas simplemente no sucedían allí.
Era un pueblo aburrido. Incluso si le hubiera sucedido algún
accidente, ya deberían de haberlo encontrado.
–No lo sé…– se encogió de hombros,
rompiendo un palito con la mano y guardándoselas después
en los bolsillos. –Yo creo que no tiene ningún sentido,
se va a enrollarse con una tía, ella se pira y él
se queda a hacer tiempo… Vale, eso sí… ¿Pero
dónde? ¿Y por qué no regresa? No sé.
– No creo que siga haciendo tiempo. Creo que algo le sucedió.
A pesar de lo que dije antes, eso era por Akira. Pero estoy preocupado.
–Sí, yo también. Sólo quería
consolarlo…– negó con la cabeza, suspirando fuertemente.
–Creo que algo le sucedió… que tuvo un accidente.
No estamos en la ciudad, no hay otras alternativas, a no ser que
alguien se lo llevara, pero sería muy coincidente todo. No,
eso es una bobada…
–Pero ¿quién se lo iba a llevar? Nadie de aquí
haría algo así. Y no hay extraños en el pueblo.
No es una película... – volvió a mirarlo con
aquel gesto de miedo en el rostro. – Pero si tuvo un accidente,
¿en donde está? Debería estar por aquí.
–Pero tal vez no está muerto, igual sólo está
herido… inconsciente, y por eso no ha llamado a nadie. –cogió
su móvil y lo llamó de nuevo. De inmediato salió
el contestador. –Nada…
– Ya, pero de todos modos estaría por aquí.
¿A dónde va a ir? – suspiró, pasándose
la mano por el cabello. – Me pone los pelos de punta. No quiero
ni pensar...
– Yo no quiero encontrarlo, ¿Sabes? No quiero ver
a uno de mis amigos… – se paró un momento y tras
dudar unos segundos lo abrazó con fuerza.
– No está... No lo está. – negó
el chico con la cabeza, abrazándolo de vuelta con todas sus
fuerzas.

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