| Capítulo 64
The Past, the Future, and the Possibility of Murder
Kiri acarició al gato distraídamente, mirando por
la ventana del piso del profesor. No había esperado pasar
su fin de semana así, pero al final se habían quedado
dormidos casi hasta el medio día, y ahora había accedido
a acompañarlo para que pudiese cambiarse de ropa.
El moreno cogió la camisa negra de encima de la cama sin
molestarse en encamisarse y desabrochándose los botones en
el pecho con el cigarro colgando de los labios, era extraño
desde todo punto saber que no estaba solo en la casa, cerró
la puerta a su espalda -Un momento… ahora voy ¿quieres
un café?- preguntó observándolo desde la puerta
de la cocina dispuesto cómo no, a prepararse uno.
- Sí, gracias....Vamos bien, ¿no? – le sonrió,
refiriéndose a lo de tratarse más íntimamente,
dejando saltar al gato de entre sus brazos para que fuera a acariciarse
con las piernas del moreno.
Lorenz observó al gato que se acariciaba entre sus piernas
y después al rubio sonriéndole mientras se agachaba
para que el gato se rozara en su mano deslizándola después
por su lomo -Eso parece… aunque he tenido que tomarme mi tiempo
para no equivocarme…- se rió levemente levantándose
y entrando en la cocina -Puedes venir si quieres…- dijo mientras
encendía la cafetera en aquella cocina color antracita que
de tan limpia y ordenada que estaba parecía no haber sido
utilizada jamás.
- Gracias.... – lo siguió observando la habitación
apreciativamente y pasándole un dedo de hombro a hombro para
colocarse a su lado contra la encimera. – A mí también
me cuesta un poco aún, pero no niego que se siente bien...llamarlo
por su nombre, Izamu – finalizó, riendo un poco por
aquella mezcla extraña en su forma de hablar.
-Y realmente es agradable para mí que lo hagas… -
lo miró de soslayo sintiéndose bastante atraído
por su forma de comportarse y riéndose levemente -Realmente
hay algo en usted… que no deja de atraerme… en ti…-
puntualizó sonreído.
- Me pregunto qué será, seguro es mi cabello, ¿cierto?
– le sonrió, claramente bromeando. – Izamu....ese
otro chico.....¿también estabas enamorado o simplemente
te atraía? No es que tenga dudas ni nada así. Más
bien, estoy interesado, es como esto, ¿ves? – señaló,
alzando el brazo frente a él, y mostrándole el lugar
en donde había estado rascándose la noche anterior.
Aún mostraba una ligera marca roja por la irritación.
-Hmm... sin duda me refería a tu manera de ser… porque
físicamente tengo muy claro qué es lo que me atrae…-
sonrió de aquella manera característica sujetándole
el brazo y besándole la marca -Si no dejas eso, ya tendré
que ponerte una vendita…- sonrió claramente bromeando,
tratándolo como si fuera un niño de escuela -Sólo
me atraía… y ni qué decir tiene que estaba aburrido
y hastiado de mi relación conyugal… - dijo mientras
servía el café en ambas tazas y cogía el azúcar
de una de las estanterías -De todos modos, también
sentí la irrefrenable curiosidad de aceptar la oferta de
un varón…- se rió levemente mirándolo
entonces -Creo que eso fue el incentivo que me volcó a hacerlo.
- Entonces asumo que fue él quien se aproximó a...ti
– le sonrió, consciente de que casi lo trata de usted
de nuevo y acercándose más, aunque sólo para
limitarse a tomar la taza. – Me alegro que te hayas quedado
de este lado, por más egoísta que suene. Y en cuento
a la marca....ya dejé de hacerlo, es tan sólo un eco.....
-Ser egoísta es inherente al ser humano …- susurró
el moreno mirándolo de soslayo y revolviendo la taza de café
y mirándolo entonces directamente sujetándola en su
mano y apoyándose en la encimera -¿Has pensado qué
harás? ¿Seguirás estudiando?- preguntó
realmente interesado -¿O no te preocupas por el futuro? ¿Te
dejas llevar?
- A decir verdad, me gustaría ser profesor. O tal vez.....simplemente
dedicarme a las investigaciones. - - lo miró confiado, bajando
luego la mirada al oscuro líquido desacostumbradamente nervioso
por confesar algo tan privado. – Pero tenías razón
anoche, siento algo de miedo después de todo, de no tener
un futuro.
-Estoy seguro de que ambos tenemos un futuro…- dijo mirándolo
a los ojos tranquilo como si dijese una verdad inmutable -No creo
que vaya a matarnos… puedo seguir con este juego eternamente…
mientras deseé vivir no me matará… - aseguró
convencido -Pero antes de eso ya lo habremos detenido… sólo
hay que encontrar el modo…
- Tienes mucha confianza....estoy seguro de eso – le sonrió,
bebiendo un poco luego, y bajando la taza de nuevo. – Pero
no me refería a eso. De todos modos, no soy alguien que se
dé por vencido fácilmente tampoco.
- Y… ¿a qué te referías?- preguntó
el moreno mirándolo atento y por qué no decirlo, sinceramente
curioso.
- Pues.....a causa de lo que me sucedió, a veces me siento
un tanto irreal, como si estuviera viviendo una vida prestada ¿sabes?
