| Capítulo 65
Off For the Weekend
Lorenz se quedó apoyado en uno de los bancos medio rotos
del almacén del gimnasio prendiendo un cigarro con la vista
distraída en el rubio, siguiéndolo con la mirada bastante
interesado en sus gestos más que en lo que hacía realmente.
-Sensei… profe… - Dusk, que como los demás ya
se habían sentado en el círculo para hacer lo mismo
de cada noche, lo llamó finalmente dejando salir un suspiro
empañado en humo de porro -El sensei está muy interesado
en el culo de Kiri y no quiere jugar hoy- dijo como explicándole
a la guija -así que mejor lo dejamos que para este juego
hacen falta parejas….- se rió.
-Me doy cuenta Dusk… ya voy… y no es necesario que
se preocupe por trasero alguno que no sea el suyo propio…-
dijo sonriéndole mientras se sentaba.
-Reiji… me quiere petar el culillo…- dijo el rubio
abrazándose a su novio y sentándose encima aplastándolo
-Mejor me cubro la retaguardia.
-Cuidado y Reiji es un infiltrado…- se burló Arai
serio aunque muriéndose de risa en el fondo.
- Arai, no digas esas cosas..... – lo riñó
Kinsei, mirándolo de soslayo y sintiéndose enseguida
consciente de sí mismo, y pasando a explicarse innecesariamente.
- ...porque ya sabes, luego Reiji....
- Está bien, yo sé que bromea aunque no se le mueva
el rostro, Kinsei. – aseguró el moreno siéndose
y abrazando al rubio de vuelta. – O tal vez será que
expresa sus propios deseos secretos....
- Podríamos empezar, si no les molesta. – interrumpió
Kiri, aunque sonriendo ligeramente al ver el semáforo que
era el rostro de Kinsei. – Luego pueden seguir discutiendo
sus teorías románticas sexuales.
-Reiji, comienza, si es que puedes comportarte como el adulto que
no eres y otros tampoco… pero creen que sí… durante
cinco segundos…- dijo Dusk abrazando a Reiji por detrás
y pegándose como acostumbraba, chafándose contra él
y observando cómo Arai bostezaba disimuladamente.
- ¿Pero de qué hablas, Dusk? Si estoy en edad legalmente
permisible.... – se rió el chico colocando sus manos
sobre el indicador, preguntando. - ¿Qué debemos hacer
esta noche? – el objeto permaneciendo completamente inmóvil.
- Pregúntale cual es la próxima misión –
sugirió el rubio, que obviamente había elegido pasar
de la indirecta de Dusk, inclinándose hacia delante.
Reiji volvió a preguntar, utilizando la frase del rubio
esta vez, pero sólo recibió como respuesta más
silencio.
-Pregúntale quienes… y si no contesta, pregúntale
si no hay más misiones, si se ha acabado el juego…-
sugirió Arai mirando adelante donde estaba Reiji.
El chico preguntó lo primero, recibiendo exactamente la
misma respuesta que las veces anteriores. – Bueno...... ¿se
acabó el juego? – por fin el indicador se movió,
casi con violencia, indicando – N...o.....
- ¿Crees......que esté enfadado con nosotros? –
preguntó Kinsei, poniéndose nervioso instantáneamente
y aferrándose al brazo de Arai.
-No lo creo…- aseguró Arai aunque no estaba tan seguro,
sujetando la mano de Kinsei y acariciándola -No tiene por
qué ,hemos hecho siempre lo que nos ha pedido…
-¿Entonces qué?- dijo el rubio respirando como harto
-¿Qué pasa? ¿Nos llegará a domicilio
ahora? …
-Sí, cuando estés cagando te aparece una nota por
debajo de la puerta… - el moreno lo miró serio aunque
riéndose interiormente.
-Bueno, mientras no vengan cuando folle… aunque igual y la
uso para limpiarme el culo mira…- se rió por la bastada.
- ¿Y por qué te vas a limpiar el culo, eh? Mira,
que yo hago casi lo que sea, pero si me dan a elegir, prefiero pasar
de la escatología. –se rió Reiji, soltando el
indicador para lanzarse hacia atrás, recostándose
contra el rubio.
- De veras... – murmuró Kinsei, cómo no, bajando
el rostro rojo como si la vergüenza opacara cualquier preocupación.
- A mí me parece que nos estamos adaptando bastante bien
a todo esto, ¿no les parece? – sugirió Kiri,
más que nada por la capacidad de los otros de pasar a las
bromas instantáneamente y levantándose del suelo aún
apoyado contra la pared. – Pues, si no va a suceder nada más
esta noche, no veo por qué permanecer aquí.
