| Capítulo 66
Hagamos un Pacto
Una vez dentro del piso de Dusk, Reiji se dirigió directamente
a la cama, dejándose caer, con un rebote del colchón,
como si estuviese muy cansado, aunque lo cierto es que era sólo
por comodidad.
Kinsei miró al rubio, además malinterpretando el
gesto de Reiji. - ¿Estás seguro de que está
bien que nos quedemos aquí? ¿No te incomodamos?
Arai sonrió un poco sintiendo que Kinsei comenzaba a sentirse
incómodo y dejó caer la mochila al suelo sacándose
la camiseta y haciendo que Dusk empezase a silvar.
-Quítatelo todo!!- se rió mezclando el vino y la
pepsi en una botella de agua vacía.
-No… que se te pone dura y luego te me enganchas a la pierna…-
Arai se dejó caer en la cama al lado de Reiji sujetando la
mano de Kinsei para que se acercase y mirándolo a los ojos.
-Que no soy un perro…- se rió el rubio lanzándole
una zapatilla y sentándose con la botella ya en los labios
acostándose boca abajo en la cama y apoyando los brazos en
las piernas de Reiji, mirando arriba para verlo. De ese modo, siendo
los cuatro, seguro que Reiji estaba más distraido y por otra
parte -Así si pasa algo, estamos los cuatro juntos…
- Vale, mejor, pero.....mejor no lo mencionen. – comentó
Kinsie, que de sólo pensar en eso se ponía nervioso
y de paso, abrazando a Arai y enrojeciendo de sentir la piel desnuda
de su torso.
- No mencionaremos nada entonces..... – accedió, riendo
Reiji quitándole la botella al rubio para beber un poco él,
sugiriéndole luego. – Dusk, tú también
tienes que quitarte la camiseta, para que Arai no se sienta solo.
-Quítatela tú… - espetó Arai en lo que
sonó algo borde, aunque no era con esa intención.
-Eso quisieras…- se rió el rubio trepándose
sobre Reiji y aplastándolo en la cama besándolo sin
pudor alguno, poniéndose de rodillas y volviéndose
de pronto tirándose entre Arai y Reiji -Quitémosle
a Kinsei!!- dijo con una sonrisa maldita en los labios.
- No!! – protestó el chico, soltando a Arai y cruzando
los brazos alrededor de su propio torso como si lo fueran a atacar,
por supuesto, completamente rojo. – Y tú ¿por
qué quieres que se la quite Reiji? – riñó
de pronto a su novio, celoso.
Reiji se rió, casi trepándosele encima a Dusk. –
Tranquilo....no te vamos a violar. Ni te voy a quitar a tu neandertal.....
– se deslizó de nuevo hacia atrás, quedando
acostado de espaldas. – Ya sé! Todos quitémonos
las camisetas!!!
Arai se rió, bajando la cara y sin separar los labios por
nada del mundo, rodeando a Kinsei con un brazo y cogiendo la botella
con una mano, bebiendo mientras veía cómo Dusk y Reiji
se quitaban la camiseta el uno al otro felizmente intercambiando
besos mientras tanto -¿Estás incómodo?- le
preguntó a Kinsei al oído sin embargo, sujetándolo
por la cintura -No vayas a quitarte la camiseta… lo dije sólo
porque él fue el que habló, no te celes…- le
susurró bajando la botella por su pecho ofreciéndosela
y cogiendo el porro que Dusk le pasaba dándole una profunda
calada.
- No estoy celoso.... – murmuró, obviamente mintiendo
y bebiendo de la botella, más por demostrar que no estaba
incómodo que por cualquier otra cosa y pensando ahora que
se sentía más incómodo por ser el único
con camiseta pero que igual le daba vergüenza quitársela,
y ahora no sabía qué hacer.
-Ah! Kinsei está bebiendo!- Dusk se sentó tras Reiji
apoyándolo en su pecho y quitándose el porro de los
labios -Toma!- dijo alegremente como si una cosa fuera lo mismo
que la otra.
-No- Arai lo cogió fumando él y devolviéndoselo
al rubio -Kinsei no fuma…- dijo más bien porque tampoco
quería que se sintiese incómodo rechazándolo
pero también porque sinceramente… no quería
que lo hiciera.
-Ya… pues tú bien que lo haces…- le acusó
Dusk levantando una ceja y señalándolo con el peta
colgando de los labios.
