Capítulo 77
Things Are Picking Up
Un tiempo más tarde, el rubio se dejaba caer nuevamente
sobre uno de los sillones en el piso de Lorenz, el gato colocándose
inmediatamente sobre él. – De veras, tu vecina debe
estarse preguntando qué sucedió con su mascota. –
comentó sin demasiado interés, acariciando al animal.
El moreno cerró la puerta del baño a sus espaldas,
no había podido evitar tomar una ducha. Se abrochó
la cintura del pantalón frotándose el cabello con
una toalla -¿Quieres tomar algo aquí y esperar a la
comida para salir? Creo que hay… casi de todo ¿Qué
desayunas?...- preguntó apoyándose en el marco de
la cocina y dejando las gafas un tanto empañadas sobre una
de las mesitas.
- Creo que huevos estaría bien....- le sonrió levantándose
de nuevo y haciendo que el gato saltase de sobre sus piernas. –
Pero no quiero ponerte en ningún trabajo. Puedo hacérmelos
yo.
Lorenz sonrió un poco extrañamente mordiéndose
el labio inferior para contener la risa -No… yo lo haré…-
encendió la cocina vertiendo aceite en una de las sartenes
y lo miró haciéndole una seña para que se acercase
más -Le dejo que me esclavice…- se rió levemente
escuchando el timbre -¿puedes abrir mientras busco una camisa?
- Eso no es un muy buen esclavo – bromeó el rubio,
deslizando una mano por su brazo. – Vaya a vestirse entonces...
– accedió, dirigiéndose a la puerta y abriendo
sin más, y sin decir nada tampoco.
El moreno sonrió entrando en la habitación y abriendo
el armario para buscar una camisa limpia.
-Oh… hola…- una chica lo miró riéndose
-Si me dejas pasar… trabajo aquí…- sonrió
nerviosa apretando un poco el bolso en la mano -¿No está
el profesor Lorenz?- preguntó observando al gato que se enredaba
en sus piernas ahora.
- Sí, si está, un momento – casi le sentenció
el rubio, dirigiéndose a la habitación y asomando
su cabeza para avisarle. – Izamu, hay una chica aquí,
dice que trabaja para ti – anunció, de pronto sonriendo
un poco.
-Lo hace…- el moreno se abrochó los puños de
la camisa por fin saliendo -Pasa…- le dijo a la chica que
entró por fin -Él es Kiri, mi pareja, ya te dije que
también tenía las llaves así que no te sorprendas
si lo ves… ella es la responsable de que no me desquicie…-
sonrió marchando hacia el salón.
-Encantada…- la chica se quitó el abrigo algo incómoda.
-Ah!... hay una sartén en el fuego, por favor… me
haces unos huevos…- sonrió cogiendo las gafas de la
mesita de nuevo y poniéndoselas recostándose en el
sofá y llevándose a Kiri con él a su lado.
-Sí… ahora…- dijo como agobiada sólo
de llegar.
- No te preocupes, yo me encargo de que no se desquicie mientras....
– le sonrió de medio lado el rubio colocándole
una mano sobre la pierna al profesor y susurrándole luego
al oído. – De veras.....como esclavo eres terrible.
El moreno se rió besándole los labios y mirando de
soslayo a la cocina para que la morena apartase la mirada como si
le hubieran dado una bofetada, dedicándose por fin a lo que
debía -No sé por qué… de todos modos
creo que no desea someterme…- se rió levemente pensando
en cómo irían las cosas en el instituto, o mejor dicho
en su clase pero ya se imaginaba lo que había sucedido con
los mayores….
......................................
Arai bajó las escaleras de nuevo a la cafetería como
en la ocasión anterior y de nuevo entrando bastante renegado
a aquel ambiente, sin apenas levantar la cabeza, pero no estaba
allí -"Mierda"- susurró apenas saliendo
de nuevo y encontrándoselo de frente -Dusk me dijo que Lorenz
no daba clase hoy…
- No, la tuve que dar yo.... – casi renegó bajando
el rostro colorado como si aquello fuese motivo de vergüenza.
-¿Sí?- el moreno sonrió levemente bajando
un poco la cara y levantandole la suya por el mentón con
suavidad -¿Te gustó? Eso debe de ser que confía
mucho en ti… si cree que puedes suplirlo… - carraspeó
un poco acercándose más y poniéndose serio
de nuevo como si la gente alrededor pudiera haberlo escuchado.
