| Capítulo 53
At the Bottom of the Spiral
Dusk se rió sujetando el monopatín con una mano tras
pararlo contra su pierna, había pasado por su casa a buscarlo
y se había pasado al menos unos veinte minutos con sus amigos
en la plaza practicando y se pasó la mano por la frente un
tanto cubierta de sudor.
-Tío, estabas desaparecido … - dijo una pelirroja
con dos coletas sonriendo y atravesada de piercings en todos los
lugares posibles -Ya ni siquiera vienes a la peluquería…
y dicen que estás con Reiji…- sonrió, haciendo
un globo en sus labios y pisando el monopatín para levantarlo
contra su pierna también.
-Sí…- el rubio se encogió de hombros -tener
novio me quita mucho tiempo…- sonrió aunque de un modo
bastante extraño.
-¿Qué pasa Dusk?- peguntó un moreno colgándose
de sus hombros -¿Cómo esta el niño de mi niña?-
se rió mirando a su novia la cual le había martillado
la cabeza todos los días con que Dusk no aparecía.
-No pasa nada…
..............
- No pasa nada..... – sonrió Reiji al moreno que se
sentaba a su lado en el bar, sin saber que repetía la frase
del rubio.
- ¿De veras? Ya empezábamos a extrañarte por
acá. – el chico se puso de pie pasándole los
dedos por el cuello y bajando por su hombro.- Escucha.....tengo
una fiesta privada allá atrás, si quieres venir. Ya
sabes que allí siempre sales ganando....
Reiji lo miró, sonriendo de medio lado, y bebiendo un poco
más de su trago, dejando que deslizase los dedos a lo largo
de su brazo para tomar su mano. – Y ¿cómo podría
rechazar tan encantadora oferta? – se puso de pie, siguiéndolo,
dejándolo que lo guiara hacia los salones privados como tantas
otras veces, pero esta vez era distinto. No podía dejar de
pensar en el rostro de Dusk a cada paso que daba.
.........
-y eso es todo… así que no sé cuando va a volver
hoy…- el rubio los miró a ambos y se inclinó
adelante al recibir la soberana colleja de la chica que por poco
hace que se le caiga el porro al suelo.
-Eres un imbécil… ¿para qué dejas que
te trate así, eh? ¿Qué eres? ¿Un perrito
faldero? Ah… apestas Dusk, en serio…- dijo con el ceño
fruncido a más no poder y sonriendo tras que el moreno le
asestase otra colleja al rubio en cuanto levantó la cabeza
de nuevo.
Dusk sonrió frotándose el cuello -Coño…
ya vale…- dijo riéndose. En realidad, eran lo único
parecido a una familia que tenía, los únicos que habían
sido sus amigos incluso cuando no tenía ganas de sonreír.
Y tal vez Arai… pero eso era ahora -Es que me da igual…
yo lo quiero ¿Qué quieres que haga? Además,
ya lo sabía antes de salir con él… ahora me
atengo a ello… ni más ni menos…
-¿Para qué hace eso, eh? Por droga… pues que
trabaje…- la chica frunció el ceño haciendo
señas al aire como hablando sola.
-Pero es que así no puede conseguir tanto dinero como necesita…-
la miró de soslayo, esperándose un grito.
-… pues sí que te quiere mucho…- escucho ácido
al moreno que lo miraba.
-Ser drogadicto es un problema… no es algo que te deje decidir
ni pensar bien … y … y me importa una mierda…-
golpeó la mano contra el suelo -Me importa una mierda…
que se acueste con quien quiera si me quiere a mí…
me da igual… puedo ignorarlo…
-Siempre quieres ignorarlo todo…
...........
- Este es Reiji – el moreno contuvo el aliento al ver los
mechones rubios que asomaban por encima de la espalda del moreno,
pero claro, no era Dusk. Ya se estaba volviendo loco, de veras.
Le sonrió, haciendo su mejor esfuerzo, y dejándose
caer a su lado, mientras el rubio sacaba una bolsita de su de su
bolsillo.
- Buscaba con quien compartir esto, es cierto que te gusta, ¿no?
