.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 94

The Crimson Tour

Reiji desvió la mirada del espejo, terminando de acomodarse el acostumbrado collar felino que llevaba, girándose para guindarse de Dusk como si eso fuera absolutamente necesario para sentirse listo. – Estoy un poco nervioso......Hace mucho que no hago esto en público- le comentó más bien a Arai aunque acariciándose con Dusk de manera que cualquiera pensaría que era un amuleto de buena suerte.

-Yo también…- el moreno reafinó la guitarra por quinta vez al menos, y se volvió mirando a Kinsei y sujetándola con una mano para besarlo mientras le acariciaba la mejilla -Odio salir… después todo desaparece…- le apoyó los labios en la frente con suavidad -Sal conmigo y después bajas por un lado- le pidió bajando la cara más serio y sentencioso imposible.

- No, yo...¿por qué? - lo miró y bajó la cara rojo de sólo pensar en que todos lo fueran a mirar, pero no tenía que ponerse así. Arai se lo estaba pidiendo. – Está bien- accedió finalmente.

- Anda, tú también sal conmigo que te voy a extrañar. – se rió el chico de las mechas plateadas, más por jugar con Dusk que porque realmente necesitase aquello.

-Ya iba a bajar contigo, tengo que presumir…- el rubio se rió apretándolo -Estás muy guapo…- le besó el cuello escuchando a Arai.

-¿Cómo que por qué tú? ¿Qué quieres que se lo pida a otro?... Es obvio por qué quiero que seas tú…

El rubio se rió -Tranquilo Kinsei ya luego yo te llevo para abajo y verás como ni te enteras de que has salido.

- No lo decía por eso, me pongo nervioso. Y ya te dije que sí. – insistió el chico, bajando la cabeza más y mirando de soslayo a Dusk, agradecido pero aún más cohibido. Y conociendo al rubio, seguro que hacía un escándalo y llamaba más la atención.

- Además, yo necesito que me cuides a mi plushie. Se pone triste si lo dejo solo. – le sonrió Reiji, acariciándole el rostro al rubio.

-Venga!- Inoue sonrió en la entrada de la puerta -Todos fuera que ya están los demás. Faltais vosotros y si dejais de meteros mano mucho mejor ¿ne? O no… pero meteros mano en el escenario…- se rió achuchando a Reiji y a Dusk -Suerte- sonrió y levantó la mano hacia Arai -Tú también…- dijo seria saliendo de nuevo.

El moreno la siguió con la vista sin decir nada pensando que se le notaba demasiado que le caía mal aunque en realidad la pelirroja se reía al salir por su imitación de Arai.

-Bueno vamos…- Arai se pasó la mano por el pecho y salió poniéndose a colocar los pedales sin soltar la mano de Kinsei.

El chico se paró a su lado, como congelado sin saber qué hacer y con ganas de esconderse, porque para colmo, como a él no le tocaba hacer nada allí.

Reiji pasó a su lado, dándole un empujoncito en la espalda, sonriente. – Tampoco tienes que ser su guardaespaldas. – se rió tan sólo de pensar en la idea de aquel chico protegiendo a Arai, con esa diferencia de tamaños, y se fue a colocar frente al micrófono aún apagado, susurrándole al rubio que iba de su mano. – Demos un espectáculo – besándolo profundamente como si igual no dieran el mismo espectáculo en todos lados.

Arai se levantó apretándole la mano a Kinsei -Gracias…- murmuró como si le costase un riñón darlas, aunque en realidad era por vergüenza.

