| Capítulo 98
Can't Take My Eyes Off of You
Lorenz se pasó la mano por el cabello apartándoselo
mientras hojeaba el periódico con el cigarro entre los labios,
el silencio sólo rompiéndose de vez en cuando con
el ruido de platos en la cocina, haciendo que el moreno alzase una
ceja molesto.
-Ya he dejado la comida lista y la cocina limpia…- dijo la
chica que se ponía la chaqueta, observando la cara con que
la miraba el profesor -De veras… está limpia…-
aseguró creepeada.
-Está bien, ya váyase… y tómese su tarde
libre…- dijo levantándose a abrirle la puerta aunque
no hacía falta. -Que tenga un buen día…- miró
la hora viendo que apenas eran las doce y que se escaqueaba muchas
horas de trabajo.
-Gracias…- sonrió, bajando por las escaleras correteando
en lugar de usar el ascensor.
El moreno volvió hacia el salón con el periódico
en la mano.
Kiri salió de la habitación, en donde había
estado terminando uno de sus deberes, a pesar de ser sábado
en la mañana. No era precisamente por ser estudioso, si no
más bien porque no tendría deseos de hacerlo luego
y ya que estaba despierto, no le costaba nada. – Te levantaste
generoso.... – le sonrió al profesor al notar que la
chica ya se había ido, aunque comprendiendo muy bien en realidad
por qué.
-Por mí podría irse antes de llegar mientras tuviera
sus tareas hechas… aunque seguramente no provocaría
semejante alboroto si las hiciese con más calma…- recordó
quejarse mientras se sentaba murmurando apuntando algo en una libretita
que guardaba en el bolsillo de la camisa -Creo que el lunes voy
a hacer un examen…- comentó de pronto pensando a saber
qué cosas y ajustándose las gafas por el puente de
la nariz -pero no me siento con ánimos de prepararlo…
tendrá que ser oral…- dijo mientras seguía escribiendo
eso o a saber qué otra cosa.
Kiri meneó la cabeza sonriendo y acercándose para
dejarse caer a su lado. – Y ¿si no tienes ganas de
prepararlo, para qué lo haces siquiera? Yo ya estoy libre
por el fin de semana.
-Para que no se les acumule materia… y porque adoro sus rostros
cuando anuncio "examen oral"- sonrió, guardando
la libretita de notas en el bolsillo de nuevo -Tengo que hablar
con Reiji, le ayudaré a conseguir una beca para que estudie
música y deje el instituto… realmente no vale para
ello… - murmuró apoyándole una mano en la pierna
mientras abría el periódico de nuevo en la página
que había quedado.
- Con esas dos facetas, no puedo decidir si sentirme aliviado o
decepcionado de que no seas mi profesor. – se rió,
aunque lo más seguro es que igualmente le hubiese gustado
estar en su clase. – Entonces, no la pasaste tan mal anoche,
¿cierto?
-Lo he pasado peor en otras ocasiones…- contestó sonriendo
y mirándolo de soslayo de pronto -¿Y tú? Tal
vez lo hubieras disfrutado más de no estar yo- dijo pasando
la hoja de periódico -Yo adoraría seleccionarte para
los orales…
- Ya me ofrezco de voluntario sin que tengas que pedírmelo
– lo miró de soslayo, sonriendo de nuevo. – No
la hubiese pasado mejor sin ti. Y mucho menos si significaba perderme
el verte vestido así....
El moreno dejó salir la risa por sus fosas nasales y le
dio una calada al cigarro -Después de todo tú también
eres un chiquillo, aunque no lo parezcas… por eso pensé
que tal vez era un tanto molesto para a ti que estuviera allí…-
dijo aunque por otra parte estaba pensando en que tenían
que hacer algo, además aún deseaba saber si todos
los demás habían pasado la noche bien tras no haber
habido sesión.
- Aparentemente no puedo expresar admiración por el cuerpo
de mi amante, sin que me llames infantil. – protestó,
aunque sonriendo de medio lado, y pensando de pronto en que sería
un contrariedad si alguien que no debía los había
visto. Aunque claro, siempre se podía alegar que el profesor
estaba allí estrictamente como patrón de las artes.
- ¿En qué piensas, Izamu? – le preguntó,
notando que estaba distraído.
