| Capítulo 36- Out in the Open
-Kenji…- Yûdan se apoyó en un árbol mirando
al moreno que estaba colocando la tienda al lado de la suya y alzó
la cara mirándolo con expresión de pregunta y las
gafas de sol escurriéndose por el puente de su nariz –Si
pones la puerta ahí… cuando queramos salir entraremos
en la vuestra….
-Oh…- el moreno se rió porque no se había estado
fijando por culpa de mirarle el culo a Enki mientras se agachaba
para dejar las cosas –Ya la cambio…-sonrió girándola
y Yûdan se quedo observando y pensando que igual estaba demasiado
cerca de la de ellos… demasiado cerca como para no oírlos
por la noche.
- Tassei, ¿tienes todo lo que necesitas? Tengo una manta
extra por si acaso – le ofreció Enki, ya que desempacaba
lo necesario.
- No, estoy bien. Y compré una lámpara de baterías.
– le mostró, contento porque con una linterna no le
bastaba, de pronto fijándose en el moreno. – Kenji!
¿Siquiera estás trabajando en serio?
Enki giró el rostro, sonriendo y enrojeciendo un poco, imaginando
y lanzándole la manta a la cabeza. – Atrapa esto, mejor...
Kenji cogió la manta colocándola dentro de la tienda
y apoyando las rodillas en el campo apesadumbrado –Me arruinas
el cabello… me haces arrodillarme en el campo… mierda…
se acaba el amor…- se rió levantándose y sacudiéndose
la ropa un poco. Yûdan se sentó en el suelo por el
contrario, ya que claramente no le afectaba para nada.
-Tal vez si te hubieras puesto… otra clase de ropa…
- murmuró sin mirarlo pero consciente de los jeans ajustados
y la camiseta que según su propia mente parecía funda
de chorizo. Sonrió de medio lado, con su propio pensamiento
y abrió una lata de cerveza extendiendo la otra mano para
tumbar al gato en la hierba dejándole que jugase con su dedo.
- Pero a mí me parece que está muy guapo.... –
Enki se acercó al chico, abrazándolo, y susurrando.
– No acabes el amor por algo así....
- No hay por qué decir eso! – Tassei se sentó
al lado de su padre, observándolo y sonriendo de ver cómo
jugaba con el gato.
-Vale…- el moreno sonrió sujetándole la cintura
–Como ordenes…- le besó los labios levemente
para que no se pusieran padre e hijo a protestar –Y no importa
que lo diga o no… al fin y al cabo sólo comenta una
obviedad que todos conocemos…
Yûdan miró a Tassei alzando un poco una ceja –Si
él lo dice… - susurró bebiendo otro trago dejando
que el gato se subiera por sus piernas.
Tassei se rió, cubriéndose la boca para no ser demasiado
obvio.
- No sean así.... – protestó Enki riéndose
aunque ligeramente rojo. – Recuerden que insultan mi sentido
del gusto y yo lo encuentro muy atractivo.
- Pero tú usas lentes... – le recordó Tassei,
señalándolo, malditamente.
- - Sí, bueno... eso no tiene que ver – respondió
el chico, algo más rojo y haciéndose el loco.
-¿Insinúas que no te parezco guapo, Tassei?- el moreno
le cacheteó el culo a Enki y se acuclillo detrás del
morenito rodeándolo por el pecho y besándole una mejilla
–Entonces si hago esto… no te va a dar penita…
sólo asco… que estoy tan feo…
Yûdan alzó la vista al moreno bastante serio, aunque
sabía que sólo estaba jugando, pero igual le ponía
nervioso ver nervioso a Tassei y los ojos azules de Kenji se cruzaron
con los suyos. Abrió más la sonrisa ante su cara seria
–Papá se enfada…
-No me enfado…- el moreno se echó hacia atrás
apoyándose en los codos y recostándose en la hierba
mirando al cielo porque mejor era mirar a otro lado.
- No se enfada! Y deja eso! Eres guapo! Eres guapo! Pero ya!- se
sacudió el chico, más rojo imposible.
Enki haló al moreno, antes de sentarse también. –
Compórtate, Kenji. A ti sólo te importa que me gustes
a mí, ¿o no?
-Uy… no te celes…- el moreno lo miró sonriendo
aunque lo había hecho sentarse por el tirón. Se rió
un poco bebiendo agua y pensando que de hecho, le importaba gustarle
a todo el mundo pero no quedaría muy bien decirlo. Bebió
otro poco más y le besó los labios entreabriéndolos
con los suyos.
Enki le devolvió el beso con suavidad, tenía los
labios fríos del agua. Sonrió, susurrando contra los
mismos. – No estoy celoso...
