| Capítulo 100- Just Being There
is All it Takes
Shin cargó las bolsas con los uniformes que su madre siempre
le mandaba ir a buscar a la tintorería y miró hacia
las escaleras donde solían reunirse pensando que era extraño
no hacerlo, aunque en realidad no es que participase mucho y seguía
sin sentirse parte de nada. Sacudió la cabeza apartándose
el cabello de la cara y pensó que debía haber ido
a visitar a Kyo de nuevo, pero se había sentido demasiado
fuera de lugar en la ocasión anterior. Se avergonzó
un poco al recordar que le había dicho a Kyo que iba a llamar
y volvía.
Nagisa terminó de secarse el cabello tan rápido como
podía, sintiéndose tonto al sonreír de aquella
manera ante el espejo, pero estaba contento. Su hermano estaba bien,
Kyo estaba bien, y todo volvía a ser como antes. Bueno, Sly
todavía se supone que se quedaba con él, pero eso
no le molestaba en lo más mínimo, y además,
dudaba que volviera a salir del hospital así como estaba
de pegado a Kyo. Suspiró, dirigiéndose a la cocina
y metiendo algunos recipientes en su mochila de cosas que le gustaban
a su hermano, porque sabía que la comida de hospital no,
y bajó por fin, con la cara de un chico que no tiene una
preocupación en la vida. - ¿Shin? – sonrió
aún más al verlo allí parado y lo saludó
con la mano acercándose.
-Hola- Shin lo miró sonriendo levemente –Siento no
haber ido hoy, estaba ocupado- mintió de mala manera aunque
con una cara perfectamente seria.
- No te preocupes, no es como que estés obligado.... –
le contestó el moreno deteniéndose frente a él.
– Taiga ya despertó. Está igual que siempre.
-¿Sí? Genial- le sonrió esta vez con más
ganas no por Taiga que no lo conocía mucho aunque no quería
que nada malo le pasase, pero sí por Nagisa que por fin se
veía feliz. Lo cierto es que se preguntaba si alguna vez
lo había visto tan sonriente -¿Ya sabes cuando lo
dejan salir?
- Pasado mañana probablemente, ya que dejan salir a Kyo
mañana. ¿No quieres venir conmigo? – lo invitó,
desviando la mirada hacia la bolsa que llevaba en las manos y pensando
que seguro estaba ocupado.
-Tengo que trabajar por las noches y llevar esto antes de que vengan
los demás camareros… son los uniformes… pero
gracias… iré mañana por la mañana, cuando
salga de clase… Si quieres te acompaño un trozo, está
por ahí.. el sitio.
- Sí, me gustaría – asintió, sonriendo
ante cómo llamaba a ese lugar, y por otro lado porque necesitaba
algo de tranquilidad fuera del hospital, aunque sólo fueran
unos minutos.
-¿Puedes decirle a Kyo que no se preocupe por el trabajo?
Hablé con mi madre y aunque no estaba muy feliz en principio
porque quería joderme, después tuvo que ceder y me
dijo que podía regresar cuando se encontrase bien…
Kyo le gusta mucho a los clientes…- comentó un poco
rojo.
- Sí, lo imagino – contestó, pensando en el
pelirrojo y en lo que había hablado hacía poco con
Sly. – Le diré..... – lo miró de soslayo
un poco más serio.
Shin lo miró de soslayo de vuelta sólo porque notaba
la mirada sobre él y apartó la mirada preguntándose
qué pasaba o si es que había notado que estaba rojo.
Bajó la cara sujetando el cordón del chándal
entre los labios y lo mordisqueó.
Nagisa suspiró notando cómo se ponía y casi
sintiéndose culpable por continuar. – Shin, ¿qué
piensas de Kyo ahora?
-¿Eso? Nada, que fui un imbécil…- sonrió
mirando abajo y dejando caer el cordón más rojo aún
de recordar lo que había hecho tiempo atrás –Pero
bueno, se supone que ya esté arreglado, también con
Teki, de todos modos…- “¿de todos modos qué?
De todos modos nada” pensó para sí mismo frunciendo
el ceño.
- Está arreglado. – le aseguró el moreno, sonriendo
un poco, sin poder evitar preguntar. – De todos modos... ¿qué?
-Nada… no sé…- el moreno lo miró de soslayo
pensando que estaba claro que preguntaría y sabía
que la había cagado en el momento de decirlo. Suspiró
sonriendo con pesadez pensando que no le apetecía compartirlo,
era como decir “pobre de mí” –Que me siento
fuera de lugar siempre, no sé qué hago… o será
qué no hago- se rió por quitarle importancia aunque
se veía que no estaba para risas –pero no me digas
rollos de que no y todo eso… no estoy ciego.
- No iba a decirte nada de eso. – fueron las palabras del
moreno seguidas por un incómodo silencio, ya que no tenía
idea de qué decir aparte de lo que le había pedido
que no dijera. Su manera de romper el silencio no fue mucho más
cómoda, debido a que lo comprendía y eso lo hacía
sentir como un necio. – Me agradas! ........ Shin....Tal vez....
parece que huyeras o te escondieras, a veces. El otro día,
cuando me llamaste para decirme lo de Kyo, por ejemplo, ya te habías
ido cuando llegamos. Aunque tampoco puedo culparte. No han sido
las mejores circunstancias......