Reiji le sonrió aún más relamiéndose
sin poder evitarlo y pasando una mano por la quijada del otro, atrayéndolo
hacia sí en aquella esquina oscura. – No tanto como
me gustas tú. – le susurró, besándolo
y colocándose sobre él, intentando desconectarse de
todo.
Sintió unas manos que le alzaban la camiseta, quitándosela,
y cerró los ojos dejándose llevar.
...........
-Sí me quiere… no entendéis nada…- el
rubio se levantó subiéndose al monopatín y
moviéndose un poco a los lados sobre él, mirando al
suelo con el peta en los labios. Se apoyó en una esquina
girándolo y tratando de evadirse, sin conseguir más
que pensar en los ojos amatistas del chico, en cómo seguramente
estaría diciéndole todas esas mierdas que le decía
a él, a cualquiera.
-¿Sabes donde está?- preguntó la pelirroja
levantándose sin soportar la cara de su amigo y dándole
un toque en la cabeza como si fuera a activarlo de ese modo. - ¿Que
si sabes donde está? Memo!- la chica lo remeció y
el rubio la apartó de él, sujetando el peta en la
mano y apoyando después la frente sobre su pecho sin pena
ninguna, mordiéndose el labio.
La pelirroja le pasó la mano por el pelo revolviéndoselo
-Me vas a mojar las tetas y como se me encojan más, te cortaré
los huevitos esos que tienes ahí…- dijo metiéndole
mano al paquete y haciendo que el rubio sonriese a pesar de que
sí estaba llorando y le apartó la mano.
-Con él aquí no…- dijo refiriéndose
a Inoue por supuesto de broma, aunque el moreno pasaba de ellos
como de la mierda más bien dedicándose a su monopatín
y a pegársela contra el suelo -No quiero ir… él
es así, no hay más, no quiero cagarla… no hay
más…- repitió, sin separarse.
La pelirroja lo rodeó, levantándole la cara y pegando
la frente contra la suya -Si yo fuera él, me gustaría
ver que te molestas en ir a buscarlo y que no te da igual…
Sí, a lo mejor me cabrearía en un primer momento…
pero después ya no…
El rubio la miró, negando -No me atrevo… debería
volver a casa, me dijo que no tardaría…
…
El moreno se relamió de nuevo, sonriendo, riendo por las
cosquillas que le causaba el otro al aspirar la droga de su abdomen.
Cerró los ojos, mareado por las luces. Él mismo ya
había consumido tanta que no podía ni ponerse de pie,
pero la necesitaba, especialmente esa noche. Y aún así,
no dejaba de pensar en el rubio, en su risa, cuando él mismo
reía.
Apenas entreabrió los ojos, el amigo del rubio, que era
como lo llamaba en su mente, inclinándose sobre él
para besarlo, sonriente, introduciendo su lengua profundamente en
su boca, a la vez que le alzaba la barbilla, mientras el rubio iba
bajando por su abdomen, ahora con su lengua, desabrochando el pantalón
del chico sin dejar de lamerlo.
No le había sorprendido que fueran dos, siempre pasaba lo
mismo en ese tipo de fiestas, cualquiera con cualquiera. De todos
modos, ambos le estaban pagando.
- Reiji....... – escuchó su nombre, sintiéndose
bastante ido y riendo de nuevo.
.......
-¿Entonces crees que debería ir?- dijo de nuevo volviendo
a lo mismo sin decidirme.
-Yo iría… tú sabrás…- la pelirroja
lo miró mascando el chicle de nuevo y escupiéndolo
a sus pies lanzándolo de una patada -De todos modos si te
dijo que regresaría pronto… te diré que ya ha
pasado una hora y cuarenta minutos…
-Pero debería pasar por aquí para ir a casa…-
el rubio miró la hora también como si su reloj fuera
a decirle algo distinto, seguramente y ya ni se acordaba de volver
con él. Miró a otro lado enterrando los dedos en su
cabello y bajando la cabeza -Odio esto…- sonrió con
un tinte de dolor pero aún así, sonrió.
-Vamos, te acompañamos hasta allí ¡Inoue! Deja
de machacar el suelo con tu cabeza y ven a acompañar a este
desecho de niño hasta donde esté el otro…- Vio
cómo el moreno venía y el rubio se subió al
skate de nuevo.
