| Capítulo 14
Overexposure
Kiri se detuvo ante la discoteca, con un gesto algo torcido en
el rostro. – Así que este es el lugar.....Pues será
mejor que entre. ¿Tú qué vas a hacer? ¿Te
esconderás cerca de la ventana o adentro del mismo baño?
– le preguntó al moreno.
-Me esconderé en el baño contra la pared y así
conforme le quites la ropa, yo la cojo al otro lado y la meto en
la taza del báter…- el moreno sonrió un poco
de pronto -Yuki es la rubia del pelo largo, la otra es la que es
medio pelirroja… Bueno, que te sea leve tío…y
mejor será que no uses tus encantos habituales para ligártela…
porque les parecerías odioso…- dijo sin más,
caminando hacia el baño y despidiéndose con una mano.
-Arai!!- el moreno bajó más la cabeza volviéndose
hacia Yuki tan sólo un poco, mirándola de soslayo.
-¿Qué quieres?- preguntó el moreno en un tono
bastante hosco.
-¿Y tú aquí?- la rubia lo amarró antes
de que pudiese reaccionar y le plantó un beso en cada mejilla,
al parecer bastante emocionada con que aquel chico que jamás
iba a clase se presentase en su lugar de “apareamiento”
-Voy a echar una meada- dijo soltándose y recordando de
pronto que por una vez, no le convenía sacársela de
encima cuanto antes -¿Te importa acompañar al nuevo?
Mientras meo…
-Ah no! Ya voy!- la chica echó a unos pasitos hacia él,
acercándose y plantándole un beso en cada mejilla
-Hooola- dijo con una sonrisa en el rostro apoyando una mano en
su hombro -No sabía que fueras amigo de Arai. Es más,
pensaba que nadie lo era- dejó escapar una risita mirándolo.
-Hola – le contestó casi sentencioso, a duras penas
resistiendo el impulso de limpiarse las mejillas, aunque corrigiéndose
y sonriendo luego de manera entre encantadora y maliciosa, más
que nada, gracias al comentario del moreno antes de despedirse de
él. - ¿Cómo no? Si Arai es...encantador, ¿no?
¿Sabes que le gustas mucho? Es más, me ha dicho que
le gustaría salir contigo alguna vez. Pero...espero que eso
no te predisponga a rechazarme tan rápido... – continuó,
muriéndose de la risa por dentro.
-¿Sí?... no te creo- la rubia sonrió, bebiendo
de su copa y moviéndola un poco en la mano sin dejar de mirarlo.
Este también se veía interesante… Claro, que
más pequeño y no era lo mismo … -Arai se enfadó
conmigo hace tiempo y aún no me lo perdona… así
que no seas mentiroso…- dijo jugueteando halagada por aquello
de que no lo rechazase -Yo no rechazo a nadie interesante.
- Pero si no miento, capaz y ni me hablas... – se rió,
pensando en que no hacía más que mentir palabra tras
palabra igual. – A ver....¿cómo pudo Arai enfadarse
con alguien tan dulce como tú? ¿Me dices...? Porque
si no, no te creo. – le levantó el rostro, sólo
para convencerla. No le venía mal sacar un poco de información
de paso.
La chica dejó escapar una risita estúpida mirándolo
a los ojos y juntando un poco los labios –Bueno, es porque
le gustaba una amiga pero a nosotras no nos parecía muy conveniente
que salieran juntos… y cuando comenzaron a salir pues…
no lo sé… pasaron algunas cosas y él me echa
a mí la culpa… pero no es cierto- mintió, echándose
el cabello atrás -Lo que pasa es que como Arai es tan raro…
- Y les hicieron romper.....- murmuró, sin poder evitarlo,
pensando en que de veras era una alimaña esa niña,
y reaccionando inmediatamente, sonriendo, cayendo en cuenta de lo
que estaba haciendo. – No...quiero decir, que si no le convenía,
pues...sólo estabas siendo buena amiga, ¿no? Pero
a Arai se le pasa, ya viste cómo te habló hoy, ¿no?
De todos modos, suficiente de Arai, ¿no crees? Mejor háblame
de ti.....- casi le susurró, acercándose un poco y
tomando con suavidad su copa prestada para beber un poco, mirándola
a los ojos y dejando descansar su mano “inocentemente”
sobre su rodilla. - ¿Tienes novio? – preguntó
aunque ya sabía la respuesta.
-No…- se rió de nuevo mirando el vaso y revolviéndolo
con la pajita mordiéndola un poco -Yo… sólo
soy una chica normal… ayer no fui, porque tenía miedo…-
sonrió un poco bajándose de la silla y parándose
frente a él -y además me parece una bobería
de niños…- dijo después como para defender su
postura al no haber ido -Aunque si hoy me acompañas tú…-
se acercó, plantándole un beso en los labios y sonriendo
como si le estuviese haciendo un favor con aquello -¿Quieres
más?- se rió de nuevo jugando con el cabello del chico.
- Tienes razón, es una tontería de niños.....
– respondió, totalmente contradiciendo sus pensamientos
verdaderos y acercándose un poco también. –
Pero no tenemos que ir. Preferiría quedarme contigo, eres
más interesante. ¿De veras...me darías más?
– preguntó riéndose, aunque no precisamente
de felicidad. Lo que quería era acabar con aquello de una
buena vez.
-Lo que tú quieras… y más…- la chica
sonrió, mirando atrás a su amiga pero esta ya se había
sumergido entre la gente y ahora estaba con su novio en algún
lugar de aquel Pub -Si quieres, podemos ir a los baños…-
dijo tal y como Arai había predicho, como si aquella fuera
su cueva de apareamiento habitual.
