| Capítulo 47- Tenderness
- Kenji.... ¿de veras conociste a Enki el día es
que me dijiste? – le preguntó, curioso el chico, balanceando
las piernas bajo la banca y observando sus pies como si fuera algo
muy interesante verlos moverse por inercia.
-Hm… supongo que sí… Sí, la noche anterior
a la que te dije o algo así, no lo sé. ¿Por
qué?- le cogió una pierna apoyándosela sobre
la suya -¿Quieres un helado?- lo miró inclinándose
un poco hacia delante.
- Sí! Hum.... de vainilla con sirope de chocolate. –
le pidió, aclarando. – Porque mi papá me preguntó,
y pensé que lo conoces de hace poco. Por eso.
-Vale, vamos, que yo también quiero…- sonrió
dejando el brazo por encima de sus hombros mientras caminaban y
pensando en lo que Tassei acababa de decirle –Es verdad, lo
conozco de hace poco… pero ya sé muchas cosas de él…
y estoy muy enamorado… por eso es que nos besamos tanto…
y no porque estemos juntos hace poco…- se rió mirándolo
directamente –Ya me había enamorado alguna otra vez.
- Pues yo no dije nada de eso . protestó, frunciendo el
ceño, aunque por eso mismo preguntaba. – Y ¿qué
pasó? ¿Quién era?
-Ya sé que no dijiste… pero bueno…- se rió
ordenando a la chica que estaba en la tienda lo que Tassei le había
pedido y pidiéndole uno de frambuesa y limón para
él. Se lo pasó al moreno y siguió caminando
a su lado –Primero… cuando tenía un poco menos
que tú… me enamore de uno de mi clase… pero al
final me dejó por otro… - se rió, pensando que
igual no tenía ninguna relevancia aunque se había
cogido un drama en aquel tiempo –Y luego de un cliente…
- De un cliente.... eso no suena bien. – lo miró,
dándole una lamida a su helado y luego comentando como si
tuviera algo que ver. – Yo nunca me he enamorado.
-Bueno… es que dentro de tu cuarto es difícil conseguirlo…-
sonrió pasándole la mano por el pelo –Claro…
que sé que estás loco por mí, así que
no disimules…- se rió levemente y le besó la
mejilla porque además estaba gracioso –Bueno…
pero esas cosas siempre acaban mal… en uno u otro momento…
al final… dejó de llamarme. Nunca lo hago… pero
yo lo llamé a él varias veces, no me cogía
o me colgaba simplemente… hasta que al final me pidió
que no lo molestase de nuevo… y no volví a hacerlo…
Tassei lo miró a punto de protestar por lo primero que le
había dicho, pero lo cierto es que había perdido los
deseos. – Debió ser duro.... aunque seguro y era un
idiota. De todos modos, estás mejor con Enki.- le aseguró,
frunciendo el ceño.
-Sí, claro que sí, además estaba casado- se
rió lamiendo el helado después pensando en el tiempo
que hacía que no se comía uno y achacándolo
a aquello de que era un día especial, aunque no sabía
si tenía sentido ahora que Enki estaba haciendo el friki
–Pero bueno… dejé de tomar clientes hombres de
forma fija… al final siempre me acababa yendo mal… y
tú… tal vez deberías tratar de sociabilizarte
más…
- No quiero! – protestó enseguida, empezando a comer
su helado como si se lo fueran a quitar. –No me agrada la
gente de mi escuela, todos son pijos. Y de todos modos... no me
agrada la gente.
-No digas eso… acabarás siendo un viejo solo y amargado…
como tu padre…- se rió apartándose un poco no
fuera a ser que le atizase y de paso le manchase la ropa.
- Mi padre no es amargado! Ni viejo! Y no está solo....ahora
...- suspiró, porque de veras no le veía ninguna relación
amorosa, pero por otro lado, así era mejor. No le hubiera
gustado tener que conocer a su padre y luego a su esposa... novia
o lo que fuera.
-Vale vale… tienes razón… que no quiero pensar
en que me dirán viejo dentro de seis años… pero
que se afeite… dile que se afeite…y que no se ponga
ropa que parece saco del basurero…- se rió como si
Tassei pudiera hacer algo con eso –Tal vez debí estudiar
estilista… o tal vez estudiar simplemente…- se pasó
la mano por la cara como meditándolo.
