| Capítulo 82
The First Song is Just For You
Arai se metió la otra mano en el bolsillo y soltó
la de Kinsei sacándose la sudadera y tendiéndosela
a Kinsei al notar que lloviznaba. Se quedó frente a él
mirándolo -No te mojes…- dijo como si él fuera
impermeable sin cambiar el gesto ni un ápice y metiéndose
un chicle en la boca segundos después, mirando al suelo.
Kinsei lo miró de pronto, como desconcentrado, tomando la
sudadera a pesar de aquello. – Tú también te
estás mojando, te resfriarás – objetó
como si una sudadera fuese a evitar cualquier problema de salud.
-No tengo frío… úsala- dijo pensando que después
de todo si se ponía enfermo, seguro que no podía verlo
ni de milagro -Está lloviznando…
- Está bien...... – acepto poniéndosela, más
bien porque sabía que no iba a ceder, metiendo las manos
bajo el borde de la misma y mirándolo de soslayo a cada paso.
- ¿Estás enfadado, Arai?
-No- el moreno lo cogió por los hombros caminando hacia
los soportales y cobijándose en ellos para tratar de no mojarse
y sonriendo levemente al ver cómo le quedaba de grande la
sudadera asegurándose de que no se le notara.
- Oh....qué bien – sentenció serio por no saber
qué más decir, pero si no estaba enfadado, mejor ni
le hablaba de lo que había sucedido antes. Lo miró
de nuevo, preguntándose por qué sonreía y más
aún, por qué trataba de ocultarlo.
-Te queda muy grande…- dijo al encontrarse descubierto poniéndose
serio de nuevo y sin mirarlo ni dejar de caminar entrelazando los
dedos en su pelo -No sé por qué me gritas… y
menos delante de la gente…
- ¿Eh? – lo miró sorprendido por la súbita
revelación, y bajando la mirada rojo, decidiendo contestar
primero lo de la sudadera como para conseguir tiempo. – Eres
más grande que yo.....Y sólo te grité porque
me puse nervioso, me da vergüenza y reacciono.....Es mi personalidad.
– finalizó de pronto, algo molesto consigo mismo por
cohibirse así.
- … por eso no me enfado- el moreno le acarició el
hombro apretándoselo un poco -Pero estoy molesto… ya
se me pasa…
Kinsei alzó el rostro, observándolo aún contrariado,
aunque más bien decaído. - ¿Realmente te gusto,
Arai?
-Mucho…- el moreno de pronto sintió un miedo extraño
en el pecho notando como si se le encogiese el estómago -¿Por
qué?...
- No lo sé, me la paso molestándote aunque no es
mi intención – explicó, bajando de nuevo la
mirada y observando las gotas de agua golpear el cemento, ahora
un poco más frecuentes. – Es como soy, y si no te gusta.....
-No me gusta que me grites delante de la gente… no soporto
hablar… Si encima me gritas, se me quitan más aún
las ganas…- suspiró pensando en lo peor, cómo
no -No se supone que sea todo perfecto…
- No, no se supone pero....- se giró, deteniéndose
de pronto delante de él, como si lo fuera a mirar, pero insistentemente
observando la lluvia en vez de eso. -....no lo hago a propósito,
me pongo nervioso.
El moreno alzó una mano notando cómo se mojaba la
palma -A mí no me importa… que pase esto... no es nada
importante…- aseguró apoyando después la palma
en su pecho y dejándole la huella mojada en la tela azul,
aparentemente con algún significado que probablemente sólo
él comprendía y miró la marca atentamente alzando
la vista después a sus ojos.
El chico le devolvió la mirada por fin, aunque sin comprender
realmente qué quería decir con eso. – Puede
que sea cierto, pero si sigue pasando....¿no se te va a acumular
hasta que te enfades de veras? – continuó aún
preocupado.
-No… se va…- el moreno se levantó la camiseta
frotando la marca de agua con ella secándola y lo abrazó
contra él, acariciándole el pelo con suavidad -¿Te
enfada como soy?
- A veces, pero también.....se va – murmuró
utilizando sus propias palabras y enrojeciendo sólo porque
lo estuviera abrazando.
-Entonces ya lo sabes…- dijo como haciéndole ver que
ya tenía la respuesta antes de haberle preguntado y sin soltarlo
como si por deshacer aquel abrazo fuesen a separarse para siempre.
Arrastró las manos por sus brazos soltándolo al fin
y besándole la frente -Vamos… no sea que nos descubran…
- ¿Te quedas conmigo esta noche...verdad? – preguntó
sin mirarlo al proponérselo y metiendo aún más
las manos bajo el borde de la sudadera, envolviéndolas con
ella, sintiendo algo de frío.