-Pero no os metáis… sólo acompañadme…
no quiero ir solo…- los miró y ella asintió
como si no le estuviera escuchando, apoyándose en el skate
color magenta.
……
Reiji simplemente se dejaba manipular, como fuera, no le importaba
mucho lo que hicieran con él, ni siquiera estaba allí.
Sintió cómo lo empujaban hacia delante, penetrándolo,
alzándolo un poco. Sentía algo pegajoso el rostro
y se pasó la lengua por los labios, sintiendo aquel sabor
familiar, pero ahora no estaba seguro de si le había hecho
una mamada a alguien o si se lo había imaginado. Gimió
un poco, al caer hacia delante, sobre otro chico, gracias a las
embestidas del rubio. El moreno lo abrazó riendo, acariciándole
el rostro y besándolo.
- Reiji.....ahora es mi turno, ¿ne? Lo prometiste.... –
lo empujó con suavidad hacia abajo, hacia su sexo.
El chico entornó un tanto los ojos, enfocando la vista,
notando algo extraño, aunque no le colaba en la realidad.
– Eso es sangre.....estás sangrando....¿estoy
sangrando? – se rió un poco, a causa de lo colgado
que estaba, olvidándose al instante de todo y volviendo a
bajar.
.......
El rubio se paró delante de la puerta del pub al que habían
ido la primera vez, no estaba muy seguro de nada, pero como el camarero
le había tratado de ese modo imaginaba que debía de
ser asiduo allí aunque eso era mucho decir tratándose
de Reiji.
Tenía el estomago hecho un asco y sentía nauseas,
estaba demasiado nervioso -No puedo entrar…- dijo parándose
de pronto sintiendo la necesidad de pegar una pataleta hiperactivo
riéndose por los nervios -Mejor espero a que salga.
-Ah no! Entras ahí!- la chica lo empujó seguida de
su novio que se reía levemente, los tres cargando el skate
en la mano, no lo dejaban en la calle por nada del mundo -Eh tía…
guarda esto en el ropero ese…- dijo la pelirroja pasándole
los tres a la chica que por poco se le caen las manos al suelo confiada
de cómo los levantaba la otra.
El rubio se pasó la mano por el cabello acercándose
a la barra como si le estuvieran extirpando el hígado esperando
a que el camarero se acercase -Oye… ¿sabes si Reiji
está aquí esta noche?- preguntó, deseando huirse.
-Uy qué camarero!- la chica se sentó sin más,
en las piernas de su novio que ya estaba pidiendo una cerveza. El
rubio la miró de soslayo deseando meterle la sombrillosa
de un abandonado cóctel en un ojo.
- Sí, está en la parte de atrás, pero es una
fiesta privada- le contestó el camarero, poniendo la cerveza
delante del otro chico. – Tú eres el que vino con Reiji
la última vez, ¿no? Igual y sale dentro de un rato,
aunque no sé......
- ¿Buscas a Reiji? – una chica se le guindó
a Dusk por detrás como si llevaran años conociéndose.
– Si quieres yo te llevo con él, puedo entrar a cualquier
lado.....Pero tienes que darme algo a cambio, ¿ne?
El rubio la miró, sonriéndole levemente sintiéndose
aliviado pese a que no sabía muy bien por qué si realmente
no quería verlo, ¿para qué iba? Mejor le hubiera
sido irse a su casa y meterse en la cama con ochenta kilos de marihuana
-¿El qué?- preguntó después volteándose.
- No sé, ¿qué tienes? – preguntó
la chica obviamente buscando sustancias especiales, sin quitársele
de encima, sonriendo.
Dusk suspiró metiéndose las manos en los bolsillos
pero a parte de costo y éxtasis nada más -Esto…
- Eso es suficiente – exclamó la chica de manera alegre
tomándolos de sus manos. En realidad, era más de lo
que había esperado conseguir. – Anda, sígueme.
Lo llevó por el pasillo hasta una puerta en la que había
un seguridad bastante grande, guindándose del hombre reída.
– Eh, traigo un amigo.....
- Es una fiesta privada, Leyla. Hasta cuando te lo voy a repetir.
Siempre haces lo mismo.
- Aaaaaaaandaaaaaa.....luego te lo pagó con creces, ¿ne?
