| Capítulo 56
Never Beautiful and Never Strong, Until you Looked at Me and All
the Pain Was Gone
Reiji se recogió un poco las piernas en la cama, con los
ojos abiertos, sin querer levantarse. Por ahora, era como si todo
permaneciera en pausa, ni podía creer que Dusk lo estuviera
abrazando luego de lo sucedido. Claro, que luego del baño
helado que le había dado la noche anterior y también
podía ser un reflejo involuntario, claro. Aún no sabía
qué iba a hacer, tenía bastante miedo de enfrentarse
al rostro del rubio de nuevo.
Dusk entreabrió los ojos al notar el movimiento y miró
a Reiji en silencio, simplemente observando el color de sus ojos.
Bajó la vista a sus labios sólo para de nuevo elevarla
a sus ojos sin poder abrir la boca para decir nada. Incluso había
soñado con aquello toda la noche, demasiado asqueroso para
olvidarlo. Sí, porque la palabra más apropiada era
aquella, nunca había pensado que Reiji pudiera provocarle
algo así. Claro, que tampoco había pensado que su
depravación llegara a ese punto.
- Ya deja de observarme así, por favor...... – murmuró
el moreno sin poder soportarlo más. Dusk probablemente pensaba
que el permanecer en silencio ocultaba sus sentimientos, pero para
Reiji era bastante transparente. Se giró para no tener que
mirarlo más a los ojos, susurrando. – Lo siento....
-Seguro…- susurró el rubio sin poder evitarlo aproximándolo
a él, deteniéndose a medias de pegarlo sintiendo como
si le faltaran fuerzas en los brazos y pegándolo igualmente
de todos modos -Eso fue lo peor que he visto en mi vida…
- No quise lastimarte, Dusk. Traté de explicarte, pero no
comprendías... – se encogió más entre
sus brazos, sintiendo que necesitaba ese abrazo, aunque aún
no sabía por qué el rubio no lo dejaba irse. –
Aún así, no quería que lo vieras.
-No, me gustaría que lo hubieras visto tú sin toda
esa cantidad de droga que llevabas encima… Me gustaría
que pudieras verte a ti mismo sin sentir lo que yo sentí…
sin sentirte peor aún… ¿Qué crees que
eres? ¿Una basura? ¿Una muñeca inflable? ¿Qué?
…- sintió que poco a poco su tono de voz se iba alterando
y le apoyó la mano en el centro del pecho.
- Sí, eso soy, una mierda, tus amigos tienen razón.
– respondió sin una pizca de sarcasmo en su voz. –
Traté de explicártelo, por qué no podía
ser tu novio, porque....no comprendo por qué razón
querrías estar con alguien como yo. ¿Por qué
sigues abrazándome, Dusk? – preguntó sin girarse,
las lágrimas aflorando a sus ojos y apretando la mano del
rubio contra su pecho a pesar de lo que decía. - ¿Por
qué me trajiste de vuelta? No soy nada que puedas querer.
-Tú no tienes ni idea de lo que significa que alguien te
ame ¿verdad Reiji?- el rubio lo apretó más
contra sí, dejándole sentir el calor de su pecho -¿No
entiendes que no puedo estar sin ti?- preguntó sintiendo
que le flojeaba la voz y bajando la cara para besarle el hombro
-Me molesta más por ti que por mí … no puedes
seguir así… Sabía que te prostituías…
tienes razón, pero eso… eso fue horrible Reiji…
en aquel lugar lleno de gente esos dos tíos tratándote
como si fueras un muñeco… no… tú no eres
ninguna mierda…
- Pero nunca me importó. Nunca me ha importado, Dusk. Hasta
anoche..... – el moreno se encogió aún más
como si buscase desaparecer. – Lloraste ¿no es así?,
creo que lloraste....No sé lo que ves en mí. No sé
qué más puedo hacer..... Eres el único que
no piensa eso.
-Eso no es verdad… si vas por el mundo pensando que eres
una mierda ¿Qué crees que creerá la gente?
Cuando tú mismo eres quien te rebajas de ese modo, Reiji…
Aún así hay personas que no creen que seas una mierda.
