| Capítulo 93- Nakanaide
Sly se quedó mirando a Nagisa sentado en el sofá con
cara de estar haciendo de todo menos ver la tele, pese a que la
tenía prendida, y se la apagó acercándose a
él -¿Por qué no te vas a la cama? Que no acabo
de ver la diversión de estar en el sofá mirando para
la tele sin hacerle caso, frustrarás al presentador…-
se sentó en la mesita que había delante del sofá
observándolo.
El moreno le sonrió ligeramente, porque le había
hecho gracia a pesar de cómo se sentía. – Me
siento extraño, yendo a dormir sin Taiga. Supongo que no
me hago a la idea de que no va a venir esta noche.
-Te puedes hacer a la idea de que nos dejó la casa para
que pasásemos una velada romántica…- sonrió
tratando de hacérselo llevar lo mejor posible.
Nagisa le sonrió de nuevo, negando con la cabeza. –
Taiga jamás haría eso. Y sí, podría
pensar que es una de esas noches en las que no vuelve, pero.....
sé la verdad, y de todas maneras, ya Taiga no hace eso.
-Está bien…- sonrió subiéndose a horcajadas
en sus piernas para abrazarlo –Ya veo que no hay manera de
convencerte… dime… Taiga sale con mucha gente ¿no?
- Sí, aunque..... creo que últimamente no lo hace,
porque. Sabe que me preocupo. Pero también creo que soy demasiado
duro con él. – lo miró, algo rojo porque se
le subiera así, pero tampoco tenía muchas energías
para reñir.
-¿Y no fue nadie a preguntar por él?- lo miró
inclinándose hacia atrás un poco –Por Kyo tampoco…
- No, nadie – negó de nuevo, bajando el rostro. Eso
era precisamente lo que no quería para su hermano. –
¿Crees que de veras no les importe? Que.... los vean de ese
modo....
-Hum… no, la verdad no creo…- le hizo una mueca pensando
en Kyo también y más que nada en lo que habían
hablado –Kyo un día me dijo que se sentía solo…-
miro a Nagisa y sacudió la cabeza –Cuando Taiga se
despierte, le presentaremos a Shin que seguro que es su tipo- sonrió
mirándolo.
- Estás loco, además ya lo conoce – se rió,
echándolo un poco hacia atrás como si eso fuera a
lograr algo. - ¿Sabes? S é que me he concentrado mucho
en Taiga porque... bueno, es mi hermano. Pero no quiero que pienses
que no me preocupo por Kyo. Pero sé que puedo confiar en
ti además....
-Claro, no te preocupes- le sonrió porque ya lo sabía
de sobra –Estás haciendo lo que debes, además
ahora Kyo ya está mejor, seguro que pronto está como
si nada y Taiga igual, todo habrá quedado en un susto…
- Sí, espero que tengas razón – le pasó
la mano por la mejilla agradeciéndole el que estuviera allí
dándole ánimos. - ¿No tienes sueño,
Sly? No tienes que quedarte aquí sólo porque yo no
pueda dormir.
-No, es igual, si no soporto dormir solo, así que estoy
esperando a que vengas a la cama conmigo- se rió hablando
con todo el morro del mundo.
- Vale, vamos a la cama pues. Pero pórtate bien. –
le advirtió, aunque imaginaba que Sly tendría consideración
con todo lo que estaba sucediendo. – Sly, ¿sentiste
algo cuando todo sucedió?
-Siempre me porto bien- se levantó metiéndose las
manos en los bolsillos –y no, no me enteré de nada
¿tú sí? Bueno… sentí cuando me
cayó el techo en la cabeza mira…- se rió tocándose
la venda de nuevo y abrió la puerta del cuarto de Nagisa
sentándose en la cama –Tu hermano me matará
cuando sepa…
- No puedo dormir en su cama... – sonrió tristemente
como explicándose. Pero sabía que se la pasaría
llorando y no iba a dormir nada así. Igual, no tenía
garantías de que la pasara mejor en su cama pero al menos
no sentiría su olor ni estaría rodeado de sus cosas.
– No, yo no me enteré de mucho tampoco.
-Venga acuéstate- tiró de él para acostarlo
a su lado y lo abrazó de cara a él –Ahora ya
les podré decir a todos que me acosté contigo…
- No digas esas cosas! – le gritó por fin enrojeciendo,
aunque sonriendo un poco. – En serio, no digas eso, que darás
pie a malos entendidos.
-¿Y qué más da?- se rió besándole
la punta de la nariz -¿O es que hay alguien que no quieres
que tenga malos entendidos?- alzó una ceja riéndose
–Ah… está bien, sólo bromeaba.
- Nadie! No quiero que nadie tenga malos entendidos! ¿Entiendes?
– lo empujó, más rojo aún.- No hagas
bromas como esa........
Sly se rió abrazándolo de nuevo –No me grites
que me meo de risa…- se siguió riendo a pesar de la
cara de Nagisa –No voy a decir nada raro- se rió cerrando
los ojos y apoyando la cara contra él –Mañana
nos levantamos pronto y vamos al hospital… así que
descansa o te pondrás enfermo.