- No...¿tú crees?...Yo más bien creo que quiere
torturarme....bueno, ponerme tarea o...... – se quedó
callado un momento, pensando que se estaba enredando y exagerando
un poco tal vez. –Me puse nervioso.
- Seguro que lo hiciste muy bien, son cosas tuyas… a lo mejor
te exige tanto porque cree que merece la pena preocuparse por ti…
No tienes por qué menos valorarte …- dijo un tanto
molesto de pronto por eso y extendiendo la mano de pronto, dejándola
caer de su mandíbula para que la tomase.
Kinsei tomó la mano que le ofrecía un tanto confundido
por esa expresión en su rostro de pronto. – No...si
no lo hago pero igual me da vergüenza que todos me miren y...y
eso. – finalizó, no muy claramente.
-Y eso…- repitió el moreno mirándolo con una
sonrisa porque le hacía gracia su forma de expresarse -Ven…
- le pidió serio de nuevo, subiendo los escalones para subir
de la cafetería a la primera planta del edificio -Dusk se
empeñó en quedar con nosotros … están
en la azotea…
- ¿Eso te molesta? Pensé que era tu mejor amigo...
– más bien se preguntó a sí mismo, dejándose
llevar de la mano.
-No sé… prefiero estar solo… solo contigo…-
se corrigió después porque seguramente si decía
que para él estar con Kinsei era como estar en soledad, lo
interpretaría mal -Antes de esto… algunas veces estábamos
juntos en la plaza… siempre insistía para que lo acompañase…
pero no es como que fuera mi amigo, supongo que ahora sí…
los cuatro… aunque tú eres mi mejor amigo…
El moreno sonrió enrojeciendo como si se tratase ya de una
reacción automática y ocultando un poco el rostro,
aunque apretando su mano. – Bueno.....seguro quiere hacerte
sentir bien, ya sabes. Yo creo.....yo creo que es bueno que tengas
otros amigos. Y tú también eres el mío.
Arai siguió caminando con una sonrisa en los labios bajando
la cara y dejando que el cabello le tapase los ojos -No creo que
pueda tener más amigos "reales" que tú…
a un amigo se lo cuentas todo… o al menos hablas de todo con
él … pero yo no quiero hablar con nadie… sólo
me interesa que tú sepas lo que me pasa… - le apretó
la mano sintiendo que iba a parecerle extraño o incluso que
mal y apretó la mandíbula bajando más la cara
-pero sí me importa lo que le pase a él…
- Pero mientras a ti te importe lo que le suceda a él, y
a él le importe lo que te sucede a ti, son amigos. Así
lo veo yo.... – comentó bajando la voz algo inseguro
al final, por si lo estaba molestando.
-No lo sé… - el moreno lo miró de soslayo parándose
para acariciarle el pelo sin tener que soltarle la mano, besándole
después la frente y preguntándose cómo es que
habían quedado ahí después de lo sucedido.
Claro, que Dusk no parecía acordarse de nada.
El rubio, que estaba sentado en el suelo de la azotea se sacó
el jersey tirándolo en el mismo y se acostó con el
pelo hecho una maraña -Menos mal que salió el sol
hace una hora ya… si no estaría mojándome…-
se rió tapándose la cara con un brazo -michi…
- se rió llamando a su novio como un gato, tal vez a otra
persona aquello le resultaría vejatorio pero para él
era sólo un juego en el que recalcaba lo mucho que le recordaba
a un gatito Reiji.
El chico se acercó, imitando un gato y de paso un ronroneo,
acariciándose contra la mejilla de Dusk, para contestarle
luego. – Si no hubiera salido, no estarías allí,
¿cierto?
Kinsei entró, tras del moreno, sonrojándose de nuevo,
sólo de verlos ahí regados por el suelo acariciándose,
aunque no tenía por qué. Y no sabía por qué
le daba esa vergüenza ajena.
-¿Qué te apuestas a que sí estaría?-
se rió el rubio atrapándolo de pronto con brazos y
piernas despachurrándolo contra él como si fuera a
escaparse, atacándole a besos en el cuello.
Arai miró a Kinsei sonriendo y bajando la cara para ocultarlo,
levantando una mano después a modo de saludo aunque no lo
estaban mirando, sólo era para que después no le dijeran
que no lo hacía y sentándose en el recuadro del bordillo
sujetando a Kinsei de la mano aún.