Arai se levantó, sujetando a Kinsei para que hiciese lo
mismo y abrazándolo por detrás pegándolo a
él. -Vámonos… pero hubiera preferido que nos
hubiera asignado una misión, así es peor aún…
-No sabemos qué podrá ocurrir ni a quien ¿no
es así?- preguntó el profesor levantándose
y pasándose la mano por el pecho entre la camisa negra -Así
será más divertido…- se rió entre dientes
con el cigarro entre los labios -Al señor Kiri le encantan
las sorpresas… ¿no es así?- bromeó el
profesor sobre lo hablado durante la tarde con el rubio.
-Pues le hacemos una fiesta de cumpleaños…- sugirió
Dusk que se levantó en cuanto vio a los demás hacer
lo mismo esperando a que Reiji lo siguiera -Mañana es domingo…
no vamos a vernos…- dijo más bien pensando en el profesor
y en Kiri -pero vendremos aquí por la noche de nuevo ¿no?
El trasto ese dijo que no se había acabado el juego…
y así sabremos si ha ocurrido algo…
-Naturalmente…- aseguró el profesor con el cigarro
prendido en sus labios -al menos si todos estamos vivos para entonces-
dijo sonriendo y abriéndoles la puerta para que fuesen saliendo
como si de una extraña excursión escolar se tratase.
- No diga esas cosas! – exclamó de pronto Kinsei,
que cada vez se iba poniendo más nervioso, sin poder evitarlo,
y como siempre, bajando la voz luego y casi ocultándose en
Arai. – Ya lo sabemos, no hay por qué decirlo......
- Y no me llame señor tampoco, sensei, por favor. Me hace
sentir viejo –bromeó el rubio, aunque con tono serio
como si se estuviese uniendo al regaño de Kinsei, sólo
para lanzarle una ligera sonrisa cuando le pasó enfrente.
Por su parte, Reiji se limitó a reír bajito cubiriéndose
la boca, tanto por la reacción de Kinsei, como por haber
notado aquello, metiéndole un suave codazo a Dusk, para susurrarle.-
¿Viste? ¿Viste.... - aunque lo más probable
es que tanta risita se debiera a la cantidad de porros que se había
fumado antes, intentando balancear sus deseos de otra cosa.
-Ah… qué remedio, tendré que ceder a sus deseos…
ya que todos mis alumnos se vuelcan contra mí para amonestarme…-
se rió Lorenz que más bien le había hecho gracia
la bronca -Si usted es viejo ¿yo que soy?- preguntó
al rubio cogiéndolo como solía por los hombros y soltándolo
con una extraña sonrisa que sólo él, probablemente,
comprendía.
-No vi un pijo…- se rió Dusk hablando en bajito de
vuelta aunque para eso no hacía falta -¿Qué
pasó?- susurró pegándose más a Reiji
para que le contara, más bien colgándose de él
mientras lo hacía caminar hacia delante.
-Adulto, ¿qué no prestaba atención cuando
Dusk nos explicó la diferencia entre serlo y creerlo? O....
¿es que usted tampoco lo es? – se rió , esta
vez sin ocultarlo para nada, mientras Reiji le susurraba a Dusk,
o más bien, le hablaba en lo que él creía que
era un susurro.
- Pues eso, la sonrisita que le hizo Kiri al profesor. –explicó,
echándose a reír de nuevo, inclinándose contento
con el peso del rubio a su espalda. Casi parecía que llevara
un koala pegado.
-Ah… es cierto… necesito madurar… Dusk nos mostrará
cómo, cuando deje de cuchichear con Reiji ¿no es así?
- preguntó el profesor claramente burlándose y apoyándole
la mano en el hombro al rubio tal vez con demasiada fuerza.
-Sí … sensei tras que vaya al hospital lo hago…-
exageró el otro cogiendo a Reiji de la mano y tirando a correr
para arriba riéndose -Ah… me quería joder el
hombro… cúrame Reiji… tengo un dolor horrendo…
- mintió haciendo la víctima y sintiendo agradecido
el aire del exterior. Se giró, para ver a Arai y Kinsei que
salían también -¿Venís a mi casa? Va…
cabemos todos en la cama… será guapo- se rió.
-No creo que Kinsei pueda… - dijo Arai mirando a su novio
entonces.
- Yo..... no sé, tal vez...... – tartamudeó
el chico, meditando en si debía o no. Por una parte le convenía
estar bien con sus padres, pero por otro lado, luego de lo que debía
hablar con ellos, era capaz que se enfadaban y lo castigaban, y
tal vez era mejor aprovechar ahora.
