.Novela homoerótica para mayores de edad.
 
Capítulo 101- Hunger for Lust


Sanji se levantó de la cama de Taiga donde había estado sentado cotilleando con él y Yûhi sobre las novedades, porque sabía que al moreno le gustaba estar al tanto –Y eso es todo… no sé qué más habrá pasado- sintió que le daba por reírse y lo miró a los ojos –Ya viene Nagisa hombre, deja de ver a la puerta que estoy seguro de que no lo violaron por el camino.

-Tío… que es mi hermano, no digas esas mierdas de mi hermano…

- Te sube la tensión…

-Me sube…

- Ya sabemos que hacer si se te baja pues – se rió Yühi encuadrándolo con las manos, sólo porque le faltaba su objeto de diversión y tortura, aunque últimamente no la encontraba tan necesaria. Se echó a reír, bajando las manos. – Cara de baka que tienes.....

- ¿Qué tiene? – preguntó Nagisa, que acababa de entrar, tan sólo oyendo la última parte, y se acercó a su hermano, sentándose a su lado enseguida. - ¿Me demoré mucho? ¿Te sientes bien? ¿Llamo a una enfermera....?

- Tranquilo, que lo cuidamos, ¿no es así, Taiga? – le sonrió el chico de cabello castaño recostándose en Sanji.

-Bueno… podríais haberme cuidado más…- sonrió rodeando a Nagisa por la cintura molestando y echándolo a su lado –No te demoraste, es que yo te extrañaba… - se apoyó en él porque lo cierto es que aún se sentía un tanto cansado –Estoy cansado…- se rió suavemente

-¿Que no es tu estado actual?- Sanji se rió levantándose con Yûhi incorporado y lo dejó resbalar al suelo delante de él –Bueno, supongo que es hora de que nos vayamos…ahora que estáis los dos convalecientes muy bien acompañados… - dijo sonriéndole a Kyo también.


-Pues larga, pero no me utilices de excusa para irte a meter mano a Yûhi… Yûhi, se la cascaba mucho pensando en ti, luego me decía que… violencia no…- se tapó con la almohada al ver que Sanji le quería dar en la frente.

-Calla, que tú te la meneas en los espejos…- Sanji se rió empujando un poco a Yûhi para salir.

-A veces… cuando me la meneaba…- respondió Taiga tranquilamente sonriendo –como todo el mundo…

- Ya cállense todos! Son unos... – Nagisa protestó, sin separarse de su hermano sólo porque estaba convaleciente, pero rojo como un semáforo. – Y estás aplastando tu comida... – le advirtió porque ni se había podido quitar la mochila aún.

Kyo sonrió, observándolos, y acariciándole el cabello a Sly como llevaba haciendo casi todo el día, apneas murmurando somnoliento. – Uno nunca se siente solo con Nagisa cerca.... – refiriéndose a sus gritos, y cerrando los ojos por un momento.

- Anda, vamos a hacer lo que estos sólo se imaginan por el momento... – Yûhi se rió, aunque rojo, halando a Sanji completamente fuera del cuarto y cerrando la puerta.

-Bah, no le hagas caso- Sanji se rió cogiéndolo por los hombros y notando que estaba rojo. Sonrió apoyando la mano sobre su cabeza –Kyo se ve un poco raro ¿no? Taiga está como siempre…

- Pero es que Taiga es tan energético.... – sonrió el chico, suspirando. - ¿Te parece que Kyo está raro? No sé, tal vez sólo está cansado, tú lo conoces mejor....

-Tal vez, no sé, a lo mejor es cosa mía- “o a lo mejor es porque tengo novio” remató en su mente sólo porque acababa de percatarse y alzó una ceja sintiéndose un tanto memo –Bueno, pero la cosa es… que vamos a comprarle unos pendientes nuevos a Taiga- se rió dejando el tema –pero ahora no claro, está cerrado, mañana se los llevamos ¿ya preguntaste lo del empleo? Ah no… no te dejé levantarte de la cama… mañana sí, te acompaño…- se rió.

- De veras, que no soy tu chico mantenido... – se rió, un tanto aliviado de que dejara el tema de Kyo, aunque sabía que no tenía lógica, pero ahora que ya se le había calmado un poco la sorpresa inicial, de vez en cuando resurgían los celos. – Me parece genial la idea de los pendientes, seguro se alegra. Se la pasa tocándose la oreja como si le fueran a reaparecer por arte de magia, ¿no?

-Hum… sí… creo que el grande es de chica… podemos preguntar en el hospital, tal vez lo tengan guardado. A lo mejor es especial, no sé, como es tan comunicativo…- sonrió como meditando y le bajó la mano a la cintura deslizándola bajo la camiseta –y sería mi culpa esta vez si no tuvieses el empleo…
- Sí, lo sería, pero no lo será. No es que me moleste que me mantengas, pero.... – se rió, claramente bromeando y alzó los brazos luego estirándose ruidosamente. – Es bueno verlos a todos tan contentos luego de los últimos días, ¿no?

-Sí… estaba muy rayado, pero prefería no decir nada, sólo me iba a rallar mas y de paso rallaros al resto…- se pasó la mano por el pelo echándoselo atrás y sonriendo al ver cómo se estiraba -¿Tienes hambre?

