| Capítulo 79
A Proposal
Lorenz estaba apoyado en uno de los potros del gimnasio fumando
como siempre y tomando notas como poseso con aquel asunto, de vez
en cuando entremetiendo los dedos en su cabello con la mano en la
que sujetaba el cigarro. Se quitó las gafas dándole
otra calada al cigarro y apoyándose en la mano con los ojos
cerrados.
Arai lo miró y después desvió la vista hacia
la puerta que acababa de abrirse, levantando la mano con la que
sujetaba la de Kinsei para saludar a los dos rubios y a Reiji que
acababan de llegar, extrañamente juntos.
Reiji pasó por enfrente del profesor sonriéndole
y casi rozándolo aunque como distraídamente, saludando
en general con un simple. – Hola – a lo que Reiji rió
cómplice con Dusk, aunque en realidad no era algo gracioso,
pero tal vez era efecto de tantos porros y lo haló para ir
a sentarse junto a Kinsei.
El chico los miró como con sospecha, saludando de nuevo,
igual porque no consideraba un saludo el que Arai le hubiese levantado
la mano.
Lorenz se volvió entonces porque para ser sincero, creía
que habían entrado Dusk y Reiji y como solían tener
la lengua uno en la boca del otro ni se molestaba ya en saludarlos
hasta que ellos no lo hacían antes -Buenas noches a todos…-
concedió a saludar entonces cerrando la libreta sin pasar
desapercibido el roce sonriendo leve… y extrañamente
-De nuevo vais a tener todos el placer de disfrutar de mis apuntes…-
dijo pasándoles fotocopias y todo lo que habían conjeturado
acerca de lo investigado ese mismo día.
-Jo … sensei… yo creía que se había ido
a hacer guarrerías, no apuntes…- el rubio se rió
-Si lo llego a saber, no le ayudamos a escaquearse con Kiri…
pa’ que nos den tarea extra…
Arai, que ya había estado mirando las hojas antes con Kinsei,
sonrió bajando la cabeza pero más que nada por la
sugerencia a su parecer descabellada de que se hubieran ido a hacer
sexo por ahí.
-Siento decepcionarlo Dusk… tendrá que conformarse
con la tarea extra… y usted verá si me cubre o no…
está en su mano… - sonrió de un modo que haría
que el mismo diablo lo encubriera, haciendo que Dusk asintiese con
la cabeza pegándose a Reiji. -Kiri quiere proponernos algo…
pero lo entenderán mejor cuando lean esas notas…- aseguró,
pasando la mano por la espalda del rubio hasta uno de sus hombros.
- Entonces...deberíamos leerlas ya – afirmó
de pronto Kinsei, aunque ya había empezado, pero por si Dusk
y Reiji empezaban con sus eternas bromas y no llegaban a nada nunca.
Tampoco es que lo emocionara tanto claro, pero al menos esperaba
que no hubiese un examen al final.
- Ya vamos, Kinsei.....sensei- Reiji lo codeó, riéndose
porque rimaba, y notando el color rojo en el chico, aunque esa no
había sido su intención.
Luego de un tiempo de estar leyendo, el suficiente para que terminasen,
Kinsei simplemente dejó las notas sobre su regazo, pensativo
y serio, aunque no comprendía del todo. La voz de Kiri lo
sobresaltó al interrumpir el silencio.
- Estaba pensando....que tal vez sería buena idea realizar
una sesión frente a las tumbas. Es posible que no suceda
nada, ya que este parece ser el centro de todo, pero......también
puede ser que nos aclaren algo. Por qué están aquí
y....lo que es más importante, ¿qué desean
que hagamos realmente?
-Buff…. A mí me acojonan los cementerios tío…
no me mola nada… y encima por la noche… no sé…
estará cerrado ¿no?
-Claro… - dijo Arai que por su parte estaba más que
decidido a ir -Hay que ir… no podemos quedarnos simplemente
esperando a ver a quien matamos a la próxima…- dijo
sintiendo un golpe en el pecho de pronto y bajando un poco la cabeza
molesto de pronto por haberse expresado en alto.
-Tienes razón… no sé… pero me empieza
a dar pena la vieja de las melenas….
-Vieja…- Lorenz se rió mirando la fotocopia aunque
no se veía muy clara, no parecía tener muchos más
años de treinta y cinco o algo así -Bueno… ¿quien
se opone?- dijo con aquel modo de preguntar forzando la aprobación
de todos.
- Yo estoy con Arai, si no vamos.... – exclamó de
pronto Kinsei, empezando a bajar la voz sintiéndose un poco
agresivo, pero lo cierto es que cada vez estaba más harto
de la situación.
- Y yo estoy con Dusk, por eso voy – sonrió Reiji,
como si el rubio fuera lo más valiente del mundo, aunque
en realidad distrayéndolo un poco para que no estuviera muy
asustado. – Pues ni modo, a lo mejor y te cambio la manera
de ver los cementerios...
