.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 54- Los Invaluables Consejos de Pepito Grillo

-Sí… estoy rallado…- Kenji observó sus ojos, sonriendo al ver su cara de preocupación –Verás… creo que sólo quiero que me eches la bronca y así tener una excusa para hacer lo que ya sé que debo… la verdad es que no creo que vaya a vender esos coches… y tampoco me agrada el trabajo… No me motiva y no me motiva tener que cambiar para ejercer algo que no me interesa una mierda…- siguió abrazado a él, apoyando la barbilla contra su hombro haciendo un poco de pucheros, asqueado –Pero por otra parte… necesito dinero, porque yo soy así… y lo necesito… no puedo pedirle a Enki que me mantenga… porque no tiene suficiente dinero para hacerme feliz…y tampoco puedo seguir haciendo la calle… Sé que le jode, aunque lo oculte… me ha dicho que podría invertir el dinero que tengo pero no tengo idea… y la verdad ni siquiera sé si quiero seguir yendo al trabajo hasta que me despidan… tal vez sea mejor mandarlos al carajo e irme con la cabeza bien alta y la polla intacta… - se rió.

- No seas idiota – le riñó el chico, girándose a pesar del abrazo. - ¿Qué es lo que quieres hacer, Kenji? Si no te gusta el trabajo. Busca algo que te guste y ya. Yo te ayudaría, lo sabes. ¿Lo sabes? ¿Verdad? Porque a veces, parece que no.... ¿Qué hay con lo que hablamos ayer?

-Ya… pero no es fácil para mí… pedir ayuda de la gente que quiero…Ni siquiera sé cómo ¿ne? Todo es tan fácil cuando no hay sentimientos en el medio… ojalá no lo comprendas nunca - lo miró a los ojos entrelazando los dedos en su espalda sujetando su cintura y sonriendo un poco –No sé qué quiero hacer… quiero tener tiempo para Enki, quiero gastarme dinero… quiero hacer algo que me guste, no quiero estar sin hacer nada… y he estado pensando esa estupidez que estuvimos hablando...- se rió apoyando la frente contra la suya.

- Que no es una estupidez! No sé por qué tienes que se así! – lo empujó un poco el chico, aunque sin soltarse. – Y no tienes que pedirme nada, igual voy a ayudarte. Te.... te debo mucho. Murmuró, bajando el rostro porque se sonrojaba.- te quiero, Kenji, voy a ayudarte y vas a ser feliz.

Kenji se rió un poco aunque sólo porque le hacía feliz que lo quisiera así, no porque se riera de él para nada -¿Por qué tienes que ser tan mono? ¿Hm?- le dio un beso en los labios apretándolo un poco más contra él –Te lo he robado… el primero… - se rió descaradamente.

- Ah! Maldito! – se limpió los labios, rojo como una farola. – Eso no era necesario! Y no soy mono! Y más vale que hagas eso!

- Vale… lo haré… sólo porque tú me lo mandas… pepito grillo… - sonrió ampliamente abrazándolo de nuevo y partiéndose de risa –Sé que te gustó… a todos les gusta…

- Baka! Idiota! Y no me llames así! .... Baka! – le gritó de nuevo, porque ya parecía haber perdido la coordinación del habla con eso del beso, e igual escondió su rostro rojo contra su pecho. – Kenji idiota

-Lo sé… - sonrió pasándole la mano por el pelo pensando que parecía un gato acariciándose –Te quiero…- le susurró al oído sonriendo contra él.

Yûdan le sirvió el café a Enki al poco de entrar en la casa, a tiempo para escuchar los gritos de Tassei sin extrañarse nada y mirando un poco hacia el salón, apoyándose en la encimera de espaldas a la puerta, mirando la pared.

- Gracias.... – el pelirrojo sonrió, aún un poco cohibido, aunque le hacían gracia los gritos del chico. – Kenji me dijo que Tassei es su mejor amigo... – murmuró, como para tranquilizar al moreno por la cara que le veía.

-Sí…- el moreno asintió con la cabeza pasándose un dedo por los labios y fumando, apoyando la espalda contra la nevera mirando hacia el jardín -¿No os importa quedaros un momento con él? ¿Verdad? Sólo quiero salir un momento…

- Por supuesto que no, es un placer quedarnos con Tassei. – asintió el chico. – Pero... ¿no hay ningún problema o sí? Algo que quiera decirme... – le sugirió sutilmente, por si acaso.

-Que dejes de tratarme de usted…- sonrió levemente mirándolo de soslayo y sacó una camiseta de la secadora, poniéndosela y calzándose con las botas embarradas de más que tenía en la cocina –Ahora vengo…- salió por la puerta de atrás para dar la vuelta a la casa y coger la moto.

- Es un poco difícil... – le respondió, aunque ya había salido. También era un poco difícil seguirle el paso. Y entró a la sala, bebiendo un poco de café- Tassei, ¿intentas quitarme a mi novio mientras me distrae tu padre?

- ¿Qué? NO! Deja! – se separó por fin de Kenji, aún rojo y mirando atrás de él. – Y ¿papá? ¿Dónde está?

- Tenía algo que hacer, así que estás atrapado con nosotros – se rió el chico, sentándose en el sofá, evitando la parte semi quemada por las cortinas.

-Va a cortar caña…- se rió el moreno sentándose al lado de Enki en el sofá y besándole una mejilla, entrelazando los dedos de su mano con los del pelirrojo –Bueno, ahora ya puedes acabar de colocar el ordenador sin que te meta mano por unos minutos…- le animó a seguir Kenji.

- Déjame en paz! No te sabes comportar! – lo riñó el chico, mirando a Enki y pensando en si decirle lo que había decidido que hiciera el moreno, pero mejor se lo decía él. Aunque le daba miedo que se echase para atrás.

-¿Qué estás pensando?-le preguntó Kenji mirándolo y sonriendo levemente, limpiándose las gafas con el borde de la camisa –No seas malo…- se rió un poco pensando que él no tenía idea de a donde iba a ir ahora por más que hubiera decidido aquello. Claro que sí sabia a quien acudir para preguntar, seguramente a eso se dedicaría en la mañana en vez de a seguir tratando de trabajar de aquello.


 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro yaoi
yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back