- Vaaaale, pero sólo porque eres tú. Y que sea la
última. – la reprendió el seguridad, recibiendo
el beso agradecido de la chica y abriendo la puerta para dejarlos
pasar.
- Ven! – Leyla aló a Dusk de la mano, introduciéndolo
al oscuro salón, tan lleno de luces y música como
la parte frontal del lugar, y casi tan abarrotado de gente, cada
quien ocupándose de su propio asunto. Se acercó al
moreno que había saludado a Reiji en primer lugar. –
Ne, ¿dónde está Reiji?
- Está por allá, pero no molestes, está con
clientes. – el chico señaló a la oscura esquina,
en donde apenas se veía la silueta del chico, ahora siendo
penetrado por el castaño, mientras el rubio se concentraba
en sorber más droga, jugueteando con él de vez en
cuando, riendo.
Dusk se quedó mirando aquello con el corazón como
si se le hubiese parado, claro ¿Qué creía?
¿Que iban a estar jugando cartas? Se rió levemente
aunque más bien, llamándose de todo mentalmente -Gracias…-
le dijo a la chica de todos modos, mirando de pasada al moreno preguntándose
si sería su chulo o si al menos se lo creía. Se quedó
allí, de pie parado sin saber qué hacer felicitando
la maravillosa idea de Maki, ahora sólo se sentía
mucho peor. Echó unos pasos atrás mirando un momento
y sentándose en uno de los sillones al lado de dos chicas
que se estaban enrollando, así no lo molestaban. Pero no
podía dejar de mirarlo. Se llevó las manos a la frente
apoyando los codos en sus rodillas y mirándolo sin cesar
¿Cómo pretendía volver pronto? Es más
¿Cómo pretendía volver? Sonrió dañado
mirando a un lado y cogiendo el trago de alguien bebiéndoselo
de golpe y escuchando sólo el -Eh!- del propietario, mostrándole
su dedo especial y perdiendo la mirada de nuevo en Reiji. Las luces
girando, la música, el ambiente pesado y las propias imágenes,
sólo le hacían sentirse aún más encerrado
en una pesadilla.
El moreno levantó la mirada, observando de pasada el sillón
desde donde lo observaba Dusk, sonriendo un poco. De veras estaba
colgado, no podía estar allí. El chico se corrió
dentro de él, gimiendo sonoramente, deslizándose fuera
mientras Reiji se dejaba caer sobre el regazo del otro. No tenía
idea de cómo iba a regresar, no se sentía muy bien.
Lo mejor sería pedir un aventón. Cerró los
ojos, apenas escuchando las palabras que le dirigían.
El rubio se llevó la mano al pecho al ver cómo le
miraba y le sonreía, se sentía como si aquello hubiera
sido una puñalada… No, seguro que ni había notado
que estaba allí… Seguro que sólo le había
parecido que lo miraba. De todos modos, hizo ademán de levantarse,
sentándose de nuevo pensando en lo que dirían aquellos
tíos si trataba de llevárselo. Sentía un sabor
amargo en la boca y náuseas, sobre todo eso. Se pasó
las manos por el pelo una y otra vez hundiendo la cara en ellas
y se levantó acercándose aunque le temblaba todo -Reiji…-
lo llamó, apretando las mandíbulas al llegar hasta
él y verlo así sin poder evitar mirar a quienes se
habían acostado con él.
- Reiji, parece que te buscan.... – le mostró el otro
chico rubio, sin inmutarse demasiado, a pesar de la mirada del otro.
- Eh? – Reiji alzó la cabeza, confundido, su sonrisa
congelándose a pesar del sopor que lo embargaba, abriendo
los ojos como para estar seguro. – Dusk....? ¿De veras.....?
¿Qué haces aquí? – de pronto, sentía
el corazón latir como nunca, se pasó una mano por
el rostro, consciente de su aspecto, limpiándose aunque no
cambiaba nada.
-Vine a… no sé…- el rubio lo miró a los
ojos pasándose una mano por la nariz -a buscarte…-
"supongo" finalizó en su mente con el corazón
latiendo a toda prisa en su pecho. Sentía que se le iba a
desbocar -No te cabrees… sólo vine… es muy tarde…
- dijo mordiéndose el labio pensando un mar de cosas.