Yûhi asintió, sonriendo. – Apuesto a que tú también, ¿no?

-Yo siempre… joder, me estaba muriendo de hambre ahí dentro, además de que quiero una cerveza, o dos…- se rió apoyándole una mano en las nalgas palmeándolo antes de estrujarle una como si no hiciera nada riéndose después de todo –Veamos… ¿Dónde querrán invitarnos a comer hoy? ¿O será que me dignaré a pagar la comida por una vez?

- Eso y más después de los comerciales... – bromeó porque parecía un misterio de Batman o algo así, y lo empujó suavemente después, riéndose. – Sanji, hentai........

-¿Qué? Yo no soy el que te imagina haciendo guarradas con otros…- se rió pensando en lo de antes sobre él y Taiga, y se paró en la calle inclinándose a besarlo sujetándolo por las nalgas para subirlo un poco contra él, terminando por alzarlo.

Yûhi lo besó de vuelta sin resistirse para nada, susurrándole luego, un poco enrojecido de nuevo – Es tu culpa por ser tan guapo, no podía evitar imaginarte.....

-No sé cómo no me cojen para el anuncio de coca cola light con la pinta de obrero que tengo y todo…- el moreno sonrió lamiéndole los labios y besándolo de nuevo sintiéndose tan feliz que le parecía imposible que nada lo arruinase –Está bien… pagaré la cena… - se rió pensando que un arresto sonaba bastante arruinante.

- Se abrirán los cielos y lloverá sangre- se rió el chico, abrazándolo. – Como siguiéramos así, no nos iban a dejar entrar en ningún restaurante ya.

-Bueno… siempre hay chinos nuevos…- lo abrazó de vuelta antes de dejarlo bajar besándolo de nuevo mientras lo hacía. Le apoyó la mano en la cabeza echándosela un poco hacia delante para pegar los labios a su oído –Quiero hacerlo contigo.

El chico sintió cómo se le subían todos los colores a la cara, su cuerpo acalorándose. – Yo también... lo sabes.

-Pero tengo miedo…- susurró sintiendo lo mismo que Yûhi y tragando saliva odiando el tema –No quiero hacerte daño… y te voy a hacer daño… y se me va a bajar la polla…- sonrió porque estaba avergonzado. Podía sonar estúpido, pero no lo era.

- No se te va a bajar, porque no me harás daño. Es decir, me va a doler, claro, porque nunca lo he hecho, pero..... nadie se murió aún a causa de una polla. – bromeó, pasándole una mano por el rostro porque sabía lo mucho que lo preocupaban esas cosas. – Sanji, yo jamás te he tenido miedo, ni a ti, ni a tu polla. Me parece maravillosa, la verdad – sonrió, enrojeciendo aún más si cabía.

Sanji sonrió imaginando que eso era lo que significaba que alguien te quisiera como eres y se rió mirando a un lado disimulando que estaba emocionado -No sé de qué me hablas Yûhi…- se rió aún rascándose la nuca y haciéndose el loco.

- De tu polla, baka! ¿Para qué me haces decir esas cosas? – se rió, ocultándose y preguntándose si su cara no iba a echar fuego, porque podían comer barbacoa si seguía así. - ¿Qué fotos crees que veo cuando ........ ¿ Ya me callo.

-No, no… sigue por ahí, estaba bien interesante…- se rió inclinándose a lamerle el cuello –Tendrás que hacerme una demostración, yo pongo la polla y tú haces lo que haces cuando…- sonrió de medio lado.

- ¿Para qué voy a hacer eso? Eso lo hacía porque no tenía la original pero ahora.... – se rió el chico avergonzado, aunque estaba siendo sincero. – Igual, no te vas a quedar quieto, que te conozco.

-Pero me quedaré quieto el suficiente rato para que merezca la pena ¿Qué te apuestas?...- sonrió rodeándole un hombro y jugando con su trencita –Tú me has visto muchas veces… qué más te da…- se rió con maldad.

Yûhi suspiró, bajando la cabeza para que no lo mirara así. – Me apuesto......... no sé qué me apuesto! Vale... – se rió, nervioso.

-Vale…- sonrió cogiéndolo de nuevo y alzándolo contra su cuerpo para abrazarlo más cómodo, mientras lo besaba aproximándolo a su sexo para que viera cómo estaba de duro sólo por pensar en ello. Lo miró a los ojos mientras seguía besándolo.

Yühi se abrazó a su cuello, devolviéndole el beso, mirándolo y cerrando los ojos de nuevo, excitado por sentir su sexo contra su cuerpo. Bajó una mano para tocarlo, sin pensar mucho en las consecuencias, susurrando luego. – Es como una espada.... – y enrojeciendo nuevamente, riéndose. – Mejor vamos a comer o nos vamos a morir de hambre por lujuria.

-No, que tengo hambre…- susurró porque era muy cierto y luego sonrió, dejándolo bajar y estirándose con los brazos tras la cabeza –Vamos… pero no me voy a olvidar… - dijo riéndose por lo bajo.

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