.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 65- Work, Work, Work

Enki tiró a la basura la taza desechable, apartándose de la pared al ver la moto de Yûdan aproximándose. Esperó a que se hubo detenido para acercarse. – Buenos días.... ¿durmieron bien? – saludó, con una sonrisa, mirando cómo Tassei seguía aferrado a su padre, hasta el último momento, antes de bajarse.

-Después de nuestro encuentro con el más allá… sí…- sonrió levemente como diciendo que no y se sacó la cajetilla del bolsillo encendiendo un cigarro en los labios –Tuvimos una experiencia de nuevo… aunque esta vez no fue muy violento… estábamos demasiado lejos…- explicó sujetando a Tassei por los hombros y apretándolo contra él por si acaso se iba a sentir mal de comentar eso, previniendo, aunque más parecía que quisiera ahogarlo en su pecho.

- ¿Por eso el ceño fruncido? – preguntó, por levantarle el ánimo, aunque sabía que era su expresión habitual.

- No! Estoy bien... estoy bien – aseguró de nuevo, alzando el rostro para mirar a su padre.

-Yo también…- el moreno lo miró, bajando un poco la cara con el cigarro en los labios e igual aplastándolo contra él mientras caminaban un rato. Lo soltó, sujetándole los hombros de todos modos –Bueno… ¿Qué me proponías?

- Pues, ya que tenemos un nombre, podríamos buscar en los registros de la ciudad. No es un nombre común y podríamos dar con su apellido. Averiguar un poco más. Tal vez aún tenga familia por aquí – le explicó, entrando en modo serio.

-Está bien… me parece buena idea, no creo que haya nadie más llamado así aquí… parece de paquete de cereales - lo miró de soslayo mirando su cara de circunstancia y carraspeó un poco porque igual se sentía bien hoy y le daba la risa -Veamos…si tenemos que ir al registro… hay que ir por allí- dijo señalando las calles que llevaban a aquel edificio –Me pregunto si la familia querrá hablarnos de él o no… creo que eso será suficiente muestra de si era o no, una buena persona…

- No lo sé, no creo que mi madre hubiera dicho cosas buenas de mí – interfirió Tassei, muy seguro.

- Pues yo creo que sí, eso es lo que hacen las madres, a no ser que sea algo muy grave. Y a veces, ni con eso. – le sonrió, pensando que en realidad, ni Tassei se creía eso. – Supuestamente nunca lo investigaron, ni lo acusaron legalmente de nada, así que supongo que será una buena indicación.

-Bueno… la historia está escrita a base de fraudes y chanchullos… me fío media mierda de lo que diga la prensa… De todos modos, sin conocer su apellido, es más difícil encontrar algo al respecto… si buscas Aljer en internet te sale de todo casi como si ese nombre no fuese un nombre… - se quedó mirando al suelo porque se le había caído la ceniza y se pasó la mano por el pecho limpiándoselo un poco.

- Me refería a que si no fue acusado, sería extraño que su familia no quisiera decir nada. – le sonrió, pensando que nunca comprendía lo que le decía. – Y esperemos que sea un nombre, o no tendremos nada de nuevo.

- ¿Por qué? ¿Cómo no va a ser un nombre?

Enki miró a Tassei que parecía preocuparse cada vez que había posibilidades de que algo saliera mal. – Pues, podría ser falso. Claro que.... en el pueblo dijeron que se fue a estudiar al exterior, lo que hace suponer que se llamaba así desde antes. Sólo comentaba, es todo.

-Podría ser un sobrenombre… o tal vez podría ser ago más complicado que implique a sus padres también…- siguió el moreno que no se daba cuenta de la preocupación, después de todo. Se quedó parado en la puerta del edificio y le dio una calada más al cigarro, dejándolo luego en el suelo y pasando por al lado del guarda de seguridad al interior esperando a que Enki preguntase, evitando el entablar conversación más de lo necesario.
El pelirrojo se acercó al escritorio de recepción, preguntando por los registros de aquella época y tratando de aclarar si sería posible verlos y más que nada, si era posible encontrar a alguien sólo con su nombre de pila.

La chica le sonrió con cara de incredulidad. –Tal vez, pero te vas a pillar un dolor de cabeza....

- No importa, es algo importante.... ¿me puedes indicar donde están los registros? – le pidió, sonriendo como mejor podía, aunque no se le daba muy bien eso de coquetear.

Tassei la miró de soslayo con cara de pocos amigos, no sólo por el coqueteo, si no porque no le gustaba que los acompañaran por mucho tiempo.