Dusk se quedó rojo como un tomate aunque sin dejar de besarlo abrazándolo más por el contrario y se separó un poco riéndose -Neko hentai…

Se separó un poco para coger a Kinsei de la mano y sujetó el micrófono -Por desgracia no voy a cantar yo, lo siento- se rió cogiendo a Kinsei por los hombros y observando que realmente sí había ido mucha gente -Gracias por venir a un local tan cutre- se rió de nuevo observando a Takuya sonreír mientras limpiaba un vaso aunque realmente se estaba preguntando desde cuando Dusk era presentador -Os dejaré con mi novio y su grupo… este es Reiji…- se rió besando a Reiji de nuevo -Arai también está cogido así que tendréis que conformaros con el batería o el bajo que no son tan guapos pero están muertos de hambre y son fáciles…

Se echó a un lado para no comerse una patada del bajista mientras Arai bajaba cada vez más la cara -Que lo paseis bien…- dijo arrastrando a Kinsei con él.

- A....Buena suerte – murmuró el chico hacia Arai, ya dejándose arrastrar rojo, aunque aliviado de salir del escenario.

- Y ese era Dusk, no sólo mi novio y un excelente amante si no también nuestro presentador oficial. Dusk va a estar firmando autógrafos toda la noche para quien esté interesado. – bromeó Reiji, por fin abriendo su boca para algo más que besar el rubio y guiñándole un ojo. – Quiero darles las gracias a todos por estar aquí y sobre todo a Takuya y a Inoue por prestarnos el local y ayudarnos. Y ahora, lo mejor es que empezemos con la música, porque supongo que no vinieron aquí a escuchar discursos, ¿o me equivoco? – sonrió, mirando a los otros chicos y por último a Arai para ver si estaba listo.

Arai comenzó a tocar entrando y miró de soslayo a Reiji para que entrase él. Bajó la cara sonriendo de pronto al escuchar su voz sin comprender muy bien el por qué, pero le había hecho sentir bien y cerró los ojos mientras tocaba, alzando la cara un poco para buscar a Kinsei entre la gente y asegurarse de donde estaba. Era lo único que deseaba ver y al único que miraba. Se quedó observándolo serio mientras tocaba.

-Sitio, sitio, paso…vamos niñas… sitio…- Dusk salió corriendo de pronto entre la gente hasta la puerta parándose de pronto shokeado y echándose a reír al ver a Lorenz sin traje -Se le pierde todo el respeto así sensei…- soltó con todas sus ganas, cogiendo la mano de Kiri y arrastrándolo.

Lorenz los siguió a corta distancia mirando más bien a los lados sintiéndose realmente extraño allí y odiando el hecho de tener que atravesar esa masa de gente. Takuya saltó por encima de la gente -Paso!!- dijo apartándolos a todos con una caja vacía, cosa que aprovechó el moreno para tener paso libre.

-Mira Kinsei ya llegaron Kiri … ¿y Lorenz? ¿no te tomaba la mano?- el rubio se giró buscándolo.

- Lo estaba, hasta que me secuestraste de esa manera tan abrupta.... – contestó Kiri, girándose para observar cómo el moreno se acercaba a su propio paso con toda la tranquilidad del mundo, aunque se veía algo incómodo. – Buenas noches- saludó por fin el rubio, recordando que no lo había hecho aún.

- Hola.... – murmuró Kinsei, mirándolo nervioso por un momento, y volviendo su vista a Arai, preguntándose por qué lo miraba tan fijamente, pero lo cierto es que estaba fascinado con su manera de tocar.

Reiji paseó su mirada por el público, observando cómo llegaban el profesor y el rubio y sonriendo un poco al notar la mirada entre Kinsei y Arai. Desvió la vista para no distraerse, sin dejar de cantar. Lo cierto es que se sentía mucho mejor de lo que lo había hecho en mucho tiempo, cantar lo hacía sentir vivo. Sólo podía recordar otra situación que lo hiciera sentir así de feliz, y eso era en la cama con Dusk. Pero claro, era algo totalmente distinto. Se movió un poco, sin poder evitar que sus ojos se dirigieran de vuelta al rubio.

-Te quiero!!- el rubio pegó un grito riéndose y sentándose encima de la mesa para verlo mejor con una sonrisa que no se le borraba de la cara y entonces miró a Arai de soslayo y luego a Kinsei pasándole la mano por delante de la cara y notando cómo Arai cerraba los ojos de nuevo -¿Ne, Kinsei? ¿Sabes por qué te mira?- preguntó mirando a Reiji de nuevo.