-Ya lo sé…- sonrió también besándolo
de nuevo y apoyando las manos cerca de sus piernas para besarlo
más profundamente.
-Y luego seguís eso… - Yûdan los miró,
tratando de cortarles el rollo pensando que eran unos pegajosos
sin límite.
-Es que nos vemos poco…- Kenji se rió aunque era cierto
que no se veían tanto como quisiera, pero tampoco tenía
mucho tiempo y además aquella tarde se la había pasado
casi toda con Tassei, aunque tampoco se quejaba. No quería
echarlo de menos ni perder el contacto con él
-Una cosa es veros y otra eso…
-Eso también poco… - mintió de mala manera.
- No... está bien, es cierto que nos pasamos – se
disculpó Enki, un poco rojo, separándose del moreno,
aunque aún sosteniendo su mano.
- Pero no es para tanto, ¿o sí? Es que Kenji es un
salido, pero ni modo – interrumpió Tassei porque le
había dado un poco de pena la cara que habían puesto,
aunque igual le seguía dando vergüenza ver esas cosas.
-Kenji es un salido…- repitió Yûdan dejándose
caer totalmente en la hierba –Me da igual… en realidad
-En realidad, yo también era un salido de joven…-
continuó Kenji siguiendo la frase de Yûdan y alterando
el sentido totalmente,.riéndose y observándolo fruncir
el ceño.
-A lo mejor, pero no viene al caso, no estaba con esas cosas con
un chaval delante….
-No… tú ya eras el chaval…
Yûdan se sentó mirándolo a los ojos y haciendo
que Kenji se creepease un tanto preguntándose si iba a pegarle
o algo así –Es verdad… - susurró pensando
que todo era distinto al tratarse de su hijo –pero no es lo
mismo…
- No, no es lo mismo, y ya deja la luchita, Kenji. Seguro que no
lo hacía frente a su padre.... – aseguró Enki
muy serio.
- Oigan! No... no hablen como si yo tuviera que ver.... –
protestó el chico sonrojado y recogiendo sus piernas.
-No era una luchita… sólo bromeaba…- se quedó
mirando al gato que pasaba entre ellos jugando con el tapón
del agua, pensando que debía ser el único allí
que no estaba tenso en aquel momento. Alzó la vista mirando
a Yûdan y adivinando que él desde luego, con esa cara
de pasar de todo, seguro que tampoco lo estaba.
-Ya está oscureciendo… - comentó Yûdan
como si efectivamente nada de lo anterior le hubiese afectado –Si
algo sucede… lo que sea… que nadie, absolutamente nadie
se acerque a la casa… tú menos, Tassei… ni aunque
yo vaya, te quedas con Kenji…
-¿Qué puede pasar?- preguntó Kenji un tanto
creepeado porque él no estaba muy al tanto de esas cosas
-Cualquier cosa…- contestó el moreno empezando a sacar
algunas cosas para cenar -¿Tienes hambre?- le preguntó
a Tassei mirándolo de soslayo un poco preocupado de que estuviera
enfadado con él por haber "discutido" con Kenji.
- Algo.... – contestó con la voz tremendamente baja
y mirándolo luego. – Y sin importar lo que pase, no
te lastimes de nuevo o..... te voy a gritar.
Enki se rió, disimulando, y acariciando la mano de Kenji.
– Creo que será mejor que comamos entonces. Lo más
probable es que no suceda nada. Y Tassei, piensa que son como los
profesores, pueden gritarte y llamarte todo lo que quieran, pero
si no vas, no hay nada que puedan hacer. – le guiñó
un ojo, intentando aligerar la situación y convencer al chico
de que se estuviera tranquilo.
-No me lastimaré de nuevo… si puedo evitarlo…-
contestó Yûdan dedicándose a comer un poco y
acercándole la bolsa para que cogiera lo que quisiera, pensando
en si sería posible que saliera de la tienda sin que lo notase
–No sé si no atarte a mí…- murmuró
sonriendo levemente.
- No! – Tassei protestó, mirándolo con desconfianza
por su respuesta y sacando algo de la bolsa para comer.
- No importa, podemos hacer turnos para vigilar si sucede algo.
Claro..... Tassei no. – lo miró serio, pensando que
Kenji tampoco, pero sin decir nada, sonriendo luego.
-Y de todos modos, si Tassei se quedara despierto, yo no podría
dormirme…- Yûdan suspiró y apoyó la mano
en la pierna de Tassei apretándosela un poco.