- Vale... – lo miró desconfiado, cerrando los ojos
por fin, susurrando. – Gracias, Sly.....
.............
Taiga se levantó de la arena al notar de nuevo la presencia
de su hermano preguntándose si se acercaría a él
después de haberlo echado de ese modo. Había estado
solo todo el tiempo tras aquello –Nagisa…
- Taiga....... – susurró el chico caminando hacia
él, acelerando el paso cada vez más.
El chico de media melena se detuvo en la arena observándolo
-¿Por qué estás aquí?... No te vayas!-
alzó una mano sujetándole el brazo y tocándolo
casi sorprendido de que no se desvaneciera –No te vayas…-
se apoyó contra su pecho sin poder evitar llorar.
- No me iré... No llores, Taiga. Estoy aquí –
murmuró al chico, abrazándolo y acariciando su cabello,
sus ojos aguados a pesar de lo que decía. – Estoy soñando.....
pero estoy bien. Shin me dijo que a lo mejor tenías miedo.
Shin..... – continuó, hasta que su voz se quebró,
deseando con toda su alma que no fuera un sueño.
-¿Estás soñando? No, no estás soñando…
puedo verte a veces ¿sabes? Sé… sé que
Kyo se ha ido… antes estaba conmigo…- lo miró
a los ojos y se pasó la mano por la cara tratando de verse
calmado. El haberlo tocado de nuevo era como algo que iba más
allá de lo que hubiera imaginado, le pasó las manos
por la cara y sintió que le daba la risa, sonrió acariciándole
el pelo –y también me veo a mí… en esa
camilla…- susurró bastante más serio.
- Kyo ya despertó, es eso..... – sonrió tentativamente,
entre lágrimas sin saber siquiera lo que sentía. –
Tú también, vas a hacerlo ¿verdad? Te estoy
esperando. No me dejan quedarme contigo pero nunca dejo de pensar
en ti..... te escuché, llamándome. Taiga...... todos
te están esperando.
-Pero no sé salir de aquí… no sé…-
sonrió levemente y se sentó en la arena de nuevo bastante
agotado –No quiero dormirme porque tengo miedo de …
desaparecer… - le apretó la mano y lo miró a
los ojos –y ya no sé qué debo hacer… no
sé qué hizo Kyo… lo perdí… nos
separamos… esto cambia todo el tiempo.
- Pero ¿qué tal si se supone que debes dormir? Te
extraño..... – se sentó a su lado, limpiándose
la cara y apoyándose contra su hombro. – No te separes
de mí, tal vez pueda llevarte conmigo cuando despierte.
Taiga sonrió mirándolo a los ojos -¿Y acaso
crees que me separaría de ti?- lo rodeó por la cintura
apoyando su cara contra el cabello de Nagisa. Tal vez tenía
razón, pero tenía demasiado miedo a dormirse –¿Estás
solo? No quiero que estés solo Nagisa.
El chico negó con la cabeza, sonriendo suavemente. –
Sly se está quedando conmigo. Todo su edificio explotó
y.... todos me.... – empezó a llorar de nuevo cubriéndose
el rostro como si aquello lo fuera a ocultar de su hermano. –
No quiero estar sin ti, y tampoco quiero que estés solo.
-No llores…- Taiga le sonrió abrazándolo con
más fuerza y apretándolo contra él –Voy
a encontrar el modo… de salir de aquí. Si Kyo lo hizo,
yo también puedo hacerlo…- se trató de auto
convencer tratando de preguntarse cómo lo habría echo.
Tal vez ni siquiera lo sabía, seguro que no –No quiero
verte llorar…- le sonrió besándole una mejilla
y se acostó en la arena con él sujetándolo
como siempre –Voy a dormir… quédate conmigo…
¿lo harás? No me dejes solo cuando me despierte…
- cerró los ojos sintiendo que le bajaban unas lágrimas
porque estaba aterrado.
- No lo haré – le pasó una mano por la mejilla,
secándole las lágrimas, y abrazándolo de vuelta
con el otro brazo. – Te quiero Taiga, ya no lloraré
más. Seré fuerte, ¿vale?
Su hermano le sonrió entreabriendo los ojos. Le besó
los labios suavemente y los cerró de nuevo –Te quiero…
y no voy a dejarte solo… no voy a dejarte nunca…
Nagisa sonrió, sintiéndose a salvo ahora que estaba
con su hermano y sin querer dejar de observarlo por miedo a que
fuera a desaparecer. Sin embargo y por imposible que le pareciese,
sus ojos volvieron a abrirse, observando tan sólo la oscuridad
de su propia habitación, y a la persona que lo abrazaba ahora.
No era Taiga, era Sly. El moreno suspiró, las lágrimas
recorriendo su rostro de nuevo, pero le había prometido a
Taiga no llorar más. Trató de contenerse, apretando
con fuerza a Sly y besándole la mejilla, tratando de alguna
extraña manera de hacerle llegar eso a su hermano.
Sly entreabrió los ojos notando que estaba llorando y los
cerró de nuevo para no herir su orgullo al descubrirlo. Lo
abrazó más contra él acurrucándolo contra
su cuerpo.
Continúa Leyendo
|