| Capítulo 85
I See a Kitty, I See a Bird
Dusk arrastró a Reiji de la mano escaleras abajo, dispuesto,
cómo no, a faltar a clases y llevándose junto al parte
de faltas de la clase de Kinsei, también el de la propia
-He hablado con el batería y con el bajista, no hay problema,
los dos te conocen y les gustas, así que… está
hecho… vamos a pedirle a un amigo mío el local para
este fin de semana…
- Eres fantástico Dusk – exclamó el chico,
de pronto girándolo para besarlo contra la pared ahora que
no había nadie, aunque no es que le hubiese importado si
los veían. – Por no decir que conoces a medio mundo.....
-Es que soy muy comunicativo…- el rubio se rió rojo
como un tomate abrazándolo y acariciándole las nalgas,
besándolo de nuevo y deslizando una mano bajo su camiseta
-Es uno de mis mejores amigos… quiero que los conozcas…
ya los conociste… pero bueno…
- No serán......- sonrió un poco nervioso recordando
a duras penas a los chicos que lo habían acompañado
aquella noche. - ¿Estás seguro? Yo creo que deben
odiarme....
-No te odian… ellos ya saben ahora… Bueno, tampoco
es que quisiera contarles cosas que no son de su incumbencia pero
es que son mis amigos y me han cuidado mucho, me dieron trabajo
cuando no tenía dinero e Inoue es como mi hermana mayor y
no quería que pensaran que no me quieres, porque no es así…
y bueno, ella no cree que lo hicieras adrede aunque está
un poco cabreada y dice que tienes mucha cara, pero su novio dice
que lo que tienes es un problema y que lo que necesitas es ayuda
y ella dijo que tenía razón así que…
Además, a mí no me importa porque para mí eres
lo mejor que tengo o que pueda tener…- lo abrazó, preguntándose
de pronto, si no había estado hablando sin parar por un siglo.
Reiji se rió por esa explicación tan larga, apretándolo
contra sí. – No te preocupes tanto, trataré
de llevar mi mejor comportamiento. Quien sabe, a lo mejor e incluso
les agrado un poco.... – sonrió, más bien pensando
en que se sentía como si fuera a conocer a la familia de
Dusk y que probablemente el rubio los consideraba así.
-Seguro que les agradas. Inoue ya quiere hacerte de todo para el
viernes, en realidad no le duran mucho los enfados ¿Sabes?
Ahora está más pendiente de que eres guapo y se lo
pasará bien peinándote y esas cosas que ella hace.
Me voy a hacer un tatuaje…- se rió poniéndose
rojo -Un gato negro…- sacó la lengua totalmente colorado
ahora.
- ¿De veras? Seguro se te verá muy bien.....¿dónde?
– le preguntó mirándolo con una sonrisa juguetona
en los labios.
-No sé… ¿Dónde?- preguntó riéndose
nervioso sin saber muy bien el por qué y pensando que era
porque Reiji de algún extraño modo lo intimidaba -¿Dónde
quieres?
- No lo sé, es tu cuerpo, yo no puedo decidir eso por ti
– le sonrió acercándose y pasándole una
mano por las caderas, subiendo por su cintura y luego por su pecho
con suavidad. – Sólo quería preparar el sitio
para que pienses en mí cuando te lo estés haciendo.
-Pero si yo pienso en ti todo el tiempo…- el rubio se rió
-Se supone que los gatos negros dan mala suerte…- se rió
un poco besándole los labios -Me lo haré aquí…-
le llevó la mano bastante más debajo de la cadera
y se rió un poco -Para que me cuide el pajarito…- dijo
estallando en carcajadas después.
- Cuidado y se lo come, que yo ya lo he visto y está muy
apetecible.... – le sonrió, bajando la mano aún
más para tocar el susodicho “pajarito” y apartándola
luego, pasándosela por el collar que llevaba al cuello como
si realmente fuese un gato. – Los gatos negros también
necesitan un hogar.....
-Son los más bonitos… yo no quiero que el mío
se vaya nunca de casa…- lo miró a los ojos cogiéndolo
por la cintura con ambas manos, pegándolo contra su cuerpo
-Prometo alimentarlo bien…- dibujó una sonrisa en los
labios tratando de no reírse sin conseguirlo.