-¿Ya estáis aquí?- preguntó el rubio
aún sin soltarlo y mirándolos por encima de Reiji
-Fuera… llegáis en mal momento… estaba metiéndole
mano…- dijo sólo por meterse con Kinsei cuando le vio
la cara roja.
-Siempre estáis metiéndoos mano…- dijo el moreno
a punto de levantarse e irse, pero sabiendo que bromeaba y cediendo.
- Seguro que ustedes también, pero lo ocultan, ¿ne?
– se rió Reiji apretando de vuelta a Dusk y riñéndolo
a medias. – No estarías porque yo no voy a dejar que
te resfríes. Te prefiero calentito......
- No es cierto! – exclamó de pronto Kinsei, aún
más rojo y pensando que seguro y Arai se cabreaba e intentando
corregir. – Quiero decir que sí, pero...no, pero.....No
se hace en lugares públicos!
Arai se quedó callado de pronto mirando al suelo y alzando
la vista a Kinsei mirándolo fijamente como si estuviese diciendo
la mentira más gorda del universo -Si no tienes otro sitio,
lo haces igual…- dijo como si fuera una gran verdad indiscutible.
El rubio se quedó mirando riéndose aún más
y levantándose, apretando a Reiji y dejándolo sentado
sobre sus piernas como si siempre hubieran estado de ese modo -"Yo
siempre estoy calentito si estás cerca… ¿no
ves?"- le susurró llevándole la mano a su entrepierna
y riéndose rojo porque estaba empalmado -Y también
lo haces aunque lo tengas porque cuando te entran ganas no estás
allí… Estás rojo Kinsei…
-Calla…- Arai lo miró de soslayo apoyándole
la cara contra su pecho como ocultándolo, aunque el rubio
no le hacía ni caso.
- Pues claro que estoy rojo! Es culpa de ustedes.....Y tuya también
Arai – le protestó, como si hubiese cometido un delito,
aunque dejándose ocultar igualmente.
- Ya, pero a Arai le gustas más así, te realza las
mejillas.... Yo nunca me pongo rojo, por eso balanceo – sonrió
el chico de ojos violeta, aún rozándole disimuladamente
el excitado sexo a Dusk.
El moreno se quedó a dos velas pensando en que no sabía
qué había hecho él, pero igualmente le acarició
el pelo aunque algo contrariado -Me gusta de todos modos…-
dijo sin poder evitar sonreír de pronto y bajó la
cabeza más.
- … michuuuu… - el rubio se rió aún más
rojo -No toque que estamos en un lugar público- estalló
en carcajadas maldito sujetándole las nalgas a Reiji y escondiendo
la cara en su cuello acariciándose contra él -Hueles
bien… y sí te pones rojito… en según y
qué momento… - se rió mirando a Arai y a Kinsei
-Kiri me dijo que fuera a su casa… no se pa’ qué…
Reiji retiró por fin su mano del sexo de Dusk, reído,
y respondiéndole. – Pues no muestre, ¿qué
no sabes que a los gatos luego no se nos puede distraer del objetivo...?
– se rió de nuevo, continuando. – Dice que tiene
algo para Dusk........
- ¿Algo? ¿No saben qué será? –
casi saltó Kinsei, más ansioso por cambiar el tema,
que por saber realmente la respuesta a eso, a pesar de estar aún
rojo y sonriente por lo último que había dicho Arai.
-Ni puta idea…- el rubio se encogió de hombros liando
un porro sobre una de las piernas de Reiji -Yo solo sé…-
le dio una calada para prendérselo al moreno pasándoselo
después -que como me ha dicho que puedo ir con el neko…-
le apoyó la mano en la cabeza a Reiji -entonces voy…-
dijo, porque no pensaba dejarlo solo por nada.
-Pero se fue con Lorenz esta mañana ¿no?- preguntó
el moreno que los había visto desde la plaza -¿Cuándo
quedasteis?
-No me acuerdo…- se rió el rubio como si nada.
- Antes de la reunión... – aclaró Reiji, dándole
una segunda calada al porro luego y sonriendo ante las caricias
de Dusk, como si de veras fuese un gatito, mostrándole el
porro luego a Arai por si quería, y notando la mirada asesina
de Kinsei para con el pobre objeto, y su consecuente enrojecimiento.
Pero sin embargo, Arai no reparó en ello para nada, tomándolo
de los dedos de Reiji y dándole una profunda calada devolviéndoselo
y dejando salir el humo lentamente -Hace días que no fumo…
- dijo de pronto salido de la nada y aunque no tenía nada
que ver.