-Sí…- el moreno lo rodeó por los hombros de
nuevo, observándolo de soslayo -¿Tú también
vas a entrar por la ventana?- preguntó mirando los playeros
de Kinsei y notando que estaban un poco mojados de los charquitos
que comenzaban a formarse -Es extraño que tus padres no entren
nunca en tu cuarto…
- No...cierro con llave, ya se acostumbraron a no entrar. Al menos,
no sin tocar la puerta antes. Estoy estudiando.... – le sonrió
un poco comentándole la excusa que siempre utilizaba aunque
muchas veces fuera cierto. – Es que no los conoces.....tengo
que portarme así o se la pasarían entrando por cada
detalle....
-Qué pesados…- el moreno hizo un globo azul con el
chicle deslizando una mano por las cadenas que llevaba en los jeans
y haciendo que entrechocasen -No me había fijado en que cerrabas,
mejor… no quiero que hagan un drama…
- Te lo he dicho varias veces... – lo miró de reojo
alzando una ceja, aunque no enfadado. – Y yo tampoco quiero...
-Estaría pensando en otra cosa… - lo miró de
soslayo acariciándole el pelo de nuevo y pegándolo
a él mientras caminaban, rozando la mejilla contra el cabello
negro -Quiero probar eso con Reiji…- dijo de pronto como si
llevase un rato ya pensando en aquello -Pero hace mucho que no toco
sin estar solo…
- Seguro lo harás muy bien, puedes practicar antes... –
se recostó contra él sonriendo, enrojeciendo de nuevo
claro. – Quería......quería pedirte que tocaras
algo para mí, quiero escucharte....
-Vale… tocaré primero para ti- el moreno sonrió
un poco apoyándole la mano en la mejilla y acariciándosela
con un dedo -Mañana después de ir a la comisaría…y
a mirar un piso… podemos ir a mi cuarto ¿quieres?
- Sí! Eso....sí, me gustaría... – bajó
la voz luego de la emoción inicial, sintiéndose aún
más cohibido y riñéndose mentalmente por no
saber controlarse.
El moreno se rió sin separar los labios levantándole
la cara y deteniéndose para besarlo con suavidad. Le acarició
la mejilla de nuevo mientras se separaba -Sube… cuidado, no
te caigas que está mojado...- dijo levantándolo él
mismo finalmente después de toda la advertencia.
- No...iba a caerme – contestó necio y rojo, trepando
por la ventana ya, y asomándose para ver si Arai necesitaba
ayuda, extendiéndole una mano.
El moreno saltó a la verjita y le tomó la mano ayudándose
para subir -Ya… pero yo quería ayudarte- el moreno
pasó al interior de la habitación cerrando la ventana
procurando no hacer ruido y descalzándose, para no mojarlo
todo. Se sentó en el borde de la cama sacándose la
camiseta y secándose el pelo con ella.
- No hagas eso...tengo toallas – le recriminó el chico,
al menos, acordándose de no alzar la voz, y buscando en uno
de sus cajones para ofrecerle una. La dejó en su mano, procediendo
a quitarse la sudadera mojada aunque a decir verdad, hubiera preferido
seguir con ella puesta. Se sentía como si Arai lo abrazase
constantemente pero sin la vergüenza de tener que pedírselo.
Arai se pasó la toalla por el pelo entonces, aunque ahora
ya casi lo tenía seco y se levantó apoyándola
en la cabeza del otro moreno, secándole el pelo tan vez con
demasiada delicadeza para lo que quería conseguir y acercándose
para pegar su mejilla a la de Kinsei -¿Qué musica
te gusta?- preguntó de pronto.
- No....no lo sé, no escucho música.... – contestó
nervioso por tenerlo tan cerca de repente y absteniéndose
de decirle que para eso había más toallas. Pero esto
era agradable. – Quiero decir....me agrada que no sea muy
estridente y...no sé.... – continuó más
cohibido aún por ser ignorante en la materia.
-Bueno…- dijo aliviado de que no le dijera que le gustaba
el techno o algo peor como el hip-hop y sonrió de pronto
-Era para tocarte una que te gustara… pero no importa, ya
sé cual…- movió la cara bajando los labios a
los suyos y acariciándose con ellos cerrando los ojos. Se
apartó con la toalla en la mano sin saber donde dejarla,
porque de ser su casa la habría tirado al suelo.
- Está bien...... – murmuró Kinsei como ensueñado,
tomando la toalla para colocarla sobre el respaldo de la silla de
su escritorio. De todos modos, estaba seguro de que tocara lo que
tocara Arai, sería agradable.
El moreno se apoyó detrás de él acariciándole
las caderas y subiendo las manos por dentro de su camiseta hasta
quitársela mientras le besaba la nuca. Se enderezó,
acariciándole el pecho con las yemas de los dedos -Le diré
a Reiji que venga a mi casa por la tarde…
- ¿Quieres que esté contigo? – le preguntó,
más bien indirectamente averiguando si deseaba que se fuera
a su casa luego de acompañarlo, y enrojeciendo de pronto,
avergonzado murmurando. – No pienses en Reiji mientras haces
eso......