- A mí me gusta cómo se viste – comentó
como si él fuera la máxima autoridad en eso y mirando
disimuladamente su propia ropa. – Y ¿por qué
no estudias entonces? Puedes hacerlo a cualquier edad.
-Porque soy burro…- se rió pensando que además
se veía horrible sólo de pensarlo –Imagíname
rodeado de niños… Me la pasaría tratando de
ligármelos en ves de estudiar… no… paso, paso…
- No puedes! – Tassei le metió una colleja, o más
bien un intento de colleja, porque no llegó a alcanzarlo.
– Estás con Enki, así que no te puedes ligar
a nadie. Y si estudias para estilista, no hay sólo niños...
-Pero estudiar se ve tedioso…- se rió porque había
escapado de su colleja y lo sujetó por los hombros de nuevo,
metiéndose el cucurucho de una en la boca porque se estaba
pringando las manos –Lo haré si no me queda más
remedio… al menos eso suena interesante… y no mancha…-
sonrió mirándolo –A Enki le va a agradar saber
que me tienes tan a raya…
- Ah, calla – refunfuñó, enrojeciendo y terminándose
su propio helado como imitando al moreno. – Es que Enki te
quiere.
-Y yo también lo quiero…- habló en tono tranquilizador
sonriendo y pensando que de todos modos, cuando se ligaba a alguien,
no era porque tuviera ningún interés en esa persona,
al menos no normalmente otro que no fuera su cartera –Vamos
a vivir juntos… ¿quieres ir a mi casa en este rato
que nos queda? Hacemos maletas… bajamos las cosas a mi coche…
y las llevamos a casa de Enki…
- Está bien. Además quiero ver donde vivías.-
asintió, delatando su curiosidad y sonriendo.
-Pues está horrible el sitio, porque además mi compañero
lo tiene todo regado por la casa… pero bueno, ahora aún
estará haciendo lo suyo, hasta las tantas no vuelve así
que tenemos campo abierto… Ya encontró un compañero
nuevo de piso, así que sólo está esperando
a que me lleve mis cosas, así dejo de molestarlo…-
se tocó el cabello con una mano como asegurándose
de que estaba bien peinado –Bueno…vamos ¿Listo
para pasarte el resto de la tarde empacando kilos y kilos de ropa?
- ¿Cómo que kilos y kilos? ¿Así es
como te gastas el dinero? Y ya estás bien! – le gritó,
no porque le molestase, si no porque simplemente le daba vergüenza
que supiera lo emocionado que estaba de que le mostrara su casa,
fuese como fuese. Eso involucraba un nivel de intimidad mayor.
-Sí, me gasto el dinero en eso… en gafas, en otras
pijadas y en peluquería…- se rió y lo empujó
un poco con un codo –Oye, cada cual se gasta el dinero en
lo que más le apetezca, yo lo invierto… Ponerme bonito
es una inversión…- se metió en el coche esperando
a que se subiera a su lado –Creerán que somos novios…
- Claro que no! No parecemos novios! –se metió, hundiéndose
en el asiento y cruzándose de brazos. – No todos piensan
como tú, baka . –lo miró de soslayo para ver
si le estaba prestando atención.
-Bueno… pues si quieres, te doy un beso para que lo piensen
todos, todos…- se rió encendiendo el coche y mirándolo
mientras se ajustaba un poco las gafas subiéndoselas por
el puente de la nariz.
- No! – Tassei se hundió aún más en
su asiento, enrojeciendo terriblemente. – Ya deja de molestar.
-Pero si me gusta que te pongas rojo… eres muy mono…-
se rió tomando el camino hacia el viejo edificio que estaba
cerca de allí, sólo que metiéndose por algunas
calles poco recomendables -¿Te gustan las niñas Tassei?
¿O yo?
- No! Tú no!!!!!!!!!!!!! – protestó aún
más rojo si era posible y ahora tratando de ocultarlo bajo
su flequillo, bajando la voz para repetir una vez más. –
Tú no...
-Yo no… vale… - se rió mirándolo de soslayo
–Sólo estaba jugando, baka… aunque tú
le gustarías a cualquiera- le sonrió hablando con
sinceridad al menos bajo su punto de vista porque no quería
que creyese que se burlaba de él. Aparcó el coche
medio torcido cerca de la acera y se bajó –Ven…
es aquí.
Tassei se bajó del coche, aún sonrojado, aunque halagado
porque le hubiese dicho aquello, y aceleró el paso un poco,
sólo para llegar junto al moreno más rápido.