Shin lo miró extrañado porque le gritase algo así
además de que se había quedado “a dos velas”
del susto. Bajó la cara bastante más serio jugando
con el cordón con un dedo –Sí… ya lo sé,
que irme no fue precisamente la gran idea… pero simplemente
pensé en que luego llegaríais Sly y tú…
Teki… y que yo no pintaba mucho allí, que irme o no,
no iba a causar la gran diferencia- se sintió un tanto idiota
y desvió la mirada a otro lado -¿alguna vez lo piensas?
A veces pienso, si yo no estuviese ni se notaría… tú
también me agradas- lo miró un poco rojo y apartó
la vista -Supongo que por eso sigo yendo… y con los problemas
que causé cuando trataste de que me integrase… También
por Kyo que siempre ha sido muy agradable conmigo, bueno, él
es agradable con todo el mundo… aunque últimamente
creo que le ocurre algo conmigo, de pronto me trata diferente. Pero
igual son cosas mías.
- Kyo.... Kyo no es muy consciente de lo que hace. Tal vez aún
le preocupa molestarte aunque no se dé cuenta. Pero con todo
lo que ha pasado.... – el moreno exhaló, observándolo
un poco rojo ahora. – Lamento si no he sido mejor contigo,
no creo que haya sido bueno para nadie estos días. Me era
difícil pensar en alguien que no fuera Taiga. Y ha habido
momentos en los que me he sentido solo, como te dije el día
de la fiesta, pero.... no creo que pueda decir algo así,
luego de cómo me apoyaron, seguro estaba inaguantable. –
sonrió un poco sintiéndose inapropiado, pero no podía
evitarlo.
-¿No he sido de mucha ayuda no? Estaba más preocupado
de no ser una molestia que de ayudarte…- se pasó la
mano por el pelo cubriéndose los ojos con el flequillo sintiéndose
bastante imbécil por no decir que hacía mucho que
no se sentía tan capullo. Se quedó mirando al local
a lo lejos y por un momento pensó en acompañarlo aquella
noche en el hospital descartándolo de inmediato al imaginarse
el plan de Nagisa y Taiga en una cama con lo comunicativos que eran
y los otros dos metiéndose mano en la otra.
- Pero si no hubiera sido por ti, no creo que hubiera podido firmar
los papeles ese día, ¿recuerdas? Y también
me invitaste a quedarme en tu cuarto cuando te enteraste.... –
desvió la mirada de nuevo, aún sonriendo un poco.
– No eres una molestia y no estaba pensando de ese modo tampoco.
No es como que nadie pudiese hacer algo realmente.
-Ya… pero podría haber estado contigo… en mi
casa rallándome por no hacerlo y a la vez sin moverme del
sitio por si era una molestia, sí que no ayudaba a nadie…-
sujetó un poco mejor las bolsas y lo miró de soslayo
un momento –De todos modos no te hubiera gustado estar en
mi cuarto…- sonrió bromeando un poco por aligerar la
cosa y se quedó parado delante del club –Vivo aquí…-
susurró observando que se acercaba un chico bronceado con
la camisa abierta y el pelo teñido al que sólo le
faltaba un cartel que pusiera “BUENO, BONITO Y BARATO”
en la frente. Oyó que lo saludaba por molestar y decidió
ignorarlo aún mirando a Nagisa aunque enrojeciendo.
- Podrías empezar por saludar a tus amigos, así no
te sentirías fuera de lugar.... – sonrió un
poco el moreno siguiendo al otro chico con la mirada, más
bien porque presentía que amigo amigo, no era, y volviendo
a mirar a Shin luego. – Creo... que te estoy incomodando y
tampoco quiero que te riñan, así que mejor me voy.
Pero, Shin, no eres una molestia ni nada parecido. Voy a estarte
esperando mañana y seguro que Kyo también se alegra
de verte.... ¿vale?
-Vale… y no me estás incomodando, es sólo que
no es mi amigo, es idiota- se pasó la mano por el pelo delante
de nuevo –Gracias- le sonrió un poco –Dile a
Taiga que se mejore de mi parte…- murmuró abriendo
la puerta con una mano porque le daban vergüenza los formalismos
y ni sabía si era el formalismo adecuado. Pero por lo pronto
le preocupaba más que no se viera como era el lugar por dentro.
-Shin! ¿trajiste eso de una vez?!- gritó la mujer
desde detrás de la barra
El moreno miró a Nagisa con cara de suplicio –Hasta
mañana…- pasó finalmente tras la puerta para
que no diera más la nota.
- O.K...... – se despidió el moreno sin saber si lo
había escuchado, compadeciéndolo un poco porque no
se veía muy feliz de entrar y echando a caminar nuevamente
en dirección al hospital.
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