-¿Qué?- el moreno se quedó como si le pegasen
con algo. ¿Que ahora le iba a controlar el pensamiento? Se
rió un poco de pronto comprendiendo, tal vez por primera
vez -No estaba pensando en él, pensaba en mi guitarra…
y claro que quiero que vengas… me lo prometiste…
- Sí, claro... – le sonrió, aunque desviando
la mirada a último momento, rojo por no acordarse. –
Me alegra que hagas esto.... – aseguró, colocando sus
manos sobre su pecho de pronto recordando que seguía con
la ropa mojada encima, pero sin hacer ningún movimiento por
separarse.
- Pero no quiero que nada nos distancie… por eso quiero que
estés siempre conmigo…- Deslizó una mano por
su abdomen desabrochándole el pantalón y se agachó
poco a poco besándole la espalda mientras se los bajaba pegados
a la piel por el agua. Se arrodilló en el suelo girándolo
y apoyando la cara contra su abdomen.
- Arai..... – bajó el rostro, el cabello cayendo a
los lados, ocultando su casi permanente rojez desde que estaba con
el moreno. – Nada nos va a separar. Yo siempre voy a estar
contigo. Encontraremos la forma de hacer todo lo que deseamos sin
alejarnos.
El moreno se levantó abrazándolo -¿Y tus amigos?-
preguntó de pronto separándose un poco y quitándose
los jeans al parecer no muy preocupado por que se notara que se
había empalmado. Los dejó caer al suelo y las cadenas
chocaron en el parqué -Lo siento…- dijo por no haberse
dado cuenta del ruido que iban a hacer y sentándose en la
cama para luego recostarse de medio lado mirándolo.
- No...no te preocupes...... – respondió observando
sin poder evitarlo la entrepierna del moreno y quitando la mirada
enrojeciendo más, y sintiéndose acalorado a la vez.
Se subió a la cama con rapidez, intentando no mirar, y cambiando
de tema como si no pasara nada. – Mis amigos...¿qué?
¿Quieres que los invite? A.....tu presentación?
-No…- el moreno levantó las sabanas tapándose
ambos con ellas hasta la cintura y lo miró aún a los
ojos -¿No te vas a poner el pijama?- preguntó extrañado
de pronto y subiendo el edredón por si tenía frío
-Pensaba en si no los echabas de menos…
- No...bueno, los veo todos los días en clase....¿Te
molesta? ¿Qué....los vea? – preguntó
por si se ponía celoso, aunque a decir verdad tampoco eran
tan unidos. Pero lo peor es que ahora sólo podía pensar
en que debía ponerse el pijama pero Arai ya lo había
tapado, y no sabía cómo hacer. – Tal vez...debería
ponérmelo..... – murmuró, sin salir de debajo
de las sábanas, mirándolo para ver si se apartaba
un poco.
-Yo no quiero que te lo pongas… si esta cerrado con llave…
¿no duermes así en verano?- lo miró a los ojos
de pronto seguro de que no -Pero no te pongas la camiseta…-
dijo levantando un poco las sábanas y observándolo
de arriba abajo -No me celo… por esas cosas.
- Pero...me dará frío. Y tú también
deberías usar algo, te enfermarás. – lo riñó,
además porque le daba vergüenza. Ya se habían
visto desnudos antes, pero seguía pensando en el empalme
de Arai y se estaba excitando y tampoco quería que su novio
pensara que era un pervertido, y que se excitaba con cualquier cosa.
-No creo, vamos a estar abrazados…- lo miró a los
ojos tapándolo de nuevo y ya decidiendo por él porque
veía que si no, no lo haría en la vida. -¿Tienes
frio?- preguntó abrazándolo ya por si acaso y pegándolo
a su pecho sujetándole la cintura y subiendo la mano apenas,
apoyando las yemas de los dedos en su espalda. Sonrió sintiendo
que lo quería aunque sin decir nada y apretándolo
contra él.
- No, estoy bien – murmuró el chico que más
bien estaba demasiado nervioso como para sentir frío, ocultando
su rostro en el cuello del moreno, abrazándolo de vuelta.
-Pues duerme… - le sugirió viendo la hora en el despertador
y bajando la mano a sus nalgas deslizándola bajo la ropa
interior y pegándolo más a él cerrando los
ojos y prendiendo la música en el reproductor, sintiendo
que sino, no podía dormirse y mucho menos tras lo sucedido
con sus padres.
- Ya.....duerme tú también. – le contestó
estremeciéndose un poco y cruzando ligeramente las piernas
como si aquello previniese cualquier posibilidad de empalme por
su parte, susurrando luego. – No tan alta.... – por
la música. A él no le molestaba pero tampoco deseaba
que sus padres vinieran a quejarse.
-Creía que estaba baja…- el moreno la bajó
aún más volviendo a colar la mano bajo la ropa interior
del otro apretándole un poco las nalgas y acariciándolas
después -Prefiero acariciarte hasta que te duermas…
- Va...vale – accedió el chico más nervioso
aún, y ahora preguntándose si no había exagerado
con lo de la música.
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