| Capítulo 91
Películas de Miedo y Lasaña Petrificada
Reiji se giró en la cama en donde se había tirado
a dormir con la misma camiseta con la que había llegado de
la calle, sólo que sin pantalones claro, y le encaramó
una pierna por encima a Dusk, apretándolo contra él
y sonriendo. No tenía ni idea de la hora que era y mucho
menos le importaba. Le besó la frente, acariciando su rostro
contra el del rubio como si de un gato se tratara.
-Vas a llegar tarde a clase…- el rubio se rió vacilándolo
y abriendo los ojos porque ya hacía rato que se había
despertado por el hambre y esperaba a que Reiji lo hiciese también.
Si no le daba demasiada pereza levantarse y dejar de abrazarlo -De
hecho son las dos y media… ya ni llegas… ¿estas
hibernando?- se rió besándole los labios con suavidad
-Yo me estoy muriendo de hambre… me ruge el estómago…
- Te habrás tragado un león – se rió,
apretándolo más y aflojando luego pensando en que
si le molestaba el estómago, no era buena idea. – Hum......no
me quiero levantar.......llama al mayordomo....
-Hoy tenía el día libre- el rubio se rió volteándose
y aplastándolo de paso hasta salirse por el otro lado del
colchón bostezando ruidosamente antes de levantarse -Es igual,
yo te traigo algo… ah no…- se rió frotandose
el pelo -ahora ya no se desayuna, se come… ¿Qué
comemos?- se metió en la cocina apoyando la frente contra
la nevera.
- No lo sé, ¿qué tienes? – preguntó
Reiji, lanzándose al suelo desde el colchón y levantándose
por fin, con todo el cabello alborotado y bostezando, siguiéndolo
a la cocina. – No quiero estar solo.... – explicó
como si de la cama a la cocina hubiera un mundo.
-Pues ven…- sonrió despegándose de la nevera
y amarrándolo contra él, aplastándole la cara
contra su pecho mientras abría la nevera -Veamos… hay…
nada… leche… huevos… verduras… que saben
a hierbajos… hmmm… - lo cerró abriendo el congelador
–Aquí hay una lasaña petrificada… - se
rió abriendo los armarios -fideos instantáneos…
todo es instantáneo… ¿Qué quieres? ¿Pasta?
- Sí, pasta, despetrifica la lasaña – le sonrió,
acariciándose de nuevo contra él.
-Vale…- la sacó, metiéndola directamente al
microondas y mirando cómo giraba el plato con la comida en
el interior -A veces me empano con esta mierda y no puedo dejar
de verla girar- se rió cogiéndolo y sentándolo
encima de la encimera -¿Sabes qué he pensado? Que
nosotros no estamos haciendo nada para ayudar a que esto se acabe,
los que más hacen son los creepys esos… pero es que
tampoco sé qué hacer…- apoyó la cara
contra sus piernas moviendo el culo.
- Y yo tampoco – le contestó serio, aunque sonriendo
al ver cómo se movía y abrazándolo por encima
para apretarle las nalgas. –Anoche...fue espantoso. –
comentó, mucho más serio, casi triste, a pesar de
lo que seguía haciendo.
-¿La visión?- preguntó el rubio sin levantar
la cara -No comprendo qué intentan decirnos y creo que tampoco
quiero…- dijo pensando en el chico que ardía en la
hoguera -No sé qué quieren que comprendamos…
comprendo que debieron de sufrir mucho… pero haciendo sufrir
a los nietos o lo que sea de esas personas… no arreglarán
nada… así que no sé… pero Kiri y el sensei
no piensan que busquen sólo venganza.
- No has visto suficientes películas de miedo, Dusk. Los
entes vengativos nunca intentan solucionar nada. – le apretó
las nalgas una vez más, sonriendo, no por lo que decía
si no por lo que hacía, y enderezándose de nuevo,
esta vez acariciando el rubio cabello, observando cómo las
mechas rojas caían suavemente cuando las removía.
– Si buscasen sólo venganza, ¿no crees que hubieran
podido matar a quien sea ellos mismos?
-No, pienso en que tengo hambre, la lasaña huele bien pero
aún no me la puedo comer… y aquí también
hay algo que huele bien y tampoco…- se rió mordisqueándole
entre las piernas -y no veo películas de terror que dan miedo
y vivo solo… bueno ahora ya no- se rió besándolo
y alzándose un poco para hacerlo, abrazándose a él
-A lo mejor podríamos encontrar algo útil en una película
de esas… - se rió pensando que parecía un estudiante
de esos que se veía la película para no leer la novela.
- Eso es como decir que si vemos una película sobre el espacio,
ya podemos ser astronautas – se rió, acariciándolo
como siempre. – Y mira, que lo mío ya viene preparado......
-Pero está frío… - se rió apoyando la
cara entre sus piernas de nuevo -Hay que calentarlo- dejó
escapar la risa contra la tela de la ropa interior -No sé…
pero algunas están basadas en hechos reales ¿no? Es
que leer es un coñazo… prefiero que lo haga Kiri que
a él le mola…- se apartó abriendo el microodas
y poco menos que lanzando la lasaña a la encimera -Quema…
me he quemao…- dijo mostrándole las manos como si fuera
la gran herida de guerra -Todo por no usar guantes de cocina…
es que son muy gays…
- Te compraré unos con forma de peluche – se rió
tomándole las manos y soplando como si eso ayudase mucho.
De paso, seguro que si le compraba unos así, no los usaba.
Él tampoco los usaría la verdad. – Está
bien, ¿quieres alquilar pelis luego, a ver si se nos ocurre
algo?
-Vale… pero sólo porque quiero verlas- se rió
mostrándole que tenía unos con estampado de vaca -Estos
son bonitos… no son gays… pero son gays… ¿Por
qué los hombres no se queman? - se rió sin parar ahora
por imaginarse a Arai con eso y un mandilón y cara de mala
hostia -Qué chungo… - dijo como si le leyeran la mente
y cogiendo dos platos.
- ¿No te acabas de quemar? Y eres hombre ¿no? –
se bajó de la encimera, acercándose por atrás
para soplarle en el oído de pasada. – Ah, no, eres
plushie.
-Vale…- se rió cortando la lasaña y encogiéndose
un poco, frotándose después la oreja y echando un
trozo en cada plato de manera bastante poco ortodoxa -Vamos a la
cama a comer… que es donde se come…- se rió marchando
hacia el salón.
El chico rebuscó en los cajones, siguiéndolo poco
después, mostrando lo que llevaba. – Y tenedores, que
es con lo que se come – le sonrió, entregándole
uno y preguntándose si se le habría olvidado o si
pensaba comer con las manos.
-Ah sí! Se me había olvidado…- se rió
pensando que era muy básico para olvidarlo y se coló
tras él pensando en que así no iba a poder comer y
aún así abrazándolo desde atrás y rodeándolo,
acariciando la cara contra la suya -Te quiero mucho, Reiji…
- bajó la cara besándole el cuello y sonriendo ampliamente
echándole la cara hacia atrás para besarlo. Le pasó
la mano por el pelo separándose un poco rojo -Ya… come…-
se rió -Si vemos las películas tras la sesión
de guija nos darán más miedo aún.
- Sí, pero nos pegaremos juntitos y nos protegeremos mutuamente,
que yo sin ti no valgo. – le sonrió, empezando a comer
y respondiendo tras tragarse el primer trozo. – Yo también
te quiero mucho, Dusk.
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