Capítulo 73
Underneath it All
Arai se giró en la cama de Kinsei y miró la hora
en el reloj, aún eran las cinco, se encontraba sumamente
agobiado, no podía dormir, cada vez que lo intentaba le venían
imágenes a la mente. Se pasó la mano por la frente
sintiéndose algo sudoroso y se volvió hacia la pared
echándose el cabello hacia atrás y se volvió
de frente de nuevo. Kinsei se había quedado dormido, era
natural, no había dejado de hacerle compañía
ni en un solo momento. Lo abrazó pasando una mano dentro
de la camiseta del pijama apoyándola en su pecho.
Kinsei abrió los ojos, sintiendo aquel abrazo. No había
querido quedarse dormido pero luego del griterío que le habían
armado sus padres, por no contar con todo lo sucedido el resto del
día, no había podido resistir. – Arai...¿no
has dormido nada? – preguntó pesaroso, acariciando
su mano por encima de la tela.
-A ratos…- el moreno lo giró hacia él al ver
que estaba despierto y lo miró a los ojos como si aquello
lo hiciese sentir mejor -No quería despertarte…- hundió
la mano en su cabello echándoselo hacia atrás de nuevo
-Recuerdo cosas… y no puedo dormir…
- No, está bien, no debí quedarme dormido......-
bostezó, cubriéndose la boca y pegándose un
poco más al moreno. - ¿Quieres algo? ¿Agua,
leche, algo de comer...? Puedes pedirme lo que quieras.......
-No, con estar contigo me llega…- aseguró pensando
que lo que le faltaba sería poner música y ahogarse
en ella, tan alta que no pudiese ni escuchar sus propios pensamientos.
Le quitó la camiseta tirándola al suelo y sintiendo
su pecho contra el del chico. Total, tampoco creía que sus
padres fueran a aparecerse a las cinco ni que pudieran decirle nada
por estar sin camiseta.
- Te amo, Arai. Haría lo que fuera por ti. – alzo
el rostro en la penumbra, acariciándole la mejilla al moreno
con suavidad. – Quiero protegerte de todo, quiero hacerte
feliz.
-Gracias…- el moreno lo abrazó con fuerza mirándolo
y sonriendo con suavidad -A la larga… a la larga creo que
así será mejor… pero ahora no puedo dejar de
torturarme con lo sucedido… no puedo pensar en otra cosa por
más de dos segundos…- sintió que hablaba demasiado
y se quedó callado cerrando los ojos a las caricias del moreno.
- Es normal....poco a poco....te irás sintiendo mejor. No
es tu culpa..... – repitió como casi todo el día,
deseando que existiera alguna frase mágica que poder decirle
y eliminar cualquier dolor. Y seguro de que cualquier cosa que decía
debía de parecerle muy estúpida al moreno. Después
de todo, no podía, por más que lo intentase, comprender
lo que se sentiría estar en su lugar.
-No lo es… pero ya te dije que lo he pensado en muchas ocasiones…
matar a mi padre… y me pregunto… me pregunto si no se
trata de una simple ayuda para que cometamos lo que realmente deseamos…
porque Dusk… realmente quería vengarse de ese tío…
y yo…ya sabes… - le pasó la mano por el pecho
dibujando la piel rosada de uno de sus pezones.
- Y ¿qué deseo yo, Arai? No hay nada que desee que
no pueda conseguir con mis propias manos. – le respondió,
estremeciéndose un poco por el contacto e intentando ocultarlo,
no era el momento para eso. – Sigue sin ser tu culpa.....
-No lo sé… tal vez no te das cuenta y en realidad
sí lo sientes… no lo sé… yo no quería
hacerle daño a mi madre…- lo miró a los ojos
de nuevo y sonrió levemente bajando la cara -He estado pensando
en algo … - se quedó callado pensando que era realmente
cruel pero no quería callarse lo que pensaba delante de él.
- Dime.... – se alzó un poco, mirándolo a los
ojos, casi apoyándose sobre él para observarlo mejor.
-Voy a vender esa casa… porque ni siquiera podría
pasar por esas habitaciones sin ponerme nervioso…- se pasó
la mano por el pelo mirándolo -Pero tendré que esperarme
o seguramente se verá sospechoso… ¿no?... ¿te
parece mal que esté pensando esas cosas? – preguntó,
serio como siempre.
Kinsei negó con la cabeza. – No, me parece normal...Yo
también estaría asustado por más triste que
estuviese.....Y cada cual reacciona a su manera. – recorrió
su rostro con la mirada, pensativo. - ¿Haría mucha
diferencia si yo pensara que está mal?
