.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 86

Band Practice

Finalmente Arai había encontrado el piso tal, una habitación, la cocina, el baño y el salón. No era muy grande pero a él le sobraba el espacio y por lo menos no tenía que seguir en aquella casa enorme y repleta de habitaciones vacías.

-Joder tío… estoy mallado… - el rubio se tiró en un sofá en la mitad del salón al lado de Kinsei sacándose la camiseta -Nos hemos pasado toda la mañana y parte de la tarde con tus cosas…

-Te jodes…- el moreno, que aún afinaba la guitarra lo miró de soslayo sonriendo después.

-De nada, Arai…- se rió el rubio comprendiendo el mensaje aún así -Tus mensajes están muy encriptados tío…

Arai empujó un poco el pedal de distorsiones con un pie colgándose la guitarra al hombro y miró a Reiji como si con eso ya lo dijera todo, pero lo cierto es que estaba feliz aunque extrañamente no sonreía -¿Estás listo?- preguntó mirándolo.

-Los vecinos empezarán a odiarte desde hoy…- se rió el rubio que no podía dejar de mirar a Reiji.

- No – respondió el moreno, inclinándose para besar a Dusk, lengua incluida y todo por supuesto, e irguiéndose luego. – Ahora sí estoy listo – confirmó riendo.

Kinsei que por su parte, estaba mirando para otro lado con la cara roja, sin saber muy bien por qué tenía que ponerse así sólo porque se besaran al lado de él, argumentó de pronto. – No importa, cada cual tiene derecho a hacer lo que desee en su casa – casi como si tuviera ganas de pegarle a los vecinos por adelantado para que no se entrometieran.

- Creo que eso es cada cual puede hacer lo que quiera en su casa mientras no moleste a los demás… - el rubio se rió por la arrancada de Kinsei apretándole una mejilla con el dedo índice -Estás rojito…

-Déjalo…- el moreno miró para abajo porque le daba la risa y se mordió un poco el labio.

-¿Por qué? No me lo como ¿sabes?- el rubio se rió mirándolo -Además te estás riendo, cabrón…

-No me río…- el moreno siguió mirando abajo como quien afina la guitarra -Probamos con Jibun Kakumei… te acuerdas ¿no? Porque te he oído cantarla y me la sé…- dijo aún sin levantar la cabeza.

- Está bien......pero te estás riendo – afirmó Reiji, agachándose como para verle la cara, uniéndose a la broma.

-No es gracioso! Y tú..... – Kinsei le dirigió una mirada al rubio sin saber muy bien qué decir, cruzándose de brazos finalmente. – Agh.....deja! – y bajando la cabeza luego de manera que quedó casi igual que su novio.

Reiji miró de uno a otro como si fuese la cosa más extraña del mundo, dirigiendo su mirada luego hacia Dusk y sacudiendo la cabeza con una sonrisa en los labios.

El rubio se rió de todos modos -A ver coño! O empezáis o canto yo! -Amenazó seriamente en lo que debió funcionar porque Arai empezó a dar los primeros acordes -Tenéis una actuación el viernes a una hora que no me acuerdo…

-¿Cómo?- el moreno siguió tocando aunque alzando la vista por fin mirándolo flipado. Era demasiado pronto.

-Este viernes a no sé qué hora… sordo, si no llevases eso en las orejas todo el puto día no tendrías los tímpanos fundidos.

-¿Y tú no tienes nada que decir a eso Reiji?…- el moreno lo miró, desviando la vista a Reiji.

El moreno lo miró por unos segundos como si fuese a decir algo, pero lo cierto es que le hacía algo de gracia ver a Arai así. Así que en vez de eso, se lanzó a cantar, sonriendo y acercándose un poco a Arai como empujándolo a seguir tocando. Era la mejor manera de saber si podían hacerlo o no, después de todo.

Kinsei alzó el rostro, observándolos y escuchando la música atentamente, aunque al final Arai seguía debiéndole el tocar sólo para él, no estaba para nada decepcionado con cómo sonaba así.

Arai se echó un poco a un lado continuando sin dejar de tocar aunque ahora sintiendo que se ponía un poco rojo y frunciendo el ceño y mirando después a Kinsei como si fuese algo tranquilizador para él.

Dusk sin embargo fue abriendo una sonrisa en los labios que pronto se transformó en una carcajada. -Reiji no hagas eso que Arai se pone rojo …

Reiji no pudo evitar soltar una risita en una pausa de la melodía, mientras que Kinsei se ponía rojo también como si se solidarizara con su novio.

El chico finalmente se alejo un poco de Arai para no causar problemas, yendo a sentarse sobre las piernas de Dusk a pesar de que seguía cantando.

Arai se quitó la guitarra finalmente tras haber estado probando varias canciones que tanto Reiji como los demás hubieran tocado antes -Bueno… supongo que saldrá bien. Podemos ensayar con los demás al menos un día por la mañana, tú faltas a clase ¿no, Reiji? Puedo quedar con ellos aquí y te acercas… por la tarde no, el batería va a nocturno…

- Como quieras, prefiero mil veces venir a cantar que ir a la escuela – se rió el chico, que se encontraba de muy buen humor, dejándose caer sobre el rubio una vez más, haciendo teatro de lo cansado que estaba.

