| Capítulo 97
Para Siempre (Wake Up and Kiss me)
Arai se despertó antes de que sonase la alarma, eran aún
las ocho de la mañana. La apagó observando a Kinsei
a su lado y preguntándose en qué momento había
acabado saliendo de encima de él. Se incorporó un
poco en la cama observándolo en silencio y recordando lo
que habían hablado el día anterior. Sin embargo, ambos
se habían acostado a medio vestir finalmente.
Le deslizó la camiseta por el cuerpo y sonrió levemente
mientras le bajaba la ropa interior con cuidado de no despertarlo.
Lo cierto es que le estaba haciendo demasiada gracia pensar en la
cara que pondría cuando se enterase de que estaba desnudo.
Se quedó quieto observándolo y sintió un escalofrió
que lo disuadió de tocarlo, repasando sin embargo su cuerpo
con la mirada. Lo cubrió con la sabana observándolo
aún así bajo esta como si de esa forma fuera algo
más privado.
Kinsei se movió refunfuñando algo, medio dormido
aún. Luego de lo acontecido le había sido casi imposible
conciliar el sueño y por primera vez estaba cómodo.
Entreabrió los ojos, observando a Arai borroso y cerrándolos
de nuevo, pegándose a él como inconsciente de lo que
hacía y de su estado.
De nuevo sintió como un escalofrío recorría
su cuerpo al notar ahora su pecho desnudo contra el del chico y
bajó la mano a su propia cadera bajándose la ropa
interior para desnudarse, abrazándolo después con
delicadeza aunque recorriendo su espalda y sus nalgas con las manos
-Te quiero…- susurró acariciando sus labios contra
una de las cejas del moreno.
-.....Arai...... – murmuró el chico empezando a despertarse,
sonriendo al sentir las caricias y de pronto abriendo los ojos,
rojo, como si una alarma se acabase de activar. - ¿Qué
haces? – inquirió, separándose para mirarlo
y volviendo a bajar el rostro avergonzado.
-Antes te abrazaba, ahora nada…- el moreno lo miró
a los ojos de pronto teniendo que aguantar la sonrisa que quería
venir a sus labios y bajó la sábana un poco hasta
sus caderas observándolo sin el menor reparo.
-Pero ¿por qué estoy desnudo? No me acosté
desnudo – se subió la sábana de nuevo, lanzándole
una mirada acusatoria.
-No te cabrees… sólo quería verte…- se
destapó él sin embargo totalmente, como haciéndole
ver que no tenía nada de malo -Si estabas dormido no pasabas
tanta vergüenza…
El chico se quedó mirándolo con deseos de gritarle
que no hiciera esas cosas sin su permiso, pero no estaba seguro
de si no exageraba. Tal vez no tenía nada de extraño
entre los novios. Apartó la sábana, aún rojo,
y bajando el rostro para no tener que mirarlo directamente.
Arai sonrió mirándolo y le pasó una mano por
el pecho apenas rozándolo, bajándola a sus caderas
y deslizándola por una de sus piernas, alzándola un
poco. Se quedó mirando su sexo aunque ahora estaba muy serio
como realizando una tarea muy importante -Eres precioso…-
susurró enderezándose un poco más y soltándole
la pierna para deslizar la mano por su espalda y sus nalgas.
- Gra....gracias....... – balbuceó, no muy seguro
de qué más decir pero inclinándose hacia delante
para ocultar el rostro contra el pecho de Arai, estremeciéndose
un poco.
El moreno sujetó una de sus nalgas separándola para
ver su entrada y deslizó un dedo por ella, acariciando el
calor entre estas y manteniéndolo entre ellas acariciándolo
y apartándolo de nuevo sin poder evitar pensar que se estaba
pasando después de lo ocurrido el día anterior pero
lo amaba y lo deseaba y aquello no borraba ninguna de esas cosas
-Quiero que pases más noches conmigo…
- Yo también quiero...... – murmuró apretando
luego los labios para no hacer ningún ruido delator porque
lo cierto es que se estaba excitando. – Quiero vivir contigo.....
-Cuando tenga un trabajo … - dijo como recordándoselo,
aunque en realidad sólo se lo repetía a sí
mismo como alentándose. Sonrió observándolo
y retirándole un poco el cabello hacia atrás -Sólo
con verte según me despierto ya me siento bien… necesito
que estés a mi lado siempre…- susurró contra
sus labios besándole el pecho y apreciando el aroma de su
piel -Hueles… a caramelos de naranja…- sonrió
pensando que era una bobada, pero realmente olía así.
- ¿De veras? – Kinsei sonrió, aún ocultando
su rostro, sintiéndose estúpidamente feliz porque
lo dijera aquello y añadiendo de pronto por si acaso. –
A ti....te gustan ¿verdad?
- Sí…me encantan…- le besó el estómago
y las caderas lamiéndolas con suavidad y besándolas.
Buscó con la mano la de Kinsei, sujetándola y entrelazando
los dedos con ella acariciándola mientras observaba su sexo
besándolo de vez en cuando.
