Capítulo 51
Fragile, Handle with Care
Reiji caminaba junto a Dusk, observando el piso, preguntándose
cómo abordar aquello. Sabía que se iba a molestar,
probablemente lo lastimaría. No tenía idea de cómo
se le había ocurrido enamorarse de alguien como Dusk. –
No creo que haya clases mañana, en realidad.... – murmuró,
riendo nerviosamente, sólo por romper el silencio.
-Seguro que sí…- el rubio sonrió llevándose
el porro a los labios y aspirando profundamente -Lorenz jamás
se pierde sus clases, adora torturarnos con sus ejercicios extraños
y sus redacciones sobre temas extraños…- se rió
un poco mirando de soslayo y sintiéndolo algo extraño
pero no creía que estuviese preocupado por ellos -¿Va
todo bien?- preguntó traumándose por adelantado.
- Tengo que.....tengo que estar en un lugar esta noche. –
se decidió, sin aclarar completamente lo que pensaba hacer
allí, esperando que Dusk se diese por enterado y no le formase
mucho escándalo.
-Ah… en un lugar…- el rubio miró a otro lado
deseando soltarlo sin hacerlo, aunque aflojando la mano que lo agarraba
por la cintura, había sido inevitable pensar que tal vez
con él no le hacía falta nada más. Claro, de
ilusiones también se podía vivir, él lo hacía
mucho -¿A qué hora?- preguntó como quien no
quiere la cosa.
- Bueno....debería irme ya. Así estaré de
regreso más pronto. – le sonrió, buscando su
mirada, como buscando su perdón. Se sentía fatal por
hacer aquello, pero ya lo habían hablado antes, no le había
mentido nunca acerca de eso.
El rubio dejó resbalar la mano de su cintura separándose
de él suavemente, mirando abajo con el porro colgando de
los labios. Se lo sacó, mirándolo un momento y sintiendo
esa sonrisa como una puñalada. Parecía como si fuera
a tomarse una caña -Trataré de no dormirme…-
dijo desviando la vista de nuevo con tono apagado.
- No.......está bien, duerme si quieres. – le respondió,
la sonrisa borrándose de su rostro, y pasándole una
mano por el cabello, arreglándole uno de los mechones rubios.
– No te vayas a desvelar por mí....
-No voy a poder dormirme…- el rubio siguió con la
cabeza gacha el preguntar ¿Por qué? Se golpeaba una
y otra vez contra sus labios, esas palabras asfixiaban su garganta.
Se acercó no obstante pegándose a él y deslizando
la nariz por su mejilla -Un beso…- pidió con la voz
un tanto alterada, no tenía derecho a nada, él lo
había escogido de ese modo.
- Un beso.... – le respondió el moreno, girando el
rostro, para otorgarle lo que pedía suavemente sobre los
labios. - ¿Seguro que quieres que regrese a tu casa? No....¿no
te molestaré? – le preguntó temeroso, aún
sin atreverse a ser directo. Notaba perfectamente que Dusk estaba
alterado.
-Obviamente sí… quiero que regreses…- el rubio
lo abrazó -¿No ves que te quiero?...- dejó
escapar de los labios apenas en un susurro sintiéndose pisoteado
por él mismo y ya no sabía ni donde quedaba su orgullo
si es que tenia de eso frente a él. Pegó su mejilla
a la del chico rozándose con uno de sus mechones plateados
y se separó, echándose atrás y volviéndose.
Se guardó las manos en los bolsillos volviéndose a
verlo una vez más -Pásalo bien…- dijo golpeado
por lo que decía ¿pero si no, a qué iba?
- Baka...... – susurró Reiji, dolido por esas últimas
palabras. ¿Qué aún no lo comprendía?
Las cosas no eran iguales ahora que estaba con él, pero....no
creía poder explicarlo. Se acercó a él, antes
de que se alejara, abrazándolo y besándolo tan apasionadamente
como podía. – Regresaré tan rápido como
pueda! – exclamó, apresurándose hacia el lado
contrario.
Dusk se llevó una mano a los labios volviéndose de
espaldas y deseando escupir al suelo, pero sólo se llevo
la mano al pelo revolviéndose las mechas y caminando hacia
la plaza. Al menos por una hora estaría entretenido y tal
vez… solo tal vez, no estaría pensando en eso todo
el rato. Después ya iría a esperarlo en casa.
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