Yûdan soltó a Tassei, siguiéndolos por el pasillo y observando cómo sacaba cinco carpetas, sintiendo que le daba dolor de cabeza sólo con verlas y miró a la chica como si fuese su culpa que hubiera tantas que revisar y tras que eran enormes.

-Lo siento pero… van a tener que revisar todo esto, si tengo un momento… os ayudo…

-No es necesario…- murmuró el moreno sentándose con cara de suplicio aún aunque de todos modos le parecía interesante y sólo había que revisar si había un Aljer… sólo que todos los años que comprendían lo que Enki y él habían calculado que podría ser el periodo de su nacimiento, calculando por su llegada al pueblo y el año que había salido para sus estudios.

-Lo será, porque aún quedan… estos cuatro más…- sonrió dejándolos sobre la mesa y mirando a Enki como si ahora tuviera que suceder algo. Yûdan la miró abriendo una carpeta y sonriendo levemente pensando que era una ilusa terrible.

- Muchas gracias.... trataremos de no molestarte – le sonrió de vuelta el chico, tomando otra de las carpetas.

- No será molestia, vuelvo en cuanto tenga un momento... – la chica se giró, con cara de haber logrado algo, y Tassei la siguió con la mirada, mirando luego a Enki, y tomando otra de las carpetas, casi gruñendo por llamar su atención.

- ¿Cómo dijiste que se llamaba, Enki?

- Aljer... – le respondió, sobresaltado, aunque lo que había estado pensando, muy lejos de lo que creía Tassei, era en si había algún método para encontrarlo más rápido.

Yûdan se rió mirando los archivos y tratando de hacer que no se notase –No es para tanto… mirad sólo los que comiencen con “a”… ah… Dios… vienen listados por el apellido… Cuando vuelva tu chavala… dile que ya podían usar ordenadores… que ya no estamos en el siglo 19.

- No es mi chavala... – se rió nervioso, poniéndose rojo.

- No, no lo es – le recalcó Tassei como si de veras fuera a salir con ella o algo. – Y mi padre tiene razón.

- Claro que la tiene, y yo sólo amo a Kenji, ¿vale? – le tocó la mano, para que dejara de estar enfurruñado, aunque seguía un poco rojo y ahora el chico también.

Yûdan sonrió al verlos rojos ambos, pasando una hoja y pensando que no acabarían en la vida o que al menos pasarían horas y horas allí consultando esos archivos –Era mona…- murmuró tratando de molestarlo pese a todo –Podrías aprovechar para que nos ayudase si le haces un poco de caso…- sugirió, aunque sin dejar de mirar los archivos serio ahora porque se aburría sólo de empezar. Se quitó la cazadora colgándola atrás en la silla.

- Es que... no soy muy bueno con esas cosas, pero supongo... –

- Que no! Nadie le va a coquetear a nadie! No sugieras esas cosas! – Tassei señaló a su padre, riñéndolo, y de nuevo rojo, provocando que a Enki le diera la risa.

- Ya.... no le grites a tu padre, y mejor no grites que nos van a reñir. – le movió la carpeta que tenía enfrente. – Anda, ayuda.... así al menos tendremos esperanza.

-Sí… tú eres más joven. Si nosotros morimos antes de acabar de leer esta mierda, tú puedes seguir unos años más…- el moreno cruzó las piernas bajo la mesa y se acercó un poco más, inclinándose adelante con un folio para no perderse líneas e ir mirando una a una los nombres –Y no me grites… te lo he dicho mil veces ya… - murmuró mirándolo de soslayo con el ceño algo fruncido y deslizando un dedo entre sus piernas antes de seguir mirando los archivos como si nada, aunque le iba mal de la risa interiormente.

Tassei se quedó callado, enrojeciendo completamente, y subió la carpeta ante su rostro para que nadie lo notase.

...........

-Dios…- un chico rubio con el cabello rapado dibujando algo extraño y tribal de rió mientras practicaba con el cabello de otro de sus compañeros, poniéndole un tinte, el otro se encogió de hombros, ya llevaban por un buen rato escuchando al dueño de la academia gritar desde el interior del despacho y todos sabían por que. Más aún cuando habían escuchado que las cosas de la mesa del despacho se caían al suelo y rodaban. Lo cierto es que habían estado escuchando tras la puerta pero eso mejor se lo reservaban.


