| Capítulo 59
Repeating Patterns
Lorenz se limitaba a examinar los datos que Reiji había
recogido con creciente curiosidad y pasando después a los
diferentes "cuentos" que los demás habían
redactado para él. Se llevó la taza de café
a los labios esperando a que Kiri llegase y echando un vistazo fugaz
a los otros cuatro que ya estaban allí. Observó a
Dusk que reía discutiendo a saber qué tonterías
con Arai y apresando a Reiji contra él, besándolo
a cada rato sobre sus piernas.
Se llevó la mano a la cabeza sintiendo de pronto como si
se le desenfocara la vista y escuchando un conjunto de murmullos
y voces, gemidos… Alzó la vista observando a Kinsei
sonreír de manera un tanto macabra mientras cortaba la lengua
de Arai de un tajazo con una cuchilla, sin que este se resistiera
en lo mínimo y uniéndose ambos en un sangriento beso.
Cerró los ojos con fuerza quitándose las gafas y apoyando
la mano en su frente.
- ¿Está usted bien? – le preguntó Kinsei
notando el rostro del profesor, y sin que se le pasase la manera
extraña como lo había mirado hace unos segundos.
- Buenas.... – Kiri entró al despacho, satisfecho
de que todos estuviesen allí ya y sin molestarse siquiera
en tocar la puerta. - ¿Sucede algo? – preguntó
intrigado al ver cómo todos miraban al profesor.
-Estoy bien…gracias, no se preocupe- Lorenz sintió
incluso su propia voz como lejana, sintiendo risas infantiles en
sus oídos y a pesar de estar viendo ya con normalidad lo
que en el cuarto sucedía. De todos modos lo sentía
todo distante "acompáñanos, ven, ven" Observó
a Kiri de pronto frente a él desnudo y cubierto de serpientes
extendiendo las manos con una extraña sonrisa en los labios
"conmigo…" el profesor sonrió de medio lado
aún sin salir de aquel semi-trance y alzó la vista
echándose atrás en el asiento e inclinando la cabeza
sobre el respaldo -Diría… que me he sumido en una especie
de trance por unos segundos… he visto imágenes como
las que proyectaban de ustedes durante la noche de ayer… "acompáñanos"
eso es lo mas relevante que escuché… pero puede ser
que me encuentre algo agotado.
El rubio rió, sacudiendo la cabeza. – Divertido, ¿ne?
Kinsei lo miró como si estuviera loco, empezando a ponerse
nervioso. - ¿Divertido? Yo no le veo nada divertido a esto.
Más bien.......
- Tranquilo, tranquilo, no me refería a eso.... –
Kiri le sonrió, tomando asiento. Lo más probable es
que aquello intentase hacerles saber que estaba enterado de su reunión.–
Más bien, diría que alguien nos juega una broma. Ya
lo comprenderán. Tengo una pregunta para ustedes...en todas
estas noches que hemos tenido que pasar en el almacén, ¿alguno
nota cierto patrón? ¿Algo...repetitivo?
Lorenz simplemente los dejó responder porque claramente
él lo había notado y se levantó a servirse
más café tomando otra taza y sentándose en
el borde de la mesa ofreciéndosela a Kiri.
-Siempre es lo mismo ¿no?- Dusk movió los papelitos
que Lorenz les había fotocopiado y había terminado
de leer hoy mismo -Primero nos hacen ver una paranoia rara, luego
aparecen los niños y luego la paranoia con nosotros mismos,
después hay un juego… que es una prueba ¿algo
así no? Aunque a veces cambia un poco…
- Sí , eso es cierto, pero... – el rubio tomó
la taza, sonriéndole al profesor a manera de agradecimiento.
- ...hay algo más. Me refiero a ...la paranoia con nosotros
mismos. – especificó, utilizando las palabras del rubio
a falta de otras. – Los roles, parecen repetirse, ¿no
creen? Reiji, siempre el sacrificio, ensangrentado y aparentemente
extasiado por ello, con la excecpción de su propia experiencia
personal imagino. Dusk, atado o encadenado....¿al sacrificio,
tal vez? Arai, enmudecido, sin lengua, listo para recibir órdenes,
probablemente de Kinsei....el cual es asesinado por Arai, voluntariamente.
Lorenz sensei, parece ser el maestro de ceremonias, presidiendo
sobre el ritual. Incluso anoche, fue conducido a una especie de
trono, y si contamos con lo ansioso que se veía Reiji por
agradarle y con que Dusk estaba encadenado a su silla primero. En
cuanto a mí..... – bebió un poco de la taza
pensativo. – no lo sé, ¿asistente del maestro
de ceremonias quizás? ¿Su ejecutor?
- Pero cuando estuvimos allí, Arai no trató de matarme
ni nada parecido. – intercaló Kinsei apretando la mano
de su novio, más nervioso aún.
- Cierto, pero....te dijeron que si le dabas a Arai con la piedra,
el juego terminaría, ¿no? ¿Qué crees
que hubiera sucedido si sales corriendo de las sombras tras él
con una piedra en la mano? ¿Y si Arai no hubiese sido capaz
de reconocerte?