- Te amo, baka – lo acompañó en sus risas el
moreno, besándolo nuevamente y susurrándole luego
al oído. - ¿Sabes que dicen que sin importar qué
tan lejos se vayan, los gatos siempre son capaces de encontrar el
camino a casa?
-No… pero yo no quiero que el mío se aleje ni un tantito…-
sonrió aplastándose mimoso contra él y cogiéndolo
en brazos para salir corriendo de nuevo hacia la salida del instituto.
Se quedó parado entrando en los baños al escuchar
pasos -Casi la cago…- se rió observando cómo
pasaba Lorenz con la profesora de educación física
de nuevo -Pera… que no quiero que nos suelten el rollo…
- Vale....... – le susurró, acariciándose contra
él, con una sonrisita divertida en los labios, y lamiéndole
la oreja. No podía evitarlo.
-Oye!... gato malo…- se rió deslizando la mano entre
sus piernas y metiéndole mano de mala manera, transformando
la espera en el momento ideal para besarlo y acariciarlo -Me gusta
cargar gatitos… no pesan…- se rió asomando la
cabeza por la puerta de nuevo -Ya podemos huir… en plan ninja…
- Anda corre – lo animó sin dar señales de
pensar en bajarse, riendo suavemente. – Así parece
que me raptaras....
-Puedes decir eso si nos cojen…- se rió echando a
correr y saliendo escaleras abajo apoyándose en la pared
al llegar a la salida y dejándolo resbalar contra su cuerpo
y apretándolo para sentirlo bien, riéndose por lo
que hacía -Tenemos que ir a los entresuelos… Está
allí la peluquería. Takuya sólo abre desde
las diez hasta las siete de la mañana…. Así
que por la mañana y por la tarde está con Inoue haciendo
tatuajes en la peluquería - Dusk se rió por los horarios
del local de su amigo.
- ¿Alguna vez duerme? – preguntó, pensando
en el terror de que le entrase sueño mientras hacía
algún tatuaje o un piercing que era peor. - ¿Por qué
ya no trabajas allí?
-Duerme por la mañana y por la tarde hasta que alguien quiere
hacerse un piercing o un tatuaje…- aclaró riéndose
de pronto por la cara que tenía cuando los hacía -Y
los piercings tambien los hace Inoue o yo- se pasó la mano
por el pelo revolviéndoselo un poco -Bueno es que prefiero
estar contigo y me llega el dinero, así que me da igual…
era más que nada por estar allí. De todos modos, sólo
voy cuando tengo que agujerear- se rió maldito -Agujerear
mola…
- Eres un maldito. Si algún día me hago un piercing........igual
te lo pediría a ti. – se rió, pensando en Takuya
medio dormido e Inoue vengándose.
-Jo… pero a ti me dolerá hacértelo…-
se rió mirándolo mientras se acercaban al local lleno
de posters con peinados psicodélicos en los cristales -En
realidad casi no duele… depende el sitio… en la lengua
no te lo hagas que me traumo…- se rió pensando en los
días que tendría que esperarse después antes
de poder besarse siquiera.
Abrió la puerta sin más dilación -Hola!!-
dijo cogiendo unos rulos de la bandeja y lanzándoselos al
paquete a Takuya dejando que Inoue lo besuquease -Traje a Reiji
para que lo conozcais- dijo feliz arrastrándolo con él
de la mano aunque sin poder desasirse del abrazo.
-Hola- la chica de cabello rojo por el contrario esta vez le sonrió
–Vaya, sí que eres guapo de cerca eh… no sé
si no cambiaré de novio… por uno menos inútil!-
frunció el ceño espachurrando al rubio.
-Que ya me levanto…- el moreno se levantó pesadamente
-Yo soy Takuya- dijo besándole las mejillas. El rubio sonrió
un poco rojo sin saber por qué y frotándose la nariz.
- Y yo soy el nuevo y mejorado Reiji..... – les sonrió,
bastante aliviado de que lo recibieran de ese modo. A pesar de todo
lo que le había dicho el rubio, no había podido deshacerse
de los nervios. – Pero yo no puedo cambiar de novio. Tengo
una condición médica que me impide alejarme de Dusk
por más de un par de minutos, así que....habría
que compartir. – se rió un poco inconsciente.
