| Capítulo 92- Fighting is Healthy
Every Once in a While
Heizen se apeó del taxi que había dejado primero a
Kaiba en su casa, y le apretó la mano a Abel nuevamente.
Se sentía un poco incómodo yendo así a la casa
de Teki, y sin ser invitado, pero había preferido acompañar
a Abel que regresar a su casa a ser atendido como un enfermo y a
recibir miradas incómodas cuando contestara.
-Subes ¿verdad?- Abel le sonrió llamando al timbre
a ver si ya estaban en casa, no porque Teki no le hubiera dado llaves
si no porque así prevenía sorpresillas…
- ¿Estás seguro de que no molesto? Teki no sabía
que venía contigo..... – murmuró el moreno algo
cohibido y sin ver mucha escapatoria, ahora que ya había
tocado el timbre.
El rubio se levantó del sofá al escuchar el timbre,
observando a Kyler de soslayo. Aún estaba molesto, podía
sentirlo, y no le agradaba nada, pero tenía la sensación
de que si le decía algo sólo lo cabrearía más.
Abrió la puerta sonriendo. – Abel, me hubieras llamado
y hubiera ido a buscarte.
-Es igual, es que cogimos un taxi entre varios… - lo miró
un poco apenado de llevar a Heizen con él, preguntándose
si estaba bien que lo llevase a una casa que ni era la suya.
- Pasa, no te quedes allí como si no fuera tu casa –
le sonrió, halándolo suavemente por un brazo y sonriéndole
al moreno. – Bienvenido, Heizen.
- Gracias – murmuró el chico cohibido pasando tras
de Abel.
-Ya…- Abel sintió que le daba la risa por la pena
y se agachó a coger a la gata que se acarició contra
su pecho sólo para morderle acto seguido zarandeándose
para tratar de huir. Abel la dejó en el suelo resignado aunque
reído y notó que había ropa suya sobre la mesa
-… ¿son mis cosas?- preguntó señalando
Kyler alzó un poco la vista y cerró los ojos de nuevo
aún fumando dedicado a poco más que eso y pensar.
- Sí, Kyler tuvo la idea de ir a buscar tus cosas mientras
estabas en el hospital. También te traje tus mangas. Supuse
que te aburrías aquí, sin nada que hacer. –
le sonrió, yendo a sentarse junto a Kyler quisiera que no.
- ¿Quieren algo de beber O...?
- Estoy bien, gracias. – contestó Heizen.
-Es igual, si eso ya cojo yo…- miró a Kyler pensando
que le daba pena darle las gracias pero que no dárselas.
Quedaba muy maleducado y acabó murmurando un gracias apenas
audible
-No te preocupes…- El rubio lo miró un momento y luego
a Teki
-¿Me ayudas a guardar esto?- Abel miro a Heizen sabiendo
que seguro deseaba huir salir de allí delante de la gente.
- Claro. – accedió el moreno, no sólo por ayudar,
si no porque sentía una atmósfera tensa y no sabía
ni por qué. Tal vez les molestaba su presencia. Sujetó
una de las bolsas, siguiendo a Abel.
Teki suspiró, mirando a Kyler de soslayo y esperando a que
los chicos salieran de la habitación.
-¿Qué?- Kyler sonrió levemente y se pasó
la mano por el pelo echándoselo atrás por mas que
no le sirviera de nada sin echarse ningún producto -¿Hay
algo que quieras decirme?
-Creo que Teki y Kyler están enfadados…- susurró
Abel tras cerrar la puerta –Tal vez han discutido…-
se agachó abriendo los armarios para guardar la ropa que
le habrían traído.
- Creo que tienes razón – le respondió el chico
dejando la bolsa sobre la cama, sin atreverse a tocar las cosas
de Abel directamente aunque este le había pedido que lo ayudara.
- ¿Te preocupa?
- No, pero creo que hay algo que tú no quieres decirme.
– le respondió el rubio, sonriéndole de la misma
manera sólo porque le molestaba.
-No es que no quiera decírtelo, es que no veo para qué
dar más vueltas al asunto. Me molestó que creyeses
que no confiaba en ti, pero también sé que te es difícil
confiar en la gente así que no te lo recrimino… no
es algo discutible cuando todo está tan claro, ¿no?
-No sé… un poco, no quiero que Teki se ponga triste…-
Abel lo miró preguntándose por qué no le ayudaba
después de todo y volcó el contenido de las bolsas
en la cama a lo bruto sentándose en el suelo de nuevo–
¿Me vas pasando las camisetas?
