| Capítulo 35-It's All About the
Sugar
- ¿Quieres parar? Se te van a caer las bolsas – lo
riñó Tassei, aunque riéndose por las bromas
que le hacía el moreno. – Oye.... y ¿tú
crees que esta cerveza le guste a mi padre? Porque sé qué
café toma, pero esto no... – comentó meditándolo
y pensando que en realidad no debía pedirle a Kenji que comprase
cerveza, pero no era como si no lo fuese a hacer de todos modos.
Y seguro que su padre no estaba preparado para nada, sólo
con lo básico.
-No sé… yo no bebo alcohol… que me estropea
el físico…- se rió mirando las latas dentro
de la bolsa –Supongo que le gustará cualquiera, no
me parece un hombre que se complique mucho con esas cosas…
- lo empujó un poco por molestarlo –Cómo lo
cuidas ¿eh?
- Cállate! – protestó enrojeciendo. –Es
mi padre ¿no? Y es un inconsciente además, no se cuida
solo, y tú tampoco! Y te he visto beber cerveza!
-¿Qué dices?... sería sin alcohol… -
lo cogió por los hombros rodeándolo con el otro brazo
y besándole la mejilla varias veces suavemente –Si
hubiera tenido un hermano como tú, no me habría ido
de casa… - se enderezó caminando a su lado –He
hecho un trato con el nuevo encargado…
- ¿Te fuiste de casa? ¿Qué trato? –
lo miró, quitando la mirada de nuevo, porque estaba rojo
por los besos, pero no quería quejarse.
-Me fui de casa porque mi padre me hacía trabajar en el
taller y me la pasaba con un mono cochambroso dentro de aquel sitio
que olía a grasa de los demonios… sudado y encerrado…
ya me imaginaba mi vida heredando taller… viviendo en aquella
calle de mala muerte… y pudriéndome allí toda
mi vida… pero en realidad me echó… sutilmente…-
se rió mirándolo de soslayo –El trato es que
debo vender un número de coches este mes… si llego
al total, no me despedirá… así que… creo
que tal vez… pueda conseguirlo… claro está tal
vez no de la forma más honrada… pero eso no es lo importante-
se rió ajustándose las gafas.
- Baka! – el chico lo empujó, no con suavidad precisamente.
– No sé para qué necesitas hacer eso. Es que...
no lo necesitas! Y además, él no puede tomar ninguna
decisión, aunque te despida, luego yo te recontrato.... –
protestó, ya seguro de que le dejarían la empresa
a él.
El moreno se rió abiertamente y le pasó la mano por
el pelo –Sí lo necesito porque no se me da bien la
venta de coches… ni nada en realidad… pero bueno…
sí se me dan bien los métodos de convicción…
- le guiñó un ojo –Si quieres, te enseño…
- No! – protestó, enrojeciendo violentamente y pateándole
la pantorrilla, echando a correr.- Eres un idiota, Kenji!
-Eh! No te largues así, que te pierdo y tu padre me capa!-
el moreno se echó a correr detrás de él y lo
sujetó por la cintura con un brazo. Levantándolo un
poco del piso en voladas –Ah… pesas… - lo bajó
de nuevo riéndose –Lo dejaremos para otro día
que no cargue con bolsas… eh… ¿ayer pasó
algo creepy?
- Sé a donde voy! – protestó, bajando la mirada
luego. – Sí..... escuché la voz de mi madre
llamándome.
-Sí pero se te puede llevar un pervertido… quien sabe…
hay más como yo en este mundo…- le guiñó
un ojo e nuevo riéndose después y quitándole
importancia a aquello –Bueno… se ve bastante creepy…
bastante lo era ya de por sí…
Tassei sonrió agradecido, murmurando. – Baka.... –
y explicando luego. – Pasaron más cosas y a mí
padre se le clavó un cristal en la espalda.
-Qué dolor… ¿y tú? Que llevas esa venda
en la mano… ¿también te accidentaste? O es…
de hacer otras cosas…
- No! Cállate! Ni que... – miró hacia abajo
como si su sexo se fuese a convertir en una navaja, y enrojeciendo.
– Es de cuando le saqué el cristal de la espalda...
-Qué bruto eres…- se rió imaginándose
como si fuera de psicosis pero con un cristal en vez de un cuchillo,
le sujetó la mano mirándola -¿Y te duele mucho?
