| Capítulo 74
Let's Get Together
Kiri se dirigía a su salón como siempre, ya habiendo
recibido las miradas que ocasionaba que llegase con el profesor,
y como siempre, pasando de todo. Se giró al escuchar unos
pasos en el pasillo, reconociéndolos a pesar de la cantidad
de alumnos que pululaban alrededor. Ya le había sucedido
el día anterior con Dusk y en menor medida, en otra ocasión.
Podía reconocer cuando uno de ellos estaba cerca, como si
estuviesen conectados por algo.
-¿Qué tal?- preguntó el rubio con el cabello
revuelto, apoyando una mano en su hombro como quien lo conoce de
toda la vida -¿Ya estás mejor?- preguntó sujetando
a Reiji por uno de los bolsillos del pantalón como para que
no fuera a escapársele y bostezó ruidosamente mirando
abajo -Nosotros no tuvimos experiencias religiosas esta noche ¿tu
y tu churri sí?- preguntó riéndose y cómo
no, imaginándose a ambos, tanto Kiri como Lorenz, llamándose
churri el uno al otro.
- No sé a qué te refieres Dusk. Cada noche es una
experiencia religiosa contigo – bromeó el moreno de
mechas plateadas, abrazándose a él, como si fuese
parte de su instinto de supervivencia.
El rubio les sonrió de medio lado, observándolos.
– Lanzamos algunos niños por el balcón si eso
cuenta.
Dusk apartó la mano de su hombro dándole unas palmaditas
como felicitándolo -Nada… debe ser lo normal ¿ritual
de antes? Para poneros a tono y esas cosas imagino…- se rió
doblándose contra Reiji y casi escondiéndose.
Lorenz volvió de la sala de profesores y sonrió extrañamente
al observar al grupo de chicos. Cogió a Reiji y a Dusk cada
uno con un brazo rodeándolos y bajando un poco la cabeza
a la altura de ambos - Son las…- atrajo a Dusk hacia él
para mirar la hora haciendo que el rubio se quedase de piedra -y
media pasadas… y no están en el salón del aula…
Cuando llegue, quiero verlos allí… -susurró
apartándose -a las doce…- dijo de pronto desviando
sus ojos grises hacia Kiri, porque había comprobado que el
chico tenía gimnasia, asignatura para él totalmente
innecesaria a esas edades y él tenía esa hora libre,
sabía que él lo comprendería.
Kiri sonrió un poco más, sin importarle mucho si
los demás se daban cuenta o no, asintiendo. Y miró
al otro rubio de pronto enigmáticamente. – Dusk...si
quieres pasarte por mi casa más tarde, antes de la reunión,
tendré algo para ti.
- Mientras no me robes al novio..... – Reiji lo abrazó
más aún, un tanto creepeado por ambos, y susurrándole
al rubio. – Mejor nos vamos, que ya no tengo recursos “especiales”
que pueda utilizar – bromeó, aunque ciertamente, tampoco
habían funcionado nunca con Lorenz, precisamente.
-No quiero, que me acojona… pero vale- el rubio se rió
-pero nada de guijas volantes y no me abuses que no soy de esos…-
se rió viendo como el profesor se alejaba hacia otra de las
aulas seguramente a buscar libros o a saber -¿Tengo que ir
solo como si fuera un secuestro o puedo llevar neko? Es que no lo
puedo dejar solo… pasa miedo…- se rió acariciando
a Reiji contra él.
- No, puedes llevar neko. Siempre es más interesante cuando
hay más personas, ¿no? – le contestó,
sonriendo de nuevo, añadiendo antes de darse la vuelta. –
No te preocupes, no te pienso comer....
-No es como que puedas…- dijo el rubio mirando la espalda
del otro y sonriendo de nuevo al ver a Arai a lo lejos con Kinsei
de la mano por el pasillo -Arai!! Kinsei!!- los llamó, alzando
una mano como si no se viese claramente que estaba allí.
El moreno sonrió levemente levantando apenas un poco una
mano. Era un rollo eso de tener que salir por la ventana y esperarlo
una calle más allá para poder ir juntos. Debía
de haberse pasado por su casa a comer y ducharse pero malditas las
ganas que tenía de entrar allí y mucho menos solo
-¿Me puedes acompañar cuando vaya a la policía?-
le preguntó a Kinsei deslizando los dedos entre los suyos
varias veces.
- Como si tuviera intenciones de dejar que pases por eso solo.
– le apretó la mano el chico, respondiéndole
de forma casi severa, aunque no estaba enfadado ni nada parecido,
claro. Y alzó una mano saludando a los otro dos, no fueran
a pensar que los ignoraban.
- Tal vez no querías- el moreno lo miró de soslayo
preguntándose a qué venía que se irritase de
pronto y achacándolo a su extraña personalidad -Te
voy a acompañar a tu clase … Podemos ir por la tarde,
cuanto antes acaben mejor… sólo me quiero ir de allí-
dijo bajando la cara y ocultándose más en su cabello.
- Como quieras..... Si quieres, mañana.......falto a clases
y hacemos lo que quieras, ¿vale? – sugirió,
aunque lo ponía nervioso el escaparse todo un día
pero por otro lado, sería agradable para ambos. Tal vez incluso
podían irse de paseo hasta la noche.
-¿Estás seguro?- preguntó el moreno mirándolo
de soslayo y sintiendo aquello como algo que era culpa suya, que
estuviera ahora faltando a sus responsabilidades. Le sujetó
la mano llevándosela a los labios y rozándola con
ellos manteniendo los ojos cerrados. Lo miró a los ojos abrazándolo
después y apretándolo contra su pecho -Quiero que
vengas… aunque no quiero que empieces a faltar a clases por
mi culpa… tú eres un buen estudiante, puedes hacer
una carrera que te guste, no quiero que te arrepientas de nada…
- No me arrepentiré. Además...no pienso abandonar
mis estudios, sólo es un día. – le acarició
la espalada sonriendo porque se hubiera preocupado por él.
– Luego seguiré como siempre e iré a la universidad
tal vez pero.....tú siempre vas a ser más importante
que cualquier cosa, Arai.
El moreno sonrió débilmente aun sin soltarlo pese
a que la gente comenzaba a entrar en las clases y ya había
sonado la campana -Te acompaño a clase…- susurró
de pronto aun sin soltarlo.
- Vamos.....así se hace difícil caminar – murmuró
entre bromeando y avergonzándose, tiñendo sus mejillas
levemente de aquel color rojo que ya parecía que le faltaba.
|