-No gracias!- el rubio se rió tirando de sus manos para
espachurrarlo como si la pelirroja no estuviera amarrándolo
a él.
-Uy yo ya voy sobrando aquí, que sois unos pegajosos…
ya se os ve…- se rió mirándolos a ambos.
-Reiji se remasteriza…- el moreno sonrió levantándose
para abrir una de las agujas -¿Seguro que te quieres hacer
un tatuaje? Mira que duele…- se rió sin mirarlos.
-No será tan doloroso como atravesarse los pezones ¿verdad?-
se rió frotándose los aritos inconscientemente.
-No! No le hagas caso- la pelirroja se rió cogiendo a Reiji
de los hombros y llevándoselo con ella -Déjame que
te retoque las mechas ¿vale? Y te recorto el pelo…-
se rió arrastrándolo a la silla.
- Pero....no tengo dinero y además, no quiero cortármelo
demasiado... – explicó el chico, un tanto preocupado
por dejar solo a Dusk cuando le iban a hacer un tatuaje, aunque
sonrió pensando que ya lo consolaría luego.
-Pero si no te voy a cobrar ¿Que no eres el novio de Dusk?
Ya te reservé la hora ahora… no te queda más
remedio- se rió sentándolo y disponiéndose
a lavarle el pelo -No voy a cambiarte el peinado, sólo a
mantenerte el corte y a rehacerte las mechas… tú tranquilo…
Dusk se rió subiéndose encima de él en la
silla y besándolo hasta que la pelirroja levantó la
manguera de la ducha empapándole la cara -Ah… cabrona!-
se rió sin apartarse hasta que no lo hubo besado en condiciones
-Coño… guarra…
-Guarra no, que te acabo de lavar…
El rubio se sentó de nuevo junto al mayor abriéndose
los pantalones y bajándose un poco la ropa interior. El moreno
se la levantó mirando -Anda… mira como te ha crecido
ya… No te preocupes Reiji, aún está en edad
de crecer…
-Para …- el rubio se puso rojo tapándose -A él
le gusta mucho, gracias por preocuparte…- se rió sin
poder evitarlo finalmente.
-Eso, tú calla, no creas que tienes un menhir…. -
se rió la pelirroja.
-Zorra…- el moreno se rió agachándose para
no ser agredido por un bote de tinte -Dusk… fúmate
un porro, así duele menos…
Reiji se rió sin poder contenerse y no viendo razón
para hacerlo, añadiendo luego. – No peleen....ya sé
que es atractivo, pero no se olviden que es mi novio.... Y por cierto,
pienso que es precioso así como está – comentó,
girando el rostro para mirarlo. – Si te duele mucho piensa
en la compensación.
-Mejor no que seguro que se me levanta y ya Tayuka se lanza como
un loco a comérmela con la excusa de que está cute…
ay!... seguro que eso no tenía que doler tanto… joputa…-
el rubio se rió, conteniéndose los deseos de frotarse
la zona.
-Cuidado Dusk, síguele diciendo que es gay y acabarás
con la aguja hasta la vejiga…- se rió la chica secándole
un poco el pelo al moreno y señalándole otra silla
donde iba a recortarle el pelo -La pongo frente a Dusk para que
le veles el sufrimiento…- se rió.
-Gracias Inoue, tú sí que me quieres…- el rubio
se rió con el porro en los labios sujetándose la ropa
con una mano mientras el moreno le tatuaba sin dibujar encima siquiera
-Eh… te queremos pedir una cosa…
-¿Hm?- el moreno le quitó el porro fumando él.
- Pues.....supongo que ya Dusk te habrá dicho lo de la banda,
¿no? Y... – Reiji se mordió el labio inferior
nervioso por tener que pedirlo él. Por lo general nada le
daba vergüenza pero luego de cómo lo habían visto,
a lo mejor y pensaban que se estaba aprovechando del rubio. –
...necesitamos un lugar donde tocar. Dusk me dijo que tal vez nos
prestarías el local.
-Este viernes- dijo el rubio riéndose por su forma de completar
la petición.
-OK…- el moreno le limpió un poco la zona siguiendo
como si nada -¿Y qué vais a tocar?
-No saben, aún no han tocado juntos ni una sola vez- el
rubio se rió como si nada -A lo mejor viene un profesor nuestro…-
dijo sin poder evitar que le diera más la risa –Oye,
que me devuelvas mi porro!- se lo quitó fumando él
de nuevo. -Ni que te doliera hacer tatuajes.