-No te llamaba infantil por eso… es más, ni siquiera
te llamé infantil, sólo estaba pensando que tal vez
eches de menos hacer esa clase de cosas si vas a estar conmigo…-
explicó mirándolo de soslayo -y tienes la tendencia
de tergiversar las cosas en tu contra…- sonrió llevándose
su mano a los labios y besándola sin apartar la mirada del
periódico -Pensaba en si los demás también
habrían pasado bien la noche tras no haber realizado sesión
ayer…
- Y tú tienes al tendencia de analizar todo lo que digo
– respondió, aunque consciente de que motivos no le
faltaban. – No creo que haya sucedido nada, si tomamos nuestra
noche como ejemplo. No suele tardarse mucho, ¿no crees? Aunque...
– lo miró directamente como analizando ahora él.
- ...¿no crees que Dusk y Kinsei estuvieron un poco extraños
anoche? Bueno, más Kinsei que Dusk, pero eso no nos dice
nada.
-Tal vez… pero Kinsei se deja llevar demasiado por sus sentimientos,
podrían haberle sucedido mil cosas insignificantes que lo
hicieran sentir inseguro… o extraño… de todos
modos sí es cierto que desaparecieron ambos durante largo
rato y dudo que tengan un idilio …- sonrió dejando
el diario a un lado y recostándose en el sofá atrayendo
al rubio sobre él y acariciándole el cuello hasta
la mandíbula dibujándola -También pensaba en
que no estábamos avanzando y me agobiaba…- se rió
levemente.
- Puede ser......pero yo me siento optimista, ahora que al menos
tengo una pista de lo que me sucede. Y tú tal vez puedas
recordar algo que nos ayude, aunque no es mi intención presionarte.
– lo observó, enredando los dedos en su cabello, y
bajándolos por su cabeza. – Tenemos que comprender.....
-Desde luego… pero aún no sé concretamente
qué debemos comprender…- cerró los ojos un segundo
al tacto de las manos en su cabello como si no pudiese evitarlo
cada vez que se lo acariciaba -Hay algunos puntos importantes que
seguramente aún no hemos evaluado como el estado de los cadáveres…
simplemente desaparecen… también está el hecho
de que se suponga que nos protegen pero realmente ¿de qué
nos protegen?... Ojalá recordase algo más….
- De todo el que intente hacernos daño. Tal vez es un poco
exagerado, pero puede que seamos reemplazos. Todo esto parece una
obra después de todo. Y si están atrapados aquí,
probablemente sus mentes estén atrapadas en el pasado. –
comentó, pasando los dedos de una mano por sus párpados
cerrados, sin dejar de acariciar su cabello. – Y juzgando
por cómo ha acabado esta obra antes, creo que debemos buscar
un final alternativo.
-Definitivamente no vamos a aceptar ese final…- el moreno
sonrió aún con los ojos cerrados -Tal vez la "obra"
se haya repetido una y otra vez porque jamás acababa del
modo correcto… los actores no eran lo suficientemente buenos…-
entreabrió los ojos mirándolo y se quitó las
gafas terminando por recostarse en el sofá apoyando la cara
en las piernas del rubio -pero me frustra no saber que paso será
el siguiente…
- Ya lo sabremos, estoy seguro. Hemos llegado hasta aquí
¿no? – suspiró recostándose en el respaldar
aún con la mano entre el cabello del moreno. – Debo
admitir que mi vida se ha vuelto un poco más interesante
de lo que me gustaría.
El moreno se rió entre dientes ante aquella aseveración
y lo miró a los ojos -¿Tú crees? Sin embargo
yo creo que esto es lo más interesante que jamás me
ha ocurrido claro que… hay ciertas cosas de esta función
que eliminaría y el hecho de poder llegar a perder la conciencia
de mis actos es una de ellas….
- Eso es precisamente, ya te he dicho que no me agrada ser manipulado
– respondió un poco serio, sonriendo luego ligeramente.
– O tal vez, es el hecho de que ahora tengo algo que perder.....
-Espero ser yo…- el moreno alzó una mano acariciándole
el rostro con suavidad -¿Realmente no tenías nada
importante…?- preguntó irguiéndose un poco mirándolo.
El rubio negó con la cabeza, devolviéndole la mirada.
– Sólo a mí. Supuse que era mejor de esa manera,
sin involucrar a otros. De todos modos, no soy muy popular por mi
forma de ser, y tampoco me interesa cambiar.
-¿Y quien quiere que lo hagas? Ser popular… - se rió
sentándose a su lado y apoyándose en el respaldo con
un brazo observándolo mientras fumaba -Sin embargo yo creo
que es bastante popular, otra cosa es que se atrevan a acercarte
a ti… lo cual dudo mucho…- sonrió observándolo
como si estudiase sus facciones -Hay distintos modos de ser popular
¿no crees?
- Supongo que sí, pero yo no lo soy de ninguna manera. –
lo miró de soslayo, sonriendo de pronto y girándose
para verlo de frente. - ¿Me está analizando de nuevo
sensei?
