.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 48- Alone at Last

- Tome.... – Enki le entregó un vaso de agua a Yûdan aunque imaginaba que seguro le pedía cerveza, pero no iba a asumir. – Fuiste.... muy bueno con esa mujer. Me refiero a tu forma de conseguir que hablase. Yo no hubiera sabido qué hacer. – se sentó en el sofá, mirando de reojo la puerta, y considerando que tendrían unos minutos más.

-Sí hubieras sabido, se trata sólo de tener un poco de humanidad. Lo que pasa es que como estabas conmigo, te sentías confiado y creías que no era necesario hacer más, confiabas en que yo lo hiciera, gracias- aceptó el agua, aunque de veras hubiera preferido cerveza, pero decidió ahorrárselo por educación –Pero es normal… cuando seas tú quien vaya con otra persona con menos experiencia o incluso solo, sabrás que hacer, tranquilo…

- Gracias... – sonrió el chico, depurando el mensaje y comprendiendo lo que quería decir. Lo cierto es que lo halagaba el que tuviese fe en sus habilidades. – Ella no estaba sola en esa habitación, pero no creo que fuese lo mismo que persigue a Tassei. Más bien era como un eco, un residuo, demasiado débil para afectar a nadie más.

-Ya veo… tenía ganas de preguntarte sobre eso… me preguntaba si usaba la voz de su bebé para incitarla al suicidio… como decía ella, para que fuera con él, a cuidarlo… y también me preguntaba si no querrá hacer que maten… hasta que los propios cuerpos de esas personas no pueden más… entonces los hace suicidarse… a poder ser arrastrando otras muertes con ello… como en el caso de aquellos hermanos… pero sólo estoy lanzando conclusiones de poca base…- sacó un cigarro prendiéndolo y pensando que debía afeitarse de nuevo, al menos le duraba varios días de forma presentable… pero ahora no quería, sólo por llevar la contraria a Kenji. Suspiró mirando la hora y pensando que era tarde.

- No, son buenas, de veras... Yo creo que tiene razón, algo hay allí. Pero estoy pensando que tal vez pierda poder a medida que pasa el tiempo... – suspiró, preguntándose si no se estaría dejando llevar por lo que deseaba que pensasen. Después de todo, había tratado de engañar a Yúdan con lo de la iglesia. – O tal vez sólo es... – se detuvo sin querer terminar la frase, levantándose aliviado al escuchar cómo se abría la puerta.

El moreno se giró para ver cómo Kenji y Tassei entraban por fin con lo que debían ser las maletas de Kenji en las manos y miró a Enki de soslayo preguntándose qué se había quedado a la mitad de explicarle.

-Bueno…podéis levantaros a ayudarnos… que no os dé vergüenza…- se burló Kenji, sonriendo, pero lo cierto es que llevaban demasiadas cosas para cargar solos ellos dos. Yûdan se levantó a coger lo que llevaba Tassei esperando a que le dijeran dónde lo ponía y aún pensando en lo mismo, aunque a la vez sintiéndose como aliviado de que al fin hubiera vuelto.

- Al menos, veo que en definitiva te mudas con todo – se rió Enki tomando otra de las maletas, y guiándolos a su habitación.

- Y lo tiene todo por secciones. Por eso son tantas maletas. – explicó innecesariamente Tassei, aunque más parecía una acusación.

-Y nos estuvimos abrazando por siglos…- se vengó Kenji sonriendo y caminando hacia el cuarto de Enki felizmente como si nada, en realidad preguntándose si habría sitio para sus cosas o si sería una molestia. Yûdan dejó las maletas sobre la cama de Enki sintiendo un poco de celos tanto si era verdad como si no, aunque se le hacia difícil de creer.
- Cállate, Kenji! – le gritó el chico enrojeciendo, y luego mirando de soslayo a su padre, enrojeciendo más.

- Déjalas aquí, más tarde haremos espacio en el armario y limpiaré algunos cajones para ti ¿vale? – le sugirió Enki, besándole la mejilla al moreno y susurrando. – Y no seas tan malvado.

-No…- sonrió observándolo y pensando que lo había echado de menos. Lo abrazó contra él, aún sonriendo y apoyando los labios contra su cuello –Y vale… te quiero mucho…

Yûdan salió del cuarto como quien no quiere la cosa y se puso la cazadora casi a las prisas -¿Nos vamos? Tassei…

- No deberíamos... ¿decirles que nos vamos? – sugirió, aunque se encontraba en el medio entre su padre y la pareja y no tenía idea de qué hacer.

- Yo también te quiero... – susurró Enki, hablando en voz alta luego. – No tienen que irse... no los estamos largando.

-No…- Kenji los miró sin comprender cual era el apuro con irse, aunque igual ahora mejor que Enki no se separase de él o se iba a ganar un grito de Tassei seguro con lo que se había inflamado por la pierna del pantalón.

-No, está bien, es tarde y… quiero estar solo con él…- el moreno se dirigió a la puerta sacándose las llaves del bolsillo de los jeans –a no ser que él prefiera quedarse un poco más…

- No! Es decir... no – se corrigió como si eso borrara el grito anterior. – Ya estoy cansado además. – murmuró frunciendo el ceño.

Yûdan se quedó observándolo porque se había quedado confundido con si se quería ir con él o no, y lo miró a los ojos como esperando una iluminación del espíritu santo. Kenji se rió, besando a Enki y sentándose en el borde de la cama –Ciao, Tassei… Yûdan…- se despidió como enviándole el mensaje al moreno, que casi se sintió avergonzado porque se le hubiera notado el desconcierto.

-Bueno… Enki, avísame mañana si sucede algo…- carraspeó extendiendo el brazo hacia Tassei a ver si iba con él.

- Así lo haré. – el chico miró a Tassei sonriendo y luego a Yûdan como diciéndole “y lo mismo va para ti”, aunque sin querer alertar a Tassei, que se pegó de la mano de su padre como si lo fuera a salvar de todo mal y perversión.

-Vale…- contestó Yûdan que no sabía qué más decir y apretó un poco la mano de Tassei llevándolo con él hacia el exterior del piso como aliviado de irse con él y no sentirse incómodo de estar con más gente.

Kenji sonrió mirando a Enki y le sujetó una pierna con la mano –Enki…- susurró cuando se cerró la puerta –Ven…


 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro yaoi
yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back