-Y yo no creo poder dormirme si seguís contando esas cosas…
- Kenji se puso a comerse una manzana y se recostó un poco,
apoyando la cabeza sobre las piernas de Enki –Además,
Enki me prometió que no iba a pasar frío… Yûdan…
tú tienes que usar mantas…
Yûdan lo miró, alzando un poco la vista sin poder
evitar sonreír levemente, pensando una puñalada trapera
de gran calibre y callándosela por no herir a Tassei en medio
de aquello.
- Y no vas a pasar frío – se rió el chico,
acariciándole el cabello, y bebiendo su café de un
vaso plástico. – Bien..... ¿qué tal si
hacemos algo? Para conocernos mejor..... Cada uno cuente algo que
los demás no sepan sobre sí. Hummm...... profesor......
Yûdan, lo siento, ¿quieres empezar?
- No! Él no! – protestó Tassei, enrojeciendo
y seguro de que iba a contar alguna cosa vergonzosa de cuando era
bebé. Y luego mirando a Kenji y pensando que mejor, él
tampoco.
-¿Por qué yo no?- el moreno lo miró sonriendo
levemente y preguntándose qué le daba miedo de lo
que pudiera decir. Abrió la botella de agua y bebió
un trago largo pensando a ver qué podía decir.
-Que sea algo interesante… no se vale decir… llevo
ropa interior negra…
-Llevo ropa interior blanca…- murmuró el moreno mirándolo
a los ojos serio, aunque lo decía por jorobar.
-Eso tampoco… algo que sea avergonzante…- sonrió
levemente con algo de malicia
-Cuando tenía catorce años, estaba enamorado de mi
profesora del colegio y le escribí una carta de amor…
la leyó en alto creyendo que era para otra persona…
hasta que al final se dio cuenta… ¿suficiente?
- Qué horror... – murmuró Tassei, pensando
que él se hubiera muerto allí mismo y no hubiese regresado
a la escuela.
- Bueno......... parece que tenemos algo en común. –
sonrió Kenji, mirando su café y preguntándose
si habría sido tan buena idea. – Cuando llegué
aquí, y estaba en primer año de la carrera, tuve un
affair con uno de mis profesores. No duró mucho la verdad,
sólo ese año, y tampoco estábamos enamorados
ni nada. Y él es en parte la razón por la que uso
lentes. – se rió nervioso, mirando a Kenji de soslayo
y cambiando el tema. – Y ahora es tu turno.
-¿Pero, por qué llevas lentes?- preguntó Yûdan
que no había comprendido el motivo en realidad –Y yo
no tuve affair… no me hizo ni caso, tenía doce años…
-Sí… ¿Por qué las llevas? No me digas
que no las necesitas…- Kenji lo miró preguntándose
cómo alguien usaría gafas sin necesitarlas.
- No me refería a eso... – sonrió el chico,
preguntándose si lo habría ofendido y respondiendo
a Kenji luego. – Bueno.... se la pasaba diciéndome
lo joven que me veía, y al final, eso me creepeó un
poco, así que pensé que me vería más
adulto así. Por otra parte, la gente empezó a tomarme
más en serio cuando empecé a usarlos, no sé
les hace pensar que soy más maduro y más capacitado.
Y a estas alturas.... estoy acostumbrado a llevarlos.
- Pero debe ser incómodo, yo no podría. No quiero
usar lentes, seguro los rompo. – murmuró Tassei como
si alguien le hubiera dicho que lo iban a llevar a la óptica
y preguntándose si esa conversación los distraería,
porque para él, mejor si se olvidaban del jueguito.
-Yo tampoco soporto las lentes. De hecho, no las uso aunque lo
necesite para ver de cerca…- aseguró Yûdan tomando
aire –No debería preocuparte la gente que juzgue tu
capacidad por tu apariencia… y si ese hombre quería
a alguien más adulto… pues no debiste consentirlo,
que se hubiera jodido y buscado a otro.
- … no más lentes en mi presencia…- Kenji se
las quitó delicadamente y las guardó en la funda de
sus gafas de sol sonriendo maliciosamente –Así mucho
mejor… y sólo consiénteme a mi… que no
quiero lentes… ahora menos, que me celaré solo de verlas…
-Mucho mejor- Yûdan le dio la razón tal vez por primera
vez desde que se conocían y luego se quedó mirando
a Tassei –Te toca…
Enki se rió, bajando el rostro de nuevo, porque lo cierto
es que se habían convertido en su mecanismo de defensa, y
ahora casi se sentía desnudo, por otra parte, omitiendo el
aclarar que lo que quería su ex.amante era a alguien muy
joven, que no quería sentirse carnada tampoco.