Lorenz se rió suavemente dándole una calada al cigarro
-Sí lo eres… he escuchado a la gente hablando de ti…-
siguió con la sonrisa en los labios -¿Te molesta que
te analice? No descubriré nada que me desagrade… De
todos modos sólo estaba observándote, creo que eres
tan orgulloso que hasta se refleja en tus facciones… ¿realmente
lo que sucede es que te molesta ser popular?
- No me molesta, pueden hablar todo lo que quieran de mí.
– respondió moviendo un poco la cabeza para apartarse
el cabello. – Y tampoco me molesta que me analices. No si
eres tú. Aunque no sé qué podrías descubrir
que no pudieras averiguar simplemente preguntando. – En realidad
le resultaba extraño el hablar de sí mismo de esa
manera. Lo cierto es que Izamu era la persona que más sabía
de él, aparte de sí mismo, claro. - En lo de ser orgulloso....lo
mismo podría decir de ti. – le sonrió, ahora
observando sus facciones de la misma manera.
-Es más agradable hacerlo de este modo… digamos que
prefiero ir descubriéndolo… la mejor manera de comprender
es verlo por ti mismo…- el moreno sonrió observándolo
y se acercó besándolo con suavidad volviendo a su
cigarro -Hubiera tenido problemas de haberte conocido antes…
- ¿De veras? ¿Qué tipo de problemas? –
preguntó curioso. - ¿Habré tenido la suerte
de conocerte en tu etapa más tranquila y madura?
Lorenz se rió sin separar los labios aunque realmente aquello
le había hecho mucha gracia -No, siempre he sido tranquilo
y maduro aunque admito que antes no tenía tanta paciencia…
- lo miró a los ojos pasando la mano en la que sujetaba el
cigarro por una de sus piernas -No sé, porque pensaba que
tú tal vez siempre habías sido de este modo, seguramente
me habría enamorado perdidamente a pesar de tu edad…
y eso… sin duda habría sido un problema…
- Pues entonces, me alegro de que nos hayamos conocido ahora. ¿Quién
sabe? A lo mejor también te habría correspondido en
ese entonces – se rió, apoyando su cabeza en una mano.
-Es probable…- se rió a su vez y a pesar de lo orgulloso
que acababa de ser. Apagó el cigarro en el cenicero observando
el humo extinguirse y se echó hacia atrás cruzando
una pierna sobre la otra mientras cogía el encendedor para
prender otro. Se detuvo con el cigarro en la mano y sonriendo al
pensar que efectivamente fumaba sin parar últimamente, tal
vez estaba estresado. Se pasó la mano por el pelo quitándose
las gafas y apoyándola en sus labios pensando que podían
hacer… qué paso dar.
- Sigues pensando en eso ¿verdad? – el chico lo observó
reconociendo sus gestos al instante. – Es parte de lo que
me gusta de ti, no te rindes hasta dar con la respuesta. ¿Qué
piensas del hipnotismo? – preguntó de pronto, apenas
se le hubo ocurrido.
-Es bastante útil y en un gran porcentaje efectivo…-
lo miró a los ojos pensando si quería que se sometiese
a una sesión de hipnosis para tratar de recordar. Por una
parte, no quería hacerlo pero por otra, necesitaba saber
si había ocurrido algo importante aquel día, algo
que les sirviese de guía -Supongo que sería una buena
idea aunque no sé realmente quien realiza esa clase de sesiones…
podríamos acudir a mi ficha en el psicólogo del colegio,
pero me limité a actuar como si nada hubiera sucedido, no
tenía ganas de charlas absurdas…
- Es comprensible. Por mi parte, sólo le hablaba a los psicólogos
cuando quería que la sesión terminase. – le
sonrió, pensando en que le resultaba difícil imaginar
al moreno traumado por algo. – En realidad, había pensando
en una hipnosis casera, pero tal vez no sea buena idea en tu caso.
-Bueno, si he de ponerme en manos de alguien, preferiblemente que
sea en las tuyas…- sonrió mirándolo y finalmente
perdiendo el cigarro de todos modos -¿Está seguro
de lo que hace, verdad?- se rió entre dientes llevándose
el cigarro a los labios.
- Sería mi primera vez – le sonrió como si
aquello fuera gracioso. - ¿Está seguro de que confía
en mí lo suficiente? Hay...ciertos riesgos.