- Entonces debemos irnos ya, están en zona rural. –
explicó Kiri, añadiendo con una sonrisa que no parecía
demasiado molesta. - Y por otra parte, tal vez a los habitantes
no les hagamos mucha gracia, sentados alrededor de esas tumbas.
-¿Ya?!! ¿Hoy?! ¿No mañana?! No, hoy
no! Hoy no hicimos el amor… sólo he follado tres veces
aún no quiero morirme…- el rubio bromeó, aunque
estaba increíblemente creepeado, pensaba que al menos le
iban a dejar un día para asimilarlo. Arai le pegó
con un pie en la pierna para que no dijera esas cosas pensando que
seguro y a Reiji le iba a molestar.
-Yo no sé si Kinsei puede ir hoy, él tiene unos padres
que se preocupan en casa…- dijo de pronto el moreno sintiendo
que allí no se contaba con la lógica al parecer.
- Arai! – le gritó de pronto el chico avergonzado
por quedar como un niño, aunque a la vez le gustaba que se
preocupase por él, así que bajó la voz confundido.
– No....ya estoy grande..... Pero mejor es mañana,
igual tenemos escuela.... – corrigió, pensando en que
habiendo un profesor presente, seguro y estaba de acuerdo. Aunque
fuera Lorenz se tomaba muy en serio sus clases. Demasiado, tal vez.
- Además, yo le prometí a Dusk que sacaría
su pajarito a pasear – sonrió Reiji con todo el descaro
del mundo, actuando como si realmente se tratase de alguna mascota.
Kiri sonrió, dándolos por causas perdidas, accediendo
por su parte. – Como quieran, pero no podemos dejar pasar
mucho tiempo. Incluso mañana podría suceder algo.....Así
que si vamos a esperar, les sugeriría que disfruten esta
noche. – añadió, aunque en realidad no lo veía
tan fatal, pero tampoco le parecía que los demás comprendieran
lo serio de la situación.
Arai se quedó callado de pronto sin comprender por qué
la alteración y mucho menos el grito que le había
pegado pero le había molestado. Se pasó la mano por
el pelo girando el anillo que llevaba en el dedo índice con
el pulgar, decidiendo pasar de todo.
-Eso… mi pajarito…- el rubio se rió contra Reiji
abrazándolo -Es muy delicado, requiere de mucho cuidados….
-Bueno… está decidido… entonces será
mañana. Reiji, tal vez debas probar de todos modos a comunicarte
con la guija … - dijo el profesor aunque un poco contrariado
por tener que esperar al día siguiente, aunque por una parte
estaban las clases y por otra, la hora que era y lo terrible que
pintaba llevar a esos cuatro en su coche apretados atrás.
- Ya lo hago.... – accedió Reiji sin muchas ganas,
sacando el tablero y colocándolo sobre el piso, mientras
que Kinsei observaba a Arai de soslayo preguntándose si estaría
molesto.
El chico de ojos violeta, colocó sus manos sobre el indicador
como siempre, preguntando. - ¿Hay algo que quieres que hagamos
esta noche? – con una sonrisa, como si realmente se tratase
de un juego, pero ya se estaba acostumbrando y de todas maneras,
esperaba que no les contestase nada, si la última vez los
había mandado a dormir. La pieza se movió, curiosamente
dando la misma orden de la noche anterior. Y el chico alzó
la mirada, aliviado. – Pues nada, o está cansada o
ya la hartamos.... – se rió de todos modos.
-O cree que ya estamos haciendo lo correcto, tal vez mamá
está orgullosa de sus chicos…- el profesor sonrió
levemente ajustándose las gafas en el puente de la nariz
-Bien… pues si no hay nada más, podemos irnos …
Si mañana no nos vemos por la mañana… estén
todos en la puerta del colegio a las ocho y media… saldremos
pronto hacia las afueras… así nadie tendrá queja…
excusa o lo que sea… Y si no, simplemente quedará excluido
de esta sesión con lo que ello comporte… ¿comprendido?
No estamos jugando al parchís…
El rubio se quedó mirándolo y desvió la vista
medio nervioso -Cogido… - dijo asintiendo después y
viendo cómo Arai se levantaba sin más para irse.
-Vamos…- dijo tan solo el moreno que aun sujetaba la mano
de Kinsei -Hasta mañana…
- Hasta mañana.... – se despidió el chico,
sin atreverse a reñirlo por llevárselo así,
pero seguro y aún estaba molesto.
- Uff! Mamá no debió escogerme, ¿qué
no sabe lo difícil que es para mí estar a tiempo?
– bromeó Reiji, cerrando el tablero, aunque por nada
del mundo pensaba faltar.
Por su parte, Kiri permaneció en silencio, aún analizando
lo que estaba sucediendo. Estaba un poco ansioso por que llegara
la noche siguiente.
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