-¿Un profesor?- la pelirroja se rió a carcajadas
-Vaya sitios para llevar a un profesor ¿es enrollado?
-Yo no diría enrollado…- el rubio levantó una
ceja.
-Vais a usar mi local de garaje… sois unos aprovechados…-
se rió el moreno entre dientes -Como me salga la gente corriendo
veréis… os tatúo "gay" en la punta
a todos.
- Ouch! – Reiji los miró, aún echando la cabeza
hacia atrás con uno de los movimientos de la chica sobre
su cabeza. – Preferiría pasar de eso, pero....mejor
ni imagino lo que haría el profesor...
-Tú trata de tatuarle la polla a Arai…- el rubio se
rió notando como ya lo limpiaba y miró para abajo
-Está todo rojo… eres un sádico… y me
duele…- se rió observando cómo le ponía
la vendita -Mejor trata con Kiri jijiji
-¿Y ese quien es?- preguntó la pelirroja aún
secándole el pelo a Reiji.
-Es el nov… io del profesor, que va en la clase de Arai y
es Psycho pero a mí me cae bien y me regaló una sandía-
se rió después porque lo había dicho aunque
se suponía que no debía hacerlo, pero a ellos les
daba igual seguro.
-Ah… si te regala una sandía ha de ser buena persona
claro- el moreno se rió sentándose y poco a poco acostándose
cruzado de brazos -Ya haré algunos carteles para que los
pongáis por ahí y a las once os quiero allí
como un clavo para empezar a y media… traed a toda la gente
que podais como compensación…- dijo con los ojos cerrados.
-Que sí hombre… Oye, no me puedo abrochar los pantalones,
me duele…
- No te los abroches, así te ves mejor. – le sonrió
su novio desde la silla guiñándole un ojo. –
Y Dusk piensa que todo el mundo es buena persona. Soy prueba viviente
de eso....
-Es que no hay muchas malas personas por el mundo…- el rubio
se rió recostándose encima de Takuya que lo rodeó
con un brazo -No vayas a meterme mano con eso de que estás
dormido ay! … joputa…- se volvió aplastándole
los testículos y se apartó riéndose.
-Nena, me ha dado en tus huevos…
-Oye, no le estropees lo único útil que tiene…
Ya estás, Reiji…- se rió recolocándole
aún un poco el pelo.
-Qué guapo!- el rubio se subió encima sin darle tiempo
ni a verse él mismo, besándolo.
-Dios, qué pegotes… largo! Que vendrán clientes.
- No importa…- el rubio protestó aún sin soltarse.
-Sí importa… largo! Vamos! Y a ver si haces el favor
de venir más! - dijo pegándole con un paño
en la cabeza.
-Reiji protégeme… estoy rodeado de trogloditas…
- Yo te protejo hasta de ti mismo. Cuidado y no te hagas daño...
– le aconsejó por el sitio donde tenía el tatuaje,
besándolo igual. – Gracias por todo.... – se
rió aún intentando mirarse en el espejo por encima
de Dusk.
-Bueno, vamos, ya que nos echan… de paso podemos ir a clase
un poco por variar…- se levantó sonriendo porque no
le dejaba verse y le pasó un porro prendiéndolo después
y devolviéndoselo de nuevo, riéndose y sintiéndose
baka.
-Venga, ya nos vemos el viernes o cuando queráis- la pelirroja
los acompañó a la puerta echándolos disimuladamente,
aunque riéndose mientras su novio levantaba una mano como
todo acto de despedida.
-Abur- el rubio se esperó a que lo besara y se rió
cogiendo a Reiji por la cintura y bajándose los pantalones
aún más de lo normal en él.
-Cuidado, que no se te caigan- se rió la pelirroja antes
de cerrar la puerta.
- Yo preferiría lo contrario – le susurró Reiji
al oído, pasando un dedo por el borde de los mismos, sonriendo.
- Quieres que me suba los pantalones?- el rubio se rió,
frotándose la oreja, rojo.
- Desde luego que no. Me refería a lo contrario. ¿Quién
querría obstaculizar semejante vista? – comentó,
sonriendo de la misma manera, divertido con el color de su rostro.
|