El profesor llegó por fin y se quedo de pie detrás de Kiri apoyándole una mano en la cintura -Buenas noches…- dijo a modo de saludo observando a Reiji y a Arai, al menos no tocaban nada terrible después de todo.

- No lo sé....estará nervioso – aventuró Kinsei rojo y bajando el rostro igual que el moreno, aunque mirándolo de nuevo inmediatamente. No se veía nervioso la verdad. – Ah! Buenas noches... – murmuró de repente al notar al profesor y poniéndose tenso como si le fuera a poner tarea. Le dirigió una segunda mirada sorprendido de verlo vestido así y mirando aún más nervioso al escenario de nuevo.

El rubio sonrió al notar la mirada aunque no dijo nada, sólo pasándole una mano por el brazo al profesor, recostando la cabeza en su pecho para mirar mejor al grupo. Le parecía interesante lo que las personas podían hacer cuado realmente se aplicaban.

-Yo creo que es porque te quiere mucho ¿ne? Te mira porque está tocando para ti…- le empujó con un codo poniéndose de pie en la mesa y subiendo a Kinsei con él de las manos -Arai!! Kinsei dice que te quiere mucho!!- se rió apretujando a Kinsei delante de él. Arai se rió alzando la vista y mirando a Kinsei a los ojos preguntándose cómo demonios habían conseguido que se subiera a la mesa y explicándoselo de inmediato al ver quien lo rodeaba, sintiéndose inconscientemente un tanto contrariado de que lo abrazase otra persona.

El rubio se sentó de nuevo en la mesa como si fuera un indio dejando a Kinsei allí y colgó la cabeza hacia atrás mirando a Lorenz y a Kiri -¿Queréis algo? Takuya os invita…- dijo prendiendo un porro.

-¿Es de tu familia? ¿O un amigo?- preguntó Lorenz a su vez fumando, claro que no lo mismo.

-Las dos cosas…- el rubio sonrió largándose entre la gente y decidiendo que él elegiría lo que les llevaba.

- Esto no está tan mal, ¿cierto? – le sonrió Kiri al profesor, más por averiguar si estaba incómodo, mirando luego a Kinsei que se había quedado parado en la mesa como si lo hubieran congelado, rojo como un semáforo. Ya no parecía ni que respiraba.

Reiji se acercó a Arai, golpeándolo con una cadera, más con ánimo de molestar que de otra cosa, casi como si uniera al rubio en sus bromas aún a esa distancia, dándole de pronto un besito en la mejilla y susurrando en una pausa de la canción. – De parte de Kinsei....- se alejó de nuevo riendo, mientras el chico en cuestión, se encendía aún más, sin saber si debía estar celoso o no.

Pero igual se sentó en la mesa con tal fuerza, que más parecía que la fuerza de gravedad lo hubiera empujado por los hombros, y sin razonar que lo mejor era bajarse del mueble.

-Podría ser peor… creo que Reiji canta muy bien y parece que se lo toma en serio, debe ser una de las pocas cosas que se toma de ese modo…- murmuró.

Arai lo miró de soslayo con el ceño fruncido porque lo hubieran tocado y más aún para besarlo, encima de que se había puesto algo rojo y lo notaba. Volvió la vista a Kinsei de nuevo pensando que sólo estaba tranquilo mirándolo a él y relajando las facciones poco a poco.

El rubio volvió con una cerveza para Kiri y otra para Lorenz, ya le gustase o no -Takuya me dijo que era cerveza negra y que le iba a gustar. Si no le gusta no es mi culpa, lo mata a él…- se rió, subiéndose en la mesa al lado de Kinsei y metiéndole un vaso de fanta entre las piernas mientras él andaba con una jarra de rubia de jara para allá.

