| Capítulo 88- Now, This is What
I Call A Welcoming Party!
Una vez se hubo cerrado la puerta, Enki se subió a horcajadas
sobre Kenji, susurrando. – Y ¿ahora? ¿Comemos?
-Uf…- Kenji lo sujetó por las nalgas alzándolo
un poco contra él –Dios… me muero de ganas…-
lo besó, lamiéndole los labios y se echó sobre
uno de los sofás con Enki debajo, sacándole la camiseta
a las prisas, besándole el cuello, como siempre perdiéndose
en el tacto de su piel allí y en el aroma intensificado.
Enki sonrió, absolutamente feliz, sin nada que empañase
la alegría que sentía de estar con él de nuevo,
ahora, y lo sujetó contra su cuello, cerrando los ojos y
sintiendo sus labios acariciarlo, besarlo. – Te extrañé
tanto...
-Yo más… me moría…- le besó el
pecho sonriendo y lamiéndolo. Lo miró a los ojos sujetando
la cintura del pantalón con los dientes. Pegó un tirón
abriéndole los jeans y lamió la tela de sus calzoncillos
y usando una mano para abrirse la camisa.
- Lo haces notar – se rió, acariciándole el
cabello, y subiendo un poco para bajarse los jeans. – Esa
noche... la primera... volví a hacerlo en el baño
– le susurró, confesando, un tanto rojo, pero a sabiendas
de que valdría la pena.
Kenji sonrió excitado y lo besó profundamente, desnudándose
mientras jugaba con su lengua dentro de la boca del pelirrojo. Lo
cogió en brazos llevándolo a la habitación
porque allí no había sitio y se arrodilló tras
él, besándole la nuca y el cuello de nuevo –Yo
lo hice también… y cada noche… pensando en ti…-
confesó pasándole las manos por el pecho tocando sus
pezones –A ver… enséñame como lo hacías…
- Ah... – el chico jadeó, bajando la mano por su pecho,
acariciando su abdomen y luego su sexo, lentamente al principio.
Al menos esta vez no se pondría nostálgico al finalizar.
El moreno le separó más las piernas excitándose
aún más, pegando su sexo entre las nalgas de Enki,
frotándose un poco mientras lo observaba masturbarse. Le
sujetó los testículos con una mano, besándole
el cuello sin cesar, succionando su piel consciente de que lo iba
a dejar marcado, pero no podía dejar de hacerlo con todo
lo que lo había deseado. Acarició sus pezones con
la otra mano, notando su suavidad y cómo endurecían
a su tacto. Jadeó contra su oído arrastrando los labios
contra él
- Dios, Kenji... – gimió el chico, sin dejar de masajear
su sexo, sonriendo y excitándose cada vez más, alzando
una mano para acariciar su cabello, con los ojos entrecerrados.
– Te amo....
-Te amo…- le repitió volcándose contra él,
haciéndolo caer sobre la cama, sujetándolo por el
pecho y dejándolo reposar en ella con cuidado, sin despegarse
de él para nada, frotándose entre sus nalgas por unos
segundos antes de entrar en él profundamente, jadeando con
fuerza y mordiéndole un poco la nuca con suavidad, lamiéndosela
luego y deslizando una mano bajo su cuerpo para tomar su sexo.
- Ahhh... – el pelirrojo gimió con fuerza, arqueando
la espalda, y apretándolo en su interior, seguro de que jamás
se había sentido tan bien como en esos momentos. Giró
el rostro para verlo de soslayo, lamiéndose los labios.
Kenji se echó más sobre él, penetrándolo
de golpe y besándolo como podía, apretando su sexo
al sentir cómo el cuerpo de Enki succionaba su sexo. Jadeó
contra sus labios respirando en ellos y lo volteó, penetrándolo
de nuevo, moviéndose sobre él, totalmente abrazado
contra su cuerpo, besándolo más profundamente, mientras
el chico subía sus piernas, abrazándolo contra sí,
y devolviéndole el beso con la misma intensidad, su sexo
pulsando entre ambos, gimiendo dentro de su boca con cada embestida.
-Te quiero… - jadeó contra él, sonriendo y
lamiéndole el cuello, acariciando los músculos en
él y su mandíbula, arrastrando la lengua por su quijada
y metiéndola en su boca de nuevo –Me muero por correrme
dentro de ti… - se frotó contra él mientras
lo penetraba temblando un poco y entrecerrando los ojos.
- Hazlo.... lo he estado esperando... – jadeó, sintiendo
que él mismo se iba a correr, y dejando escapar un ligero
gemido.
-No… - sonrió aún más sin dejar de penetrarlo
al mismo ritmo, conteniendo el orgasmo aunque le costaba terriblemente,
mirándolo a los ojos a pocos centímetros de él,
apoyando las manos en sus piernas y alzándoselas un poco
contra el pecho.
- .....me siento... castigado... – se rió, entre jadeos,
aunque a él sí que le costaba. Dejó los labios
entreabiertos, porque hasta respirar le estaba costando de la excitación,
su sexo pulsando inevitablemente en camino al orgasmo, haciendo
que su cuerpo entero se estremeciese contra el del moreno, el líquido
blanquecino finalmente derramándose sobre su abdomen, y por
su cintura.
Kenji bajó la cara observando su sexo expulsar el semen
y jadeó arrodillándose y echándose un poco
atrás, alzándolo con los brazos por las nalgas y penetrándolo
de ese modo mientras se derramaba en él, sin poder evitar
subir el volumen de su voz echando la cabeza adelante completamente
extasiado, y acompañado por los gemidos del pelirrojo, al
sentirlo correrse, y su sonrisa, mientras lo atraía de vuelta
sobre sí, intentando besarlo.
El moreno se estremeció un poco frunciendo el ceño
mientras lo besaba, dejándose caer sobre él y soltando
sus piernas para abrazarlo, arrastrándose contra él
y notando el semen de Enki mojándolos a ambos. Sonrió
besándolo con suavidad por fin –Deberíamos…
ducharnos… justos… y me explicas qué era lo que
hacías allí… me lo prometiste…- susurró
contra sus labios abusando.
- Te lo prometí, y planeo cumplir con creces – susurró,
acariciando su cabello, apretándolo contra sí una
vez más. – Dios, cómo te extrañé.
Kenji se rió con suavidad terriblemente feliz, besándole
los labios una y otra vez, girándose en la cama para tenerlo
sobre él y no aplastarlo –Pero ahora… primero…
vamos a quedarnos aquí… besándonos… y
queriéndonos un poco más… - sonrió acariciándole
la espalda con las puntas de los dedos.
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