El chico se estremeció, profiriendo un muy suave gemido
y cubriéndose la boca con la mano que tenía libre,
bajándola luego para acariciar el cabello del moreno. –
Te quiero....mucho.
Deslizó la lengua por sus testículos y sus ingles,
separándole las piernas y deslizando la lengua entre sus
nalgas sintiendo cómo su sexo se erguía aún
más y dejando atrás un tanto el seguir razonando acerca
de si aquello estaba bien o no tras lo ocurrido.
- Arai..... – Kinsei entrecerró los ojos, nervioso,
y ya ni sabía por qué se ponía nervioso si
no era la primera vez, pero se echó hacia atrás para
sentarse contra el respaldo, huyéndole un poco a perder el
control, y aún así, arrastrando suavemente al moreno
con él, para que lo besara.
-Me encanta tu sabor Kinsei…- le lamió los labios
internándose entre ellos, lamiendo y succionando su lengua
con suavidad. Se arrodilló a los lados de una de sus piernas
sujetando su sexo y bajando de nuevo desde sus labios hasta este
lamiéndolo.
- Ah! – casi exclamó contrariado por su insistencia,
pero a la vez excitado. Le daba vergüenza pero no podía
negarlo. Se inclinó sobre Arai extendiendo las manos para
acariciar su espalda, respirando agitado por las lamidas.
El moreno alzó la vista a sus ojos un momento aunque apenas
veía entre su cabello, pero se levantó para besar
sus labios de nuevo humedeciéndolos y bajando una vez más
a su sexo deslizando las manos bajo sus nalgas para masajearlas
y alzarlo en ellas para moverlo como deseaba en su boca. Arqueó
un poco los hombros sintiendo las caricias del chico.
- Te quiero, te quiero..... –jadeó el chico obviamente
empezando a descontrolarse aunque seguía rojo, encrespando
un poco sus manos sobre los hombros del moreno, y relajándolas
luego. – Te deseo...... – le susurró de pronto.
Arai se echó sobre él besándolo y sujetando
su sexo para manejarlo junto al propio acariciándolo encendido
por sus palabras -Te deseo… quiero estar dentro de ti…-
le besó el cuello sentándose y arrastrándolo
con él para que se subiese a sus piernas sin dejar de besarlo.
Le sujetó las nalgas apoyándolo contra su sexo y rozando
su entrada con él -Así puedo abrazarte mejor…
Kinsei cerró los ojos, abrazándose fuerte al moreno,
como si estuviesen a punto de subir en una montaña rusa o
algo así, siguiendo la filosofía de que si él
no miraba, tampoco lo veían. Empezó a moverse sobre
Arai ahora que se sentía más seguro, gimiendo un poco
más, cada vez que sentía el roce de su sexo.
- Hmpf…- el moreno lo apretó contra él rodeándolo
con fuerza y sujetando sus nalgas con una mano notando su sexo contra
el abdomen y apretándolo aún más contra él
para sentirlo mejor -Te quiero… - le besó el pecho
hundiendo la cara en él -Te quiero… eres precioso…-
alzó la cara para mirarlo a los ojos entreabriendo los labios
para besarlo con fuerza, mordiendo un poco su labio inferior y jadeando
contra él.
- Ya.....yo también te quiero..... – contestó
entre gemidos, deteniéndose antes de pedirle que se callara
porque seguramente lo molestaba y además, no estaba seguro
de querer eso. Lo besó ahora él para terminar aquel
diálogo con su vergonzosa mente, prefiriendo sentir su cuerpo,
moviéndose con más bríos contra el abdomen
del moreno.
Arai deslizó la mano desde su espalda a su sexo tomándolo
y ayudándole a intensificar las sensaciones, ayudándolo
a moverse con la otra mano, jadeando contra sus labios y apretando
las mandíbulas, sintiendo la lengua de Kinsei contra sus
labios. Los entreabrió de nuevo mirándolo a los ojos.
El chico aprovechó para introducir su lengua de nuevo dentro
de su boca, rodeando su cuerpo con un brazo, moviéndose aún
más y por cierto, tumbándolo hacia atrás, acostándolo,
sin dejar de besarlo como si no tuvieran ni tiempo.
El moreno le sujetó las nalgas con ambas manos de nuevo,
sin poder evitarlo, deseoso de sentir aún más el movimiento
del chico sobre su sexo y apretándolas con fuerza, masajeándolas,
mientras se movía bajo él empujando su sexo dentro
del cuerpo de Kinsei lo más profundamente que podía.
Kinsei arqueó la espalda, lanzando un gemido e irguiéndose
un poco, como siempre sorprendido por el momento de la penetración,
bajando de nuevo, para observarlo, jadeante, con el sudor resbalando
por su cuello. – Nunca me sueltes..... – murmuró
de pronto, pegándose más al moreno, continuando.