- Yo no...no voy a cabrearme.... – contestó totalmente
confundido., mirando a sus clientes, como queriendo excusarse aunque
ya había cumplido con su trabajo. – Supongo que...debo
irme....
- ¿Seguro? ¿No te quedas un rato más, Reiji?
– le preguntó el moreno abrazándolo como lastimero.
– Tu amigo puede quedarse también.
- No...no, de veras tengo que irme.....- sonrió, intentando
ponerse en pie, y casi cayendo al suelo.
- Bueno, toma. – el cliente rubio le entregó el pago,
acercándolo para besarlo, sonriendo. – Ojalá
se repita... – pasándole la camiseta.
Dusk lo miró sin ayudarlo, sintiendo que no sabía
qué hacer pero no quería tocarlo, es verdad, le daba
asco, el semen le manchaba la piel y lo había visto cómo
el otro se corría en su interior. Sintió nauseas de
nuevo ¿de qué? ¿De haberlo hecho con él?
Estaba demasiado confundido, pensaba que era más fuerte,
claro, que tampoco había amado a nadie. Pero la imagen que
tenía delante era la de un perdedor… no sabía
ni cómo no tenia las mil y una enfermedades y el aspecto
que daba era deplorable.
Reiji se vistió como pudo, aún mareado. – Ya...sí....hasta
luego – sonrió débilmente guardándose
el dinero en el bolsillo del pantalón. – Vámonos.....
– le murmuró a Dusk, sin poder mirarlo a la cara. No
le había mentido, sabía lo que era, pero no había
esperado que lo viese así. Y menos sabía por qué
no le estaba gritando o algo. Aquello era hasta peor, no sabía
qué estaría pensando.
-Vete al baño y lávate un poco…- susurró
el rubio finalmente cogiéndolo por la cintura aunque aún
sentía bastante repulsión. Lo acercó a la puerta
del baño, quedándose quieto como esperando a que entrase.
- Sí...claro..... – respondió extrañado,
entrando al baño, sólo para quedarse mirando embobado
el lavamanos por un rato, observando luego su rostro en el espejo.
Se veía terrible, no sabía cómo Dusk aún
no salía huyendo. Se agachó, lavándose el rostro,
restregándolo tanto como podía, demasiado quizás
y se secó a la ligera, saliendo del baño, apoyándose
en el marco de la puerta. – Ya.....
-Vamos…- lo cogió de nuevo por la cintura pasando
al lado de Inoue y Maki -Voy a casa…- dijo mirando de pasada
a la pelirroja que miró a Reiji pensando inevitablemente
que Dusk estaba echando a perder su vida con ese. Eso, si no acababa
a saber de qué modo por estar con él. No sabía
cómo tenía el rostro de tomar de novio a alguien y
menos a alguien como Dusk… ¿es que no lo conocía
o es que le daba igual el rubio?
-Pues ve…- respondió tosca la chica mirando los ojos
rojos del rubio -Es patético y tú más por estar
con él…- dijo no obstante saliendo cabreada y arrastrando
a su novio con ella, cogiendo los skates y pasándole el suyo
al rubio y largándose, dirigiéndole una última
mirada de desaprobación.
El rubio apartó la vista mirando al suelo y cargando a Reiji
un poco más, sinceramente no sabía ni qué pensar.
Sólo sabía que realmente sí se sentía
patético.
- No les agrado mucho a tus amigos...... – intentó
bromear el moreno, sonriendo débilmente pero sin conseguir
llegar a posar su mirada sobre los ojos del rubio. Se sentía
como una mierda, tenían razón.....al menos con él.
Lo empujó un poco, suavemente, separándose de él,
a pesar de todo. – Creo que sería mejor si duermo en
mi casa esta noche. Tú también ve a dormir, los niños
buenos no deberían venir a lugares así.
-No juegues a eso conmigo, imbécil! …- el rubio se
quedó callado con sus propias palabras, como si no supiera
de dónde salían -No puedes coger ahora y decirme que
me vaya a mi casa ¿crees que no sé como te sientes?
Puede que sea bueno, pero no soy estúpido- lo miró
a los ojos -Tú no quieres que te deje solo… ni siquiera
puedes mantenerte en pie ¿Cómo ibas a volver? ¿Eh?
