| Capítulo 50
Buenas Noches y No Falten a Clase Mañana
Ya eran un poco pasadas las diez y todo el círculo estaba
reunido como cada noche desde que aquel juego comenzase.
Lorenz dejó caer las notas al suelo pasándose las
manos por los ojos cansado y subiéndose las gafas al pelo
bajándoselas de nuevo tras bostezar discretamente -Reiji…
adelante… - dijo a pesar de que él había sido
el último en llegar, como no -Es de suponer que Kiri y yo
debemos quedarnos…
Arai le pasó la libreta con lo sucedido al profesor, algo
cabreado de tener que andar contando esas cosas, pero al fin y al
cabo lo comprendía. Él también había
leído lo de los demás, por más extraño
que fuera.
El chico asintió colocando sus manos sobre el indicador,
aunque ya imaginaba la respuesta, tal y como había aventurado
el profesor y en definitiva, para no decepcionar a nadie, los nombres
de Lorenz y Kiri fueron indicados poco a poco sobre el tablero.
El rubio sonrió, y Reiji no pudo menos que sentir un escalofrío
preguntándose si les iría igual o si a la mañana
siguiente los encontrarían sentados bebiendo té con
el ente e intercambiando historias.
Por su parte, Kinsei, solamente permanecía recostado contra
Arai, aliviado, y más descansado, aunque igual se veía
desmejorado por todo aquello. Suponía que esa noche sí
tendría que regresar a su casa o sus padres llamarían
a la policía pensando quien sabe qué.
Arai se levantó entonces alzando a Kinsei con él
y apoyándose en la puerta -Suerte ambos- dijo seguro que
la sonrisa de Kiri no iba a durar mucho. El profesor alzó
la mano despidiéndose.
-Buenas noches… y no falten a clase mañana, Dusk…
y Reiji… no falten a mi clase…- dijo mirándolo
serio.
-No sensei… - el rubio sonrió, poco menos que huyendo
y tirando de la mano de Reiji sacándolo "disimuladamente"
de la bronca por adelantado -Qué tío, en lugar de
preocuparse por palmarla, lo hace por torturarnos…- murmuró
tras cerrar la puerta a su espalda.
Lorenz observó cómo todos salían y se sacó
el cigarro de los labios repasando las notas de Arai. Se levantó
sentándose más próximo al rubio por si quería
leerlas a un tiempo, a pesar de que Kinsei les había relatado
mientras el moreno escribía.
El rubio se apoyó en su hombro, mirándolo un momento
a ver si objetaba, sonriendo luego, y comentando como si fuese lo
más importante. – De esta manera, no podré prepararme
para mañana. Debí pensarlo antes, debe estarme fallando
el cerebro con tanta emoción.
-Diría que me ha sucedido lo mismo… me he apasionado
demasiado con la idea…- suspiró levemente alzando el
brazo y rodeándolo por la espalda para que se apoyara en
su pecho mientras subrayaba en las notas de Arai las partes de los
niños, como uniendo piezas de un puzzle abstracto -Siempre
me apasiono cuando encuentro algo interesante… creo que le
sucede lo mismo ¿no es así? De todos modos, sé
que lo hará perfecto aunque no lo haya preparado… claro
que no tan perfecto como si lo hubiera hecho…- dijo sonriendo
levemente.
- Tendré que improvisar. – sonrió, encogiéndose
de hombros. – Y sí, suele pasarme. ¿Le interesa
mucho la parte de los niños? Los primeros jugaban a la gallinita
ciega, luego a tirar rocas.......me pregunto a qué jugarán
con nosotros. – inquirió pensativo, bastante seguro
de que iba a haber un juego y sin dejar de preguntarse si tendrían
algún significado más allá de lo evidente.
-Mucho… - el moreno pasó las páginas hacia
atrás de nuevo señalándole aquello que Reiji
había escrito "mis niños" -Me interesa mucho
… lo encuentro muy importante, creo que podría ser
la raíz… o tal vez sólo el comienzo de todo…
Claro que es una teoría falta de base- volvió a la
pagina en la que estaba y sonrió de pronto recordando las
palabras del rubio -… nunca he sido de participar en juegos
infantiles…
El chico le sonrió, observándolo. - ....pero esta
noche por primera vez, me parecen interesantes.... – le respondió,
casi como si se tratase de un ejercicio de completar la frase.
-Naturalmente… - el moreno sonrió también apoyando
los labios en su cabello y acariciándole la piel de la cintura,
deslizando la mano bajo la camiseta del rubio mientras culminaba
su lectura. Dejó las notas a un lado sonriendo levemente
-Estoy ansioso porque comience la función.
|