| Capítulo 55- Even Failure Would
be Worth This
- Tassei se veía feliz a pesar de todo, ¿no es así?
– Enki le sonrió al moreno, sentándose a la
mesa, con su vaso de agua. - ¿De qué estuvieron hablando?
-De mis rollos… -sonrió mirándolo a los ojos
y cogiéndole el vaso por encima de su mano, bebiendo un poco
y levantándose un poco de la silla para besarlo. Se sentó
de nuevo, mordiendo las puntas del tenedor sin dejar de mirarlo
y sonrió pensando en decírselo todo ahora que lo tenía
claro. De todos modos, sabía que no se iba a enfadar con
él ni mucho menos.
- De tus rollos... – sonrió mirándolo y luego
a su vaso, bebiendo de él de todas maneras. – O sea,
¿cosas que hablas con tu mejor amigo pero no con tu novio?
-Algo así… quería saber qué decía
la voz de eso que no tengo… conciencia…- se rió,
comiendo un poco y mirando a otro lado, pensando en cómo
empezar la cuestión porque iba a parecer un inconstante y
lo era, pero… ese era él y no podía ser de otro
modo –Hum… voy a dejar mi empleo… no lo soporto…
me agobia… y no voy a conseguirlo, no lo digo por ser modesto,
porque no lo soy- sonrió de forma un tanto chula mirándolo
de soslayo y luego el plato de nuevo –Prefiero retirarme con
la cabeza bien alta y no que me echen…
- Me parece bien, si eso te hace feliz. Es lo que había
dicho. Nadie quiere que te sientas obligado a hacer algo que detestas
– le sonrió, preguntándose si era por eso por
lo que no le había querido decir a él. Como si lo
fuese a reñir o algo.
-Nadie, nadie…- se rió pensando que sí a la
sociedad, aunque realmente no era algo que le importase especialmente
–Así que…- se rió, sintiendo que era algo
estúpido e incluso infantil –Bueno…- carraspeó
poniéndose bastante más serio, mirándose la
mano y girando uno de los anillos plateados en esta –No quiero
deshacerme del coche… y quiero estudiar cierta…cosa…
así que… bueno-sonrió de nuevo aunque de una
forma un poco incómoda –Que voy a necesitar ayuda,
eso…- lo miró de soslayo –Tampoco mucho…
supongo… Y además… ¿de dónde se
supone que sacaste el dinero por cierto? ¿Te aparece solo
en los cajones o es que tienen una cuenta en una banca suiza?
- Me aparece solo en los cajones. – respondió muy
serio, y sonriendo luego. – Mis padres me envían algo
todos los meses, que aún soy estudiante para bien o para
mal. Y me pregunto si esa es tu manera de pedir ayuda. ¿Qué
vas a estudiar?
-Bueno, no es la usual, pero pensé que sería mejor
en este caso…- lo miró a los ojos serio porque se había
molestado un poco, aunque no sabía realmente por qué,
tal vez por su propia culpa, se sentía culpable por pedir
ayuda o algo así. Desvió la mirada bebiendo un poco,
sus padres le mandaban un dinero todos los meses… eso significaba
que mejor le iba a ser seguir teniendo algún encuentro esporádico
productivo o ambos acabarían a dos velas –Estilista…
peluquería… ya sabes… - giró el vaso entre
dos dedos –Pero no peluquero normal… al menos espero
no ser eso… o de nuevo tiraré la toalla, estoy seguro…-
bebió un trago de golpe.
- No serás regular en nada que elijas, Kenji. Eres demasiado
especial. Y si quieres, que averigue en mi universidad, lo haré,
no tiene que darle tantas vueltas. – le sonrió, mirándolo
contento. – Ya sabía que algo debía haber, algo
que deseases hacer.
El moreno frunció el ceño apretando las mandíbulas
-Claro que seré regular… sólo porque tú
crees que soy especial o porque esté bueno… eso no
me vale de nada… más que para… esto… y…
- se rió mirando el vaso de agua notando que temblaba el
liquido en el interior por culpa de su mano. Lo dejó en la
mesa y cruzó los dedos apoyando los codos en la mesa y los
labios contra sus manos –Y tengo miedo…
- Lo sé.... da miedo comenzar algo nuevo. – le sonrió,
acariciándole la cabeza. – Pero sé que lo harás
bien, porque te interesa, y porque digas lo que digas, sé
que eres especial. Y no me vas a convencer de lo contrario.
-¿No? Bueno, pero yo no quiero que pienses lo contrario….-
se rió mirándolo de soslayo –Es sólo
que tengo miedo de empezar y hartarme a los tres días y mandarlo
también a la mierda… no puedo comer cuando estoy nervioso…-
bajó la vista a la comida y le pasó una mano entre
las piernas frotando su sexo.