¿Cómo crees que me habría sentido si no hubieras
vuelto, Reiji? Es tarde para ahora decirme que fue un error aceptarme-
lo miró a los ojos sujetándolo por los hombros.
- No importa.....cómo me sienta.... – el chico bajó
el rostro , sin poder sostenerle la mirada. – Te lo dije,
tenía razón, ¿no? Esto es lo que soy, y no
es como en las películas. Es patético, como dijo tu
amiga, y es feo, y es.....Y no fue un error para mí el aceptarte,
te amo. Pero fue un error para ti el aceptarme. Puedo pedir un aventón,
no tienes por qué cuidarme, no es tu culpa, ni tu responsabilidad.
-Detente… para ya Reiji… no vayas por ahí…
porque no puedes ignorarme, ni siquiera podrías dejar de
verme aunque quisieras… ni yo a ti ¿entiendes? Y no
me importa… no me importa nada… no debí ir…
y no tienes derecho a mandar sobre mis sentimientos, no he dejado
de quererte… no voy a decirte lo que sentí al verte…
ni siquiera lo que siento ahora… porque ahora mismo no siento
NADA, sólo pienso… pienso y me siento confundido…
vas a venir a mi casa…
Reiji asintió, aún sin levantar la cabeza, más
que nada porque no quería mostrarle las lágrimas que
resbalaban ahora por su rostro. Se odiaba a sí mismo, era
una basura, una mierda, nada. – Te amo, y no te merezco. Nunca
lo hice. – murmuró, sabiendo que igual Dusk no le permitiría
regresar a su propia casa esa noche. Pero no le iba a sorprender
nada, si al día siguiente, el rubio estaba más claro.
-Lo que no te mereces es esto que te estás haciendo…-
el rubio le levantó la cara apartándole las lágrimas
con las manos -Quisiera saber cual es la parte buena de esto- dijo
tendiéndole el skate o más bien poniéndoselo
contra el pecho y cogiéndolo en brazos -Mañana ya
hablaremos, cuando te enteres de lo que te estoy diciendo…
pero no te preocupes, no voy a abandonarte. Cuando te dije que te
quería, todas y cada una de las veces… lo dije porque
lo sentía… te quiero… ahora mismo no sé
si lo siento pero tengo la certeza…- dijo upándolo
un poco más mientras caminaba.
- Era tan fácil....estando solo, era tan fácil......
– murmuró, recostándose en su pecho a pesar
de todo, abrazando el skate como si se le fuera la vida en ello,
cerrando los ojos. – Nunca te he visto patinar, Dusk. Y ahora....
– se fue quedando dormido, sin poder controlarlo por mucho
más, seguro de que alguien estaba cantando, pero no era Dusk,
cierto? ¿Por qué estaría cantando Dusk?
Dusk lo miró en sus brazos seguro de que lo que decía
no tenía sentido ninguno ni para él -Y ahora ¿Qué?
- preguntó no obstante, sin saber si estaba despierto o dormido
-Ya me verás mañana… o cuando sea…- dijo
sintiendo que poco a poco se iba desmoronando y notando la mirada
empañada mientras abría la puerta de la casa. Lo dejó
sobre la colcha un momento y comenzó a desnudarlo. Pasándose
la mano por la nariz y sorbiéndose los mocos.
Reiji se movió sobre el colchón, murmurando algo
ininteligible, completamente entregado al sueño, una frase
colándose de pronto entre sus murmuraciones. - .....eres
muy bueno..... – y volvió a sumirse en sus incoherencias,
sin que se aclarase si se refería a lo que decía el
rubio o a quien sabe qué sueño que estuviese teniendo.
El rubio lo miró apretando las mandíbulas e imaginando
lo que andaría recordando, deseando taparle la boca con cinta
aislante y dibujando una sonrisa en los labios a pesar de que tenía
la cara cubierta de lágrimas. Si por el contrario se lo decía
a él, no le iba a parecer lo mismo tras que lo metiera dentro
de la bañera de agua fría que le estaba esperando
en el baño. Desde luego, así no lo metía en
su cama, el agua fría era sólo para ver si se despertaba,
se ponía nervioso.
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