-…nunca…te amo…- se giró en la cama sobre
él, dejando caer parte de su peso contra el moreno enredando
los dedos en su cabello y alzándole un poco la cabeza para
besarlo con fuerza, rodeándole la cintura con la otra mientras
se movía dentro y contra él, sintiendo el sudor entre
sus cuerpos mezclándose -… para siempre…- dijo
como hilándolo con sus propios pensamientos.
El chico jadeó contra sus labios repitiendo - ...para siempre....
– paseando su mirada por el rostro del moreno, sintiendo una
sacudida y apretándose más contra él, su sexo
pulsando cada vez más. - ...bésame....de nuevo....
– le pidió, porque deseaba que lo hisiera él.
Arai lo miró a los ojos entrecerrándolos mientras
de nuevo lo besaba empujando la lengua en su boca y moviéndola
con ansiedad contra su lengua, cerrando los ojos un momento y entreabriéndolos
de nuevo sujetando el sexo del chico y deslizando la mano a lo largo
de este hasta la base -Me corro, Kinsei…- se aguantó
de nuevo apretando las mandíbulas con los labios contra los
suyos y retomó el beso de nuevo sintiendo el cabello contra
su rostro y su cuello pegándose húmedo.
- Mmmm....- gimió, estremeciéndose al escuchar aquello,
sintiendo que se le encendía todo el cuerpo, su sexo palpitando
casi con furia, mientras el chico se corría por fin, abrazando
a Arai contra él, sin dejar de moverse y sin dejar de mover
su lengua dentro de la boca del moreno dentro de la boca del moreno,
que se derramó en su interior sin poder esperar un segundo
más sintiendo el placer aún mayor al notar el de Kinsei
y al escuchar sus gemidos.
- Ah… te quiero…- repitió de nuevo hundiendo
la cara en las sábanas, con los labios apoyados en el hombro
de Kinsei y dejándose caer encima de él, le temblaba
todo el cuerpo.
- Yo también.... – suspiró agotado Kinsei acariciándole
la nuca y la espalda, recuperando la respiración poco a poco.
– No quiero levantarme.....
-No puedes…- el moreno sonrió levemente sin hacer
espaviento alguno de ir a levantarse de encima de él y dejándose
caer a un lado finalmente, por no aplastarlo. Lo abrazó contra
él rodeándolo -Aún podemos esperar un poco…
una hora…
- Ya te dije que me quiero quedar contigo – dijo contrariado
de que no lo comprendiera y ocultando su rostro contra su pecho,
sintiendo su sudor. – Me fui a la biblioteca..... eso les
diré.
-¿Seguro?- sonrió abiertamente mirándolo y
bajando la cabeza un poco, sintiéndose como descubierto -Yo
quiero que te quedes… necesito que te quedes a mi lado…
- Y yo necesito quedarme. – alzó la mirada, preguntándose
si le pasaría algo y volvió a bajarla rápidamente.
– Si no fuera por ti....no estaría como estoy ahora.
-Si no fuera por ti no estaría…- le pasó un
dedo por los labios dibujándolos -A cada segundo… siento
que quiero abrazarte… retenerte de algún modo…-
se miró la mano apoyándola en el pecho de Kinsei sintiendo
sus latidos -Supongo es egoísta pensar que no me importa
nada de lo que haya sucedido si estamos juntos… si todo esto
me hace sentir aún más cerca de ti… Creo que
nadie más en el mundo me ve… y tampoco quiero que lo
hagan…
- Es una lástima porque lo que veo..... es maravilloso.
– le respondió, mirándolo por fin a los ojos,
a pesar de estar rojo por lo que decía. – A mí
también me da miedo que te vayas de mi lado....por algo que
haga o diga o porque encuentres a alguien que te guste más.
Pero pienso que no lo harás y yo tampoco lo haré.
Sólo soy fuerte contigo.
-Yo no veo a nadie de ese modo… y tampoco quiero hacerlo…
- le pasó la mano por la cara acariciándolo -Odio
que me toquen… y no hablo con nadie que no seas tú
si no es necesario… no tienes por qué preocuparte…
no necesito a nadie que no seas tú… El primer día
que hablamos, me regañaste…- sonrió levemente
mirándolo.
- No te regañé! Estabas siendo..... – frunció
el ceño cohibiéndose porque lo estaba regañando
de nuevo y bajando la voz. -....estaba alterado.
-Estaba siendo … como soy con todo el mundo… y pensaste
que te ignoraba… y supongo que lo hacía… pero
me di cuenta pronto de que no podía ignorarte… de que
pensaba en ti cuando no te veía y de que deseaba hablar contigo…
y eso, no pasará con nadie más… Sólo
puedes ser tú… - lo abrazó contra él,
besándole el cabello y cerrando los ojos.
Kinsei cerró los ojos también, aferrándose
más al moreno, sin saber ni qué decir, conmovido.
– Te amo, Arai. Lo mismo digo, sólo puedes ser tú.
Yo no podría ignorarte jamás. – añadió
como si no fuera obvio.
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