-Eh! Guay! Ya no tendremos que juntar para una dentadura blanca
ni pulmones plásticos- el rubio se rió -Ahora te sigo
yo y dejo los porros…- se rió porque no pensaba hacerlo
aunque de pronto apretó a Reiji en algo que sólo ambos
comprendían -No sé cuando es la reunión …
- No es broma, es algo muy bueno. – casi protestó
Kinsei, riñéndose a sí mismo por no haber dicho
nada al respecto. ¿Qué acaso sólo prestaba
atención a las cosas malas? – Dejar los cigarrillos
es muy difícil y Arai lo hace muy bien. Y....y la salud es
importante – aclaró de una manera extraña, orgulloso
de su novio.
Reiji se rió ligeramente, dejándose apretar contento.
– Pues sí, pero yo no dejo los porros, me muero......
– respondió, pensando en que ni siquiera sabía
cómo lo había logrado por tantos días. Seguro
era por Dusk, porque cada vez que pensaba en ello.... Lo apretó
un poco más, cambiando de tema. – Es por la noche,
a la misma hora de siempre, ¿no? La reunión......
-Ah… esa reunión… ya creía que había
otra reunión…- el rubio se rió hecho un lío
-Kiri no es tan mal tío, el otro día tenía
dolores de parto y lo lleve a mi casa y estuvo agradable…
creo que lo habíamos juzgado mal.. . dijo hablando sólo
por lo que él había juzgado.
-A mí siempre me ha dado igual…- dijo Arai aunque
de hecho, al principio le faltaba poco para odiarlo y abrazando
a Kinsei, besándole la mejilla agradecido por lo que había
dicho y acariciándole el pecho.
- ¿Do...dolores de parto...? – preguntó, algo
más calmado Kinsei, aunque aún intentando ocultar
su enrojecimiento, por supuesto, sin separarse para nada de Arai.
Por su parte, no odiaba a nadie, pero el rubio lo creepeaba, al
igual que el profesor. En lo que a él concernía, ya
podían ser familia.
- Mareos.... estaba mareado, supongo que... – Reiji se rió
nervioso, cortándose antes de mencionar lo que había
sucedido ese día, y abrazándose más a Dusk
como si lo protegiese de todo mal. – Lo que pasa es que a
Dusk le pareció tan agradable que ahora quiere que hayan
chibi Kiris....... – se rió de nuevo, esta vez relajado.
-Tampoco te pases… - el rubio se rió, pensando en
la horrible visión de un montón de niños Kiri
por ahí creepeando y asesinando -No quiero saber nada de
niños- se rió sujetándole el mechón
plateado entre los labios y soplándoselo por molestar cogiendo
el porro de nuevo para darle una calada -Yo iba a comprar una sandía
y no pude…
Arai lo miró, pensando en que esa frase no tenía
sentido -¿Cuándo?
-Cuando vi a Kiri, coño!- se rió como si fuera una
pregunta mema -Estaba comprando y tuve que dejar a la sandía…
me había costado mucho escogerla…
-Es que no te entiende ni tu madre…- Arai lo miró
sonriendo y dándole en el culo con el pie.
-Mira lo que hace tu novio!! Me mete mano en un sitio público!!
-Te voy a meter el pie en el culo al final …- el moreno lo
miró esta vez sí tirándole un papel espachurrado
a la cabeza.
- Más bien, te mete pie.... -se rió Kinsei, sonrojándose
en seguida por su propia broma que no había podido controlar
y poniéndose serio, como si meditase fuertemente sobre algo.
- No te averguenzes, está bien... – se rió
Reiji, cubriendo a Dusk como protegiéndolo de más
papelazos y añadiendo. – Pero no me desvirguen a mi
plushie, morirá virgen de culo.....
Arai se rió con lo que Kinsei había dicho y bajó
la cara tapándose la boca con la mano besándole después
la mejilla.
-Yo no hago cosas de esas… pero sí, mi culo será
virgen foreva- se rió el rubio sintiendo que le dolía
con sólo pensarlo -Os dejo esos placeres a vosotros!- se
rió a carcajadas como diciéndoles que les hacía
ese favor de privarse él para beneficio suyo y abrazándose
a Reiji como si de veras fuera un peluche, aplastando la cara en
su pecho -Te quiero…hoy aún no te dije creo…
no te vayas a olvidar…
-¿Y para qué querías que viniéramos?-
preguntó el moreno finalmente
-Pa’ porque sí…- se rió como si nada
-yo qué sé… para estar juntos…- dijo encogiéndose
de hombros.