Arai subió un poco el volumen de los auriculares sentado
en la taza del báter con los ojos cerrados, simplemente escuchando
la música y esperando. Estaba tardando demasiado para ligarse
a esa guarra.
Minutos más tarde, entraban por la puerta del baño,
para desgracia de Kiri, besuquéandose. No podía creerle
a esa tía, más parecía que se lo estuviera
intentando ligar ella, que él. La separó un poco por
los hombros, sonriendo. – Espera......¿te quitarías
toda la ropa por mí? Ya sé que parece muy rápido
pero es que...quiero verte. Eres hermosa.
-¿Toda?...- la chica lo miró, con las mejillas un
tanto encendidas, pero no era como que no hiciera aquello siempre
que tenía la oportunidad de enganchar a alguno adecuado.
A lo mejor tenia suerte y a este se lo quedaba. Sonrió un
poco -Sólo si lo haces tú…- se rió un
poquito nerviosa -y si me besas mientras…
Arai hizo una mueca de asco al otro lado, bajándose los
auriculares para oír mejor los patetismos que provenían
del baño de al lado.
- Bien, será un placer..... – le sonrió el
rubio, bendiciendo que al menos no era mucha ropa la que llevaba
y atrayéndola hacia sí, para besarla, con los ojos
cerrados por supuesto, alzando luego la ligera blusita por encima
de sus brazos, besándola de nuevo para distraerla de que
la tiraba al cubículo contiguo.
Arai sintió cómo le caía la blusa sobre una
pierna y sonrió, levantándose y abriendo la taza del
báter, feliz de encontrar regalos en su interior y dejando
caer la ropa que el rubio le iba pasando dentro de esta. Torció
la boca al observar el tanga en el suelo, decidiendo que ese mejor
se quedaba ahí y tiró de la cadena casi como señal
para el chico de que le daría unos tres minutos para deshacerse
de ella, salir y prender la alarma.
Kiri escuchó la cadena comprendiendo perfectamente lo que
eso significaba aliviado, justo cuando la chica bajaba su mano para
tocar su sexo. – Ah! – casi saltó hacia atrás
sorprendido, ante la sonrisa de la chica. – Oh....eto... –
la separó de nuevo por los hombros, besándole suavemente
los labios para ser más convincente , dándose valor
al pensar que ya era lo último y excusándose. –
Disculpa, pero...olvide los condones y....mejor voy a buscar unos,
¿sí? Seguro que Arai tiene – sugirió,
más por malicia, sonriéndole nuevo. – Quédate
aquí y no me vayas a dejar plantado ¿eh? –se
alejó un poco, sonriendo de nuevo. – No me vayas a
olvidar mientras no estoy.... –
-No tardes…- la chica lo miró sólo un momento
hasta que la puerta se cerró y sonrió llevándose
la mano a la boca felizmente sólo para reparar en que la
ropa no estaba en ningún lugar del baño. Se giró
a su alrededor alterándose y tratando de autoconvencerse
de que Kiri la llevaba encima y ahora iba a traerla -Kiri!!- le
llamó desde dentro tan sólo vestida con los zapatos
de tacón. Entreabrió la puerta, sólo para ver
que ya no estaba en el baño -Mierda…- dijo casi gimiendo
su protesta.
Arai vio al rubio y sonrió -Eres hermosa…- le dijo
al mismo momento de divisarlo y golpear la alarma de incendios,
saliendo a toda hostia del pub tirando de la mano de Kiri y corriendo
hasta la acera de enfrente para observar el espectáculo.
Se sentó en un portal comenzando a observar como la gente
gritaba en el interior y comenzaban a salir un tanto mojados por
las duchas.
- Ya, si sobrevive, te arreglo una cita con ella, a ver si tú
lo haces mejor. – le contestó el chico, bastante asqueado
y limpiándose la boca, que además le parecía
antihigiénica con lo fácil que había sido todo.
- ¿Cuánto crees que tarde?
-No lo sé… estando encerrado en el báter, se
me hizo interminable, aunque fue mucho mejor cuando empecé
a oír tus babosadas- se rió, mirándolo de soslayo
y devolviendo la mirada a la discoteca escuchando a los guardias
diciendo que salieran de forma organizada a pesar de que todos salían
en avalancha.
Yuki se quedó pegada a la puerta, golpeándola y llamando
a su amiga que estaba mucho más preocupada de salir de allí
cuanto antes, finalmente demasiado asustada para otra cosa, tomó
una de las toallas del baño y salió corriendo y golpeándose
contra la gente, que por mucho incendio, no la dejaban pasar desapercibida
-Basta!!- gritó, sintiendo que la manoseaban y gritando de
nuevo por la ayuda de su amiga, que estaba ya afuera con su novio
cuando la chica apareció desnuda en el marco de la puerta
y se cayó de bruces al suelo llorando y tratando de taparse
en lo posible, totalmente humillada.
-Eh! Chica!- uno de los seguratas la sujetó del hombro,
quitándose ya la cazadora para cubrirla pero ella echó
a correr, poniéndose la cazadora sin hacer caso a más
y abrochándosela sin detenerse.
- Ya está, si volvemos a quedar juntos, te toca a ti lo
desagradable. – comentó, disponiéndose a marcharse
ya hacia el gimnasio. – Mejor nos apresuramos.
Arai la siguió con la mirada dibujando una sonrisa en los
labios sin poder evitarlo -OK…
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