- No, es algo superficial, sólo me corté. –
le explicó, quitándole importancia. – Pero quisiera
que mi padre dejase de lastimarse a cada rato.
-Será que es masokilla… y le pone cachondo…-
lo miró sonriendo levemente porque le daba un poco de penita,
pero aún así, meterse con él era un vicio.
- Claro que no... – respondió riéndose y carraspeando
de pronto, frunciendo el ceño, sintiendo que se veía
poco serio. – Que no.
-No sé yo…- llamó a la puerta esperando a que
Enki les abriera –Le voy a preguntar ahorita… ya le
digo que es porque tú tienes curiosidad…
- NO..... no digas eso! – se guindó de su brazo, completamente
rojo, protestando.
- Sh............ Yûdan está durmiendo aún-
los riñó Enki sonriendo, aunque seguro de que despertaría
en cuanto entrase su hijo.
-Qué pena… íbamos a preguntarle una cosa sobre
su sexualidad…- se rió el moreno empujando un poco
a Tassei –Que era broma, hombre… que paso… me
da miedo que me pegue un puñetazo y me arruine la carita…
Yûdan que se había despertado al escuchar el grito
de Tassei. Frunció el ceño pensando “la cara
dura…” y cogió un cigarro de la cajetilla en
su bolsillo haciendo como si no hubiera escuchado nada.
- ¿Esa carita? No... no lo permito... – bromeó
Enki rodeando su cuello con los brazos y besándolo, un poco
reído de ver cómo Tassei se soltaba con cara de asco
e iba donde su padre.
- Agh... ¿no se pueden controlar?
-No…- murmuró el moreno mirándolo y alzando
un poco la mirada del suelo para observarlo.
-Estamos enamorados… no podemos evitarlo…- Kenji sonrió
apoyando la mano en la cintura de Enki y bajándola a sus
nalgas mientras le devolvía el beso –Además
tú no decías lo mismo antes cuando me decías
que te enseñase a ligar…
Yûdan alzó una ceja y continuó fumando de nuevo
como si sólo hubiera soplado el aire convencido de que eso
no era verdad ni lo sería en un millón de años.
- Yo no dije eso! Siempre estás con lo mismo! – Tassei
lo señaló, acusándolo, y provocando que Enki
riese, aunque estaba un poco rojo.
- Eres malvado, Kenji. Déjalo tranquilo...
-Pero es que no puedo evitarlo… es su culpa que se pone todo
penosito… y mola…- se rió inclinando la cara
para besarle el cuello una vez a cada lado “tú también…”
le susurró al oído sonriendo.
-Me alegro de dormir en una tienda diferente…- murmuró
Yûdan mirando a Tassei de soslayo.
- Yo también! – accedió el chico, cruzándose
de brazos.
- “Al menos, yo no te grito...” respondió Enki,
separándose de él. -. ¿Trajiste lo que te pedí?
– preguntó, tomando una de las bolsas.
-Sí… toma… y tendrás que llevarte el
paquete de azúcar entero… que si no, no te llegará…
-se sentó en el sofá sonriendo sin dejar de observarlo,
apoyando la cara en el borde del reposa cabezas –Tú
le echas café al azúcar…
Yûdan carraspeó un poco por no reírse, ya que
también se había fijado y le dio una calada al cigarro
mirando hacia la ventana.
-Te puedes reír…- Kenji sonrió abiertamente
y Yûdan procedió a seguir haciéndose el loco
mirando ahora la bolsa con lo que habían comprado –Y
Tassei quería saber si te gustaba esa cerveza…
-Ah… sí…- le pasó la mano por el pelo
un poco cortado de que se hubiera acordado de algo así, y
movió un poco el hombro comenzando a notar que hacia ese
gesto cada vez que se ponía nervioso.
Enki suspiró, meneando la cabeza ante las expresiones de
ambos, Tassei enrojeciendo y con la mirada baja, aplastándose
las manos entre sus rodillas.
- La idea era llevar el café preparado, pero.... creo que
lo mejor será echarle el azúcar luego, en caso de
que alguien más quiera. No quiero asesinar a nadie con diabetes.
–bromeó, dejando el termo sobre la mesa y sentándose
junto a Kenji.
-Sí… no nos asesines con caramelo de café…
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