-Vale…- el moreno guardó la guitarra en la funda negra pasándole un paño por las cuerdas para limpiarlas y cerrándola -¿Queréis quedaros hasta la hora de ir a eso?- dijo caminando por el salón para coger una mesa que había contra la pared poniéndola en el medio y colocando sillas para que más o menos pareciera una casa.

-Tío, Arai… estás raro… podemos pedir algo entre todos, pizza o algo así ¿no? … pero estás raro…- el rubio lo miró, abrazando a Reiji contra él, pero el moreno no dijo nada sólo lo miró pensando que no tenía teléfono.

- No tiene nada de raro.... – murmuró Kinsei levantándose para acercarse al moreno preocupado de pronto y lanzándole una mirada furtivamente a Reiji por si acaso, aunque ya sabía que no tenía por qué estar celoso. Al menos el lado lógico de su cerebro lo sabía.

- Estará nervioso.... – se rió Reiji abrazándose al rubio, y recordando la cara roja del chico nuevamente. – No pasa nada, si tocas muy bien. Seguro que no has dejado de tocar en todo este tiempo, ¿no? Quiero que tenga hongos.... – murmuró refiriéndose a la pizza y más bien como si fuera un deseo mágico a punto de cumplirse, más que una comida.

-No he dejado de tocar nunca…- el moreno se sentó encima de la mesa atrayendo a Kinsei entre sus piernas -pero no tengo teléfono para llamar a nada…

-Pero algunos tenemos una cosa que se llama teléfono móvil que sirve para llamar desde cualquier lugar… aunque ya sé que en la edad de piedra no se usaba y os lanzabais piedras para comunicaros a distancia… - el rubio se rió besándole la nuca a Reiji y escudándose en él. –Vale, tendrá hongos…- se rió -Yo tengo una seta… ¿quieres seta?

- ¿No se la habrá comido tu pajarito? Porque si tenía propiedades “especiales” creo que me voy a comer a tu pajarito de nuevo...... – le sonrió besándolo, de nuevo ocasionando que Kinsei se pusiera rojo, mientras apretaba la mano de Arai.

- Ya paren, no tienen que hacer eso todo el tiempo ¿o sí? – los riñó más por vergüenza que porque le molestase a algún nivel moral.

- No lo sé.....Yo lo encuentro extremadamente relajante – contestó Reiji, sonriendo de nuevo, esta vez observando a los otros chicos aunque sin separarse del rubio.

-Necesidad exactamente no… pero es que yo necesito meterle mano a Reiji todo el tiempo… porque está tan bueno y lo quiero tanto…- se rió haciendo lo que decía y besándole el cuello aunque no podía evitar reírse y llamando por teléfono para ordenar las pizzas.

Arai suspiró apartándose el pelo de la cara -No pidas las dos con setas que a mí me dan asco, saben a corcho…

- No importa, incluso si vienen con setas, yo las puedo quitar si quieres. – se ofreció Kinsei, de paso pensando que mejor se concentraba en otra cosa para ocupar su mente.

- No es necesario, una con y otra sin, más variedad...... – se rió Reiji, pasándole la lengua por el oído libre a Dusk. Lo cierto es que entre tanta broma, se ponía feliz de escuchar que lo quería.

-Vale…- dijo el rubio que seguía pidiendo como si hablase con su abuela de la familiaridad que le echaba al pobre chico de la pizzería -y tambien nos regalas unas latas porque si no… no es plan …- se rió con toda la cara del mundo -Ya… pero se me seca la garganta…

Arai se retiró el pelo con una mano de nuevo girando a Kinsei para verlo a los ojos -A saber a qué hora volvemos del cementerio.

- No tengo ganas de ir. – comentó de pronto como si no fuera algo obvio, mirándolo a los ojos casi fijamente.

- No creo que suceda nada, sólo será un paseo creepy. Si hubiera querido matarnos, no tenía que esperar a que decidiésemos ir a un lugar así.... – argumentó el moreno de las mechas plateadas, más bien intentando mantenerse optimista y bromeando para aliviar más el asunto - .....a menos que sea un ente con complejo de director de teatro.

-En las películas japonesas siempre se muere hasta el apuntador- el rubio se rió como si eso tuviera gracia, sacudiendo la cabeza después -No va a pasar nada, somos sus niños, nos hace putadas como todas las madres… digo yo… porque no sé- se rió de nuevo sacando un poco la lengua.

-Ya sé que no va a pasar nada…a mí me da igual ir o no…- Arai lo miró a los ojos jugando con el pelo de Kinsei -Tenemos el mismo peligro aquí que allí…

- Pero allá tenemos escenografía. – se rió Reiji, alzando un dedo como si señalase un punto de suma importancia.

- Da igual, no me agrada. Prefiero quedarme aquí. Y ¿so no le gusta que cambiemos la reunión de sitio? – insistió necio Kinsei, aunque claro está, no pensaba quedarse tampoco. Bajó la cabeza de pronto pensando en que en las películas también siempre había alguien que se confiaba y luego moría precisamente por eso.