-Ah! Dios… Kenji!... –se abrazó al moreno que le apoyó las manos en el pecho alejándolo de el y apretándolo contra la mesa sin dejarle besarlo, ya le había dicho como mil veces que él no besaba, notó como se agarraba con fuerza de sus brazos mirándolo a los ojos y cerró los suyos moviéndose dentro de su cuerpo y apretándolo mas contra la mesa al notar que trataba de moverlo hacia él de nuevo, aunque ya empezaba a temer que en realidad le gustaba que lo tratase así.

Se apartó aun mas, sonriéndole un momento y sujetándole los brazos con fuerza mientras se empujaba dentro de él, molesto hasta por el peso de sus piernas sobre los hombros. Lo atrajo contra su cuerpo tirándole de los brazos y el otro le sujetó los antebrazos con fuerza corriéndose sobre su propio cuerpo. Kenji se movió una vez mas dentro de él y se apartó en cuanto lo soltó por fin. Sacándose el preservativo como si fuera material radiactivo y tirándolo en la papelera

–Tengo que ducharme…- susurró subiéndose los pantalones y sintiendo que le iban a doler los huevos hasta el infinito por no haberse corrido, pero no quería pensar que había disfrutado aquello de alguna manera, no después de ver la cara de Enki ayer. Lo cierto es que además estaba deseando hacerlo con él tal y como se habían prometido y a pesar de lo cansado que pudiese estar después de semejante noche.

-Puedes ir a las duchas del solarium y la sala de masajes… la que este libre…- el otro se limpió con una toalla y lo miró mientras se vestía –podríamos repetirlo alguna vez

-No… yo solo lo hago una vez y de todos modos no tengo tiempo, estoy atrasado en las clases… - se pasó la mano por la nuca ignorando la sonrisa de superioridad del otro y saliendo para ir a las duchas sin pasar por alto miraditas y comentarios de los demás. Suspiró mirándolos y sonriendo de todos modos de forma chula, podrían pensar lo que quisieran de el, el caso es que se salía con la suya como fuera.

Salió al cabo de un rato y se quitó la camisa antes de ponerse la bata que le habían entregado en lugar de aquello, mirándolos mientras lo observaban desnudarse, claro que había sido toda su intención… para hacerse querer rápidamente.

-No hace falta que te quites la camisa…-le explicó una chica que obviamente no era muy sagaz y de todos modos colgándosela en un perchero como si fuera una reliquia ahora.

-Ah… gracias… pero no la quiero manchar…- se disculpó sonriendo y aproximándose a ella –y… ¿Qué hago?

-ah! Pues… tienes a ese profesor de ahí…que se ha quedado dormido…- frunció el ceño pegándole con el peine en la cabeza al rubio que estaba sentado en una silla como si fuera un cliente. Kenji se quedó mirándolo pensando que era realmente atractivo y el rubio se rió levantándose.

-Me llamo Ayase- le estrechó la mano y el moreno le sonrió de vuelta aliviado de empezar de una vez y de que el otro baboso no fuera profesor después de todo

-Kenji

–Creía que no saldrías nunca…- se rió caminando hacia la zona de los lavados –pero te comprendo… verás… siempre hace eso cuando tiene oportunidad…- le susurró.

-¿Tú lo hiciste?- preguntó el moreno que estaba perdidísimo de qué debía hacer allí.

-Sí…- se rió señalando uno a uno a tres –ya ves… - se encogió de hombros reído –pero no dejes que te atrape como profesor, procura huir de aquí…- se rió de nuevo haciendo que Kenji pensase que era muy agradable aunque seguía molesto con que fuera mas alto que él y comenzaba a preguntarse si era más guapo como si eso fuera un delito.

-Sí… eso espero… ¿Qué hago?- preguntó finalmente revelando lo perdido que estaba allí.

-Pues bueno, te voy a enseñar a lavar el cabello… a dar tratamientos aunque en realidad luego, sólo tendrás que especificar que tratamiento quieres para cada persona y otros lo harán por ti… tu diseñaras los peinados… cortaras y peinaras… pero hay que saber hacerlo igual ¿es eso lo que quieres?

-Sí, es eso- aseguró respirando hondo y pensando que por fin parecía que iba a hacer algo.

-Pues bien… - llamó a la chica de antes para que se sentase y usarla a ella para explicarle –además tendrás que llevarte todos esos libros y estudiarte hasta el tema 22… vienes atrasado… y te voy a hacer un examen cada día de cuatro temas, hasta que nos alcances… ah… y después de esta hora, práctica y contando con la otra que hemos perdido… tienes teoría… divertidísima… con otra profesora que viene mas tarde…

-Genial…- murmuró el moreno sintiendo que le tiraban un saco de arena encima pero aún así sonrió siguiendo el movimiento de las manos de Ayase por el cabello de la chica. El rubio se rió siguiendo con aquello.

