| Capítulo 83- See You Soon
Tassei le apretó la mano a su padre, al menos aliviado de
que lo dejasen ir con ellos, en vez de quedarse en el hotel, asustado.
Claro, que no estaba menos asustado, aquí fuera.
- Ten mucho cuidado Yûdan. –le repitió el pelirrojo,
a pesar de que sabía que lo tendría. Incluso había
podido conseguir algunas muestras de varias ceremonias, según
todo dato, míticas, pero aún así, era mejor
estar preparados.
-Sí…- le apretó la mano a Tassei, acariciándosela
y pensando que finalmente no habían podido dar con nada que
les sirviese, y la hora se había acercado inevitablemente
rápido, como si el reloj avanzase más veloz que nunca.
Ahora sólo podía confiar en dos cosas: un milagro
y su propia inteligencia, sabía que iba a morir, así
que por lo menos pensaba tratar de llevarse por delante a unos cuantos
si tenía la oportunidad.
El chico alzó la mirada, más nervioso aún,
susurrando. – Confío en ti.
- Claro- Enki se aproximó al moreno para comentar, aunque
tratando de que no se notase su temor, por no espantar a Tassei.
– Ya se me ocurrirá algo. Al menos trata de que no
te quiten el móvil.
-Espero que le haga interferencias en el marcapasos…- Yûdan
lo miró sonriendo levemente, como tratando de mantener algo
de normalidad por Tassei y se paró sujetándolo en
brazos y cargándolo a pesar de que estaba mayor para eso,
pero no soportaba la idea de separarse de él, era insoportable,
totalmente insoportable. Apretó las mandíbulas acercando
al chico aún más a él –Hazle caso a Enki
mientras no vuelvo…
- No te demores mucho! – lo riñó el chico,
besándole los labios, y aguantándose las ganas de
llorar, porque sabía que quería que fuese valiente.
-Lo intentaré…- sintió que le temblaba un poco
la respiración y se quedó parado bajo el puente –Tenemos
que separarnos, ya no podéis acompañarme más,
no quiero que estéis tan cerca…- lo bajó al
suelo sujetándolo contra él y le dio la mano a Enki
apretándosela un poco y mirándolo a los ojos, entregándole
una carta con cosas que realmente no quería que Tassei siquiera
se plantease. Pero que él había tomado muy en cuenta.
Abrazó a su hijo de nuevo, besándolo profundamente
y pegándolo a él en todo lo posible y acariciando
su cabello, pero no era un beso de pasión si no de amor y
desesperación. De despedida.
Enki se guardó la carta, negando con la cabeza. No tenía
idea de qué hacer, pero no podía simplemente rendirse,
y dejar que allí acabase todo. Recordó lo que Kenji
le había dicho acerca de que no estaban en Hollywood, pero
a pesar de eso, no quería rendirse.
Tassei le devolvió el beso a su padre, con los ojos aguados,
más aterrorizado que nunca, y sin hacer ningún intento
por separarse a pesar de que debía hacerlo, aferrándose
a su camiseta, incluso temblando un poco.
-Tassei… me tengo que ir…- el moreno lo apartó
de él, sujetando sus hombros y apretando las mandíbulas
porque le costaba un mundo. Lo besó de nuevo, aunque manteniéndolo
apartado y así hasta tres veces más, cerrando los
ojos contra sus labios al escuchar las campanadas en una catedral
cercana –Te quiero…- lo separó de él volviéndose
de espaldas y guardándose las manos en los bolsillos del
abrigo bajando la cabeza con los ojos aguados.
- Te veo luego! – le gritó el chico de todas maneras,
como para que se acordase de regresar con él, y Enki lo sujetó
por los hombros, pegándolo a su cuerpo y abrazándolo.
- Anda, vamos, todo va a estar bien – le aseguró,
aunque perdiendo un poco de fé, él mismo.
Yûdan alzó la mano sin mirar atrás con el cigarro
entre los dedos y se lo colocó entre los labios de todos
modos sin poder evitar girarse de soslayo para ver el rostro de
su hijo de nuevo, le sonrió aunque ya estaba seguramente
demasiado lejos para que lo apreciase. Metiéndose por entre
las callejas oscuras e incluso agradeciendo que comenzase a llover.
Se sentía tan perdido que no podía ni pensar.
|