.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 66- Such a Lovely Family

Yûdan se abrochó los botones de la camisa sin querer creerse que estaba poniéndose una, y definitivamente incómodo con ella. La última vez que había usado ese traje había sido en una conferencia. Suspiró haciéndose el nudo de la corbata y abrochándose la chaqueta del traje negro preguntándose aún por qué tenía que ir así por algo que no le importaba ni media mierda. Por lo menos había dejado la ropa para cambiarse en casa de Enki y también la moto. No quería ni saber qué dirían aquellos pijos de un padre que lleva a su hijo en moto sin casco y demás “mierda oral”. Se peinó el pelo hacia atrás en la nuca apartándose el flequillo de la cara y alzando una ceja como apestado de su aspecto. Salió del baño y se puso unos zapatos que definitivamente aborrecía, además de hacerle daño y se colocó el abrigo negro por encima, con cara de cada vez más querer matar a alguien mientras llamaba a un antiguo amigo de Minako y él para que fuera a buscarlos. Se sentó en el sillón prendiendo un cigarro en una postura nada acorde con la ropa que llevaba y miró a Tassei pensando “me cago en tu madre”

- Te ves extraño... – murmuró el chico, no acostumbrado a ver a su padre así, aunque igual le parecía atractivo como se vistiera, y sujetó a Jiken al sentirlo saltar sobre sus piernas. – Mi madre quería que me vistiera formal para ir a la escuela.

-Tu madre quería que me vistiera normal hasta para cepillarme los dientes…- alzó un poco el labio superior como si fuera a gruñirle a alguien de pronto y se sacudió la ceniza que acababa de caerle en el pantalón –Odio los trajes...

- Y se nota.... pero yo también – le sonrió malditamente como si fueran cómplices o algo así. – Quisiera poder acompañarte de algún modo.

-Ven…- lo llamó con dos dedos para que se acercase –Van a dejarte en casa de Enki unos amigos de tu madre y míos… seguramente te dirán que eres muy mono y todo eso… procura… no ser… ya sabes…

- ¿Yo? – frunció el ceño, pensando que no pensaba comportarse como un niño cute. - ¿A ti te agradan? – le preguntó, porque eso era lo único que podía lograr que tuviese algo de consideración.

-Él sí… ella no…- sonrió mirándolo y apoyándose en el respaldo del asiento –Está bien… será suficiente con que no les grites, les diré que estás muy afectado y todo eso…- tiró de él subiéndolo a sus piernas de forma un tanto brusca -¿Te arrepientes de lo sucedido?

- No, no me arrepiento y no lo voy a hacer, así que puedes dejar de esperar – negó enérgicamente mirándolo a los ojos. – Te quiero.

-¿De esperar?- sonrió de medio lado echándose el pelo hacía atrás con la mano que sujetaba el cigarro, dejó la mano en su frente y se rió cerrando los ojos -¿Esperar para qué?- le preguntó mirándolo a los ojos serio.

- A que me dé cuenta de que esto es un error. Desde que nos besamos, has estado preguntándome eso............ Y no va a pasar. – le aseguró, igual de serio. – Sé que piensas que soy un niño, pero sé lo que siento.

-Eres un niño…- lo miró aún a los ojos pensando que desde luego que lo era, su comportamiento era absolutamente el de uno –No quiero que te vuelvas un siko o algo así por mi culpa…- sonrió negando con la cabeza y lo miró a los ojos de nuevo –Tassei… no sabes lo mucho que me has salvado… - le sonrió aún aunque era una sonrisa mucho más dulce y cerró los ojos serio. Apoyando la frente contra su pecho.

- Y tú a mí, sigues haciéndolo... – le susurró, sonriendo y acariciando su cabello. – No voy a convertirme en nada, sólo te amo. Eso no es malo, no puede serlo.