-Eso es muy interesante…- recalcó Lorenz -Incluso
yo diría que es el ejecutor… a usted es a quien acudieron
con aquellas espadas … y usted fue quien ejecutó a
Reiji…- dijo sonriendo levemente de pronto y pasando su mirada
gris al moreno -Claro está que Reiji como sacrificio es el
idóneo en muchos sentidos.
-¿En qué sentidos?- preguntó Dusk interesado
y sin saber si debía molestarse -¿Porque es el más
guapo o porque es virgen?- preguntó sin poder evitar reírse.
-Porque es el más receptivo… Kiri lo dijo en la charla…
el médium es el más receptivo…- dijo Arai en
un tono de duda y pensando que prefería no haber hablado.
- Pues yo prefiero no recibir....No de ese tipo de todos modos.
– se rió Reiji, obviamente nervioso y agradecido de
haberse fumado ese porro con Dusk antes, y de paso, pensando que
mejor se mantenía alejado de Kiri.
- No importa lo que preferamos....la guija ya decidió, ¿no
es así? – murmuró Kinsei, de manera decaída,
mirando el suelo.
-No lo sé, también podría ser un simbolismo.
No podemos saberlo a ciencia cierta. – contesto el rubio,
pasándose una mano por el cabello. – En todo caso,
mientras más información tengamos, estaremos mejor.
El profesor dejó la taza a un lado, prendiendo un cigarro
en los labios y miró. -He hablado con la profesora de educación
física, es nueva pero imaginé que debía de
saber algo acerca del almacén. O al menos, yo me habría
interesado de ser ella, en por qué no puedo guardar los materiales
en el sitio destinado a ello… - dejó salir el humo
entre los labios lentamente -Me ha comentado que los chicos hace
dos años hablaban de asesinatos que habían sucedido
allí… pero también me dijo que no era más
que una "leyenda de instituto". Claro, que también
me dijo que no habían querido aclararle por qué había
sido cerrado…
- Pues para ser una “leyenda de instituto”, debe de
ser muy escalofriante, si la misma directiva de la escuela está
dispuesta a clausurar ese espacio. – Kiri alzó una
ceja, observándolo, y mirando luego a los otros.
- Y no sólo estaba cerrado. Esa noche.....incluso estaba
tapado con una clóset, como si quisiesen ocultar su existencia.
– añadió Kinsei, recordando que eso es lo que
más extraño le había parecido. La gente no
ponía armarios sobre puertas, simplemente....no.
-Efectivamente…- Lorenz se pasó la mano por el cabello
-pero poco me ha dicho sobre el tema, no parecía conocerlo
demasiado bien… Así que me interesé en saber
por qué había venido a esta escuela… una tediosa
y larga charla insulsa diría yo… pero me sirvió
para que me explicase que el antiguo profesor había muerto,
según los profesores de infarto, según los alumnos
… el profesor anterior murió de infarto … Lo
encontraron tirado en el pasillo pocos metros lejos del almacén…
la puerta estaba abierta… Tenía veintiocho años…
dudo que le asustase un pájaro- sonrió el profesor
pasándose la mano por el cuello distraídamente.
- Pero pudo haber sido una coincidencia, ¿no? Tal vez...tal
vez tenía un soplo o algo así. – aventuró
Reiji que de a malas había ido a la clase una o dos veces,
pero por irracional que pareciese mientras más extraño
se ponía todo, más deseaba aferrarse a la normalidad.
- No, no dejarían que alguien con un problema cardíaco
diese clases de gimnasia. – refutó extrañamente
Kinsei.
Arai sonrió mirando abajo y tapándose los labios
para que nadie lo viera tratando de ponerse serio de inmediato.
-No te rías de los soplos!- le rió Dusk aunque ahora
le daba la risa a él.
-Bueno…- Lorenz golpeó las manos una vez poniendo
orden sin poder evitarlo -el caso es que no pude obtener nada más
de utilidad… salvo que en este terreno antes hubo una finca
bastante grande, después una fabrica de armas y más
tarde paso a ser un colegio de menores… Después…
- sonrió de pronto con algo más interesante que decir
-Olvidaba comentarlo… estuvo cerrado por dos años y
se construyó un colegio nuevo… el que tenemos al lado,
pasando este edificio a convertirse en un instituto…
- ¿Cómo.....? ¿Cómo se le olvida eso?
– casi lo riño Kinsei, enrojeciendo luego y casi escondiéndose
tras Arai. – Quise decir...que es importante, ¿no?
- Y no se sabe por qué estuvo cerrado? De seguro habrá
algún rumor, ¿no? – inquirió el rubio,
inclinándose hacia delante interesado, aún con la
taza entre las manos.
- Porque ¿todos sus alumnos eran creepy? – susurró
Reiji al oído de Dusk, riendo un poco, sin poder evitarlo,
aunque bajito.