Su tren de pensamientos fue interrumpido por la mano de Reiji halándolo
como si de aquella manera pudiese hacer que los siguiera a casa
de Dusk. – Anda........ no seas aguafiestas, vamos. Y me ayudas
a curarle la pupita a Dusk – se rió, a sabiendas de
que era puro teatro del rubio de todas maneras.
- Bueno... está bien – se decidió por fin el
moreno, tal vez apresuradamente, pero era otro paso en dejar de
hacer siempre lo correcto. – Pero la pupa se la curas tú
solo. – bromeó, un poco rojo, aún apretando
la mano de su novio con la otra, como si se lo fueran a robar.
-¿Estás seguro?- preguntó Arai mirándolo
a los ojos y volviéndolo hacia él, como aislando aquella
conversación de los demás y haciéndola íntima
-¿No se cabreará tu madre? … yo quiero que vengas…
- dijo después mirándolo a los ojos -y si tiene que
cabrearse, que lo haga…- dijo alzando la vista para ver al
profesor que como siempre, se llevaba a Kiri en el coche. Bajó
la vista de nuevo a Kinsei -Aunque igual no te gusta mucho ese ambiente…
- ¿Por qué no? – preguntó el chico,
sintiendo que de nuevo lo veía como un mojigato. Claro, que
era en gran parte su culpa. – Mi madre.....probablemente se
cabreará pero....se va a cabrear más mañana
y es mejor que la pase bien ahora. Además, ya estoy grande
y es sábado...... – continuó como si tuviera
que justificar aquello ante alguien.
-Tienes razón…- el moreno bajó la cabeza mirando
al suelo para ocultar la risa que le había provocado aquello
de que ya estaba mayor y era sábado -Vamos…- sonrió
cogiéndolo por la cintura y llevándolo al lado de
Dusk y Reiji que seguían diciendo paridas sin parar.
-¿Compramos vino "Señorío de Alonso"?-
preguntó el rubio riéndose -De este que cuesta cuatro
duros y Cola marca "tu puta madre"
-Yo pago Pepsi…- dijo el moreno sintiendo otro refresco como
una puñalada.
-OK… tú y tus fetichismos ¿Kinsei, te la moja
en Pepsi antes de mamártela?- preguntó el rubio riéndose
a carcajadas y escondiándose en Reiji, aunque a Arai le había
hecho gracia a pesar de disimularlo.
- No!!! – gritó el moreno, enrojeciendo como si a
alguien se le pudiese ocurrir eso en serio.
- Calma, sólo era broma. – se rió Reiji, pensando
en que más le valía a Dusk esconderse detrás
de él con la cara que le había puesto el chico. –
Mira, que a mí Dusk me la envuelve como si fuera un porro.
– soltó otra carcajada, girándose para besarlo
en medio camino.
-Pues te va a doler como después te la prenda…- dijo
Arai bajando la cabeza con una sonrisa en los labios y sujetando
a Kinsei. Le hacía demasiada gracia cómo se alteraba
con esas cosas.
-Se la prendoooo pero metafóricamente…- se rió
el rubio besándole el cuello a Reiji y de paso manoseándolo
mientras lo abrazaba por detrás, acabando entre sus piernas
cruzando una mano sobre la otra -Yo sólo quería saber
los rituales de apareamiento cavernícolas… - se quejó
a Reiji más aún, al sentir cómo Arai le estampaba
el pie en el culo -Ah… empiezan con patadas… ya veo…-
se rió igualmente.
-No sé cómo tienes tanta paciencia, Reiji…
- No le tengo paciencia, es adorable..... - sonrió, exponiendo
aunque medio en broma, lo que para él era evidentemente cierto,
y acariciando sus brazos contra él, como si no pudiesen estar
separados ni un momento.
-Tienes suerte Dusk…- el moreno miró al rubio como
pidiéndole que se cortase un poco no fuera a ser que acabase
cabreando a Reiji, seguro y le daba un algo.
-Ya lo sé…- contestó el rubio rojo abrazando
a Reiji por la cintura ahora volviéndose, casi correteando
hasta estar frente a él para besarlo -Pero es mío,
no me lo mires…- se rió el rubio sin embargo parándolo
delante de Arai -Mío…- se rió abrazándose.
-¿Demasiados porros, Dusk?...- preguntó Arai, aunque
sabía la respuesta y meneó la cabeza siguiendo adelante.
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