- Sí, claro.... – le empezó a pasar las camisetas,
preguntándose si habría creído que no quería
ayudarlo. – Tal vez no sea algo tan grave.
- Entonces, sí está tan claro y todo es tan comprensible
para ti ¿Por qué sigues molesto? – Teki suspiró,
cansado de aquella atmósfera. – Te he dado más
a ti que a nadie, confío en ti, pero no es fácil simplemente
mantenerme estoico si algo me molesta. Por eso te dije que no era
importante.
Kyler se quedó observándolo pensando que no le agradaba
que le pasase por la cara que le había dado a él más
que a nadie como si fuera un trofeo, pero tampoco podía dejar
de pensar en que aquella discusión era una estupidez –Teki…
fue una bobada… los dos lo sabemos… ya está,
simplemente cuando algo me molesta no se me pasa así como
así, es todo… será que aún no confías
en mí tanto como desearía… pero no me importa
aplicarme…- apagó el cigarro dejando salir el humo
entre los labios –Ven
-Seguro que no es nada grave, la gente siempre está discutiendo,
sobre todo con su pareja, es normal, porque pasas mucho tiempo juntos
y porque te importa más que nadie lo que piense de ti…
y esas cosas ¿no crees?
- Yo creo.... que las personas discuten cuando no se aguantan más.
Pero no es necesariamente el caso. No me gustaría discutir
contigo – recalcó, sin saber por qué se lo decía,
y bajando la mirada pasándole otra camiseta. – Una
discusión no significa que te importe la otra persona.
El rubio se acercó aún no del todo contento. –
Sí confío en ti..... pero yo también soy como
soy. Será infantil y creerás que soy un estúpido,
pero me duele que estés enfadado conmigo. Aunque sea sólo
porque no se te pasa.
-Se me pasaría si estuvieras más cerca de una vez-
el rubio lo atrajo más y se giró en el sofá
haciendo que se recostase entre sus piernas contra su pecho. Le
pasó una mano por el pelo –No es infantil y desde luego
que no creo que seas un estúpido…- le pasó la
mano por el pelo de nuevo -¿Has avisado en el trabajo? Que
no vayan a despedirte…
Abel miró a Heizen y le sonrió –Pero nosotros
no vamos a discutir, además yo no me enfado mucho…-
se levantó colgando algunas cosas que Heizen le iba pasando
–Tampoco creo que la gente discuta porque no se aguanten más…
a veces puedes discutir sólo porque la otra persona piensa
diferente a ti, una discusión no tiene por qué significar
enfadarse. Sólo hablar…
Teki asintió con la cabeza, abrazándose al rubio.
– Ya lo saben. Hogo... el chico que hace el show conmigo,
incluso me llamó al hospital para saber cómo estaba.
– sonrió, sintiéndose mejor ahora que lo acariciaba.
- No me gusta discutir. Mis padre peleaban todo el tiempo. –
confesó el moreno, algo incómodo por estar hablando
de sí mismo. Se acercó un poco más a Abel,
tomando su mano, en un gesto que denotaba que ya estaba acostumbrado.-
Si.... algún día te enfadas conmigo, puedes decírmelo.
Abel lo miró a los ojos y levantó la mano para darle
un beso en ella –No me enfado… pero si lo hago te lo
diré…- se sentó a su lado en la cama y apartó
un poco el resto de las cosas –Mi padre es un imbécil…
pero me da igual, de todos modos nunca pensé que fuera mi
padre. Seguro que ni él estaba seguro de eso…
Kyler sonrió levemente por lo que andaba pensando y le paso
una mano por el pecho -¿Y que te han dicho sobre el día
que tienes que volver a trabajar?
- Bueno... me dijeron que me tome mi tiempo en recuperarme, pero
tampoco es un club de beneficencia. Seguro que si no regreso pronto,
contratarán a otro. – le pasó una mano por el
pecho, observándola moverse frente a donde tenía apoyado
el rostro. – Pero no me preocupo, estoy en condiciones de
trabajar mañana mismo.
- Tu padre........ no estaría buscándote ¿verdad?
– le preguntó, tratando de no mencionar lo que le había
sucedido, pero un tanto preocupado de todas maneras.