Lorenz le dio un trago a la cerveza que después de todo sí le agradaba y le dio una última calada a su cigarro dejando el vaso en la mesa y besándole el cuello al rubio.

- Gracias – sonrió Kinsei a pesar de su vergüenza, contento por la soda, y enrojeciendo avergonzado por ser tan infantil, igual bebiendo de ella, sin apartar la mirada de Arai, aunque ahora también vigilaba a Reiji como si así lo pudiese controlar.

- Sí, gracias Dusk – sonrió Kiri también alargando el cuello y dejándose besar, bebiendo luego de su cerveza. – Todo el mundo tiene distintos talentos. Supongo que es asunto de investigar.

-Al menos me ha servido para decidirme sobre ayudarlo o no…- explicó el profesor apoyándose después en una esquina de la mesa como tenía por costumbre y arrastrando a Kiri con él, apoyando una mano en sus nalgas mientras bebía de nuevo. Giró la cara con el cigarro en la boca observando al moreno que cantaba en el escenario. Se veía hermoso con aquel sentimiento en el rostro.

Dusk se giró de pronto observando a un chico que iba saliendo. No lo conocía apenas, más que de vista, del instituto, pero no podía dejar de seguirlo con la mirada y se levantó de pronto tratando de pasar entre la gente y alcanzarlo.

Kinsei bebió otro trago de la lata de soda, escuchando de pronto una voz que lo llamaba. Miró a los otros, pero de seguro no había sido ninguno de ellos. Estaban observando el escenario y además.....se sonrojó de nuevo al ver donde desaparecía la mano del profesor, girándose rápido para ver cómo Dusk se alejaba, decidiendo que debía haber sido él. Volvió a mirar a Arai con pesadez porque no quería alejarse, pero por alguna razón sentía que debía seguir al rubio. Y se bajó de la mesa, abriéndose paso entre la gente, intentando mirar a Arai de vez en cuando a pesar de que se alejaba.

Arai le devolvió la mirada extrañado porque se fuese así y dio un paso adelante sin dejar de tocar, entreabriendo los labios desde luego, sin decir palabra alguna finalmente tratando de pensar algo tan simple como que había ido al baño y Dusk… le estaba enseñando el camino. Cerró los ojos tratando de concentrarse únicamente en lo que estaba tocando.

-¿Qué quiere mama? ¿Lo sabes tú?- el rubio le sonrió a Kinsei totalmente como ido -Vamos… es por aquí…- dijo cogiéndole la mano y llevándolo con él casi a rastras hacia la salida. Se metió por uno de los callejones observando al final una silueta -¿Jugamos a algo? Así será más divertido!

- ¿A qué quieres jugar? – el moreno lo observó como confundido, pero más bien porque quisiese jugar que porque encontrara algo extraño con esa situación. Achicó los ojos como si tratase de recordar algo importante, algo que había pensado cuando salía por la puerta del local, pero ya no lo recordaba. No debía ser tan grave. - ¿Qué sucede si no quiere jugar? – preguntó como si aquello fuese lo único preocupante.

-Tiene que jugar- sentenció el rubio mirando a Kinsei y sonriendo de nuevo cogiendo la mano de Kinsei y echando a correr con él tras el otro chico -Eh!! Espera! ¿No quieres jugar?!- El chico miró atrás y echó a correr aún más deprisa como si hubiera sido advertido con antelación de que aquello no era un juego -Te vamos a coger!!- gritó riéndose como si comprendiese que de aquello se trataba el juego.

Kinsei se dejó llevar por Dusk, de pronto pensando en que aquello estaba divertido, uniéndose a su grito con una sonrisa en el rostro. – Te vamos a coger – aunque el chico no parecía querer dejarse coger, y empezaba a preguntarse si sería cierta su sospecha de que no quería jugar. Haló al rubio por un instante agachándose, gritando de nuevo. – No se vale correr tan rápido!!!! – y lanzando la piedra que acababa de recoger con toda la fuerza que tenía.