- Pues no comas... – le sonrió, cerrando las piernas,
enrojeciendo. –No creo que suceda, y en el caso de que sí
suceda... buscaremos algo más. Todo el mundo tiene algo en
lo que es bueno, Kenji. Lo creo así. Y.... no me digas que
eso.... Eres excelente pero.... – suspiró, bajando
la cabeza.
-Eso… también es un talento…- Kenji le separó
las piernas arrodillándose en el suelo y abriéndole
el pantalón. Se lo bajó un poco besándole el
abdomen y las caderas, deslizando los labios por estas.
- ¿No que no tenías hambre...? – se rió
el chico, delatado un poco por su forma de respirar. – Kenji....
tenía miedo cuando vine aquí....
-¿Miedo de qué?- lo miró a los ojos inclinando
la cara para lamer su sexo, sintiéndolo crecer bajo su tacto
y cerró los ojos apreciando el olor de su piel y pasando
las manos por sus piernas hasta sus nalgas –Y ya estoy comiendo.
- Ah... Dios, Kenji... – gimió, sujetándose
a la silla, y sonriendo de que para colmo le hiciera preguntas.
– Miedo.... de que no funcionara.... de ser un fracaso...
Ken...ji..
-No… a ti no te pasará eso…- le bajó
más el pantalón sacándole una pierna por fuera
de este y besó su sexo de nuevo, antes de metérselo
en la boca -¿Sabes? Me encanta hacer esto…- se rió
contra su piel y lo lamió de nuevo de arriba abajo antes
de meterlo en su boca una vez más.
El pelirrojo gimió con fuerza, aún así, sonriendo
– Y a mí... me encanta que lo hagas... cada vez...
– le acarició el cabello con suavidad. De todos modos,
sólo con tenerlo a él, ya había valido la pena
la mudanza.
-Y tú eres al único que dejo que me despeine…-
se rió, rodeando su sexo con la lengua y succionándolo
con fuerza subiéndole un poco las nalgas con las manos hasta
hacer que se levantase de la silla.
- No... necesitas ni peinarte... – jadeó el chico,
apoyándose en la mesa con una mano, observándolo.
-Sí lo necesito… y así he conseguido que creas
que no…- le lamió los testículos, succionándoselos
y sonriendo de nuevo contra su piel, volviendo a por su sexo y agarrándole
las nalgas con fuerza dentro de sus manos para hacerlo moverse dentro
de su boca. Entrecerró los ojos respirando con fuerza por
la nariz y lamiendo su sexo, dentro de su boca.
- Kenji.... vas a hacer que me corra... – le advirtió
el chico, cada vez más excitado, su sexo pulsando entre los
labios del moreno. – Esa lengua.....
-Eso espero…- sonrió deslizando la punta de la lengua
a lo largo de su sexo, lamiéndole los testículos de
nuevo, sintiéndolos endurecidos por la urgencia de correrse,
y sonrió, metiéndose su sexo de nuevo en la boca y
volviendo a lamerlo, mientras acariciaba sus testículos con
la mano. La deslizó a lo largo de su sexo, después
masajeándolo al borde de sus labios, acariciándolo
con la lengua y mirando su rostro. Tenía los ojos cerrados
y los labios entreabiertos de ese modo tan… –Córrete,
Enki…- le pidió apretando más su sexo en el
interior de su mano.
- Kenji! Dios... – el chico abrió los ojos, sintiendo
un espasmo porque le hubiera dicho eso, e intentando aguantarse,
aunque su sexo tenía otras ideas. El líquido blanco
salió casi disparado, obedeciendo a la orden de Kenji, haciendo
gemir al chico, que se inclinó hacia delante, el cabello
cayendo sobre su rostro extasiado, sin que pudiese resistirse.
El moreno casi sonrió, lamiendo su sexo de nuevo y su propia
mano, sintiendo el sabor de su semen. Se levantó del suelo,
pasándose un dedo por la cara, deslizándolo por su
mejilla y llevándoselo a los labios para limpiarse de algún
modo. Le pasó la mano por el pelo sonriendo y pegándole
la frente a su pecho –No puedo ser más feliz…
¿lo sabes?
- Claro, acabas de decírmelo – bromeó el chico
riendo un poco y sujetando su camiseta, cerrando los ojos. –
Yo también.....
-Tú también…- repitió un poco en tono
de pregunta –Lo sé…- sonrió besándole
una mejilla agachando un poco la cabeza.
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