Estoy seguro… y si yo soy el único, aunque así
fuera… me da igual, para mí eres lo mejor que existe
¿entiendes? Yo te amo… claro que lloré…
¿Cómo no hacerlo? ¿Acaso no estas llorando
tu?- sintió como se le desbordaba una lágrima por
la mejilla y tragó saliva, estaba sudando -Yo te necesito…
no a tu cuerpo, te necesito a ti… ¿no te merece la
pena luchar por eso ni siquiera? ¿Por qué no quieres
luchar por retenerme, Reiji? Tú me quieres ¿verdad?
Lo dijiste… - se mordió el labio sin poder evitar pensar
en lo fácil que cualquier cosa salía de aquellos labios,
amor o lo que fuera, todo falso. Se mordió hasta sentir que
le dolía, no, él no iba a desconfiar de él,
nunca le había mentido, no lo creía así.
- Más que a nadie en el mundo, más que a mí
mismo.... – se dio la vuelta para observarlo, pasándole
un dedo por la mejilla, recogiendo su lágrima. – Pero
mira cómo te hago sufrir, nunca te había visto sin
una sonrisa en el rostro. Y la manera como me miras ahora.......
– bajó el rostro, escondiéndolo un poco en el
colchón. – Nunca volverás a verme como antes,
¿no es cierto? Me hacías sentir.....
El rubio miró hacia abajo sonriendo sin poder evitarlo al
escucharlo, la verdad es que necesitaba oírlo -¿Por
qué eres tan estúpido?... ¿Es que aún
no lo entiendes? - lo miró a los ojos de nuevo aunque sintiendo
que se ponía rojo por lo que iba a decir, era más
fácil cuando estaba de espaldas. Alzó la mano a su
mejilla sintiéndola húmeda y fría -¿Cómo
te miro Reiji? ¿Cómo te hago sentir? Te miro como
si estuviera enamorado de ti… es que lo estoy… te sientes
amado… lo eres… pero no puedes seguir así…
- ¿Qué se supone que haga? No puedo dejarlo, lo he
intentado, ¿sabes? Pero no soy fuerte, duele..... - enfocó
la mirada en los ojos de Dusk, por fin, casi sonriendo al ver cómo
estaba de rojo. – No me llames estúpido.....eso no
le sube la autoestima a nadie. – se rió de todos modos,
a pesar de las lágrimas que corrían por su rostro.
-Pues no te comportes como un estúpido… me dijiste
que antes podías hacerlo como si nada pero ahora no…
porque me quieres, es por eso…- le sujetó la cara con
ambas manos besándole los labios y cerrando los ojos mientras
bajaba la cara -Yo también dije que no me importaba pero
ahora te quiero demasiado… ya no se trata de celos, Reiji…
no es eso… solo…- puntualizó después sintiéndose
idiota de pronto.
- No es eso solo...... – repitió el chico, cerrando
los ojos también sin separarse. – Anoche.....usé
más de lo debido, más...de lo que acostumbro porque....no
podía dejar de pensar en ti.
-Pues ya basta de eso… tienes que detenerte…- lo miró
a los ojos separándose un poco para verlo y alzándole
la cara -Ya sé que no puedes simplemente dejarlo… pero
por lo menos inténtalo, Reiji… sabes que merece la
pena… - Deslizó un dedo por su cuello tocando una de
las marcas del día anterior sin poder evitar ver aquello
de nuevo -y… además no necesitas hacer esto para ganar
dinero, dijiste que del otro modo no conseguías suficiente
pero creo que lo que pasa es que esto es más cómodo
¿verdad?- lo miró a los ojos -pero ya no es cómodo
… dime que no…
El chico bajó el rostro, negando con la cabeza, y mirándolo
de nuevo. –Te amo, Dusk. Eres.....lo mejor que me ha pasado
en la vida, tal vez lo único bueno. –tragó saliva,
intentando respirar sin echarse a llorar de nuevo. – Lo haré,
lo intentaré, pero......no me dejes. Te necesito, no puedo
hacerlo sin ti. – lo abrazó, sin poder evitar llorar
de nuevo, temblando contra él. Lo cierto es que tenía
miedo de decepcionarlo de nuevo, de no poder hacerlo. Entonces lo
perdería definitivamente, estaba seguro.
