| Capítulo 89
Breakdown
Dusk se revolvió en el colchón acercándose
más a Reiji sintiendo la tentación de aplastarlo y
conteniéndose, pero no podía dormir, estaba hiperactivo
por culpa de la noche que habían pasado. No sabía
si Reiji se había dormido o no pero estaba de espaldas y
lo parecía tan encogidito. Se levantó hacia la cocina
sirviéndose un vaso de leche tratando de hacer el menor ruido
posible.
Pero Reiji no dormía, todo ese tiempo sólo había
permanecido inusualmente callado y se encogió aún
más al escuchar el ruido de Dusk en la cocina. Simplemente
se sentía terrible, no podía ni siquiera pensar bien,
sólo sentir. Se embolilló un poco más, súbitamente
sin poder contenerse más y empezando a sollozar calladamente.
El rubio se quedó quieto de pronto al sentir algo extraño
y se fue hasta el salón con el vaso en la mano, bastante
asustado de pronto -¿Reiji? ¿Estás bien?- se
arrodilló delante de él observándolo y apartándole
el cabello de la cara -¿Qué te pasa?- dijo abrazándolo
inmediatamente.
- Lo siento, no quería que te dieras cuenta – le sonrió
a través de las lágrimas. – Es sólo.....que
no voy a poder Dusk, no puedo con esto, con nada.
-¿Con qué? Claro que puedes…- el rubio lo apretó
un poco más contra él sin saber si se refería
a lo que les estaba pasando o a la droga o tal vez a todo junto
-Estamos juntos ¿verdad? Tienes que poder, mira…- le
cogió la mano mostrándole el corte en la palma -Hiciste
una promesa…
- Ya sé, pero......es demasiado. ¿Y si se supone
que muera? ¿Qué hago entonces? ¿Qué
hago contigo...? – dejó caer el rostro contra la sábana
de nuevo, las lágrimas aún recorriendo sus mejillas
y mojando la tela. – Y no aguanto más, no así.
La necesito, Dusk y me siento....me siento como un fracaso. No puedo
enfrentar esto así.
Dusk se quedó serio sintiéndose un tanto decepcionado
aunque claro que era de esperar, pero había mantenido la
ilusión, cómo no, era su personalidad, no concebía
ser de otro modo -Pues no puede ser…- dijo incluso sorprendiéndose
a sí mismo con sus palabras -Si vuelves a tomar droga, fracasarás…
ahora estás luchando, como todos…
- Pero ¿qué si voy a morir? ¿Lo has pensado?
¿Cuál es la razón para hacer todo esto? –
alzó el rostro de nuevo, mirándolo. – Todos
piensan que vamos a salir de esto, pero ¿qué tal si
no? Incluso si los demás lo logran ¿qué tal
si yo no? ¿Realmente vale la pena? ¿Vale la pena que
tengas que cargarme contigo?
-Sí vale la pena! A lo mejor mañana salgo a la calle
y me atropella un coche ¿Por qué mejor no me pego
un tiro ya Reiji? ¿Qué tal si no lo logran ellos y
tú sí? ¿Realmente vale la pena luchar por vivir?
Yo diría que sí, si es que te importo en algo…-
lo miró a los ojos sintiendo que los suyos también
se estaban humedeciendo de más -Claro que he pensado que
puedes morir… ¿y qué? También yo…
y si te mueres qué más me dará ya nada ¿eh?!
Estoy solo… sólo quiero estar a tu lado a todas horas…
- se frotó la nariz mirándolo -No puedes ser tan cobarde…
no voy a dejarte… yo también tengo miedo…
- Pero soy así de cobarde. Así es quien amas......
– se limpió una mejilla con la mano, extendiéndola
luego hacia el rubio para acercarlo. – No quiero lastimarte,
Dusk. Tú no deberías sentirte así, no deberías
tener que aguantarme. No te merezco, nunca voy a merecerte –
sonrió de una manera triste apoyando su frente contra la
de Dusk, susurrando. – Te quiero.....
El rubio negó con la cabeza apartándose un poco y
mordiéndose el labio frotando el aro en él con la
lengua, como siempre que estaba nervioso de más -Y te amo…
me da igual que seas así… pero no voy a dejar que vuelvas
con eso… no puede ser, así no hacemos nada… ¿Es
que no lo ves? ¿Crees que las cosas no sucederán si
no las afrontas?- el rubio se quedó mirándolo y pensando
que él hacía lo mismo pero después tenia fuerza
y Reiji no. Él sólo tenía que mirar adelante,
sin embargo el moreno se hundía….