Dusk se rió con él -Hubo matanza máxima de
escolares y se quedaron sin presupuesto….- aventuró,
haciendo el memo, cómo no, desde luego.
-Tranquilícese… señor Kinsei, acaban de informarme
… tal vez me he retrasado en comentarlo unos dieciocho minutos…
¿va a amonestarme aún más?- se rió de
una forma un tanto descarada -En fin… si nadie más
va a aportar nada… creo que me llevaré estos trabajos
y los corregiré… tengo mucho que hacer… tal vez
haya algo interesante en alguno de ellos.
-En el del mincha igual sí…- dijo el rubio fresco
a más no poder y levantándose aún rodeando
a Reiji por la cintura -Nosotros también nos vamos que tenemos
una cita en el médico.
- No tienes que publicitarlo. - Reiji le dio una palmadita, riendo,
aunque claro que no le importaba mucho.
- ¿Sucede algo.....? – indagó Kinsei, tratando
de no verse demasiado cohibido luego del comentario del profesor,
pero era su culpa. Siempre se dejaba llevar así y más
cuando estaba asustado.
- No, sólo voy a hacerme algunos exámenes...¿No
quieres venir también? – lo molestó el moreno,
soltándose de Dusk y rodeando su cuello con un brazo, con
ganas de bromear. – Los médicos son divertidos.....
- No, gracias, no creo que....No me gustan la verdad. – sonrió
nervioso por la proximidad y porque eso de que los doctores eran
divertidos lo creepeaba un poco.
- ¿Seguro? Te hacen exámenes y te tocan todo el cuerpo.....Por
eso Dusk me acompaña – Reiji sonrió burlonamente,
buscando a Arai con la mirada, sólo por ver cómo reaccionaba.
- ¿No quieres venir, seguro?
- Bueno, yo tengo alguna tarea acumulada. Desgraciadamente, mis
notas no dependen sólo de mi conocimiento en cuestiones sobrenaturales.
–Les veo luego. – se despidió Kiri como si aquella
broma no estuviese sucediendo, pasando de todo y pasando de largo.
Arai miró a Reiji con cara de pocos amigos -Kinsei está
muy bien, no necesita exámenes de nada…- aseguró,
atrayéndolo hacia él y apartándolo de Reiji
no porque le molestase que lo tocara si no porque quería
hacerlo él, pensando que se aseguraría de que tuviera
un médico bien feo.
Dusk se rió dejando salir una carcajada y colgándose
a caballito de Arai -Abrázame a mí también
Arai… machote…- el moreno suspiró, dejándose
caer hacia atrás para aplastarlo contra la pared riendose
entonces aunque entre dientes.
-Como sienta tu polla en mi cuerpo te la arranco…- aseguró.
-Kiri… pero no se vaya… déjeme acompañarlo
a casa al menos…- sugirió Lorenz con una sonrisa traviesa
en los labios que se veía realmente extraña en un
hombre de su edad y sin moverse de la mesa. Como si le divirtiera
cada “lucha”.
- Claro, ¿por qué no? Puedo ayudarlo a corregir si
quiere... – se rió el rubio sentándose, de nuevo
pasando por alto el escándalo de los otros.
- No! Que lo necesito entero, mejor te abrazo yo, ¿ne, Dusk?
– sonrió Reiji, atrayendo al rubio hacia sí,
y besándole le majilla, mirando luego a los otros por encima
de su hombro. – No se molesten, sólo bromeaba.
- Sí, ya sabemos. –respondió Kinsei, codeando
ligeramente a Arai, como recordándole sus modales o al menos,
los que el imaginaba que tenía. Y más que un poco
rojo por la manera posesiva como lo había agarrado frente
a los demás.
-Es la segunda vez que me pegas en el día…- el moreno
lo miró con el ceño fruncido acogiéndolo contra
él de nuevo y besándole el cuello -Me gusta cuando
estás rojo…
El profesor se levantó cerrando la puerta a sus espaldas
y alzando una ceja llevándose una mano a la frente como si
le provocasen dolor de cabeza, lo cual no era muy alejado de la
realidad -Sería un placer…- dijo finalmente sentándose
junto a él en el sofá de cuero y pasándole
un poco menos de la mitad de sus hojas -Después lo ayudaré
en las materias que necesite…- aseguró subiéndose
las gafas un poco y recostándose en el mullido respaldo rodeándolo
por los hombros y atrayéndolo hacia su pecho -¿Le
molesto para corregir?- preguntó serio mirándolo.
- No se preocupe por mí, puedo atender a mi cuerpo y a mi
mente a la vez- le respondió sonriente, echando la cabeza
hacia atrás para mirarlo y volviendo la vista a los papeles
como si fuesen muy interesantes.
Lorenz sonrió levemente torciendo aquella sonrisa en su
rostro y se ajustó las gafas acariciando el pecho del chico
con la mano que rodeaba sus hombros -Muy ocurrente…- dijo
bromeando y sonriendo abiertamente y volviendo a sus papeles.
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