- Vuelve! No se puede jugar con ventaja! Haces trampas!- el rubio lo imitó golpeándolo también y haciendo que el chico se agachara. Cogió a Kinsei de la mano corriendo de nuevo entre risas y agarrándolo a pesar de que trataba de resistirse -Eh! No vale! Te hemos cogido, no hagas trampas!

-Soltadme! Por favor! Soc!...- el rubio le tapó la boca riéndose.

-Shh… no despiertes a tus padres… ahora vamos a jugar al escondite!- anunció arrastrándolo con él y buscando un lugar para esconderlo -Ahí!- dijo señalando un pequeño contenedor metálico de los bares. El chico comenzó a negar con la cara sudando y abriendo los ojos espantado, ni siquiera cabía.

Dusk lo arrastró y esperó a que Kinsei abriese la tapa dejándolo caer cabeza abajo y empezó a bajar la tapa a golpes para tratar de meterlo por completo -Vamos!! Escóndete bien!

- Sí, escóndete! Si no, no podemos jugar – asintió Kinsei ayudando a Dusk a bajar la tapa y como último remedio, trepándose encima, saltando de nalgas a pesar de que el chico aún intentaba empujar hacia arriba. Logró sacar un brazo, lanzando un grito al escuchar cómo se rompía. – Eso te pasa por no saber jugar! – le gritó molesto el moreno, sin mucha paciencia ni para los juegos.

-Espera… si se le queda el brazo fuera lo descubren!- el rubio se quedó mirándolo y lo empujó hacia dentro entre la ranura que había conseguido abrir gracias a coger un poco a Kinsei. El chico en el interior aprovechó para tratar de hacer fuerza y salir -No hagas eso! Te descubres!- el rubio saltó de golpe junto a Kinsei sobre la tapa sintiendo el extraño ruido de la cabeza al ser golpeada.

-Dejadme salir!- lloraba desde dentro golpeando las paredes del cubo como podía -Por favor!

-Qué pesado…- el rubio miró a Kinsei y sonrió -¿Lo escondemos más?- se bajó de un salto de pronto agarrando el cubo -Vamos ven! En el fondo del mar!

- Pero no sé nadar..... – protestó como si de veras tuvieran que llegar al fondo del mar, aunque ayudándolo a empujar el cubo, dejándose llevar por la emoción, molestándose de nuevo al escuchar al chico llorar y rogar dentro. – Ya cállate! No seas pesado, así no se puede jugar!

El rubio echó a correr con Kinsei haciendo que el cubo rebotase en los ruedines por toda la calle riéndose, y se quedó parado en la orilla del puerto -A lo mejor grita porque está oscuro y tiene miedo ….- se puso a buscar alrededor y arrugó un papel prendiéndolo con un mechero mirándolo como embobado -Me gusta mucho el fuego…- dijo con una sonrisa -Toma… no dejes que se te apague…- lo dejó caer en el interior del cubo escuchando los gritos aún más fuertes -No… sigue gritando…- dijo empujándolo hacia el agua -Ayúdame que está pesado además…de serlo…- se rió como si fuera un buen chiste.

- Eres bobo Dusk! Eso es porque le tiraste un papel encendido, eso no ilumina. Se está quemando! – lo riñó como si no fuera más que una bobería infantil del rubio, ayudándolo con el cubo, haciendo un poquito de fuerza. – Ya se arregla... – murmuró, cambiando de tono luego para reñir al chico que se seguía moviendo frenéticamente. – Si te quedas quieto se arregla más rápido, el agua lo apaga! Y también te esconde – se rió de pronto empujando con más fuerza, entrecerrando los ojos ante el ruido del cubo cayendo al agua.

Dusk cerró los ojos salpicándose también con el agua y se dejó caer sentado en el borde del embarcadero. Miró a Kinsei con una sonrisa -Fuego en el agua…- dijo empezando a reírse mas y dejándose caer acostado en la piedra.

