.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 79- A Stranger in a StrangeLand

Enki bajó, saludando a Yûdan y a Tassei que ya se encontraban en la recepción, tras haberse registrado en sus habitaciones. – Disculpen por tardar, le prometí a Kenji que lo llamaría.... – sonrió, más tranquilo luego de hablar con él y haberle prometido nuevamente que lo llamaría esa noche. Claro, para demorar mucho más.

- Ya creía que te habías regresado a Japón. – Tassei frunció el ceño, aunque no estaba molesto realmente, no si era por llamara a Kenji.

-Seguramente querría hacerlo…- el moreno se rió un poco, abrochándose el abrigo y agradeciendo que tuviese aquel forro bajo el cuero, porque realmente se veía que afuera hacía un frío horrible. Sujetó a Tassei por los hombros y empujó un poco a Enki adelante para que saliera junto a ellos –Vamos… ya que estamos aquí además.

- Tampoco tienen que secuestrarme... – se rió el chico, pensando que sólo le faltaba un arma con la posición y la cara que ponía.

- No seas baka.... si no, te la pasas al teléfono, lo sé. – lo molestó Tassei empujándolo también por joder, y riéndose un poco.

-Y no estamos aquí para que te pajees a distancia…- murmuró el moreno seguro de que ambos lo veían feo por hacer esa clase de bromas que por su parte, seguramente no distaban mucho de la realidad. Se quedó parado en la puerta encendiendo un cigarro y continuó el camino en realidad preguntándose a dónde dirigirse, porque naturalmente por el momento no le tenía muy claro. Obvio que no estarían en un lugar abierto y también que no se trataba de una logia normal.

- Ya, ya.... lo tengo claro. –suspiró, algo avergonzado, y mirando los edificios antiguos que se mezclaban con los más modernos. - ¿Creen que estén en el centro? No lo sé, tal vez aquí no tengan tanta necesidad de esconderse, siempre y cuando tengan la fachada perfecta.

-No lo sé… la verdad…no tengo ni idea así que… sinceramente y como acabamos de llegar, creo que me limitaré a enseñarle esto a Tassei… y a intentar que Enki piense en otra cosa que no sea Kenji…- murmuró como si no hablase con el de hecho.
- Ne, todo podemos escuchar tus pensamientos, Yüdan – se rió el chico, siendo acompañado por Tassei en eso, que se aferró al brazo de su padre porque tenía frío.

Yûdan se rió entre dientes y sujetó a Tassei por los hombros al ver que tenía cara de frío. Bajó la cara besándole los labios varias veces y se irguió de nuevo, aprovechando que ahí no los conocía nadie, para besarlo –No sé... seguro que estáis deseando ver museos … en lugar de tiendas o algo así…

- Pues no estaría mal, deben haber muchas obras interesantes aquí. –

- Pero no se queden horas viendo lo mismo, y no quiero conocer ningún escultor. – se quejó Tassei, una vez se le hubo pasado la vergüenza, sólo porque una vez su madre lo había llevado a una exposición de un tío muy “vanguardista” o así lo llamaban al menos, y estaba llena de pijos pomposos.

- No creo que haya ninguno vivo en este tipo de museos, no te preocupes – se rió el pelirrojo, alborotándole el cabello.

-Y de todos modos, yo no conozco a nadie- el moreno alzó una ceja incrédulo de que realmente quisieran visitar los museos –… ¿de veras queréis ver museos?...

- ¿Por qué no? Me agrada el arte. Además.... a veces puedes atisbar cosas interesantes sobre las personas que crearon estas obras. – le sonrió el pelirrojo, encogiéndose de hombros.

- Y yo.... voy a donde vayan. – murmuró Tassei, pensando que allí no era muy conveniente comprar helado, pero lo cierto es que no quería separarse de su padre. - ¿Estaremos bien? De noche... en un lugar cerrado...

-Estaremos… tan bien como podamos…- pensó en decirle “yo estoy aquí” pero no sentía muchos deseos de usar esa frase como algo tranquilizante ya –Creo que estaremos bien…-le dijo sólo para tranquilizarlo aunque no tenía idea y caminando hacia el museo -¿No quieres ir a ningún lado, Tassei?

- No... no conozco nada aquí – murmuró algo cohibido y aún nervioso, aunque pegándose más a su padre.

- No creo que vaya a pasar nada, estamos lejos de la casa y ... – suspiró, pensando que hablar de eso sólo lo tranquilizaba a él, pero seguramente a Tassei no.

-Los cadáveres ya están enterrados, supongo que con eso ha pedido gran fuerza.- continuó el moreno sin percatar la sutileza de Enki al dejar el tema –Ese tío venía con nosotros en el avión…- mencionó observando cómo entraba en una cafetería.

- Lo sé, lo recuerdo.... – respondió Enki. Después de todo, estaba sentado cerca.

- A lo mejor está en el mismo hotel, ¿no? No nos hemos alejado mucho. – el chico lo miró con furia casi, porque lo ponía nervioso, pero negándose a aceptar la posibilidad de que eso significase algo- Claro, que no habían ido allí por vacaciones precisamente.