- Pues Arai tampoco debería – protestó el chico,
mirándolo de soslayo, y añadiendo por si acaso –
pero...tampoco estoy enfadado.
- No, no te enfades. Es más bonito sonreír.... –
casi promocionó Reiji, echándose a reír de
nuevo, y abrazándose a Dusk, colgándose de sus hombros.
El moreno siguió fumando igualmente mirando al techo y apoyando
la cabeza en el respaldo -Yo ya no fumo… hace días
que no lo hago… la maría no es tan mala como te crees…
El rubio miró a Arai de soslayo dibujando una risita y haciéndole
una seña a Kinsei para que se acercara, acabando por hacerlo
él mismo, aún así llevándose a Reiji
abrazado con él -"Cuando está fumado, no para
de hablar mierda chunga…"
- Acaso.....¿acaso te ha dicho algo? – preguntó
en susurros el chico, sin comprender del todo, y por ende, preocupado.
Reiji se rió, bebiendo un poco de la botella y pasándosela
de vuelta a Kinsei por si quería más, por supuesto,
el moreno bebiendo igual, tanto por cortesía como por evitar
que Dusk fuese a cambiar de tema.
-"A veces suelta rollos chungos de sus padres y esas cosas…
bueno ya te habrás dado cuenta de que no habla nunca de sí
mismo… Bueno, no habla de nada en realidad…"- se
rió el rubio -pero espera un rato y verás…-
se rió.
Arai los miró levantándose del reposa cabezas y preguntándose
de qué andaban hablando tan secretamente.
- Oh...pero a mí ya me ha hablado de eso..... – Kinsei
giró el rostro para mirarlo, sonriendo orgullosos de que
hubiese confiado de esa manera en él, lo hacía sentir
especial.
-Mi vieja no es tan mala… sólo es egoísta e
imbécil… pero no es tan mala… supongo que no
puedes acabar muy bien viviendo con mi viejo… o tal vez mi
vieja es así por culpa de él…- bajó la
cabeza con una sonrisa ácida dando un trago -No me importa…
-Ya se ve…- dijo el rubio a pesar de todo sonriendo -Arai…
si necesitas un abrazo…- se lanzó sobre él abrazándolo
y tirándolo en el colchón besuqueándolo -Uno
de abuela….
-Saca…- el moreno sonrió no obstante molesto por el
contacto y apartándole la cara con una mano -Dios…
no me babees la mano, Dusk…
El rubio se rió, sacando la lengua y apartándose
-Cuando me pidas que te abrace, no lo haré… - dijo
fingiéndose indignado.
-Lo tendré en cuenta…- contestó Arai limpiándose
las babas en la sábana.
-Eh!- de pronto el rubio se sentó de nuevo como activado
-Si algun día alguno de nosotros siente que se está
chalando… se lo dirá a los demás … no
vamos a abandonarnos… ¿vale? Ni aunque hagamos lo peor…
- Yo estoy de acuerdo con eso. – asintió Kinsei extrañamente
solemne para lo que acababa de pasar casi encima suyo. Pero eso
le parecía más importante que reñir a los otro
ahora, además de que empezaba a sentirse mareado por el alcohol.
- Yo secundo eso! – exclamó Reiji aún riendo
y añadiendo. – Y también que Dusk da los mejores
abrazos de abuela del mundo. – lo abrazó, besándole
la mejilla, y proponiendo de pronto. – Deberíamos hacer
algo.....como un pacto o algo así, ¿no?
-Hagamos un pacto…- Arai le metió la mano en el bolsillo
a Dusk cogiendo la navaja y rajándose la palma de la mano
superficialmente ofreciéndosela a Kinsei como si de pronto
aquello fuera algo sólo entre ellos dos.
Dusk miró la sangre casi deseando esconder la mano y apretándosela
inconscientemente -¿No duele eso Arai?
-Claro que duele…- contestó el mayor -pero si no eres
capaz de hacer eso por los demás ¿cómo pretendes
respaldarlos frente a todo?- lo miró a los ojos con aquellos
ojos oscuros, haciendo que el chico de ojos rojo tomase la navaja
cortándose la palma con las manos temblorosas y haciendo
un gesto de dolor.
-Vale… ya está…- dijo apretándola con
fuerza.
Reiji se rió nervioso, tomando la mano de Dusk con las suyas
como para protegerlo, bromeando a pesar de todo. – Más
bien pensaba en fumarnos un porro entre todos o algo igual de inofensivo.....