-Yo seguiría pensando lo mismo pero entonces tal vez no
te lo contaría…- lo miró a los ojos -No estoy
asustado, sólo quiero no tener nada más que ver con
ellos… ya no estoy asustado, no puedo hacer nada peor de lo
que he hecho- le pasó la mano por el contorno del cuerpo
mirándolo a los ojos bajo su cabello -Pensé que tal
vez si me compraba un piso podrías venir, aunque solo fuera
los fines de semana o algo así… para estar juntos.
- Me encantaría – respondió, por poco alzando
la voz y sonriendo, riñéndose a sí mismo entonces
por esa reacción. – Lo siento... no debería
actuar así ahora. Es sólo que me pone feliz el pensar
en estar juntos, solos... – murmuró, cada vez enrojeciendo
más, y bajando la cara para apoyar la frente en su pecho.
El moreno lo miró aguantando la sonrisa que quería
dibujarse en sus labios y abriéndola finalmente -Pero yo
te lo he dicho antes, no puedo evitar pensar que de este modo acabaré
por ser más feliz …- deslizó un dedo por su
mandíbula acariciándole la mejilla y alzándole
la cara -Pero mejor no levantes la voz que no quiero que vengan
tus padres…- dijo sonriendo levemente.
- Cierto, gomen.... – se rió más bajito, sin
poder evitarlo a pesar de lo rojo que estaba. – No me importa.....no
quiero razonar más el por qué, sólo quiero
que seas feliz. – se enserió de nuevo, necio, sintiéndose
egoísta por decir aquello.
-¿Te puedo desnudar?- lo miró a los ojos sujetando
el elástico de los pantalones y bajándolo a la mitad
de sus nalgas -Quiero dormir desnudo contigo… pero si al menos
tú lo estás, me llega- dijo aunque no pensaba en nada
sexual con ello, sólo en sentirlo de aquel modo hasta caer
dormido.
- E...está bien, pero ...sólo porque son circunstancias
especiales – tartamudeó más rojo aún
y bajando su rostro como si quisiese enterrarlo en el pecho del
moreno ya, que por poco y le llegaba a la cintura. – Pero....tú
te desnudas también. – impuso como condición,
razonando luego que aquello más que igualarlos, le daba aún
más vergüenza.
-Como quieras…- le bajó el elástico a lo largo
de las nalgas dejándolo al final de estas y cogiendo las
manos de Kinsei para hacer lo mismo en su propio cuerpo y lo abrazó
-Así, si sucede algo podemos vestirnos…- notando que
aquello le hacía sentir como si estuvieran haciendo una travesura
y deslizando una mano sobre sus nalgas cogiéndolo hacia sí
y besándole la frente.
- Te...te quiero, Arai – balbuceó el chico, aún
sin mirarlo por no hacerlo sentir extraño con el tono que
tenía su rostro, ya que después de todo, le había
dicho que haría lo que fuera por él. Claro, tampoco
es que se sintiera desagradable, en realidad.....se sentía
muy bien.
-Te amo…- lo abrazó acostándolo sobre él
y cruzando las manos en sus nalgas maldiciendo los ruidos del colchón
-Esta cama hace mucho ruido…- susurró sonriendo y mirándolo
antes de besar sus labios acariciándole el pelo.
- Pues no te muevas tanto....- casi lo riñó, nervioso
porque los escuchasen, y luego avergonzado de reñirlo en
esos momentos. – No....ya sabes, no creo que venga nadie...-
trató de corregir como pudo y sin mucho sentido.
-Tranquilo… - le acarició la espalda suavemente pensando
que no creía poder dormirse pero al menos sería mucho
más agradable con Kinsei sobre su cuerpo -Duerme… ahora
ya puedo dormir.
- No.....seguimos hablando hasta que te duermas tú.... –
murmuró necio, deseando cuidarlo hasta lo último.
El moreno le acarició el pelo hundiendo la nariz en su cabello
y pensando que de todos modos ya no quería hablar, sólo
quería abrazarlo y tampoco sabía qué decir.
Pero si decía eso, seguro que se molestaba o le daba vergüenza
así que comenzó a susurrarle una canción con
los labios contra su cabello y los ojos cerrados. Sinceramente jamás
haría eso con nadie más y no pudo evitar pensar en
cómo lo amaba.
Kinsei sonrió, cerrando los ojos, y pegándose más
a él, escuchando, y casi temblando aunque sentía su
calor, la paz que siempre le daba. Apretó los ojos aún
más porque le daban hasta ganas de llorar y eso era aún
más vergonzoso por no decir que seguía sintiéndose
culpable por estar tan feliz en un momento así.
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