-Igual, supongo que es normal… tal vez es algún acuerdo con una agencia de viajes…-comentó apoyándole la mano en la cabeza a Tassei, porque le veía cara de fiera, y el pobre hombre no había hecho nada –La verdad es que yo también tengo hambre, podríamos comer algo primero… Tassei va a pedir que quiere practicar su inglés…

- No! – el chico enrojeció, olvidándose de cualquier otra preocupación. Si ya no le gustaba hablarle a la gente en su propio idioma...

- Sí! – Enki lo imitó, sonriendo y empujándolo un poco. – Te hará bien.

-A ti también Enki… te irá bien…- el moreno lo empujó también, echándolos adelante a ambos y pasando tras ellos, aún así dirigiéndose a la mesa detrás de donde se había sentado aquel tipo con toda la intención. Era occidental, seguramente inglés también, por esa cara de flemático que tenía.

- Tu padre es malvado... – le susurró Enki a Tassei en el oído, haciéndolo reírse aunque seguía rojo, y llevándolo de los hombros para que se sentase, leyendo el menú. - ¿Qué vas a pedir Yûdan?

-No sé… - miró la carta suspirando y alzando la vista al hombre aquel de nuevo, pero sin embargo, no parecía prestarle atención a nada que no fuera su café. Bajó la vista pensando que estaba paranoico y apagó el cigarro en el cenicero, alzando la mano para que se acercase un camarero aunque sin mirarlo realmente –Esto, Tassei… pídemelo, voy al baño.

- Vale... – Tassei carraspeó, empezando a pedir en un inglés bastante mal pronunciado aunque entendible. – “¿Could you bring me this.....and this...and....”- pidió, señalando el menú. - Enki... – lo miró, porque no sabía qué iba a pedir el pelirrojo.

El pelirrojo pidió un derretido de jamón, y una taza de café, aunque ya le parecía que su pronunciación era mucho peor que la de Tassei. Lo cierto es que le era mucho más fácil leerlo que hablarlo. Desvió la mirada al notar que el compañero de avión se movía en su asiento y volvió a mirar a Tassei para no ponerlo nervioso. – Lo haces muy bien... – le sonrió, notando cómo el chico se ponía rojo.

Yûdan se sentó de nuevo pasando el brazo sobre la banca por encima del hombro de Tassei -¿Qué? ¿Ya has pedido?- preguntó mirando a Enki preguntándose si había dicho alguna cosa rara por la sonrisa que llevaba, lo cierto es que se había ido para no ponerlo nervioso.

- Nada, sólo le decía a tu hijo que es muy bueno con el inglés.... – sonrió más el pelirrojo, notando que se ponía de todos los colores.

- Ya! Deja!- protestó, casi hundiéndose en su asiento.

...........................

La noche cada vez estaba más helada, mientras caminaban de regreso al hotel. Tassei no se podía aguantar hasta estar dentro con la calefacción y las sábanas seguramente hasta la quijada.

- Y yo pensaba que en Japón hacía frío... – comentó Enki, con las manos en los bolsillos, sin darse cuenta de que hablar de eso, le daba más frío al chico.

Yûdan sonrió con el cigarro en los labios, caminando con ellos hacia el hotel y rodeó a Tassei con el brazo, tapándole la mejilla con la mano para ampararlo un poco, acariciándolo con el pulgar –No… es que además pasar de forma tan brusca es distinto…- acabó por murmurar, porque su mirada se había desviado a aquel extraño que de nuevo estaba allí, sin prestarles atención alguna, pero allí de cualquier modo. Siguió caminando mucho más serio sin decir nada.

Enki también lo miró de soslayo, preguntándose si Tassei estaría en lo cierto, y era sólo coincidencia. Miró a Yüdan por si también lo notaba.

- ¿Podemos pedir servicio de habitación? ¿Algo caliente? – le pidió el chico a su padre, sin caer en cuenta de nada.

-Sí puedes, eres rico… - contesto un poco distraído en confirmarle a Enki con la mirada que no le había pasado por alto para nada la presencia del extraño allí de nuevo. Miró a Tassei y después a Enki de nuevo –Enki… si no quieres dormir solo…

- No, estaré bien... De todos modos, estoy en la habitación de al lado, así que cualquier cosa, pueden avisarme. – le sonrió, tratando de no alarmar a Tassei. Igual, no le parecía necesario, simplemente permanecería de guardia.

- Hum.... voy a pedir que te envíen algo también, ¿O.K.? – le ofreció Tassei, alentado por lo que había dicho su padre. Además, seguro que extrañaba a Kenji para dormir.

- Gracias, Tassei.

-Mándale al botones…- sugirió el moreno que se había fijado en él cuando les había subido las maletas. Sonrió pasando delante de ellos al interior de la recepción hacia los ascensores.

- Vale! – Tassei se acercó al tío, todavía rojo, pidiéndole lo que quería y un té para Enki, que había decidido corroborar la información de que tenía más cafeína que el café.

- Anda, sube, no dejes solo a tu padre... – Enki le dio una nalgada, provocando que lo mirase entre confundido, rojo y frunciendo el ceño.

- No hagas eso! – protestó antes de echarse a correr de nuevo.

El chico de cabello rojizo se echó a reír, siguiéndolo.


 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro yaoi
yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back