| Capítulo 37
Stay The Night
Reiji se colocó en el centro como siempre, con las manos
un tanto temblorosas sobre el indicador. Había logrado olvidar
durante el día, o al menos, no pensar en eso, pero ahora
que volvían a estar allí, no le quedaba de otra más
que enfrentar la realidad. Le dirigió una mirada a Dusk como
buscando apoyo.
Por su parte, Kiri se encontraba a la expectativa, sentado como
siempre con la espalda contra la pared, mientras que Kinsei acariciaba
la mano de Arai casi de manera automática, incómodo
por el espacio vacío a su lado.
- ¿Quiénes......serán....esta...? –
el indicador empezó a moverse antes de que terminase de formular
la pregunta, marcando los nombres una vez más como casi todas
las noches desde que aquello comenzara.
- D....u...s....k......... y..... R.....e.......i....j......i...
Dusk se pasó la lengua por el labio inferior jugando con
el arito nervioso, al menos si le tocaba a Reiji se alegraba de
que estuvieran juntos. Se acercó más a él,
cogiéndolo por detrás y abrazándolo por el
pecho -Nos toca juntos…- sonrió besándole el
cuello -dentro de lo malo…
-¿Qué tenéis que hacer? No lo ha dicho- Arai
se incorporó un poco de la pared donde estaba apoyado apretando
la mano de Kinsei. No podía evitar preocuparse por ellos,
después de todo eran sus amigos ¿no?
-Pregunta Reiji…- dijo Lorenz ajustándose las gafas
-y más le vale que no sea matarme porque no le voy a dejar…-
dijo sonriendo levemente como si fuera gracioso aquello.
- Baka..... – sonrió Reiji, susurrándoselo
a Dusk, no fuera a pensar el profesor que era con él, y observando
de nuevo el tablero. Esta vez ni siquiera se molestó en preguntar
en voz alta y de todas maneras no hubiese tenido tiempo. El indicador
empezó a moverse de nuevo automáticamente. Kinsei
contuvo el aliento, apretando la mano de Arai aún más,
se sentía más nervioso que nunca. – D.... e.....b....
e... .n... ...... p... ....a...... .s.... ...a...... ...r..... .l....a...
.... n... ..o.... .c.... ..h...... ...e.... .. a.... .q..... ..u.........
...i...... . .e... .n...... ..c...... .e..... ..r.... .r...... ...a......
..d..... .o.... .s.....
- ¿Seguro que no es usted que quiere que me quede a hacer
la tarea? - bromeó el chico de las mechas plateadas, dirigiéndose
al profesor y dejando escapar un suspiro luego como intentando tranquilizarse.
-Entonces me habría quedado yo a pasar la maravillosa velada…-
el profesor se levantó sacándose el teléfono
móvil del bolsillo y comprobando si tenía cobertura,
se lo entregó a Reiji -Si aparece algún profesor o
algo así, llámeme y si tienen miedo también…
les traeré un cacao…
Arai se levantó alzando una ceja y llevando a Kinsei de
la mano y se acuclilló delante de Reiji mirándolos
a ambos -Todo irá bien… ¿vale?- miró
al rubio -No te pases fumando… ¿OK? No es el momento…
-OK… pero es cuando más falta hace…- sonrió
el rubio con la respiración atragantada de pensar en quedarse
allí.
-Toma…- se quitó la chaqueta de lana que llevaba por
encima entregándosela a Dusk que la cogió con las
manos un tanto temblorosas sonriendo.
-Gracias… aunque … huele a cavernícola…-
le apretó la mano riéndose
más que por tranquilizarse, que nada y Arai se la apretó
de vuelta dándole después una colleja.
-Al menos no huele a porro como tú…- le pegó
un puñetazo suave en un hombro levantándose -Cuídalo
Reiji, que es idiota…
- Vale, pero no es un idiota, es la persona más inteligente
del mundo. Por eso siempre viaja preparado. – bromeó
el chico, aunque un poco incómodo de más. Ya parecía
una despedida aquello y eso definitivamente no lo tranquilizaba.
- Sería preferible que no usases nada tampoco tú.
– comentó el rubio de pronto, poniéndose de
pie y pasando a su lado. – Si algo sucede, al menos sabremos
a ciencia cierta si la causa no fue ninguna sustancia. –
Reiji se rascó un brazo nervioso, no sabía cómo
iba a sobrevivir allí encerrado sin poder al menos “relajarse”
un poco. Se sobresaltó un poco cuando sintió la mano
de Kinsei sobre su hombro.
- Va a estar bien. – lo tranquilizó, aunque él
tampoco estaba muy calmado con esa situación. – Nos
reuniremos mañana en la plaza luego de clase. Los estaremos
esperando. ¿No es cierto, Arai?
-Yo creo que bajaré cuando abran el instituto a ver cómo
estáis…- el moreno se pasó la mano por el pelo
apartándoselo y mirando a Kinsei -Después quedamos
todos en …
-Mejor en mi despacho todos en el primer receso… no se supone
que me vean en la plaza sentado con unos chiquillos hablando de
fantasmas…- el profesor sonrió levemente pensando en
la frialdad de Kiri -Kiri… ¿no quiere darles una libretita
para que tomen notas mientras?- dijo mirándolo con malicia.
El rubio le sonrió de vuelta, captando la indirecta y respondiéndole
calmadamente como si nada. – En realidad, pensaba darles esto
– sacó otro pendiente parecido al que le había
entregado antes al profesor aunque el diseño era distinto.
– pero no creo que deba interve....... – no había
terminado de hablar cuando el objeto se rompió, como si algo
lo hubiese hecho estallar, esparciendo sus trozos por la habitación.
- Ah! – Kinsei saltó aferrando la mano de Arai, y
mordiéndose un labio luego, pensando en que no estaba ayudando,
pero ni modo que no reaccionara.
El moreno lo agarró pegándolo a él y sonriendo
un poco -Pues ya no se lo das…- dijo en tono bajo, mirando
abajo pensando en que no era el mejor momento para que le entrase
la risa, pero el grito de Kinsei le había causado gracia.
Lorenz se soltó un poco la corbata desabrochándose
algunos botones de la camisa y observando el colgante en su cuello
sólo por comprobar que estaba intacto -Parece que debe funcionar…
- sonrió levemente abriendo la puerta -tenemos que irnos
chicos… salgan, quedándonos sólo nos ponemos
en peligro y a ellos también.
Dusk abrazó a Reiji con más fuerza apoyándose
en su espalda –Arai, dime que llevas una Pepsi en la mochila…
Arai sacó efectivamente una lata lanzándosela -Hasta
mañana…- dijo tirando un poco de Kinsei para salir.
- Dime que la compartirás conmigo..... – sonrió
Reiji, sabiendo de sobra que lo haría y dudando mucho que
unos sorbos de Pepsi tuviesen el mismo efecto de lo que realmente
deseaba.
- Hasta mañana, no se olviden..... – se despidió
Kinsei, como si el tener una cita fuese a evitar que los matasen
y de paso analizando que él no había pensado en invitar
al profesor.
Kiri les siguió, con un gesto algo enigmático en
el rostro, como pensativo, mientras jugaba con algo en el bolsillo
de su pantalón.
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