-No te preocupes… es mas fácil cuando lo que estudias te gusta Kenji…- lo miró un momento.

-Me quemo! Ayase idiota!- la chica se apartó mojándose toda con el cabello y Ayase alzó una ceja sonriendo.

-Perdón, perdón… vale eso no se hace, hay que vigilar la temperatura del agua…- se rió aclarando después –es mi hermana, es modelo…

-En realidad tengo un nombre, me llamo Nanae no hermana, que no soy monja…- protestó igualmente sonriendo y cerrando los ojos porque le gustaba que le lavasen el cabello. Kenji se rió sorprendido incluso de estar sintiéndose bien tan rápidamente y olvidándose por completo de lo sucedido para poder ingresar.

...........

- Hasta ahora, dos Aljer…- murmuró Yûdan que había revisado ya dos archivos e iba con el tercero, se pasó la mano por la nuca sintiendo que tenía las cervicales terriblemente tensas de estar allí inclinado sobre los archivos y se echó atrás en la silla apoyando una mano en la pierna de Tassei -¿Y tú? ¿Encuentras algo?-le preguntó apretándosela un poco como para despertarlo del muermo que tenía encima, o al menos parecía por su rostro.

- ¿Eh? – el chico lo miró, negando con la cabeza, y enrojeciendo de nuevo, como si se fuera a pasar así el resto del día cada vez que alguien le hablase.

- Van tres. – comentó Enki, mostrándole el que acababa de encontrar y pensando que seguía siendo un nombre muy inusual. Tal vez revisasen el resto de las carpetas por gusto.

-Esto es horrible…- Yûdan los miró echándose atrás en la silla y se pasó la mano por la cara sintiéndose un poco hecho polvo. Se miró la muñeca moviéndola un poco para ver la hora –Son las dos y media, vayamos a comer… seguiremos mañana si eso… Tassei estará bien mientras durmamos fuera… Veamos… déjame que apunte los que nos quedan por revisar…- murmuró apuntando en el folio –Bien… revisaremos a ver si alguno de estos podemos hilarlo con “la casa”, el pueblo o con cualquier cosa que pueda ser una pista, tal vez demos en el clavo sin necesidad de comprobar todos estos… Yo comprobaré este… Tú comprueba el que encontraste Enki y este…- recortó el trozo de folio tendiéndoselo a Tassei –Ya que te gustan tanto los ordenadores, y además quieres trabajar conmigo…toma, aquí tienes tu primera misión…-se levantó suspirando serio preguntándose si seria una buena idea encargarle eso, aunque lo hacía por él, sabía lo mucho que le molestaba sentirse de poca ayuda.

- Lo haré – sonrió, frunciendo el ceño después, avergonzado por haberse emocionado tanto.

Enki se puso de pie estirándose un poco, y sonriendo. – A mí también me emocionan las misiones de tu padre...

- Pero tú eres friki – se rió el chico malditamente.

- Tú también, pero lo ocultas.... – Enki le guiñó un ojo, riéndose luego.

-Bueno… ¿te dejo a Tassei sobre las cinco y media? ¿Está bien?-preguntó mirándolo un poco molesto de tener que pedir el favor y también de separarse de él.

- Está bien, si Tassei no tiene ningún problema... – asintió el pelirrojo, tratando de hacerlo sentir parte de la decisión. – Además quieres saber cómo le fue a Kenji en su primer día... ¿o no? – añadió, recordando mejor no pensar en eso mucho.

- Sí.... – el chico lo miró de soslayo y luego a su padre. – Está bien, pero luego del... funeral, vienes directamente a buscarme.

-No… iré a tomarme unas cervezas a un bar de stripers… claro que iré… estaré pensando en eso todo el tiempo, créeme, huiré en cuanto pueda de allí una vez haga mi aparición de persona responsable que tiene mucho respeto a su fallecida ex esposa… No quiero que nadie meta las narices entre nosotros… sólo lo hago por eso… - lo miró a los ojos y desvió la mirada de pronto como notando que había dicho demasiado –Vámonos…- murmuró prendiendo un cigarro.

- Sí.... – Tassei se pegó a su padre, sujetándose de su mano y susurrando. – Y no deberías encender eso hasta que estemos fuera.

Enki los siguió, observándolos y preguntándose cómo estarían funcionando las cosas entre ellos, pero si ignoraba esos momentos, se veían felices.


 
 

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