– lo miró a los ojos, sonriendo a pesar de lo que decía.
– Como si alguien estuviera tocándome el hombro. Porque
aún no sé, cómo es que estoy aquí. He
ahí el motivo de mi obsesión.
-Entiendo… es comprensible que estés preocupado…
sin embargo yo creo que esta es tu vida… tú luchaste
por ella… y aún lo haces, te corresponde… - aseguró,
sirviéndose una copa de vino y ofreciéndosela, sonriendo
de pronto.
- Gracias – le sonrió de vuelta, sin especificar si
se refería a sus palabras o al vino, aceptando la copa igual.
– Interesante mezcla de bebidas, ¿no cre....es? –
sonrió de nuevo, alzando una mano para tocarle los labios
con las yemas de los dedos. – Y ahora, ¿por qué
sonríes de esa manera?
-Hmm… no lo sé…- el moreno le sujetó
la mano besándola y llevándosela al pecho entre la
camisa mientras se apoyaba en la encimera soltándosela con
suavidad -Pensaba en que ahora no me gustaría perderte…
y también pensaba otra cosa…- se rió.
- Apuesto a que lo segundo es aún más interesante.
Siempre es más interesante lo que no se dice. – se
rió también, observándolo atento.
El profesor sonrió mirándolo a los ojos -Tal vez…-
dijo simplemente dejando el tema muy a su modo, en el aire -y ahora
me pregunto que sucederá esta noche ¿un intercambio
de parejas? Ya no saben con qué tratar de matarnos…-
se rió.
- No creo que trate de matarnos...Más bien, me da la impresión
de que intenta convertirnos en algo – respondió, mirándolo
de soslayo enigmáticamente, y dejando pasar el tema anterior.
– Y creo...que se molesta si no hacemos lo que se espera de
nosotros.
-¿No has pensado más de una vez en matar a alguien?
¿Hasta el punto de pensar en que lo harías sin dudarlo
de no ser por las consecuencias…? Pero… ¿y si
no hubiera consecuencias tales como la cárcel? ¿Y
si supieses que en cierto modo sería "el crimen perfecto"?-
sonrió mirándolo a los ojos -Eso sería fascinante…-
dijo en un tono un tanto extraño casi apasionado.
Kiri se rió ligeramente ante el entusiasmo del moreno, dejando
la copa a un lado para rodear su cuello, siguiendo su mirada. –
Eres un hombre...muy fascinante, Izamu. – le sonrió
de medio lado dejando resbalar las manos hasta su pecho, y alejándose
un poco de nuevo. – Y sí, sí he tenido fantasías
con eso, estoy seguro de que todo el mundo las tiene. Pero a decir
verdad, no sé si lo haría, hasta ahora no he sentido
deseos reales de matar a nadie. Supongo que he estado más
concentrado en otras cosas. Tal vez........si alguien se interpusiese
en mi camino... – murmuró pensativo, separándose
finalmente para beber de la copa de nuevo.
-Yo lo haría…- Lorenz le apartó la copa de
los labios con suavidad acabándosela -Claro… si me
encontrase lo suficientemente motivado…- se rió el
moreno mirando a Yaco que saltaba a la encimera olisqueando la copa
y apartándose al no hallarla interesante -Te escapas de mi…
de nuevo siento que resbalas de mis brazos… - se rió
dándole la espalda y acercándose al marco de la puerta
para apoyarse mientras limpiaba las gafas.
- Pero sigo aquí – le respondió el chico observándolo
desde su lugar, y acercándose por detrás luego. -
¿Qué es lo que deseas? Parte de la diversión
en saltar...consiste en no saber a donde vas a aterrizar exactamente,
¿no crees? – susurró alzando los brazos para
taparle los ojos.
-No soy muy bueno en los deportes…- confesó el moreno
que por otra parte jamás se había sentido atraído
por ellos. Sonrió tomándole las muñecas y besándole
las palmas de las manos y rodeándose con sus brazos -Es mejor
estar seguro de que caerás en blando… - se rió
colocándose las gafas de nuevo - He de ir a por unos libros
que encargué la semana pasada ¿Querrás acompañarme?
- Sería un honor – contestó, aún sin
soltarlo, sonriendo un poco. – Y no hablaba de deportes. –
aclaró, aunque estaba seguro de que el moreno era perfectamente
consciente de ello.
-¿Ah no?...- sonrió el moreno volteándose
entonces y rodeándolo con un brazo por la cintura -Entonces
diré simplemente que no soy fan del riesgo… sin embargo
la seguridad me aburre … ah… pero tú me dañas…
y eso es delicioso y mortificador a un tiempo… No sé
que hacer… creo que soy un ser demasiado contradictorio para
la sociedad…- se rió.
- Entonces....has lo que desees, al menos así no te decepcionas.
– le sugirió, besándolo ligeramente en los labios,
dejándolo sentir apenas la punta de su lengua, para separarse
luego como si nada. - ¿Vamos?
El moreno, que aún sostenía su cintura con un brazo
dejándolo alejarse, lo aproximó a él sujetando
sus nalgas con la mano besándolo profunda y lentamente cerrando
los ojos -Vayamos…- concedió soltándolo él
entonces.
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