- ¿Yo? ¿Por qué yo? – Tassei enrojeció,
casi ocultándose tras su padre, como si no lo hubiese propuesto
él mismo, y protestando. – Enki dijo que era el turno
de Kenji....
-Pero es que a mí no me avergüenza nada… veamos…
no sé… está bien, pensaré en algo, pero
date cuenta de que después, ya no podrás huir…
te tocará de forma irremediable…- le sujetó
el cuello a Enki acariciándolo con los dedos y lo miró
de soslayo, preguntándose si le daría vergüenza.
-Alguna vez habrás quedado owned… - el moreno se mordió
una uña, mirando a Kenji directamente y dejando huir a Tassei
por el momento.
-Es que no sé… una vez le di por el culo a un tío…
y cuando la saqué…. Ya sabéis qué….-
se rió, mirando a Yûdan que se reía con la cabeza
gacha sin poder evitarlo, por más que tratase de acallarse.
-Espero que llevaras condón…
-Siempre… pero no mascarilla….
- Asco! – comentó Tassei riendo malditamente de todas
maneras.
Enki también se rió, apretándolo contra sí,
como si pudiese protegerlo de ese olor del pasado, mirando luego
a Tassei. - Ahora te toca........... y ya no hay nadie más,
¿eh?
- Vale, vale... – el chico se dejó de reír
y se puso rojo completamente, avergonzándose desde antes,
y cruzando las piernas mirando fijamente al suelo. – Cuando
era muy chico, una vez vi a mi madre discutir muy feo con un señor,
en su trabajo.... Y como me hablaba tan mal de mi padre, me convencí
de que ese debía ser, y me escondí en su auto cuando
se iba y me pasé todo el día siguiéndolo, hasta
que se dio cuenta y llamó a mi madre para que me fuera a
recoger. – apretó los puños poniéndose
más rojo aún. – Y además le grité
porque pensé que sí era mi padre y no me quería
decir.
-Dios… pobre hombre….- Kenji se rió, tratando
de contenerse sin lograrlo para nada en absoluto, cosa que también
le estaba costando a Yûdan
-A mí no me gritó mucho… sólo el grito
inicial…
-Creyó que eras un asaltante …-lo disculpó
Kenji que igual le iba mal de la risa –Con esa pinta que traías…
-¿Qué pinta?....
-Con esa barba sin afeitar... la camiseta esa llena de roña…
los jeans… que siguen siendo los mismos… así
que mejor no los describo… Tassei y yo esperábamos
que fueras calvo y bajito…
-Siento decepcionaros… - el moreno se rascó una ceja,
dejando salir el humo entre los labios y encendiendo la lamparita
que había traído Tassei, porque había oscurecido
demasiado.
-Aver… ahora preguntamos algo y hay que responder la verdad…
primero yo… os voy a preguntar qué os parecí
a primera vista… Yûdan… di tú primero…
luego ellos para levantarme el ánimo… - se rió.
-Gay…
-Vale… qué sincero… - Kenji se apoyó
con la frente en Enki riéndose y Yûdan sonrió
apartando la mirada.
- Pues a mí también me pareciste gay, si me estabas
tratando de conquistar. – se rió Enki, besándolo
ligeramente. – Y muy atractivo a eso....
- Y a mí un chulo, y aprovechado a eso.... – comentó
Tassei contento de poder cambiar el tema, porque se estaba muriendo
de vergüenza ya. – Pero ahora me agradas.
-Vale… creo que mi homosexualidad no pasa por desapercibida
entonces…- se rió besándole los labios a Enki
–Creo que Tassei es quien mejor ojo tiene para reconocer a
las personas….
-Eso creo…- Yûdan sonrió levemente sujetando
al gato entre ambas manos y poniéndoselo sobre las piernas,
porque parecía estar buscando un lugar para dormirse.
-Ahora quiero saber qué es en lo primero que os fijáis
de alguien que os parece atractivo…
-Yo creo que esto es una encuesta de marketing para el bussines…
- Yûdan lo miró a los ojos alzando una ceja –y
yo pensaba que no era de que tú preguntases siempre…
-¿Quieres hacerlo tú?- preguntó el chico sonriendo
aún más, sobre todo porque había dado en el
clavo. Yûdan negó con la cabeza haciéndose el
loco luego.
- Y yo creo que no deberías estar utilizando a tu novio
para revisar el mercado.- le sonrió Enki, aunque algo celoso
de pensar en eso, era lo normal. – Aún así,
te lo diré: tu sonrisa. Es lo primero en lo que me fijé.