-No lo sá, a lo mejor sí está buscando a mi
madre para pedirle dinero que es lo que siempre hacía…
pero no tengo miedo… de todos modos es un borracho y seguro
que algo peor… nadie le haría caso y puedo escaparme
de él… ¿te quieres quedar a dormir conmigo?
Si no te quieres quedar, no voy a molestarme ni nada de eso.
-Tranquilo… puede que parezca que estás perfecto,
pero si estabas en un hospital también es por algo, tampoco
son centros de beneficencia…mañana no vas… descansa
un poco- apoyó la mano sobre la suya y suspiró levemente.
- Sí me gustaría quedarme, pero no sé si a
Teki y a Kyler les gustará. – comentó mirando
hacia la puerta como si así pudiera enterarse, y sin darse
por enterado de si el otro rubio se quedaba también esa noche.
– Y tendría que llamar a mi tía. – añadió,
aunque por lo general no le avisaba de nada, pero tampoco solía
quedarse a dormir fuera.
- Está bien, descansaré si lo dices tú, pero
me siento bien. Creo que sólo me tenían allí
porque piensan que estoy mal de la cabeza – Teki se rió,
alzando la mirada.
Abel fue juntando los tomos poniéndolos derechos preguntándose
si estarían haciendo algo guarro en el salón y se
rió –Voy a preguntarle a Teki…
-Es posible…- Kyler se rió rodeándolo con los
brazos y le alzó un poco la cara para besarlo.
El moreno se quedó en la puerta del salón y se acercó
lentamente esperando a que Kyler dejara de besarlo y riéndose
al ver que lo miraba sin detenerse –Ya vale…- miró
a otro lado rojo y el rubio sonrió apartando los labios de
Teki -¿Se puede quedar Heizen aquí esta noche?
-¿Para que?- Kyler lo miró metiéndose con
él.
-Para dormir conmigo!
- Claro que puede quedarse, es tu casa, no tienes que preguntar.
Pero..... – Teki se relamió el labio subiéndose
un poco más contra Kyler. -.... entonces tendré que
dormir solo.
-Veré que puedo hacer….- el rubio lo miró a
los ojos porque de todos modos ya había pensado en quedarse
a dormir con él unos días, al menos hasta que Kyo
se recuperase. Sonrió subiéndole las manos por la
espalda y Abel se marchó del salón dirigiéndose
a su cuarto de nuevo aunque en realidad jamás dormía
allí.
Se rió cerrando la puerta –Llama que sí te
puedes quedar… y de todos modos ya estaban besándose
de nuevo… así que seguro que no pasaba nada…
Teki sonrió más, besando apasionadamente al rubio
y sentándose a horcajadas sobre él, separándose
luego para observarle el rostro. – me alegra tenerte a mi
lado, porque si no, tendría que golpearme yo sólo
por haberme enfadado contigo.... Pero no es tan satisfactorio claro.
- Gracias – Heizen contestó como si le estuvieran
haciendo un favor, levantándose y saliendo del cuarto, quedándose
un tanto quieto al ver la escena que estaba interrumpiendo. –
Necesito el teléfono..... – murmuró como toda
excusa, pasándole enfrente y prefiriendo guiarse él
mismo antes que molestar.
Abel se levantó de golpe yendo tras él y pensando
que ya había podido esperarse, que seguro le había
dado pena ver aquello y se quedó a su lado, sentado en una
silla observándolo y pensando que tendría que dejarle
ropa para dormir.
-Pero no te golpeo por habernos enfadado… es porque te amo-
Kyler se rió entre dientes y le sujetó la cintura
con las manos alzando un poco las caderas y recostándolo
sobre él para besarlo.
- Ya lo sé, era una broma... – Teki sonrió
besándolo de nuevo, sin fijarse mucho en los otros dos chicos.
Total, lo que hacían no era nada del otro mundo y ya tanto
Abel como Heizen los conocían.
El moreno cerró el teléfono, observando al chico.
– No tenías que venir
-¿Y te molesta que viniera?- lo miró preocupándose
un tanto por ello –No estaba escuchando la conversación.
- Sólo le decía a mi tía. No me molestó,
es sólo que no quería incomodarte – le explicó,
mirando luego a los otros dos chicos y tomando a Abel de la mano
para regresar a su cuarto.
Abel sonrió caminando a su lado y pensando que igual se
notaba que le daba pena verlos besarse, pero claro, no es que a
él no se la diera también por otra parte. Cerró
la puerta del cuarto y sacó una camiseta de las que acababan
de guardar –Te dejo ropa para dormir…- dijo pensando
en si debía dejarle unos pantalones no tan seguro de que
eso fuera a servirle. Acabó girándose a mirarlo –Mis
pantalones no te sirven… ¿le pido a Teki?