-No lo parece…- echó la cabeza hacia atrás de nuevo sobre el sofá y le sujetó la camiseta para acercarlo a sus labios, sobresaltándose un poco al escuchar que golpeaban la puerta –Son ellos… bueno… vamos- se levantó y le pasó por al lado para abrir la puerta

-Lo siento mucho, Yûdan…- el hombre lo abrazó y Yûdan le devolvió el abrazo pensando que iba a tener que aguantar aquel mismo formulismo el resto de la tarde. La mujer lo abrazó también, besándole las mejillas, y suspiró un poco mirando de soslayo a ver si Tassei salía o no.

-Gracias…

-¿Qué tal estáis? ¿Tú y Tassei?

-Bien… estamos bien, Tassei no va a venir, se queda en casa de unos amigos, si no te importa parar allí antes.

-No, claro que no, lo que necesites…

-Tassei…- el moreno lo sujetó por los hombros –estos son Inoue y Nitta…

- Mucho gusto... – murmuró el chico, sin mirarlos, y con todo el flequillo en la cara, aún así, extendiendo la mano.

...........................

Tiempo después, se detenían frente al edificio en donde vivían Kenji y Enki. Tassei abrió la boca casi por primera vez en todo el recorrido. - ¿Subes conmigo? – le haló la manga a su padre como si le diera miedo salir solo.

-Sí, claro, ahora vengo…- los miró como disculpándose, pero el hombre le sonrió haciéndole una seña para que fuera. Lo sujetó por los hombros entrando con él y subiendo en el ascensor.

-No soporto tener que actuar como si me importase algo…- lo miró molesto y salió con él llamando a la puerta del piso.

Kenji abrió y se quedó mirándolo como si fuera una aparición –… no pensé jamás que fuera a ver esto… Tassei, seguro que no eras consciente de que tenías un padre atractivo hasta ahora…- se rió un poco girándose –Enki!- medio que canturreó.

-Cállate…- el moreno alzó una ceja poniendo cara de fastidio sin moverse del marco de la puerta.

- Ya voy! – Enki le gritó desde dentro, poniéndose una camiseta para salir, habiendo acabado de tomar una ducha.

- Mi padre es muy atractivo. – sentenció Tassei, rojo, pero firme y se giró hacia él. – Voy a estarte esperando.

-Vendré lo antes posible…pero sea como sea, antes de que oscurezca- cerró la puerta con un pie y lo sujetó por debajo de los brazos, alzándolo un poco para besarle los labios con suavidad, lamiéndole el labio superior antes de dejarlo bajar -Me voy…- le revolvió el cabello cerrando la puerta tras él y Kenji sonrió de oreja a oreja

-Y bueno… ¿alguien quiere contarme algo interesante?- preguntó como deseando escuchar el tema.

- No! Luego.... – enrojeció, mirando a Enki, que le sonrió de vuelta acercándose y susurrando.

- Ya lo sé,.... – y alejándose hacia la cocina, por un café y algo para ofrecerle a Tassei.

-Quiero saber…- el moreno sonrió llevándoselo por la cintura a uno de los sillones dejando un espacio al otro lado para Enki –Así que papá… ¿ha sido malo? – le susurró al oído -¿O tal vez tú has sido el malo?

- Nadie ha sido malo! – protestó, enrojeciendo y sonriendo porque le daba alegría quisiera que no. – Ha sido bueno, muy bueno.... Así que ya estamos.... juntos.

- Toma – Enki le entregó un vaso con sumo, sentándose al lado del moreno y bebiendo de su café, sin comentar nada, porque prefería escuchar ahora mismo.

Kenji lo rodeó por los hombros echándose un poco hacia atrás besándole la mejilla y se recostó en el asiento cogiendo a Tassei entre las piernas –Tassei…hablas como un salidorro…- se rió mirando a Enki un momento y besándole los labios –Ah! Cierto que… voy a necesitar un modelo a veces para mi clase… y cómo no… pensé en ti…- señaló al moreno sonriendo.