-Enuméramelos…- el moreno lo miró a los ojos
con una sonrisa en los labios deslizando una mano entre las piernas
del rubio apretándole un poco el muslo -Tengo que saber a
qué me estoy arriesgando… y sobre todo si tú
te crees capaz, que es lo que más me importa… Si tú
no estás seguro, ya tenemos la respuesta… ¿verdad?-
dijo sujetando el cigarro ahora en la mano que apoyaba en el respaldo
y se lo llevó a los labios expulsando el humo a un lado besándole
el cuello como si fuera una tentación irresistible cada vez
que se acercaba. Lo miró a los ojos de nuevo esperando sus
respuestas.
- Para empezar, yo me siento capaz o no lo hubiese sugerido. La
hipnosis no puede ser algo tan arriesgado si tantas personas la
utilizan incluso como diversión y ninguna de ellas está
muerta ni loca. – le sonrió confiado, alzando un dedo
luego como para comenzar a enumerar. - Pero, no debemos olvidar
que mis circunstancias no son las de cualquier persona. Y si pierdo
el control durante la misma, no sé qué podría
suceder. Claro, eso no tienen por qué pasar justo en ese
momento si he logrado mantenerlo a raya todo este tiempo. Aún
así, es un riesgo. Segundo – continuó, alzando
un segundo dedo. – Tenemos toda la situación de la
guija y todas estas manifestaciones demasiado reales, aunque.....dudo
mucho que vayan a hacernos daño o a evitar que investiguemos
la verdad. Y la última, claro, es que yo me aproveche de
ti mientras duermes, pero –se le acercó un poco sonriendo
de medio lado. – ese es un riesgo que igual tendrías
que tomar.
-Si esos son todos los riesgos que puedo correr, entonces adelante…
si después te aprovechas de mí… trataré
de vivir con esa afrenta… - sonrió observándolo
-Tal vez sirva de algo y en cualquier caso es mejor que permanecer
cruzados de brazos o devanándome los sesos, sé que
no vas a perder el control de todos modos…
- Me siento halagado con tanta confianza. – bromeó
enseriándose un poco luego. – No, no pienso perderlo,
pero de todos modos, pensé que debías estar al tanto.
-Soy consciente y tienes mi permiso así que… ¿a
qué estamos esperando?- lo miró acabando de fumarse
el cigarro tranquilamente preguntándose si al menos llegaría
a conseguirlo.
- No pensé que querrías hacerlo ahora mismo, pero
supongo que es lo mejor. – se puso de pie alejándose
un poco – Espera, voy a buscar un libro. Creo recordarlo todo,
pero es mejor no correr riesgos innecesarios.
-Como quieras, si lo deseas podemos hacerlo a la tarde cuando lo
hayas repasado todo correctamente. Tampoco será cuestión
de apresurarnos y no hacer las cosas correctamente- el moreno observó
el reloj plateado en su muñeca pensando que por otra parte,
no sería mala idea comer en una hora.
- Tienes razón, tal vez sería mejor así. Siempre...me
apresuro con las cosas – dijo, un tanto contrariado por tener
que admitir aquello, suspirando luego. – Bueno, creo que será
mejor que empiece a leer. No querría equivocarme y terminar
hipnotizándome a mí mismo o algo así –
se rió, aunque sabía que eso era algo imposible.
-Sí, hágalo…creo que iré a hacerte compañía
al cuarto. Es normal que se apresure… se apasiona y yo adoro
eso…- el moreno se levantó hacia la habitación
siguiéndolo y se recostó en la cama con un libro de
poesía en la mano, planeando desde luego su próximo
examen además de disfrutando de la lectura. Se pasó
la mano por el pecho entre la camisa
- “Nombres desconocidos me persiguen en la noche
el sueño es pesadilla de naufragios
cárceles de ojos devorados
enigmas de sudarios
cordeles de víboras
donde vigila el áspid del veneno
miedo miedo
las tumbas retumban bajo el vasto universo
gime la tierra destronada
labios descarnados
barro movido que no engendra
miedo es la palabra sin distancia
enferma la llaga del nombre y del hombre
que ha perdido su corazón"
Se rió de pronto tras recitar aquello -¿Por qué
no vienes a mi lado mejor?...- dijo apoyando la mano en el colchón
como pidiéndole que tomase asiento.
- Ya que no puedo rechazar esa invitación, me temo que tendré
que prestarle atención simultánea a mi cuerpo y a
mi mente una vez más – le sonrió, acostándose
boca abajo, con un libro en la mano. - ¿Qué era lo
que recitaba?
-"Bajo los Astros"... es un poema por la paz, pero le
asombraría lo interesante que pueden resultar algunos versos…-
sonrió observándolo acomodarse a su lado y le pasó
la mano por el cabello revolviéndoselo mientras le recitaba
otra parte.