- Arai tiene razón, esto.....es mucho más difícil
de lo que parece. Pero si realmente estás decidido a proteger
a las personas que quieres.... – tomó la navaja de
manos del rubio, cortándose con un solo movimiento y haciendo
un gesto de dolor inmediatamente, aunque decidido.
- Vale....si todos lo hacen.... – se rió de nuevo
el chico de ojos violeta, tomando la navaja él y acercándola
a su mano tan tembloroso como su novio o quizás más,
sin poder evitar pensar que de estar colgado ni lo hubiera sentido
y cortándose tanto como pudo, mordiéndose fuertemente
el labio inferior. – Y ahora... ¿las juntamos o qué?
El rubio le cogió la navaja dejándola sobre la mesilla
como si temiese que fuera a seguir con aquello recordando lo que
había leído en los apuntes de Lorenz sobre su vivencia
aquella noche y observando la sangre de Reiji bajar por la mano
pálida -Es verdad… es muy bonita…- dijo haciendo
que Arai lo mirase fijamente -Su sangre… tiene un color muy
bonito…
Arai estiró la mano sin dejar de mirar al rubio para que
quien lo desease la tomase y sintiendo algo de dolor al estirar
los dedos.
Reiji sintió un escalofrío al escuchar aquello, aunque
fuera Dusk quien lo decía y pensando que estaba siendo estúpido.
Si Dusk decía cada cosa...... Estiró la mano, tomando
la de Arai, observando cómo la sangre mezclada bajaba por
sus brazos, y separándose luego para tomar la del rubio,
mientras Kinsei hacía lo mismo con la de su novio, aún
frunciendo el ceño, y continuando con el intercambio.
Arai apretó la mano de Kinsei finalmente con fuerza tirando
un poco de él y besándolo sin soltarla, entrecerrando
los ojos y tumbándolo sobre la cama sin soltar su mano ni
deshacer aquel beso tratando de expresarle así lo seguro
que estaba de que daría lo que fuera por él. Claro,
sin palabras.
Dusk se levantó un poco mareado -A mí esto no me
la pone dura…- se rió refiriéndose a los otros
dos -Voy a lavarme la mano y a vendármela… Verás
en clase cuando nos vean a todos con la mano vendada… creerán
que jugamos a un duelo de a ver quien aguanta más rato meneándosela…
Kinsei apenas si lo miró de soslayo, dedicado como estaba
a corresponder aquel beso, por el momento, su apasionamiento y lo
serio de la situación, anteponiéndose a la vergüenza.
Mientras que Reiji continuaba mirándose la mano, aunque
alzó la vista el notar cómo el rubio se levantaba,
poniéndose de pie a su lado, igual de mareado pero apoyándose
en su hombro con el otro brazo, sonriendo. – Te acompaño......Si
quieres mañana lo intentamos – bromeó, refiriéndose
a lo del concurso.
-Jo… ¿de veras?- el rubio se rió lavándose
la mano aunque sintiendo algo de dolor y lavando a Reiji, vendándolo
primero delicadamente como si fuera a romperse -¿Te duele
mucho?- preguntó mirándolo a los ojos y besándole
la mano extendiendo la suya -y tú me vendas a mí…-
se rió.
- Está bien, pero mira que puedo durar mucho.... –
le sonrió, aún hablando de su broma y tomando su mano
para vendarla. - ¿Sabes? En el pasado, incluso me llegaron
a pagar sólo por hacer eso – rememoró un tanto
inconscientemente, mientras proseguía con lo de las vendas,
y sin saber por qué sintiéndose inclinado a preguntar
de pronto. - ¿De veras te pareció bonita.....mi sangre?
-De veras… muy bonita…- lo miró a los ojos alzando
la vista rojo y soplándose el flequillo nervioso de pronto
sintiéndose bastante idiota. Dejó escapar la risa
con suavidad -No hay nada que no me parezca precioso en ti…-
dijo con la cabeza baja acercándose un poco -es normal que
te pagaran por algo así… no es sólo… verte
a ti hacer eso… debe ser … bueno…- se rió
desviando la cara a pesar de que miraba al suelo -Dios… qué
memo soy… - dijo pasándose la mano por la nuca -¿Seguro
que quieres estar con alguien tan crío? …
- Eres adorable, ya lo dije antes. – le sonrió acercándose
y pinchándole suavemente las mejillas como si de veras se
tratara de un crío. – Claro que quiero estar contigo,
no hay nadie más en el mundo con quien quisiese estar. Además......siempre
puedo hacerlo para ti cuando quieras, aunque seguro y no te quedas
quieto – se rió, imaginándose al rubio saltándole
encima como siempre. – Te amo, Dusk.