- Te quiero....me lo has dicho como una docena de veces, pero nunca
me canso de escucharlo.... –le susurró Reiji de vuelta
al rubio, acariciándole el cabello y hablando en voz alta
luego. – Porque los amigos se reúnen, ¿ne, Kinsei?
Tú sí entiendes, ¿verdad? – bromeó,
como dando a entender que Arai no tenía esas sutilezas.
- Pues...sí, claro.... – sonrió el otro moreno,
un tanto extrañado porque lo tratasen de amigo, siempre pensaba
que sólo era el novio de Arai, pero aquello lo hacía
sentir bien. Aunque claro, luego del pacto que habían hecho
la noche anterior.... Le apretó la mano de pronto, de sólo
recordarlo.
El moreno le devolvió el apretón tapando su mano
con la que tenía libre y cubriéndolo por completo,
como protegiéndolo sólo por cobijar aquella mano entre
las suyas sin saber qué decir y limitándose a mirar
el movimiento de sus dedos sobre la mano de su novio.
-Eh Arai! ¿Por qué ya no tocas?- preguntó
entonces el rubio sentándose un poco mejor y mirándolo
-Entonces nos lo pasábamos de puta madre…
-Porque la cantante lo dejó y no teníamos a nadie
que nos gustase… y yo no quiero…- murmuró para
el cuello de su camiseta.
-Qué mierda… podíamos sacarnos unas pelas…
- susurró lamiéndose el piercing del labio -Yo canto
como los ángeles… ¿una de Mónica Naranjo?
-Sólo si quieres morir…- dijo el mayor riéndose
segundos después.
- No, pero creo que Dusk tiene razón, deberías tocar.
Lo haces...muy bien – Kinsei sonrió para sí,
aún recordando aquel video y ocultando un poco el rostro
por si lo estaba poniendo en evidencia o algo. Aunque luego levantó
el rostro de todas maneras, tomando valor. - Es lo que quieres hacer
¿no?
Reiji dejó de reírse por un momento, mientras “atrapaba”
a Dusk para que no se le fuera a ocurrir cantar, y dirigiéndole
una mirada l moreno. –Eh, Arai, yo puedo cantar si quieres.....estaba
en una banda antes, con mi ex – novio- apretó aún
más al rubio para que no fuese a ponerse celoso. –
Era muy divertido en esa época.....
Arai apretó un poco a Kinsei contra él -"Sí,
es lo que quiero"- le susurró para que sólo él
lo escuchase -Podemos probar tú y yo primero solos a ver
cómo suena eso…- el moreno miró a Reiji sonriendo
y bajando la vista a sus botas negras sintiéndose un tanto
emocionado, cosa que no pensaba revelar -Yo ya sé cómo
cantas, te he escuchado…- miró a Reiji entre su cabello
-en un bar…- se apartó el pelo con una mano.
-Me estoy emocionando!- el rubio por el contrario, no lo disimuló
en absoluto sonriendo y sacando un poco la lengua cogiéndose
los piercings con los dientes -Yo nunca te oí Reiji…
eres malo no me cuentas…- dijo haciendo morros -y tú
eres un mal amigo!
Arai alzó una ceja pensando que antes de todo esto ni siquiera
se consideraba amigo de Dusk pero ya se veía que él
sí, así que no dijo nada.
- No pensé que estabas interesado en eso. Además,
no tenemos tanto tiempo para hablar.... – se rió, besándolo
ligeramente y emocionándose un poco también. Lo cierto
es que si no le había contado, era porque no le gustaba hablarle
mucho de su ex – novio a Dusk. Claro, que igual todo se le
pasaba en un segundo. – Supongo que debe haberte gustado,
o no querrías ni intentarlo..... – le comentó
a Arai, aunque sin dejar de apapachar al rubio.
Kinsei simplemente permaneció callado, por una vez frenando
sus deseos de expresar sus pensamientos, sólo porque Arai
se lo había susurrado, aunque sí tenía deseos
de oírlo tocar en vivo. Apuntó mentalmente el pedirle
que le tocase algo cuando estuvieran solos.