Lo abrazó más, besándole los labios y sintiendo
que se le desbordaba una lágrima -Yo no te aguanto…
aún así me siento bien…- lo miró a los
ojos sonriendo entre lágrimas -Aún así no dejo
de pensar en la suerte que tengo porque estás a mi lado.
¿Cómo quieres que piense que no me mereces? Ni siquiera
entiendo cómo puedes estar con alguien como yo… y sólo
tengo dieciocho años…. - Se frotó la
cara con la sábana sonriéndole -Yo te necesito neko…
- ¿Alguien como tú? No, el que se hace esa pregunta
soy yo. ¿Cómo puedes estar conmigo? – le levantó
el rostro para observarlo, sintiéndose aún peor por
hacerlo pasar por eso. – No llores, no quiero que llores nunca,
y menos por mí. No por mi culpa. Ya te lo he dicho, que eres...lo
único bueno que tengo. Y más vale que no me estés
llamando viejo – bromeó sólo por ver si reía
aunque ya sabía que no lo decía por eso.
El rubio se rió -Pero los mayores están más
buenos…- dijo sin abandonar la sonrisa bajando la cara contra
el pecho de Reiji -Si te rindes, lloraré más que nunca
en mi vida…- dijo sujetándole los brazos -Tengo muchos
motivos para desear estar contigo Reiji… Tú sólo
ves lo malo de ti, pero yo no, ni Arai, ni Kinsei, seguro que incluso
Lorenz y Kiri no te ven de ese modo… nosotros te queremos,
yo te quiero… eres una persona maravillosa … y dulce
y no puedo pensar en nada que no seas tú. No te digo que
te quiero tantas veces como lo pienso porque si no acabarás
matándome…- se rió aunque entre sollozos -No
quiero nada, sólo a ti… todo va a ir mejor… el
viernes vas a actuar, te sentirás bien, te lo prometo…
- Eres un baka, cómo te voy a matar si me haces sonreír
cada vez que me lo dices. – argumentó, acariciándole
el cabello, sintiéndolo deslizarse entre sus dedos. –
Creo que me ves.....mucho mejor de lo que soy, pero tú eres
mi fuerza. Y eso...es chantaje, lo de que vas a llorar – se
rió de todos modos, acariciándose contra él.
– Así no se puede hacer nada.
Dusk se rió al escuchar su risa -Te quiero… - alzó
la cara besándole los labios -¿Te puedo meter la lengua?-
preguntó de pronto pensando que seguramente no le parecía
un buen momento y poniéndose rojo de pronto por su propia
sinceridad -No me hagas caso… no dije nada…- se rió
abrazándolo más -Vístete!
- Eso suena aún más extraño. No estoy acostumbrado
a que me pidan eso precisamente – se rió, secándose
las lágrimas de nuevo y agarrándolo para tumbarlo
sobre la cama. – Y ¿desde cuando me pides permiso?
– le sonrió, besándolo y metiéndole la
lengua él.
-Es que pensé que no era un buen momento, tampoco quería
que te enfadaras… y tampoco quería preguntarlo…
Ah! Me van a arder las mejillas y las orejas…- se frotó
la cara como si pudiera borrarse lo rojo -Vamos! Venga!- se levantó
vistiéndose -Vístete… nos vamos a dar un paseo…
- ¿Me has visto enfadado alguna vez? Y...¿contigo?
Es imposible.... – le sonrió, más que levantándose,
arrastrándose por el colchón y abrazándose
a Dusk de nuevo, antes de irse a rebuscar entre su ropa algo que
ponerse.- ¿Adónde me llevas?
-Yo qué sé…- el rubio se rió mirándolo
mientras se vestía -No, ni te quiero ver…- se rió
de nuevo observándolo y abrazándolo después,
cogiéndolo de la mano para sacarlo de la casa casi a remolque
-Como no podemos dormir… podemos dar un paseo y cuando nos
entre el sueño, volvemos y dormimos hasta que nos dé
la gana ¿vale?- sonrió por detrás y pegándose
a él todo lo posible. No sabía qué hacer pero
igual si se entretenía se le sacaba eso un poco de la cabeza.
El chico sonrió de nuevo sin poder evitarlo, bajando la
cabeza. – De veras eres especial.....No creí que nadie
más saliera a pasear a estas horas. – se giró
con rapidez, tomándole el rostro entre las manos y besándolo
profundamente. – Te amo, necesitaba decírtelo de nuevo
– se rió, alborotándole el cabello y halándolo
hacia afuera.
-¿Qué más dan las horas?- el rubio se rió
revolviéndose el pelo algo rojo por el comentario de Reiji
-Por la noche es más agradable… no hay casi gente,
no hace calor y huele mejor…- sonrió poniéndose
a su lado aún rodeándolo con los dos brazos haciendo
el caminar un tanto difícil.
|