-No lo creo… no duro ni dos segundos observando si sé
que puedo tocarte- el rubio se rió alzando la cara contra
sus labios y besándolo -Te quiero…- repitió
las palabras del moreno abrazándolo y subiéndolo a
sus caderas mientras salía del baño, tirándose
después en plancha en el colchón al lado de Arai y
Kinsei que seguían besándose -Arai no me manches la
cama de leche…
El moreno lo miró de soslayo aún sin deshacer el
beso, haciéndolo entonces más por Kinsei que nada,
acostándose de lado y aproximando a su novio contra su pecho
para que no fueran a ver su rostro cuando estaba excitado, eso era
para él -A saber la de lefadas que tienen estas sábanas
ya…
-Entre pajas y polvos… pufff no veas… - se rió
rascándose la nariz -pero oye… quien prefiera la alfombra…
ya sabe… aunque no está libre de firmas tampoco…
- se rió.
-Algunos usamos papel para eso…
-Yo no… - se rió el rubio.
- Oh! – se sobresaltó Kinsei aunque sin apartarse
de los brazos de Arai, pero sintiendo una súbita necesidad
de desinfectar antes de dormir entre esas sábanas. Aunque
eso sería grosero, claro y seguramente ni tenía desinfectante.
- Pero no hay que preocuparse. Ya nos hicimos pruebas y estamos
sanitos – se rió, recordando que había obligado
a Dusk a hacerse un examen general sólo porque si no, seguro
que jamás iba al médico, aunque añadiendo traviesamente.
– Y de todos modos ya compartimos la sangre, así que
no tendrían salvación.
Arai sonrió levemente mirando a Reiji a los ojos -Será
mejor que durmamos… - miro atrás al despertador -son
las tres… - dijo soltando por fin a Kinsei para levantarse
y quitarse los jeans.
-Qué culito más rico…- el rubio se rió
cacheteándolo y silvando por joder –Dios, mis vecinos
van a echarme a patadas del edificio…
-Te estaría bien…- dijo el moreno como si nada, caminando
por la casa para ir al baño parándose de pronto en
el marco -Kinsei … ¿quieres venir?
-No hagáis guarradas!- el rubio lo miró amenazando
en plan madre.
-Voy a mear… pero no quiero dejarlo solo…
-No lo violamos…
-No- respondió Arai rotundo como si fuese algo imposible.
- Pero es que..... está bien – accedió Kinsei,
pesando más el que Arai quisiese que fuera con él,
que la vergüenza que le daba, y por el momento, al menos, ahorrándose
el reñirlo por invitarlo a verle mear, aunque no pensaba
ver, claro.
-Pensé que a lo mejor no te sentías cómodo
sin mí…- explicó el moreno que sólo pretendía
lavarse las manos pero siempre prefería responder con cualquier
cosa cuando le pedían explicaciones innecesarias.
El rubio miró a Reiji quitándole los pantalones y
haciendo lo mismo para meterse bajo las sábanas y apretarse
contra él, removiéndose como hiperactivo -Te quiero….
¿no son muy raros?- preguntó refiriéndose a
los otros dos -mola… que sean raros…- se rió
volviéndose y dejando a Reiji en el lado de dentro -No sea
que venga el coco que vive bajo la cama a comerte…
El chico rió, abrazándolo. – Mejor que me coma
el coco que vive sobre tu cama. Nosotros también somos raros.....
– comentó, casi trepándose sobre él para
besarlo.
- Gracias... – le sonrió Kinsei por su parte al moreno,
mientras lo observaba lavarse las manos. – Arai....tampoco
necesito que me cuides todo el tiempo. Es decir...me gusta pero
no soy tan bobo como parezco.
Arai se volvió a verlo de pronto con un gesto un tanto enfadado
-¿Quién dice que me parezcas tonto?- preguntó,
usando la venda que Dusk había dejado para enroscarse un
trozo contando con dejar parte a Kinsei, meneó la cabeza
en sentido negativo -Estás empeñado en eso y no es
así…- se volvió dándole la espalda y
pegándose un esparadrapo para que no se desenrollase -Lávate
la mano y te vendo…
- Pero no tienes por qué enfadarte tampoco! Sólo
lo decía, y tampoco quiero ser una carga para ti....Y no
me des órdenes, ¿quieres? – protestó,
de todas maneras metiendo la mano bajo el agua y quedándose
así, más que nada porque estaba cabreado ahora y no
sabía cómo enmendar aquello ni quien tenía
la culpa.