-A mí me interesa todo lo tuyo…- el rubio se dejó
abrazar besándolo -Ahora quiero escucharte cantar…
en cuanto me digáis que estáis listos os busco un
sitio- se revolvió el pelo abrazándose al moreno y
sujetándolo por las nalgas para alzarlo un poco, echando
la cabeza hacia atrás y volviendo a besarlo. Así incluso
podría ganar dinero y no seguiría diciendo que no
valía para nada, por no hablar de que estaría distraído
-¿Ya podrán los demás, Arai? Creo que el bajista
está en otro grupo… aunque igual y se pira ¿no?
-Seguramente vendrá con nosotros…- Arai miró
a Reiji -Sí me gustabas mucho, pero bueno…- dijo como
haciendo entender que de todos modos no había dicho nada
antes porque él era así.
- Gracias....- le sonrió Reiji, imaginándose lo que
quería decir, y volviendo su atención el rubio de
nuevo. – Y gracias a ti también, a lo mejor luego te
canto una canción de cuna, pero seguro y no soy tan efectivo
como tu menjurje –se rió, apretándolo como si
no lo hubiera hecho en siglos.
Kinsei los miró, pegándose un poco más a Arai
de pronto como si se lo fueran a robar, aunque claro, fingiendo
que no hacía nada extraordinario ni digno de ser notado.
El moreno se levantó y apoyó una rodilla entre las
piernas de Kinsei abrazándolo y besando sus labios profundizando
después en ellos acariciándole el pelo -¿Vendrás
a todas?…- dijo refiriéndose tanto a ensayos como actuaciones
y mirándolo serio, apoyando la frente contra la suya.
-Si él va, yo también voy!- el rubio se rió
levantándose por fin con Reiji encima incorporado y sentándose
al lado de Kinsei.
-Tú ya ibas siempre… - el moreno lo miró de
soslayo y el rubio le mostró su dedo especial sin borrar
la sonrisa.
- Y si no vas, me rehuso a cantar – advirtió Reiji
en broma, agarrándole el dedo.
- Sí....claro que iré a todas. No me las perdería.
– Kinsei asintió, un poco rojo por la proximidad de
los otros, pero igual sonriendo, con un poco más de seguridad
al final.
-Si no canta el cantante qué birria- el rubio se rió
apretándole las nalgas.
El moreno le contestó apoyándolo contra él
como si quisiera fundirlo contra su pecho y bajó la cabeza
besándole el cabello y acariciándolo sin decir nada.
-En estos casos funciona mucho mejor decir gracias…- el rubio
se rió sólo para segundos después recibir el
collejón de Arai que ni siquiera se molestó en soltar
a Kinsei, pero no pudo evitar sonreír.
-Ah! Que tratabas de seducirme con tácticas cavernícolas…
haberlo dicho….- se rió -Ya te digo que no eres mi
tipo, así que no te hagas ilusiones…
Arai suspiró –Vámonos, anda…- le susurró
a Kinsei mirando la hora -Acompáñame a comprar unas
cuerdas para la guitarra y te dejo en casa…
- Sí, vamos – asintió el moreno, aclarando
sin necesidad. – Arai no tiene que darme las gracias, no lo
hago por eso......En realidad, no tiene que decirme nada.... –
continuó, enrojeciendo de nuevo, sintiendo que hablaba demasiado.
- Ya sabemos....Y que tienen una comunicación más
allá de las palabras. - le sonrió Reiji, masajeándole
el cuello a Dusk, pensando que como siguiera sonrojándose
se le iban a quedar así las mejillas permanentemente. –
Igual, hay que ser telépata para entenderlo, ¿será?
– le guiñó un ojo, haciéndolo enrojecer
más.
- Pero yo lo entiendo, lo que pasa es que Arai es..... –
lo miró de pronto, preguntándose si se molestaría
por lo que dijera y buscando una solución intermedia. - ...especial.
– y de pronto poniéndose serio consigo mismo porque
aquello igual le sonaba mal así dicho.
Por su parte, Reiji se limitó a seguir masajeando el lugar
afrentado por la colleja, sonriendo, casi riendo un poco, al contestar.
– Pues eso decía......
-Sí… especial es… - el rubio se rió como
si eso fuera un insulto maldito abrazándose más a
Reiji como para protegerse.
El moreno se levantó cogiendo a Kinsei de la cintura para
alzarlo con él sin saber qué decir a toda esa charla
respecto a él -Por la sombra…- dijo a modo de despedida
-Mañana por la tarde podríamos probar algo, Reiji,
si quieres… - se paró un momento antes de irse.
- Claro, cuenta conmigo- asintió el chico, alzando una mano
como confirmando asistencia.
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