| Capítulo 53- Shut the Window
of Opportunity
- Gracias... – Enki miró hacia fuera, bajando un poco
la voz por si acaso. - ¿Hubo algún incidente anoche?
-El padre con el que hablamos… ¿recuerdas?- se fue
caminando por la cocina hacia la puerta que daba al jardín
de atrás y la abrió, llamándolo con la mano
y apoyando los pies descalzos en la hierba dejando la espalda contra
la vaya de madera. No quería recordarle eso a Tassei.
- Claro que lo recuerdo, apenas me lo contaron ayer. ¿Qué
sucedió? – el pelirrojo lo siguió, serio temiendo
lo peor. Y más aún por el hecho de que se alejase.
-Que ha muerto… murió durante la noche que pasamos
allí…- sacó un cigarro prendiéndolo y
observando a Jiken que había salido caminando por la hierba
despacio como si necesitase de un cuidado sumo pisar allí
–Eso no es todo…cuando llegamos… lo vimos entrar
en la sacristía, encerrarse. Cuando abrí la puerta
estaba colgado de una soga, muerto… y nos habló, le
dijo a Tassei que había sido por su culpa… Después
empezaron a manifestarse una serie de fenómenos muy violentos…-
suspiró dejando salir el humo, expulsándolo con fuerza
mirando a Enki a los ojos.
Enki suspiró, muy serio, pasándose una mano por el
cabello. -¿Y Tassei? ¿Cómo lo tomó?
– preguntó, recordando todo lo visto en aquella casa.
– Sabe que no es su culpa, ¿cierto? No debe dejarse
influenciar. Debió haber sido horrible para él.
-Sí… se lo tomó fatal, se siente culpable…
y es normal… Además es un crío…- se llevó
el cigarro a los labios de nuevo, colando el pie debajo de Jiken,
alzándolo un poco y dejándolo de nuevo sobre la hierba
-Lloró todo lo que quiso y más aún…
- Es normal... – le sonrió débilmente el chico.
– Escucha... debes convencerlo, por más difícil
que sea de que no se sienta culpable. Creo que eso es lo quiere.
Estuve en la casa, de allá venimos. Bueno, es obvio –
sonrió, mirando de nuevo hacia adentro y seguro de que el
ordenador los delataba de todos modos.
-Lo sé… pero es realmente necio…- lo miró
siguiendo su mirada y suspirando –¿Y has averiguado
algo o ha sucedido algo?
- Pues... creo que lo que sea que hay en esa casa, puede convencer
a las personas para que actúen de modos en los que normalmente
no lo harían, incluso parecen convencidos de que lo que hacen
es lo correcto. Claro, también creo que me estaba poniendo
un show.... algunas cosas eran demasiado exageradas. – sonrió,
sintiéndose principiante.
-Ya… ya sé que trata de engañarnos… que
da lo mejor de sí mismo en cada acto… siempre le he
tenido aversión a la puta figura del cristo crucificado en
la iglesia… cuando lo miré… se movió…
soltó una de esas manos escuálidas arrancándola
del clavo que la sostenía contra la madera… como si
hubiera leído mi mente…mi miedo… Es un generador
de muerte… creo que lo que hace es alimentarse de los muertos…
no sólo de Tassei… cada vez se hace más poderoso…
cuanto más mata… y no los suelta… los retiene
con él… los esclaviza… sí…- asintió
con la cabeza mirando a la hierba –Eso creo…
- Y creo que tienes razón. Están allí, perdidos,
repitiendo los mismos actos una y otra vez... Lo vi a través
de sus actos, ¿sabes? También me mostró a la
mujer que fuimos a ver ayer... Esa fue la escena que lo delató...
– suspiró, la sonrisa desvaneciéndose de su
rostro enseguida. – Hay algo más, no se lo dije a Kenji
porque sé que se preocupará demasiado. Pero estaba
comenzando a afectarme.
-¿El qué?- se giró para verlo mejor. Sabía
perfectamente que el mayor riesgo que podía correr alguien
como ellos, era obsesionarse con algo de aquellas cosas que estudiaban.
- Bueno.... hubo un momento, en que... empecé a sentirme
cansado y luego decidí investigar la ventana, la de Tassei
porque había visto algo allí antes. No sé si
había alguien allá afuera, diciéndome estas
cosas o si estaba en mi mente, pero empezó a parecerme buena
idea, asomarme más. Pensé que si seguía sus
pasos, descubriría el secreto. Ese y muchos más....
– se pasó la mano por el rostro, entre avergonzado
y agotado. – Era desquiciado, creer que matándome,
lograría resolver nada, pero por un momento, pareció
una idea perfectamente lógica. Seguir los pasos de las víctimas,
ver lo que vieron, sentir lo que sintieron...
-Y también encerrarte como ellos… -Yûdan sonrió
de medio lado mirándolo a los ojos –Cuidado Enki, si
no puedes con ello, mejor déjalo… tal vez puedo parecerte
un cabrón o un imbécil me da igual, pero diciéndote
esto podría estar haciéndote el mejor favor de tu
vida… tienes que pensar- le dio en la frente con un dedo de
la mano que sujetaba el cigarro aún mirándolo a los
ojos –Piensa… si es más importante saber…
o… Kenji… yo lo tengo muy claro, que es lo mas importante
para mí…
- Me detuve, ¿no es así? – le recordó,
enrojeciendo levemente. – Claro que Kenji es más importante,
pero... esto es lo que hago. Y Tassei.... aún quiero ayudarlo.
– lo miró a los ojos, claramente confundido. –
Pero si cree que sólo le voy a estorbar, me detendré.
No quiero ser otro problema.
-Desde luego que no me molestas. Al contrario, ya sabes que te
necesito en esto, pero intento protegerte de que te obsesiones…
Esto, después de todo, es un trabajo ¿vale? Un trabajo…
una pasión… un hobbie… no es tu vida… debes
asimilar eso, no des tu vida por esto, hay otras cosas más
importantes…- lo miró a los ojos un momento y cogió
al gatito con una mano colgándoselo del hombro –Trabajemos
juntos después de esto… siempre he buscado un sensitivo
que mereciese la pena…- sacudió la ceniza mirándolo
a los ojos serio.
El chico sonrió, sinceramente, sin creérselo. - ¿De
veras? Me siento.... estaré encantado. – movió
un poco la mano, sin saber si estrechársela, aunque claro,
con el gato allí, no había manera. – Lo siento,
me pongo... Nunca creí ninguno de los rumores acerca de usted,
y tenía razón. No... no lo decepcionaré. –
le aseguró, enrojeciendo mucho más violentamente luego,
seguro de que se estaba portando como un friki más que nunca.
Yûdan sujetó el cigarro entre los labios estrechándole
la mano y riéndose un poco porque le hacía gracia
su nerviosismo –Tranquilo, sé que no lo harás…-
le pasó la mano por el pelo y pasó hacia la casa –Ya
debe estar el café…
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