Arai todavía seguía buscando a Kinsei con la mirada y sentía que incluso tocaba por inercia. En realidad, no podía dejar de buscarlo y más aún, porque había desaparecido con Dusk y eso más que tranquilizarlo, sin poder evitarlo le ponía aún más nervioso. Se acercó a Reiji por detrás como si fuera parte "del número" y le susurró al oído -"hace rato que Dusk y Kinsei se han ido juntos y no han vuelto aún…"

El moreno giró un poco el rostro, aprovechando que no tenía que cantar susurrándole de vuelta. –“ya lo sé.....” – dirigió una mirada a las sillas o más bien, la mesa vacía preocupado y se preguntó si podía confiar en Lorenz y en Kiri lo suficiente como para que fueran a buscarlos. – “Tal vez deberíamos terminar” – susurró de nuevo, echándose a cantar a continuación, esperando la próxima pausa para ver qué le respondía Arai.

-Sólo queda una canción…- el moreno se dio la vuelta alejándose como diciéndole que continuara, aunque no podía dejar de estarse preocupando por eso, pero si después no era nada, habría dejado mal al amigo de Dusk y eso le rallaba demasiado, por no hablar del resto del grupo.

Dusk se levantó de pronto como confundido -Kinsei…- dijo sacudiéndole un hombro para que espabilase -¿Qué haces aquí?- preguntó como si él no estuviese a su lado.

- ¿Cómo que qué hago aquí? ¿Qué haces tú aquí? – le preguntó el chico extrañado y como molesto de que le preguntara, mirando luego a su alrededor, sintiendo el aire fresco de la noche en la cara. - ¿Qué hago aquí? ¿Qué sucedió? Se supone que vine a ver a Arai.

Reiji siguió cantando, aunque nervioso, pero controlándose como podía. Después de todo, no tenía que ser algo grave, Dusk jamás se estaba quieto.

-¿Y por qué te pones así? Yo no tengo la culpa- el rubio se rió ofreciéndole la mano para que se levantase y miró la hora sintiéndose fatal -Mierda… ¿sabes qué hora es? De milagro si llegamos a la última canción… mierda!- echó a correr tirando de la mano de Kinsei -Va! Vamos… nos vas a linchar…

- Maldición! – se quejó el chico, pensando más bien en Arai y dejándose llevar. Ambos entraron justo cuando el grupo anunciaba la última canción.

Reiji se acercó a Arai codeándolo y sonriendo, mostrándole la puerta aliviado.

Arai alzó la vista a Kinsei sin poder evitar sentirse aliviado y bajó la mirada a la mano que sujetaba Dusk, sintiéndose mal sin poder evitarlo. Se estaba rayando, aunque tratándose de Dusk seguramente lo había liado para que lo acompañara a sabe dios qué y no lo había soltado más, pero aún así no podía evitar rayarse. Miró a Kinsei a los ojos y le sonrió levemente aunque ahora no sabía muy bien por qué.

Lorenz se giró a verlos -¿Dónde han estado los dos?

-No lo sé… en el puerto- dijo el rubio como si nada soltando después a Kinsei para salir corriendo entre el público y pararse delante del palco agarrándose al borde delante de Reiji y alzándose un poco en los brazos para que le diera un beso riéndose.

El chico se agachó sonriendo, susurrando entre frases. – “No te me pierdas” – y besándolo profundamente antes de seguir cantando, con mucha más energía ahora, como si aquel beso lo hubiera recargado.

Kiri observó al otro chico de soslayo notándolo nervioso y como confundido, preguntando con algo de sospecha. - ¿Estás bien?

- Estoy bien – sentenció cortante el chico mirándolo luego avergonzado y añadiendo un –gracias... – a volumen digno de hormiga, dirigiendo la vista al escenario de nuevo.

Dusk se quedó parado delante, observándolo como encandilado y sonrió mordiéndose un poco la lengua y pensando de nuevo en que no sabía por qué se había ido ni que demonios había pasado, pero de pronto… mejor si no lo sabía.


 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro yaoi

   
   

yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back