-Sabía que era arma letal….- el moreno sonrió
inevitablemente y lo rodeó con los brazos tirando un poco
de él, para subirlo sobre sus piernas –Va… quiero
saber… ¿Qué os pasa? Sólo es una pregunta
de nada… no seáis muermos… - le besó el
cuello a Enki mirando a Yûdan y a Tassei.
-Depende… si está de frente, los ojos y si está
de espaldas, el culo….- Yûdan se apoyó en los
codos, recostándose un poco en la hierba
-El culo… muy profundo…
- Mejor si es profundo …
-Dios! Lo sabía! Que eras un pervertido! Y gay!- se rió,
y Yûdan se acostó en la hierba del todo, tapándose
los ojos con la mano y dándole una calada al cigarro pensando
que por culpa de Kenji había dicho una burrada. Aunque en
el fondo, le hacía gracia.
-No dije que fuera el culo de un tío… no imagines
cosas, que no eres mi tipo…
-Eso es que tienes un tipo…
-Dios… que se calle, Enki…- el moreno sonrió
de todos modos ahora sin poder evitarlo.
Enki le tapó la boca riendo, aunque susurrando. –
Y tú no has dicho qué te gusta....
- Mejor se callan todos! Por Dios! Y tú... y tú....
– protestó el otro, completamente rojo, señalando
a su padre. – Tú!
- Sí, es él, pero tú tampoco has dicho, Tassei...
– lo molestó Enki.
Yûdan se levantó un poco en los codos para mirar a
Tassei y le sujetó la mano bajándosela levemente –Que
sea padre no quiere decir que…
-Que no tenga polla… - sentenció Kenji muy lleno de
razón.
-Aunque había otros mejores modos de decirlo…- Yûdan
lo miró con el ceño fruncido.
-Vale… pero se comprendió… no tuviste un hijo
por obra y gracia del espíritu santo… que Minako no
era virgen…- se rió aunque tal vez era una broma un
poco bestia –Yo me fijo… en los labios, en la forma
de hablar… quiero decir, los gestos… y en el cuerpo…
que sea…- levantó las manos como dibujando con los
dedos –así… manejable…
-Pues eso sí estuvo aún más salido…
-Pero yo reconozco serlo con orgullo- se defendió el moreno
antes de atacar a Tassei –Confiesa Tassei!
- Ah! Cállate! No quiero! – protestó el chico
rojo, y Enki se acercó, gateando, y separándose del
moreno para ir a hacerle cosquillas al chico.
- Sí quieres, anda, di, todos lo hicimos ya. Confiesa.....
- Que no.... malditos... – protestó, el chico aunque
muerto de risa por las cosquillas, finalmente sujetándole
las manos a Enki. – Ya! Ya! Las piernas! ¿Vale? Me
gustan las piernas....
-¿No serás uno de esos sicópatas que cercenan
piernas y las guardan en los congeladores?- Kenji se rió
acercándose para torturarlo él, ahora que le había
apartado las manos a Enki. Yûdan lo sujetó hacia atrás,
subiéndolo a sus piernas y Jiken se subió sobre las
de Tassei, haciendo que Kenji los mirase de soslayo –No es
justo… Enki tendrá que pagar…- se dejó
caer sobre él, haciéndole cosquillas aunque empezando
a meterle las manos bajo la camiseta.
- Baka! – se echó a reír el chico, tratando
de detenerlo sin mucho éxito.
- Idiotas, los dos! Y no soy un psicópata! – protestó
Tassei, aliviado de que su padre lo hubiese rescatado, o sin no,
hubiera sido él en lugar de Enki. Le pasó la mano
por encima a Jiken, sonriendo al escuchar cómo ronroneaba.
- … ¿no quieres acostarte?- Yûdan se acercó
a su oído para susurrarle, evitándole que se avergonzase
porque los demás lo fueran a ver como niño pequeño.
- “Sólo si tú vienes conmigo” –
susurró de vuelta, aún distraído con el gato,
y seguro de que Kenji y Enki estarían entretenidos por un
rato.
-Vale… - el moreno se levantó, sujetándolo
en brazos para que no fuera a caerse hacia delante y lo dejó
en el suelo con cuidado, pasando después por encima de Kenji
y Enki, sin molestarse siquiera en girar. Separar las piernas era
más facil y cómodo –Nos acostamos ya, estoy
cansado…- mintió levemente, acuclillándose para
abrir la cremallera
-Vale… procuraremos ser silenciosos…- susurró
Kenji como si ya estuviera empezando a ser silencioso.
- Buenas noches... – Enki sonrió, así como
estaba debajo de Kenji.
- Ya, buenas noches.... – se despidió Tassei sin girarse
tampoco por la vergüenza que le daba el que pudiese ver algo
que no quería.
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