-Es igual, no nos dio instrucciones y no podemos quedarnos de brazos cruzados…- el moreno fue a la puerta y la abrió pagándole sin mirar el precio exacto y cerrando la puerta como si eso jamás hubiera sucedido, haciendo que Dusk se riera entre flipado y habituado a cosas como esa. Dejó los cartones sobre la mesa sentándose y sujetando a Kinsei para que se sentara a su lado.

-Vamos neko que ya están las setas esas…- se rió el rubio levantándose con él encima besándolo -Para abrirme el apetito…

- Bueno, vamos a comer. – casi sentenció Kinsei, mirando de pronto a Arai de soslayo, a la velocidad de un relámpago y poniéndose rojo de nuevo, tan sólo para maldecidse internamente por aquello.

Reiji se bajó de encima de Dusk, abriendo una caja y tomando enseguida una de las setas, introduciéndosela a la boca, y aún continuando con la conversación. – En realidad nos dijo “dormir” y como el médium que soy, interpretaré que quiere que descansemos hasta tarde y que no vayamos a la escuela. Vacaciones.....

Kinsei se levantó de pronto, alejándose un poco. – Voy a buscar platos.... – murmuró aunque no recordaba si Arai había llevado platos o no.

-No hace falta… están en una caja…no sé cual- el moreno lo miró siguiéndolo con la vista como preguntándose para qué los quería comiendo algo así.

-"Ve con él…"- el rubio le pegó una patada por debajo de la mesa.

-"¿Para qué?"

-"No sé… tú ve…"

-"Joder…"- el moreno se levantó, sintiendo que le daba mal rollo acercarse porque sí sin saber qué demonios hacía y se paró detrás de Kinsei como esperando una señal divina de qué debía hacer, finalmente abrazándolo.

El chico sonrió, acariciándole los brazos, sintiéndose más tranquilo automáticamente, casi como si aquel abrazo fuese una vacuna contra el miedo.

Mientras, Reiji, que ya tenía un pedazo a medio comer en la mano, y se había vuelto a sentar junto al rubio, se inclinó a su vez, susurrándole para no interrumpir. – Menos mal que siempre me dices lo que te pasa.

-¿Qué pasa?- preguntó Arai bajando un poco la cara y susurrando -¿Te da vergüenza comer sin cubiertos?

-Digo yo, para eso eres mi novio… y te pones tan lejos…- tiro de él para que se sentara en sus piernas -¿Piensas que soy un pegote agobiante?- preguntó rojo hundiendo la cara en su pecho de pronto como medio afectado.

- Sí, pero eres mi pegote agobiante y resulta que me gusta que me agobies. –se rió el moreno, alzándole el rostro con una mano para besarlo, aún sosteniendo el trozo de pizza en la otra. – No tienes idea de la falta que me hacías... – murmuró bastante más serio, pensando en que el que no tenía idea era él mismo.

- No.....- contestó Kinsei sorprendido aunque sin girarse porque no deseaba que lo dejara de abrazar aún. – Bueno....pensé que necesitaríamos platos pero....es que estoy nervioso. Y cuando estoy nervioso me pongo a hacer cosas.

-Pues ahora seguro que te sobro…- el rubio se rió apretujándolo contra él y abrazándolo más robándole la comida y dándole un bocado a la pizza riéndose -Hoy no hemos fumado casi nada Reiji… - dijo más bien sintiéndose orgulloso del moreno.

-Ahora lo que tienes es que cenar… ven…- lo llevó por la cintura besándole la mejilla y deteniéndose de pronto al rozar los labios con su piel parándose delante de él y cerrando los ojos, acariciando los labios con los del moreno y empujando la lengua lentamente en su boca sintiéndose caliente -Te quiero…- dijo como si no hubiera nadie más.

-Eh! La comida está aquí! Dejad eso para luego…

- Déjalos que se ven cutes... – lo silenció Reiji, sujetándole los brazos como para retenerlo quieto, y riendo, mientras que Kinsei, por supuesto, se encendía como semáforo, a pesar de que hacía tan sólo unos segundos estaba totalmente perdido en Arai.

- Comamos....- murmuró, halándolo de la mano con la cabeza baja para que no se le notara lo rojo.

El moreno lo siguió algo molesto porque rompiera el beso, siguiéndolo a la mesa de la mano y sentándose en silencio, cómo no, mirando después a Dusk como si fuera su culpa y haciendo que el rubio sonriese de oreja a oreja –Reiji, Arai me quiere pegar…

-No…- el moreno lo siguió mirando sin embargo poniéndose a comer y apoyando una mano en el muslo de Kinsei acariciándolo.

- No, además me pongo al frente y no le puedes pegar a tu cantante que luego acusan a la banda de maltrato y las niñas no querrán verme- se rió el moreno, fingiendo que cubría al rubio, sólo para separarse y tomar un nuevo pedazo.

Kinsei se dedicó a comer, prefiriendo no decir nada porque la verdad no se sentía para nada molesto ahora que Arai lo estaba acariciando y tenía un poco de hambre.

 
 

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