- No estaba dándote órdenes- el moreno cogió
una toalla esperando a que en algún momento sacase la mano
aunque bastante irritado por la forma de comportarse, más
exactamente por el grito.
- Así cualquiera se confunde...... – contrarrestó
el chico, aún sin sacar la mano del agua, aunque le ardía
un poco. – No me gusta pelear contigo – murmuró
en un volumen de voz que más parecía para sí
mismo que para el otro, y bajando el rostro para que no lo mirase.
-No peleamos… yo no lo hago…- el moreno cerró
el agua finalmente secándole él mismo la mano y vendándola
con la cabeza baja cubriéndose con el cabello -Yo hablo así…
es mi manera de ser…
- Y esta es la mía. – casi sentenció el otro,
sin alzar la cabeza tampoco.
-Bien… y a mí me gusta, no me enfado por que seas
así ni lo malinterpreto…- el moreno le alzó
la cara mirándolo a los ojos y moviendo la cabeza un poco
para apartarse el cabello apoyando la mano en el pecho de Kinsei
sin decir nada.
- A mí también me gusta cómo eres. –
aseguró el chico, enrojeciendo un poco, pero sosteniéndole
la mirada y acercándose para besarlo, entreabriendo los labios
ligeramente.
El moreno lo besó, entremetiendo la otra mano en su cabello
-Encontraré un trabajo… para que podamos estar juntos
todos los días… dejarás el instituto…
sólo quedan unos meses… no quiero que te vayas lejos
si no puedo ir contigo…- lo miró a los ojos y bajó
la vista -He fumado mucho… no me hagas caso…- dijo volviéndose
-Vamos…
- No pienso irme a ningún lado sin ti. – aseguró
el chico rotundamente, sonriendo un poco., y acercándose
para tomarlo de la mano antes de seguirlo. – No lo haré.
Arai bajó la cara sonriendo casi como un niño y tapándose
los labios poniéndose serio casi al instante y llevándolo
consigo hasta la cama. Se metió al interior de las sábanas
esperando a que Kinsei se acostase a su lado.
-Habéis tardado mucho…¿Qué hacíais…?-
preguntó el rubio riéndose.
-Cagar…
-Qué romántico…- estalló en carcajadas
Dusk.
- Shhhhhh...... – lo calló Reiji colocando un dedo
sobre sus labios, y acomodándose sobre su pecho reído.
– Vamos a dormir, tengo sueño.... – murmuró,
sonriendo aún más, mientras su mano se deslizaba bajo
las sábanas para rozar el sexo de Dusk.
- Sólo hablábamos y nos vendábamos.... –
corrigió Kinsei casi como amonestando, aunque lo cierto es
que no quería que pensaran que se quedaba mirando a Arai
mientras cagaba o algo así. Y se metió bajo las sábanas,
sacándose el pantalón primero, para no dormir tan
incómodo y casi corriendo a taparse por si alguien le decía
algo.
Arai lo cogió contra sí, pasándole la mano
por encima de las nalgas bajo la ropa interior cerrando los ojos
con aspecto sereno como si le faltase un segundo para caer rendido
al sueño moviéndose entonces para besarle la frente.
-Ah… así no puedo dormir…- Dusk sonrió
contra Reiji apoyándole la mano de vuelta en el suyo -¿Es
mi plushie?- preguntó haciendo el memo y susurrando aunque
rojo por el gemido sorpresivo.
- Eh....¿qué hacen? – preguntó Kinsei
nervioso, aunque susurrando para no molestar a Arai.
- Nada, nada....sólo nos decimos buenas noches – sonrió
Reiji, sin apartar su mirada de Dusk ahora, besándolo en
la mejilla, y susurrando. – Es tu plushie. – cerrando
los ojos, y soltando su sexo para rodearlo por la cintura.
-Entonces no lo puedo soltar en toda la noche… o tendré
pesadillas…- sonrió el rubio dejándose abrazar
y rodeándolo con el otro brazo -¿Quieres un beso de
buenas noches, Kinsei?- preguntó reído.
-No quiere, duerme- Arai abrió la boca entonces casi acuchillando
las palabras.
-Sí, papi…- susurró el rubio.
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