– Oye, Kenji, lo que pasa es... Bueno, a ti te lo puedo decir
ya, es que me gustan los chicos.
-Bueno, pues mejor, porque las chicas son un rollo, ya te dije…además…
nunca tendrás tantas cosas en común con otro hombre
como con una mujer… - lo sujetó de la mano mientras
subían las escaleras, adelantándose un poco a él
y caminando delante por si acaso había algún vagabundo
que no fuera a asustarse –Y tras que luego siempre les duele
la cabeza cuando quieres echar un polvo…
- Y se echan un kilo de maquillaje encima. Y siempre tienes que
hacer un montón de cosas que no quieres, sólo para
que estén contentas – se rió, siguiéndole
el juego.
-Cierto… y se echan un kilo de colonia también…
se ponen relleno en el sujetador… uñas postizas…
y cuando las desnudas ya no sabes quien está en la cama!-
se rió abriendo la puerta –Uf… no mires la ropa
que hay por ahí… y no es mía…- lo llevó
a su cuarto que parecía como entrar en otro mundo por lo
limpio y ordenado.
- Ya... a mí no me importa nada de esto. – negó
el chico, igual mirando a su alrededor. Y pensando que ya con tenerlo
a él allí, corría el riesgo de que se le desarréglasela
casa de todas maneras. Se quedó serio, observando su habitación
ordenada, y preguntando de pronto. – Ne, Kenji, cuando todo
esto termine.... ¿voy a seguir viéndote?
-A no ser que te mudes de ciudad y no respondas mis llamadas…
no, no lo creo yo…- se rió suavemente y dejó
dos maletas sobre la cama –Aquí metemos la ropa de
vestir y aquí la de sport… ¿vale? Yo te la paso
y tú la doblas y la guardas…- le dijo extendiendo varios
trajes en la cama para pasárselos -¿Sabes? Le decía
a Enki que eres como un hermano pequeño para mí…
tenía miedo… de que tu padre te alejase de mí
y no poder estar más contigo… Por otro lado también
está que somos amigos ¿cierto? Hubiera tratado de
adoptarte si tu padre no hubiera venido… - le explicó
cogiendo algunas prendas de un cajón superior.
- Yo quería quedarme contigo, y no hubiera dejado que....
me alejasen... – murmuró, más bajo, porque le
estaba dando vergüenza, aunque no podía dejar de sonreír
como tonto. O al menos, él se sentía tonto. –
Kenji.... eres muy meticuloso – riñó de pronto,
porque no se atrevía a decir lo que realmente quería.
-Yo también te quiero Tassei… pero si guardo las cosas
así, luego es más fácil para colocarlas rápidamente-
se rió Kenji metiendo el calzado en una bolsa y después
dentro de la maleta. Se sentó a su lado y le sujetó
la mano antes de besarle la mejilla para después abrazarlo.
- No digas cosas embarazosas.... - protestó el chico, abrazándolo
de vuelta de todas maneras y quedándose así, serio.
– Se supone que estemos empacando.
-Y lo hacemos… pero mentalmente mientras nos abrazamos….-
se rió abrazándolo más fuerte -¿Será
que quieres huir de mí porque te da vergüenza? Baka…-
le besó la mejilla de nuevo antes de soltarlo por piedad
y ponerse a doblar la ropa porque realmente había mucha –Si
alguna vez quieres abrazarme no tienes que decirme nada, sólo
hazlo, sabes que no te voy a apartar…- se rió preguntándose
si tendría el suficiente cariño.
Tassei asintió, aún rojo, observándolo muy
serio y acercándose de pronto, abrazándolo de nuevo,
fuera extraño o no, susurrando. – Gracias, Kenji...
– y cerrando los ojos por si acaso se le ocurría avergonzarlo.
-No me tienes que dar las gracias… yo también te necesito…-
el moreno sonrió, dejando la ropa sobre la cama de nuevo
y abrazándolo contra él, acariciándole el cabello,
decidido a no soltarlo hasta que él se apartase –Qué
cute eres Tassei…- sonrió cogiéndolo en brazos
y sentándose en la cama con él encima –Aún
hay tiempo…
- No me digas cute ¿quieres? – frunció el ceño,
removiéndose pero sin soltarse. – Kenji idiota.
-Tassei cute…- le dijo en venganza como si fuera un insulto
y se rió levemente sujetándolo mejor para que dejara
de revolverse.
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