-Me llega con eso…- el rubio no pudo evitar sonreír,
pese a que se moría viéndolo llorar así. Lo
abrazó con toda la fuerza que podía -No tiene sentido…
no voy a dejarte… - le besó los labios, estaban calientes
de llorar… y lo apretó más aún contra
él, acariciándole la espalda y el cabello -y vas a
ir a un médico…- dijo de pronto.
Reiji se rió ligeramente por la solemnidad de ese anuncio,
respondiendo. – Pero no sé qué tendré
que vender para pagarlo..... – se separó un poco, observando
sus ojos, y limpiándose un poco los suyos, lamiéndose
los labios. – No creas que puedo pagar una clínica
de rehabilitación o algo así, Dusk.
-En realidad lo que quiero es que comprueben que esos tíos
no te han contagiado nada…- el rubio lo miró a los
ojos apartándole el cabello de la cara -y yo lo pagaré,
tengo algún dinero guardado… ya lo sabes, de hecho…-
dijo refiriéndose a que se lo había dado aquella vez
-y tal vez aunque no sea una clínica de rehabilitación…
donde por otro lado no pienso encerrarte, a lo mejor podrían
orientarnos un poco.
- A lo mejor......no tienes que gastar todo tu dinero, déjame
pagar algo al menos. – le sonrió agradecido, añadiendo
luego. – Estoy bastante seguro de que no estoy enfermo por
cierto, pero.....perdóname por arriesgarte a ti. No lo pensé,
soy un idiota.
-No… déjame que haga eso por ti- el rubio lo miró
a los ojos acariciándole el mechón blanco y sujetándolo
entre dos dedos para hacerle cosquillas en el labio con él
sólo por joder -Y no puedes saber si estas enfermo de según
qué cosas de un día para el otro… sabrás…-
se rió mirándolo a los ojos -Me da igual… irás
de todos modos… - medio canturreó sonriendo y haciendo
de madre amenazadora. Se acercó a besarlo cerrando los ojos
e introduciendo la lengua lentamente entre sus labios besándolos
de nuevo y apartándola acariciándolos. Se quedó
mirándolo y se revolvió el pelo soltándolo.
- Está bien, no voy a discutir contigo, ya no – se
rió acostándose de espaldas y girando el rostro para
seguir viéndolo. – Pero....no más sexo hasta
que me hayan examinado.
-Existen los condones…- el rubio se subió sobre él,
aplastando la cara contra su espalda y mostrándole que de
hecho, ya estaba empalmado -Soy muy joven… es la edad de crecer…-
dijo aunque más bien se refería a lo que le había
crecido entre las piernas y se rió contra su piel -¿Te
aplasto? Sí… sé que sí… pero quiero
aplastarte… te aguantas…
Reiji se rió, abrazándolo y dándole una cachetada
en la nalga como señal de protesta. – No sexo, los
condones son 99% efectivos, 97 si los usas mal. Pero....puedo hacer
otras cosas. – le susurró en el oído, aunque
sintiéndose cohibido inmediatamente por cómo lo había
visto la noche anterior. Ahora no sabía cómo iba a
reaccionar a esos comentarios.
-Si, también puedes hacerlas… no me importaría…
Pero me da igual si te da gonorrea no vamos a dejar de follar de
por vida ¿no? Entonces seremos ambos gonorréicos…-
se rió un poco besándole los labios -De todos modos,
prefiero morir joven cuando aún se me levante la polla.
- Te quiero tanto, Dusk...... – se rió de nuevo abrazándolo
sin querer ni salir de la cama ni ir a clases. Claro, que nunca
quería de todos modos. Ya ni se acordaba de la amenaza de
Lorenz. – Pero esperemos hasta después, así
tendremos algo que celebrar. O consolarnos, lo que sea.....
-No… ahora lo que tengo es hambre… eso sólo
es que se alegra de verte…- dijo refiriéndose a su
sexo y apretándolo un poco contra el moreno y besándolo
de nuevo -Pero primero duermo más… hasta las doce no
hay clase con Lorenz… pues hasta las once no me muevo de la
cama…- arrastró la nariz contra la suya sonriendo y
besándole los labios.
|