-"Me persigue un dolor en sombra
cuerpos de silencio interminable
la muerte ronda por los amuletos sin destino
por los muñecos sin caricias."
Quien duerme muere
quien muere duerme
retumban las manos
cuando golpean el olvido
se hieren los dedos en el esfuerzo
no comprendo el vaso
donde beben los secretos
la furia contenida
las muecas mortales
las avispas del llanto
un paisaje invisible de probetas
canciones de hiel
miedo miedo
cicatrices abiertas
tiempo de cuencos
cuencos de sudor
sudor en el abismo
abismo sin historia
historia y olvido
olvido y sueño
sueño que no cicatriza"
Pasó la página como si no hubiera estado leyendo
aunque realmente no lo había recitado entero sólo
algunos versos -Seguramente Kinsei odiaría este poema…
- Probablemente, pero a mí me resulta sumamente agradable
escucharte recitar. Podría hacer sólo eso todo el
día – sonrió de nuevo, abriendo su propio libro,
que por supuesto, no contenía poesías, y comenzando
a leer.
-Me agrada oír eso…- el moreno sonrió, dejando
el libro sobre la mesilla y se recostó de lado en la cama
apoyándose en uno de los cojines. Deslizó la mano
bajo su camiseta rodeándole la cintura y quitándose
las gafas de nuevo apoyándolas en la mesilla sin dejar de
mirarlo revolviéndose un poco el cabello -Despiértame
si quieres cualquier cosa… creo que descansaré un rato.
- Tal vez lo haga, tal vez no lo haga. ¿Ves? Ya estás
corriendo el tercer riesgo de igual manera. – rió el
rubio sin apartar la vista de su libro, sumamente cómodo
bajo su brazo.
-¿Qué insinúas?...- sonrió seguramente
por primera vez preguntando algo de forma directa al rubio en mitad
de sus "juegos" -Tal vez me gusta ponerme a tu merced…-
se rió levemente entreabriendo los ojos y observándolo
leer.
- No insinúo nada... – le sonrió el chico,
desviando la mirada hacia él por un momento. – Yo jamás
haría nada en tu contra. Confías en mí ¿no
es cierto?
-¿Y si no, qué haces en mi cama? Eres la primera
persona que sin ser yo se acuesta sobre ella… y desde luego
el primero que viene a mi casa …- lo miró a los ojos
sonriendo extrañamente -Sólo jugaba…
- Lo mismo hacía yo – continuó sonriendo el
chico, volviendo la vista a las páginas. – Y eres la
primera persona con la que duermo.
-Eso es especial para mí aunque no lo creas…- el moreno
le torció un poco la cara con suavidad para que lo mirase
-Me parece que no voy a poder dormirme hasta que no me beses…-
sonrió de medio lado observándolo y preguntándose
si lo besaría.
- Y a mí me parece que no voy a poder leer hasta que te
duermas – negó con la cabeza como si le causara una
gran contrariedad, dejando el libro a un lado y subiéndose
sobre el moreno sonriendo. – Estás siendo muy terco
para alguien tan maduro.... – susurró, antes de besarlo.
-¿Tú crees? Se me olvidó decirte que no cejo
hasta que no consigo lo que deseo…- lo besó él
de nuevo rodeándole la cintura -Además … me
moría de ganas por saber si me consentías… -
se rió.
- Sigue sin parecerme muy madura esa actitud – le sonrió
pegando su frente a la del profesor. - ...aunque admito que no me
desagrada. La próxima vez tal vez no te complazca para ver
qué sucede.
-Quién sabe…- el moreno se rió levemente como
si nunca le hubiera sucedido tal cosa y no conociese el extraño
desenlace -No obstante, ya sea mi estrategia madura o no…
ha resultado… tal vez la haya usado porque tenía en
cuenta a quien me enfrentaba...
- ¿Oh? ¿Así que para eso me analizaba tanto?
– el chico rodó de encima de él, quedando a
su lado de nuevo. – No debería jugar conmigo de esa
manera, me va a lastimar los sentimientos. – se rió
también, aún mirándolo.
-Lo dudo…- el moreno sonrió recostándose por
fin al parecer dispuesto a tomar la susodicha siesta deslizando
la mano a su cintura bajo la camiseta de nuevo.
El rubio enarcó una ceja, aún sonriendo aunque más
levemente, y girándose de nuevo para retomar la lectura.
Lorenz aún mantuvo la mirada en él por largo rato
simplemente observando lo que hacía como hipnotizado por
cada leve movimiento, sonriendo al preguntarse él mismo si
sería verdad que lo estudiaba, no, simplemente no podía
dejar de querer saber más y más…
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