- No.... está bien. – murmuró, empezando a
quitarse la ropa y poniéndose la camiseta, sentándose
enseguida, más apenado porque le preguntase que por quedarse
así, inicialmente. Pero ahora igual estaba cohibido.
El moreno sacó las cosas de encima de la cama sin acabar
de mirarlas porque no quería tener allí a Heizen sin
poder acostarse, y se sacó la camiseta lanzándola
al montón de ropa. Se apoyó en el marco de la puerta
mirándolos un poco rojo –Me voy a la cama Teki…-cerró
la puerta sonriendo porque ni les había dado tiempo a contestar
con la pena. Se abrió los pantalones un tanto apenado mientras
levantaba las sábanas –Te puedes ir acostando si quieres…-
susurró apagando la luz y prendiendo la lamparita de la mesilla
esperando a que pasase al interior de la cama para acostarse a su
lado y rascándose el pecho un poco rojo por estar en ropa
interior con él -¿Quieres que me ponga una camiseta?
Por si te pongo incómodo.
- No me pones incómodo, pero ¿no te resfriarás
durmiendo así? – preguntó, porque la verdad
sí se sentía incómodo, pero tampoco quería
decirle cómo hacer las cosas en su propia casa. Y además,
no le disgustaba verlo así, cosa que prefería guardar
para sí mismo, claro.
-Siempre duermo así con Teki… aunque al principio
me daba un poco de vergüenza… ahora también me
está dando…- se rió pasándose la mano
por el pelo deslizándose finalmente en la cama. Se quedó
mirando al techo jugando con el colgante que llevaba en el pecho
-¿Somos novios?
Heizen se quedó en silencio por unos momentos, observándolo
sin saber qué decir. – No lo sé.... nunca he
tenido novio. ¿Tú quieres?
Abel sonrió mirándolo de soslayo pensando que no
era justo, no le había contestado y tras que le había
costado tanto preguntarlo –Yo sí quiero, por eso lo
pregunto, ahora se supone que me digas si quieres ser mi novio…
pero no porque yo guste de ti…
El chico se sintió tentado a preguntarle por qué,
pero ya sabía la respuesta y también su insistencia
en que hiciera lo que deseara. – Sí me gustaría
ser tu novio – le contestó, sujetándole la mano
y sonriendo ligeramente aunque intentaba esconderlo.
-Menos mal…- se rió un poco rojo y aún más
al percatarse de que había dicho eso en alto y le apretó
un poco la mano girándose a abrazarlo aunque sin sujetarlo
mucho porque le daba pena agobiarlo –A mí me gustas
de hace mucho…
- ¿De veras? ¿Por qué? Casi no te hablaba
antes, ni... a los demás. – murmuró, bajando
el rostro, aún sin acostumbrarse a esos abrazos.
-Pero a mí siempre me has parecido muy cool, no me importa
que no hables mucho, además a mí también me
daba vergüenza hablarte… y además eres muy guapo…,
eso también…- le apoyó una mano en la mejilla
jugando con su pelo.
- ¿Guapo? No... no me considero... – el moreno enrojeció,
bajando más la cabeza. Jamás le habían dicho
algo así, ni siquiera pensaba en eso. Sólo en verse
presentable para la escuela. – No creo ser.... cool tampoco.
-Ya, pero lo eres, a mí me lo parece…- sonrió
bajando la cara también y pensando que si Heizen seguía
así no sabía donde iba a acabar ovillado –Y
sí, eres muy guapo… tienes unos ojos muy bonitos además…-
le pasó un dedo por una mejilla y sonrió -¿Te
da pena?
- No, por supuesto que no me da pena. – le aseguró,
tratando de salvar su orgullo, aunque el leve color rojo de sus
mejillas lo delataba. – Tú también eres muy
guapo. Y... me gusta cómo me sonríes.
Abel se rió un poco hundiéndose en las sábanas
junto a él –A mí sí me da pena…-
susurró acercándose un tanto dudoso a besarlo y finalmente
haciéndolo, aunque de todos modos cerró los ojos mientras
le rodeaba la cintura.
Heizen lo abrazó de vuelta, de aquella manera algo extraña,
susurrando inconscientemente. – A mí también...
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