- ¿En mí? ¿Yo por qué? Y no soy un salido....rro! – le gritó, más rojo y bebiendo el zumo como si no hubiera mañana.

- ¿Por qué no? Yo creo que es buena idea, y así me lo vigilas – bromeó el pelirrojo, riéndose, y besándole la mejilla a Kenji de vuelta.

-No sé… porque eres bonito y así luce más lo que haga… además… pensé que te gustaría estar conmigo, todos son muy agradables allí en realidad… aunque ninguno tanto como yo, claro está…- se rió mirando cómo bebía el zumo –No quiero llevar a Enki además… - se acercó un poco a Tassei susurrando aunque a volumen audible –“Hay un tío demasiado guapo allí…”

Tassei casi escupe el zumo, atragantado.

- Escuché..... ¿y eso qué quiere decir, eh? ¿Ya vas a cambiarme? – le preguntó el pelirrojo, malinterpretando, aunque sabía que no sería cierto.

-Es que por lo que he visto, no podrá evitar ponerte las manos por todas partes de forma tan sutil, que creerás que está haciendo algo por ti… es impresionante, de veras y además es genial en lo que hace, es como mi ídolo y apenas estuve con él unas horas, además es simpático y muy atractivo… así que no quiero que lo veas…- se rió como si pudiera mantenerlo alejado de todo hombre más guapo que él.

- Es impresionante, atractivo, tu ídolo.... y ¿no me lo quieres presentar? Eres muy egoísta, Kenji... Igual tendré que visitarte uno de estos días- se rió, intentando molestarlo y bebiendo un poco más de café.

- Son unos idiotas los dos.... Tassei protestó como si él fuera muy maduro.- Vale, acepto.

-Así me gusta… ya les dije que iba a llevar al modelo más guapo…- lo sujetó abrazándolo y aplastando a Enki un poco más entre ambos, aunque realmente no quería que fuera, más que nada, porque no quería que viese ni de casualidad al dueño de la academia, seguramente pensaría en ello inevitablemente - ¿Vamos a dar un paseo? Aquí me aburro… -miró a Enki apoyando la cara en su pecho.

- Vamos, los llevo de paseo.... – se rió el chico, como si tanto Kenji como Tassei fuesen dos niños pequeños, e intentando zafarse de semejante aplastamiento. – Pero no me compriman!

Tassei se puso de pie, aún algo rojo, murmurando. – Quiero helado.

-Vale, yo también- se rió el moreno rodeando a Enki por la cintura y besándole los labios mirándolo a los ojos, sin pasar por alto que lo trataba como a un niño. Cerró los ojos besándolo de forma más profunda sin poder evitarlo –Creo que me he enamorado de ti de nuevo… - susurró contra sus labios apoyando luego la otra mano sobre el cabello de Tassei “bakeando” de nuevo –y me decías… ¿Qué has hecho ya con papi? ¿Necesitas clases prácticas? Soy un profesor excepcional… con años de experiencia y testado dermatológicamente…

- No digas boberías! – el chico echó a andar rojo y con la cara escondida tras el flequillo.

- Pero no te vayas solo! Espera! – Enki lo detuvo por el hombro, girándose luego para rodear el cuello de Kenji. – Y tú, no seas malo... ya sabes.... – le besó los labios, separándose para ponerse su cazadora.

- Agh, pegajosos... – se quejó el chico, sin dejar de estar rojo, porque Kenji le había hecho pensar en su padre desnudo.

-Eso… dame la mano, que si te pierdo, tu padre me capa y me quedo soprano…- se rió esperando a Enki rodeándolo por la cintura –Qué bonito… siempre he querido tener una familia Brady bunch…

- He salido solo antes – protestó el chico, sin comprender muy bien a qué se refería y Enki abrió la puerta dejándolos pasar y pellizcándole una nalga a Kenji mientras pasaba, susurrando.

- Baka....

 
 

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